NovelToon NovelToon
A Milímetros De Romperse

A Milímetros De Romperse

Status: En proceso
Genre:Amor-odio / Malentendidos / Reencuentro
Popularitas:1.8k
Nilai: 5
nombre de autor: AndyG1904

Ella guarda un secreto que la consume por dentro.
Él arrastra las ruinas de una vida que se desmoronó en una sola noche.

April Rossetti nunca imaginó que un error de una noche la perseguiría cada día. Enamorarse de la persona equivocada siempre es el comienzo de una caída. Ahora, la culpa la acompaña como una sombra que no la deja respirar.

Derek Baker lo perdió todo: su matrimonio, su hijo no nacido y la confianza en las personas. Destrozado y lleno de rabia, intenta reconstruir su vida cuando un encuentro casual lo cambia todo.

Conectados por hilos invisibles del destino, April y Derek se ven envueltos en miradas cargadas de deseo, conversaciones que despiertan lo que creían dormido y secretos que amenazan con destruirlos.

Están a milímetros de romperse... o de sanarse mutuamente.

Pero el pasado no se olvida tan fácilmente.

Y algunas atracciones están destinadas a arder, aunque quemen todo a su paso.

¿Podrán elegir el amor cuando todo parece condenarlos al dolor?

NovelToon tiene autorización de AndyG1904 para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Fisuras

-Derek-

Tenerla cerca durante ese fin de semana fue más difícil de lo que esperaba.

No por ella. Por mí.

April se había quedado dormida con la frente contra mi cuello, confiada, tibia, con esa entrega silenciosa de quien por fin baja la guardia. Yo, en cambio, me pasé buena parte de la noche despierto midiendo distancias. Quería más. Quería su boca otra vez, su risa contra mi pecho, el derecho de no detenerme. Y aun así no insistí. No porque no quisiera. Porque después de todo lo que le habían quitado a la fuerza, lo último que iba a hacer yo era convertir el deseo en otra forma de presión.

Si esto iba a ser una relación, iba a serlo cuando ella estuviera completamente cómoda. Eligiéndome. Yo podía esperar.

...****************...

El mensaje que vibró sobre la mesa de la casa —el que ella alcanzó a ver de reojo— era de Sarah. Aunque no quería tener este tipo de secretos con ella, preferí disimular y atender esta situación solo, por esta vez. Sin generarle a ella una sobrepensadera sin razón.

Sarah:

Mauricio y yo estamos hechos un desastre.

Necesito hablar con alguien que me conoció de verdad.

No para quiero volver contigo. Solo para no ahogarme en esta versión de mí.

La leí dos veces cuando por fin pude desbloquear el teléfono sin que April estuviera cerca. No respondí de inmediato. No porque me debiera una conversación sentimental, sino porque cualquier contacto con Sarah, ahora, tenía costo. Para mí. Para April. Para todo el ruido que ella había causado. Y aún así yo no le tenía ningún rencor.

En el auto de regreso a la ciudad, April iba callada, con los dedos entrelazados a los míos a ratos y sueltos a otros. La burbuja del fin de semana se había agrietado, pero todavía quedábamos nosotros. Fue al llegar a su edificio cuando ella me miró de frente, preocupada.

—Héctor Castell me ofreció un puesto —dijo.

La miré confundido.

—¿Qué clase de puesto?

—En una sucursal nueva del Centro Veterinario. Sin Jhony. Me ofreció continuidad laboral. —Se pasó una mano por el brazo—. Quizás quiere mantenerme a raya, vigilandome. Y no convertir lo que pasó en el gran circo que puede ser.

Lo estudié en silencio.

—¿Confías?

—No del todo. Pero tampoco puedo vivir eternamente fuera de lo mío. —Dudó—. Dije que lo pensaría.

Asentí. No me gustaba Héctor. Tampoco me gustaba la elegancia con la que los hombres como él reordenaban destinos ajenos. Pero si la oferta era limpia y le devolvía a April el mundo que amaba, no iba a ser yo quien se lo arrancara por orgullo.

—Entonces lo pensamos en serio. Con tu abogado. Y podríamos hablarlo con Pierre. Sin apuro.

Ella esbozó una sonrisa mínima, agradecida. Me besó al despedirse. Fue breve, todavía tímida de tanto futuro posible. Yo me quedé en el auto un minuto más, con el sabor de ese beso y el mensaje de Sarah sin responder.

Después escribí solo esto:

Derek:

No soy la persona indicada.

Si estás mal con Mauricio, háblalo con él o con alguien que no arrastre más fuego a tu vida.

Yo ya no estoy en ese lugar.

Aunque no tuviera pensamientos ni sentimientos malos hacia ella, sus decisiones le habian costado más que un matrimonio. Ella tenía que vivir con esa carga.

***

Estaba en el restaurante revisando una reserva cuando el teléfono vibró con el nombre de April. Contesté al primer tono. Su voz no entrecortada me alertó dejando a un lado mis actividades.

—Derek. Está aquí.

No pregunté quién. El cuerpo ya lo sabía.

—¿Dónde?

—Afuera del edificio. Pero no se va. Dice que necesita hablar. Derek, creo que está borracho.

—No salgas. No cuelgues. Voy para allá.

Conducí saltándome más de una señalizacion. Los nudillos de mi mnao blanco por la presión que ejercía contra el volante. Cuando doblé la esquina de su calle, los vi.

