“Ella tenía un romance con su jefe y creyó que sería su esposa al descubrir un anillo, pero no era para ella. Entonces, ¿para quién? ¿Su jefe le era infiel o ella era la otra?”
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Robert cada vez más enamorado de Emily.
Edward-Qué bueno decidiste quedarte, hijo- dijo desde la cocina - Comes champiñones Emily
Robert- No padre, es alérgica - Respondió, dejándonos sorprendidos- Solíamos almorzar en la oficina, me lo decía siempre, así que es alérgica
Aquello era una mentira, siempre quitaba los champiñones de mi comida cuando pedían a domicilio para alguna actividad, pero jamás le había mencionado mi la alergia. Nos quedamos mirándonos hasta que Henry interrumpió preguntando si había pensado en su propuesta
Henry- Te parece si los hacemos el sábado, Emily, Sí , Emi ...
Robert - No tenías mucho trabajo, Emily?- interrumpió
Emily- Me pondré al día antes del sábado, debo sacar tiempo para disfrutar de la vida.
Robert frunció él ceno y tomó agua. Su padre se había sentado tras poner la comida en la mesa. Se veía apetitosa, y me había sacado los champiñones. Empezamos a disfrutar de la comida , Robert sentado junto a su padre , no dejaba de mirarme , mientras Henry muy cerca de mí se mostraba bastante conservador.
Edward- Hijo le he contado a tu hermana que una loca e histérica, como dijiste te atropelló y que no quisiste demandar
Emily- Así que una loca e histérica?- cuestioné, mirando a Robert quien se reía mientras negaba con la cabeza.
Robert - Si padre, la mujer es tan hermosa que no pude levantar cargos contra ella, además, solo fue una fractura en el brazo, ella dijo que no me mataría, y tenía razón.
Edward - Qué inconsciencia la tuya, pudo haber pasado a mayores
Robert - No te preocupes, padre esa mujer podría hacerme cualquier cosa, menos matarme.
Henry - Entonces la conoces?
Robert - No tanto como quisiera.
Decidí cambiar el tema- gracias Edward por la comida, reconozco lo bien que cocina.
Respondió diciendo que Robert lo hacía incluso mejor. Me sorprendió, ya que pensar en Robert cocinando no era algo que me hubiera imaginado, Edward sugirió que nos reuniéramos el sábado, no solo Henry y yo, sino los cuatro para disfrutar de la sazón de Robert. Me negué, argumentando que era mejor esperar a que el brazo que la" histérica" le había fracturado sanara bien. Al escuchar eso , Robert apretó la mandíbula , agradeció la comida y dijo que se retiraría. Me disculpé y me levanté para alcanzarlo , le pregunté cuando podríamos cerrar nuestro acuerdo de intercambio
Robert- Iré Mañana a tu oficina , y no te preocupes, me aseguraré de que Jordan no lo sepa - dijo con frialdad.
Emily- Muy bien Robert, es todo. Qué descanses nos vemos mañana.
Robert: Emily te interesa Henry? - preguntó de repente.
No me respondí y pretendí seguir mi camino. Me sujetó y repitió la pregunta, le dije que no era su asunto.
Robert - Si lo es, Emily, puedo enfrentarme a Justin, a Jordan o a cualquier otro idiota, pero no contra mi primo. ¿Te interesa Henry?.
No sé qué tengan que ver tus luchas con mis asuntos personales, pero dudo que eso te ayude a ganar tu batalla. Sabía perfectamente a qué se refería, pero disfrutaba ver sus expresiones mientras me hacía la desentendida.
Robert- No te hagas la tonta , Emily. Solo responde si o no.
- Si supiera de qué estás hablando, te respondería, pero no sé a qué te refieres, Robert. Nos vemos mañana en la oficina.
Me jaló hacia él, y presentí que intentaría besarme, así que hundí mis uñas en su cuello.
Robert- Carajo!- exclamó-. ¿Quieres acabar conmigo?
- Si sigues provocándome, terminaré presa y tu muerto, Robert.
Henry- Interrumpo algo?
ROBERT
Respondimos al unísono. Ella negó y yo, por supuesto afirmé. Mi primo interrumpía algo, ella se negaba a aceptar que aún era mía su necedad me molestaba, pero al mismo tiempo me encaprichaba más con el hecho de no tenerla. Aunque empezaba a reconocer que lo que me negaba comenzaba a controlarme, no iba a demostrarle directamente mis sentimientos. Ninguna mujer era digna de volver a poseer parte de mí que Paula había destruido.
¿Emily, quieres que te lleve a casa?- preguntó mi primo, logrando que fijara mi mirada en Emily, esperando su respuesta.
Me molestaba no poder controlar las sensaciones que me recorrían al estar verla cerca de otro hombre. Pensar que a Henry le importaba y que ella pudiera tener algún interés en él me incomodaba y no podía evitar que se notara. Emily me conocía más de lo que me gustaba admitir, y eso era una ventaja para ella, dificultando mi intento de ocultar emociones como en los celos.
¿Emily , me permites unos minutos?- le pregunté ignorando la presencia de Henry.
Emily- Por supuesto.
Robert- Déjale claro que no estás interesada en él. No quiero que se haga ilusiones ni que lidies con no poder corresponderle.
Emily- Perdón? De qué estás hablando? Te volviste loco?
Robert - No quiero que Henry pase un mal rato. Es mejor que le dejes claro que ya estás enamorada y que no puedes corresponderle a él ni a ningún otro hombre.
Su cara de asombro era graciosa, pero era la verdad: ella era mía. Nadie se metía con lo que pertenecía a Robert Ferrey. Emily era mi mujer, aunque ella se negaba a aceptarlo, aunque estuviera ofendida, tenía un plan, volvería a conquistarla mientras encontraba la estrategia correcta, no permitiría que nadie se acercara a ella, menos mi primo. Éramos como hermanos, y no tenía intenciones de verlo enamorado de la mujer que ya me pertenecía.
Emily- Debe haberte caído mal la comida o los medicamentos, haré de cuenta que no he escuchado que quieras exigirme con quién salir.
Robert- Solo quiero evitarte un mal rato a ti y a ellos.
- ¡Idiota! - balbuceó antes de darme la espalda y caminar hacia mi primo.
Si supiera que cada vez que se ponía así me daban ganas de cortarle la respiración con besos. Si solo supiera lo que me costaba tenerla en frente, ver esos labios rojos, decir incoherencias y controlar el impulso de besarla. "Mía, Emily, eres mía".
Ella subió a su auto. Henry conducía, ese atuendo que llevaba le marcaba a la perfección las curvas. Ese cuerpo del que había perdido el privilegio de tocar,pero que sin duda iba a recuperar, no podía ser el centro de atención de otros.