NovelToon NovelToon
¿Divorcio? Eso Jamás - Puedo Escuchar Sus Pensamientos.

¿Divorcio? Eso Jamás - Puedo Escuchar Sus Pensamientos.

Status: Terminada
Genre:Matrimonio arreglado / Mujer poderosa / Posesivo / Telepatía / Completas
Popularitas:1.7M
Nilai: 4.9
nombre de autor: Adriánex Avila

Natalia está al borde del divorcio, pero un accidente lo cambia todo.

Branko su esposo, sufre un accidente y puede leer los pensamientos de su aún esposa y descubre muchas cosas, Natalia es fría por fuera, pero caótica por dentro, se entera que ella ha estado enamorada de él durante mucho tiempo y ahora es él quien no quiere divorciarse. ¿DIVORCIO? ESO JAMÁS

NovelToon tiene autorización de Adriánex Avila para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Cap. 19 La llamada inesperada

Natalia asintió. Pero cuando abrió la boca, salió otra cosa.

—No… la respuesta era no. Divorcio. ¿Qué rayos…?

Branko parpadeó.

—¿Qué?

—Me traiciona la lengua —dijo Natalia, llevándose una mano a la boca—. La mente, la… las ganas de comer chocolate.

—¿Chocolate?

—Quiero chocolate. Solo necesito algo de helado y chocolate. Ay… ¿de qué estaba hablando?

Branko la miró con los ojos muy abiertos. Luego, muy lentamente, casi se ríe.

Casi.

Pero se contuvo. Porque si se reía, Natalia se enfadaría. Y si se enfadaba, los tres meses se convertirían en tres minutos.

—Estabas hablando de los tres meses —dijo Branko, con la voz más seria que pudo—. Y aceptaste. Dijiste que sí.

—¿Dije que sí?

—Dijiste que sí.

—¿Estás seguro?

—Completamente.

—Porque yo no recuerdo haber dicho que sí. Recuerdo haber dicho que tenía dudas. Y que quería chocolate.

—Dijiste que sí entre el chocolate y el helado.

—¿Entre el chocolate y el helado?

—Fue un momento muy emotivo.

Natalia frunció el ceño. Sospechaba que Branko le estaba tomando el pelo. Pero no podía probarlo.

"Este hombre se está riendo de mí —pensó, mientras Branko escuchaba—. Lo veo en sus ojos. Se está riendo. Pero no puedo enfadarme porque tiene razón: soy un desastre. Dije que sí sin querer. O queriendo. No sé. Ya no sé nada. Necesito ese helado con urgencia."

—Bien —dijo Natalia en voz alta—. Tres meses. Pero si vuelves a hablar con Valeria, los convierto en tres horas.

—Trato hecho.

—Y si tu madre me insulta, no respondo.

—Puedes responder. Solo que con educación.

—Educación no tengo. Tengo sarcasmo. Te sirve.

—Me sirve.

Natalia se levantó. Fue a la nevera. Sacó un helado de chocolate. Lo abrió. Clavó una cuchara.

—¿Quieres? —ofreció.

—No, gracias.

—Mejor. Así es todo para mí.

Se sentó en la barra de la cocina y comenzó a comer helado a las nueve de la mañana.

Branko la observó en silencio.

"Tres meses —pensó—. Noventa días. Más de dos mil horas. Es el tiempo suficiente. Suficiente para demostrarle que no soy el imbécil que cree. Suficiente para que ella suelte esa muralla que la protege. Suficiente para todo."

—Branko —dijo Natalia, con la boca llena de helado.

—¿Dime?

—Estás sonriendo. Es raro. Pareces humano. No lo hagas mucho, que te acostumbras.

—Lo intentaré.

Natalia volvió a su helado. Su mente, sin embargo, no paraba.

"Tres meses. ¿Qué he hecho? ¿He aceptado tres meses de prueba? ¿Con él? ¿Con Branko Sitik, el hombre que me ha ignorado durante dos años? ¿Estoy loca? Sí. Estoy loca. Pero es una locura feliz. O al menos, una locura con helado. Eso cuenta."

