Dos años pasaron y finalmente los Guardianes se volvieron a reunir luego de todo este tiempo.
*Segunda parte de Guardianes de la Luna: Reliquias de Selene
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Capítulo 22: "Rompe tus lazos y niega su existencia"
JAYDEN
Al caer la tarde habíamos llegado a un bosque frondoso cubierto de maleza y arbustos que habían tenido mejores días.
Ayla la mujer misteriosa que había aparecido ante nosotros de un modo que me hacía sospechar sobre qué tan ciertas eran las cosas que nos había confesado. Sin embargo; no podía levantarse sospechas sobre todo porque ella tenía información valiosa sobre Cedric y cada detalle sobre él. En especial de Dmitri.
Entonces noté que Aeryn estaba conversando con Ayla, con Leif como chaperón. Aeryn tenía ese brillo sutil del Akasha, estaba mirando las memorias de Ayla y descubrir qué era verdad y qué era mentira.
Supe que ella también estaba sospechando sobre la honestidad de Ayla. Y por lo visto no estaba equivocado.
El brillo desapareció y ambas siguieron caminando mientras los demás buscábamos un espacio seguro para acampar. Tras pensarlo y revisar nuestras pocas opciones y posiciones seguras determinamos acampar dentro de una cueva que olía a humedad y las paredes estaban frías y húmedas por igual, además de que podía percibir un leve olor a sangre.
Mientras preparábamos algunas cosas para la noche. Leif se acercó a mí, me olió la mano y luego me dio algo con su hocico. Era un papel doblado. Se alejó de mí con rapidez y volvió con Aeryn.
Ese lobo nunca se le despegaba. Era entendible. Ese animal había nacido para proteger a su amo y la mate de su amo. Así era en la Manada Luna de Cristal. Un amigo fiel de por vida junto a su amo y mate.
Solo esperaba que cuando llegara la hora de que Dmitri pagara por sus errores, Leif pudiera permanecer junto a Aeryn. Ya que Leif y ella eran cercanos y no quería que su vínculo se rompiera debido a esos errores. Porque de lo contrario Leif se convertiría en un lobo solitario y vagaría sin rumbo por el mundo sin nadie a su lado y moriría solo. Mientras que Aeryn sería condenada por ser mate de Dmitri y aliada de la Manada Luna de Cristal.
Cuando quise abrir el papel, sentí una mano sobre mi hombro. Guardé el papel dentro del bolsillo de mi pantalón y miré de reojo sobre mi hombro. Era Adler.
—Mantén vigilada a Ayla. Tengo el presentimiento de que ella es la clave de lo que estamos buscando—Asentí. Se alejó y se dedicó a recoger ramas para prender una fogata.
Mientras que yo fui a buscar agua y comida. Y Aeryn, Leif y Ayla fueron a buscar hierbas medicinales cerca. Me mantuve cerca vigilando a Ayla y todos sus movimientos.
Por lo visto ella no era capaz de darse cuenta o tal vez ella fingía no darse cuenta. Sin importar cuál fuera, esa chica en verdad que era un misterio. Además de oler a calabozo.
Volví con el agua y comida a la cueva. Esas dos volvieron poco después.
...****************...
A la noche Ayla habló más sobre Cedric. Las guaridas. Cada lugar al que había sido enviada a llevar a cabo misiones de todo tipo que tuvo que cumplir al pie de la letra.
Pero cuando le preguntamos sobre Dmitri... Ella suspiró pesadamente y negó con la cabeza.
—Nunca he visto a esa persona—Confesó con seriedad y luego lo pensó un poco tras insistirle sobre algún detalle que recordara y le pareciera raro o inusual, entonces lo dijo—, pero luego de que murió Damien... un chico lo reemplazó rápidamente como líder del trío que Cedric había entrenado con cuidado. Sin embargo, nunca vi su rostro porque siempre usaba una máscara blanca que cubría su rostro por completo y su voz sonaba distorsionada.
Más, sin embargo, nunca llegó a quitarse la máscara. Aunque Liliana siempre que se ponía una mano en su mejilla marcada por la cicatriz en ella decía que un día le devolvería el favor a Aeryn, y entonces el chico de la máscara le decía que no tenía permitido acercarse a Aeryn bajo ninguna circunstancia de lo contrario le haría enseñaría lo que era el infierno. Y eso la hacía callar—Explicó tras dar más detalles y puntos importantes sobre las guaridas de Cedric.
—¿Puedes describir al menos algún detalle físico de ese hombre?—Asintió.
—Tiene el cabello largo y oscuro por encima de los hombros, sujeto en una coleta baja, su tez es clara, además es alto y musculoso. Sin mencionar que a veces cuando algo no le agrada o le molesta comienza a gruñir—Aeryn abrió los ojos en grande, aquello le había confirmado que se trataba de él. De... Dmitri.
—¿Qué tanto sabes sobre los planes de Cedric?—Preguntó Aeryn. Ayla dudó al principio, pero después se dio cuenta de que ya no había vuelta atrás.
—Bueno... sinceramente no puedo decir que sepa todos sus planes, pero... sé que él busca ser el hombre más poderoso en el mundo sobrenatural, ser una leyenda. Sin embargo, para ello busca poseer el cuerpo de ese hombre enmascarado, por lo que sé dentro de un año estará listo. Aunque para ello ese hombre debe entregarse voluntariamente a Cedric de lo contrario la transferencia será en vano y los dos morirán. Además, hasta donde sé y escuché decirle es que hay un paso muy importante que tanto él como ese enmascarado deben cumplir.
—¿Qué paso es?—Pregunté.
Ayla suspiró pesadamente.
—Antes de decirles que quede claro que lo que estoy a punto de decirles es uno de los más oscuros, atroces e importantes secretos sobre este asunto y cuando empiece no pararé hasta decirlo todo. ¿De acuerdo?—Todos asentimos.—Bueno, comenzaré. Desde el primer momento en que me di cuenta de que había cometido el gran error de unirme a Cedric, comencé a poner atención, ya que era lo único que podía hacer en ese momento.
Y lo que descubrí es perturbador. El paso más importante que ambos deben cumplir es...
"Rompe tus lazos y niega su existencia"
Al oír esas palabras supe inmediatamente a lo que se refería. Dmitri debía romper cada lazo con la gente que lo conocía, que lo vio nacer, crecer...
Y convertirse en un hombre. Negar su existencia quería decir que Dmitri tenía que negar cada aspecto que definiera y reconociera como Dmitri Schneider. No solo mental y espiritualmente, sino también físicamente.
—Tratará de matarnos, ¿no?—Dijo Aeryn con una expresión que nunca antes le había visto. Su rostro reflejaba una oscuridad y deseo de que esto fuera una pesadilla.
—Posiblemente—Respondió Ayla—y probablemente a su familia, pero no estoy segura de ello.
—Vamos a dormir, mañana será un largo día—Anunció Adler. Nadie dijo nada y simplemente nos dormimos. Cada uno en su esquina. Aeryn dormía con Leif a su lado. Ayla dormía a unos centímetros de ellos y Adler al otro lado de la cueva.
Y yo me quedé más tiempo despierto pensando lo que Ayla había dicho, y sinceramente deseaba que esto fuera solo una pesadilla.