Jhony estaba frente a ella en la vereda, demasiado cerca. Tenía una imagen deprorable. La camisa de vestir mal abotinda y por fuera, no era el mismo que emanaba elegancia y prestigio al caninar. El equilibrio apenas lo sostenía. Hablaba con la lengua trabada y los ojos inyectados de una rabia que ya no se molestaba en disimular. April tenía el cuerpo rígido, el teléfono todavía en la mano, una de mis chaquetas puesta y un pantalón de pijama.

Bajé del auto sin cerrarlo con seguro.

—…mi matrimonio se vino abajo por tú arranque de niña buena—le estaba diciendo, la voz rasposa, irreconocible de tanto alcohol—. Mi padre me recortó poder y fondos. Mi imagen se está desmoronando en cada pasillo que antes me abría puertas. ¿Y sabés de quién es la culpa?

April no retrocedió lo suficiente. Yo ya caminaba hacia ellos.

—De ti —escupió él, señalándola con un dedo torpe—. De tu boca. De tu denuncia. De ese show de víctima que te armaste con el cocinero. Me empujaron al borde… y sigues parada ahí como si no hubieras prendido el fuego.

—Estás borracho —dijo ella—. Por favor, vete.

Jhony soltó una risa cansada. Le sujetó el antebrazo cuando ella intentó girarse hacia el edificio. El gesto fue desordenado, bruto, sin la precisión antigua de quien controla el tablero. Ya no había deseo en sus manos. Solo odio. Venganza. La necesidad torpe de hacerla cargar con cada puerta que se le estaba cerrando.

—Me quitaste el control —insistió, sacudiéndola una vez—. Me dejaste en ridículo. Y ahora resulta que hasta mi padre te acomoda mientras a mí me estrecha el cuello. ¿Te creés que voy a quedarme mirando?

Llegué en el momento exacto en que April forcejeaba para zafarse y perdía el equilibrio por la sacudida. No pensé. Lo agarré del hombro, lo giré y lo separé de ella con un empujón que lo mandó contra el costado de un auto estacionado. El olor a alcohol me golpeó sin poder disimularlo.

—No quieres hacer el ridículo, pero mira que gran espectáculo estás dando—dije.

Jhony se incorporó con la respiración descompuesta, el labio temblándole de furia y humillación. Mirando al rededor, algunos personas se habían parado a observar. En ese preciso momento no había apellido que lo sostuviera ni un segundo.

—Claro. El héroe otra vez.

—No eres mi problema, Castell. Pero te estás comiendo una medida de alejamiento y todavía tienes el descaro de ponerle una mano encima borracho en la calle. ¿Se te acabó el poder y ahora solo te queda esto?

—Se me está acabando todo por ella —rugió, tambaleando un paso adelante—. ¿Entiendes? ¡Todo!

April estaba detrás de mí, temblando de adrenalina.

—Entonces mira bien a quién culpas —dije, sin alzar demasiado la voz—. Porque cada paso que das en su dirección te hunde más. Y esta vez no vas a tener video ambiguo ni relato de prensa rosa que te salve la cara.

Jhony escupió al suelo, se acomodó la camisa con dedos torpes y sonrió sin humor.

—Esto no termina porque tu digas que termina, Baker. Ni porque mi padre le ofrezca un puesto para lavarse las manos. Ella me prendió fuego. Yo también sé prender cosas.

—Acercate otra vez —respondí— y te aseguro que lo siguiente que se queme no va a ser su nombre.

Por un segundo pareció calcular si valía la pena cruzar el límite completo ahí mismo, en la calle, con testigos y el alcohol todavía gobernándole el juicio. Después retrocedió. Se alejó con la rabia clavada en la espalda y el paso irregular de quien todavía no aceptaba que se quedó sin terreno qué gobernar.

Solo cuando dobló la esquina me giré hacia April. Tenía marcas rojas en el antebrazo, el forcejeo había bajado una parte de la chaqueta. Tenía los ojos demasiado abiertos.

—¿Te lastimó?

—Un poco. —Trago saliva—. Derek, Jhony puede hacer locuras y más ahora que ha perdido tanto.

La atraje contra mi pecho. Sabía que un hombre como él podia perder el juicio y la razón y más si no estaba acostumbrado a no tener el poder en sus manos.

—Acá estoy —dije contra su pelo—. A partir de ahora, debemos ser más cuidadosos. Sin bajar mucho la guardia.

April asintió contra mi pecho.

Lo que más me importaba estaba temblando entre mis brazos, viva, furiosa, asustada y todavía eligiendo no soltarme.

1
Andii
😭😭😭😭
Andrea
Que rabia con Jhony 😭
AndyG
Trataré de hacer un maratón hasta el capítulo 20. Luego me daré un break. Gracias a todos 🥹❤️🫶
Andii
2 capítulos seguidos. Sospechoso... No nos vayas a abandonar ahora que estoy enganchado 🤣
Andrea
Si Derek se involucra solo espero que no se comporte como Jhony... Se volvió el villano de la historia. Narcisista. Pobre April...
Andrea
He leído todos los capítulos hasta ahora. Y no sé. Me tiene estresada/intrigada 😭😭
Andii
Nunca me había identificado tanto con un personaje y no se si eso es bueno o malo /Brokenheart/
Gerson Gonzalez
Muy interesante. Sigue así.
Isabella Connelly
Dioooos cuanta tensión...
Gerson Gonzalez: Muy interesante está historia. Por lo general lo mío es fantasía y acción. Veamos cómo sigue. Saludos!
total 1 replies
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play