*_*

El helado se acabó. Natalia estaba lavando la cuchara cuando el teléfono de Branko sonó.

Él lo miró. Frunció el ceño.

—Es mi madre —dijo.

—¿Y qué quiere?

—No lo sé. Pero nunca llama temprano. Solo cuando hay problemas.

Contestó.

—¿Mamá? —dijo Branko, con voz neutra—. ¿Qué pasa?

Ana Sitik habló durante un minuto entero. Branko escuchó sin interrumpir. Su cara, que había empezado relajada, se fue tensando poco a poco.

—Entiendo —dijo al fin—. Sí, iremos. Esta noche. Está bien. Adiós.

Colgó.

Natalia lo miró con una ceja arqueada.

—¿Qué pasa? —preguntó.

—Cena familiar. Esta noche. En casa de mis padres.

—¿Y por qué esa cara de funeral?

—Porque se han enterado de que pediste el divorcio. Alguien se lo contó. Y quieren hablar del tema.

—Ah —dijo Natalia—. Qué divertido. Una cena donde me van a crucificar.

—No te van a crucificar.

—Claro que sí. Tu madre ya está afilando los cuchillos. Tu padre fingirá que no pasa nada. Tu hermana me mirará como si fuera basura. Y yo tendré que sonreír y fingir que todo está bien.

—No tienes que fingir nada —dijo Branko—. Puedes ser tú misma.

—¿Tú mismo? —Natalia soltó una risa corta—. ¿En serio? ¿Quieres que sea yo misma delante de tu familia? Porque si soy yo misma, tu madre termina llorando, tu padre confiesa lo de su amante y tu hermana descubre que su novio es un estafador.

Branko se quedó helado.

—¿Qué has dicho?

—Nada. Olvídalo.

—Dijiste que mi padre tiene una amante. Y que el novio de Olga es un estafador.

—Dije… divagando.

—No divagabas. Sabes cosas. Siempre sabes cosas.

Natalia se encogió de hombros.

—Soy una chismosa mental. No puedo evitarlo. Leo a la gente. Observo. Deduzco. Y a veces acierto.

—¿Y lo del novio de Olga?

—Es un estafador. Tiene dos demandas por fraude. Una en su país y otra aquí. Se hace llamar "empresario", pero vive de prestar dinero que no tiene. Y se acuesta con medio mundo. Espero que Olga no haya… bueno, ya sabes. Porque tiene una ETS.

—¿Una qué?

—Enfermedad de transmisión sexual. Nada grave si se trata a tiempo. Pero incómodo. Muy incómodo.

Branko se llevó una mano a la cabeza. No a la venda —ya se la había quitado— sino a la sien.

—¿Cómo sabes todo esto? —preguntó, aunque ya lo sabía: porque Natalia era una espía del alma.

—Contraté a un investigador privado —confesó Natalia—. Cuando me casé contigo. Quería saber con quién me estaba vinculando. Investigué a tu padre, a tu madre, a tu hermana, a tus tíos, a tus primos… hasta a tu perro, pero no tenías.

—¿Investigaste a mi familia?

—Por supuesto. No iba a casarme con un desconocido. Necesitaba saber si había asesinos entre ustedes. O deudores. O locos. Y encontré un poco de todo.

Branko parpadeó. Quería enfadarse. Pero no podía. Porque tenía razón. Su familia era un desastre. Y Natalia, por precavida, se había armado.

—Esta noche —dijo Branko—. En la cena. Necesito que no digas nada de eso.

—¿Por qué?

—Porque si lo dices, mi madre se muere, mi padre se enfada y mi hermana me mata.

—Entonces no lo diré.

—¿Lo prometes?

—Lo prometo.

"Prometo no decirlo en voz alta —pensó Natalia—. Pero lo pensaré. Todo el tiempo. Y se me va a escapar algo. Porque soy así. Soy un colador de secretos. Se me caen sin querer. ¿Donde deje chocolate escondido?, tengo que hacer un mapa la proxima vez"

1
Irene Nievecita
Yo espero 2 cosas, que no sea un estafador que le venga a quitar su empresa, que si es real venga con arrepentimiento por irse y que no quiera nada más que conocerla.
Irene Nievecita
¿ Porqué los diálogos empezaron a estar escritos como si la autora fuera Argentina? poniendo acentos donde no se debe y hablar de vos, cuando siempre ella a usado el español neutro como realmente se habla y escribe?
Irene Nievecita
Ese desgraciado ni se sonroja para pedir 20 millones por nada, la palabra papá le queda nadando y se atreve a hablar qué le quito la empresa si la dejo en la arruina por ser un pésimo empresario.Que tipo más cara de raja, ni se arruga para pedirle dinero.
Irene Nievecita
Y a ahí esta la tontera de la virginidad, lo dice como si fuera un estigma, no haber tenido sexo, ni decir del ridiculo debe estar en las nubes por ser el quien le quite una membrana qué no sirve para nada y no demuestra nada, por que igual ella pudo haber tenido sexo, con unos cuantos y seguir con la membrana intacta.
Irene Nievecita
Al fin la vieja esta escuchando las verdades de frente, vieja estúpida que llora por todo y no se preocupa de su marido, que le puso tremendos cuernos en la cabeza y preocupada por chismes inofencivos
Irene Nievecita
Así se defiende a la mujer que se ama, cuando un pariente se convierte en un acosador de tu mujer.
Irene Nievecita
Esta protagonista está más loca que una cabras, pero es muy entretenida
Irene Nievecita
Apuesto que se le sale el cauin, sí la molestan mucho.
Irene Nievecita
Si dice que la ama ¿ porqué no se puso del lado de Natalia? al contrario fue Natalia a quien perjudico con su silencio de estúpido.
Irene Nievecita
👏👏👏👏👏👏 Así se trata a las ofrecidas, se van con uno más rico, que las bota por que ellas no aman solo se interesan en los hombres que las llenas de lujos, cuando esos mismos hombres encuentran a otra las botan como basuras a la calle con lo puesto, por eso volvió, no por amor por que esta segura que el le va a costear sus caprichos y ya empezó dándole el departamento para que viva gratis
Irene Nievecita
Un hombre de 30 años siguiendo los consejos de papá ¿ que ni el aplica al tener una amante más joven? 🤣🤣🤣🤣🤣 qué asopado parece que llegó tarde al reparto de inteligencia.
Irene Nievecita
Este tipo no es más tonto, solo por no haberse estrellado antes, solo un inbecil maneja mirando el teléfono, debió dejarla viuda, así que tendría que pagarle manutención.
Irene Nievecita
No tengo la más mínima duda, qué fue el diablo quien inventó las malditas suegras. todos los hombres que se casan no deberían tener madres aún
Norma Fortes
Felicidades , un exelente trabajo y un gran talento , realmente me encanto para nada fue el cliche que al principio pense que seria comence a leerla y no pude soltarla hasta el final👏👏👏
Monik Carvalho
Y para que va a hablar.,calladito se ve más bonito. Si la empresa es de ella y se defendió muy bien!!! 👏👏
Dalia Balam
carajo ya denle el budín a esta mujer o les va a soltar toda la sopa jajaja
Dalia Balam
jajaja esa Natalia está clara con lo que quiere y si no se lo dan va a soltar toda la sopa jajaja
Yuranzi Vasquez
no sé porque dónde dice ver anuncio tiene tiempo que solo da un anuncio más nada
Monik Carvalho
Tu cocinas,jiji...haber cuánto te esfuerzas por mi!!??☺️
Mirian Mendoza Gutierrez
Felicidades autora bellísima historia. Bendiciones.
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play