Dos chicos totalmente opuestos en carácter estarán involucrados en una relación sin compromisos... Uno lo sugirió y el otro pretendió aceptar hasta hacerlo cambiar de opinión.
¿Podrán terminar juntos a pesar de sus diferencias?
NovelToon tiene autorización de Vell&bl para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
La debilidad de Son I
... ❤️...
Dí vuelta en la cama estirando mis brazos, parece que he dormido un siglo. [Suspiro]
Entonces recordé los sucesos de anoche, me senté en la cama buscando a Pin, su ropa seguía en el suelo. ¿Dónde demonios se metió?
Todavía no puedo creer que haya permitido que le hiciera a mi cuerpo todas esas cosas sin protestar.
No ha sido mi primera vez, pero en definitiva no hay comparación entre ambas, Pin me trato con esmero cuidado preocupándose por mis necesidades antes que las suyas, dejando de lado su propio impulso natural de la consumación como tal.
Aquella primera vez fue brusca sin tacto, adolescentes tontos buscando satisfacción que por mi parte no obtuve, puedo decir con toda honestidad que fue más dolorosa que gratificante y una experiencia que dejó una mala opinión del sexo en mi.
Pin cambio mi perspectiva de una manera asombrosa.
Preparó mi cuerpo de tal forma que mi dolor fue opacado por el placer que me proporcionaba, a eso puedo sumar su poder de seducción y mi libido en aumentó, dando por hecho que me tenía a su disposición.
Hubo algo que llamo mi atención y hasta ahora me cuestionó; para alguien que dice no a ver estado con nadie, se encontraba muy bien preparado, que hombre sin intensiones de tener sexo guardaría lubricantes con sabores y aromas, era un hecho que Pin no deja nada a la deriva. Aún y con todo su cuidado, mi cuerpo resentía los estragos de una noche muy provechosa. [Sonrió para si mismo]
Se que es una analogía tonta, pero tener sexo es como andar en bici, nunca se olvida, aúnque el dolor no es algo que una bici te haga sentir a menos que te caigas de ella, pareciera que había caído muchas veces, porque ¡en serio que dolía!
No me molestaría volver a caer.
Llegó a mi un olor delicioso, ése debe ser Pin y su maravilloso secreto culinario, anoche me demostró estar lleno de secretos oscuros que deseo seguir descubriendo.
Levanté mis boxer del suelo con cuidado, caminando despacio al baño, lo que él espejo me mostraba me ruborizó. Pin es un caso serio, ha dejado mi cuerpo lleno de marcas, no sabe que debo trabajar ¿cómo se supone que iría a la oficina con este moretón en mi mentón?, en dos días no desaparecerá ¿Cómo explicas algo así?
Me dí la vuelta para ver mi espalda, al menos estaba sin marcas, no puedo decir lo mismo de mi trasero, los dientes de Pin están en una de ellas ¡maldito caníbal! no me comió completo por qué no pudo, estoy seguro que deseaba hacerlo.
Se que soy irresistible, pero exagero. [Sonreí]
- ¡Son! - lo escuché llamarme, tire mis boxer aún lado antes de salir a enfrentarlo.
Al verme salir desnudo no dijo nada, él no estaba tan vestido que digamos, más que yo sí, su boxer pequeño no dejaba nada a la imaginación, notaba a esa máquina de tortura perfectamente y no lo digo por qué tuvera el más grande, ni el más grueso, la verdad es de un tamaño estándar muy normal, sólo podía afirmar que Pin sabía cómo hacer un buen servicio.
Lo encare poniéndome lo más serio que pude.
- ¿Y bien? No crees que tienes algo que decir... - se tocó la nariz respondiendo de lo más tranquilo.
- Si... - hizo una larga pausa, pensé que diría una excusa o una disculpa fue todo menos eso -¿Por qué estás levantado? ¿No te duele? - él está en peñado en qué lo mate, sinó es que me mata primero.
- No tientes a tu suerte Pin - se rió él muy cretino.
- Me disculpo. Digo lo que pienso no puedo evitarlo, debo agregar que no me ayuda verte desnudo, me distrae, podrías orientarme sobre tu pregunta por favor... - es imposible pelear con él, me hace sentir mal educado.
Me rendí girando sobre mi eje para que contemplará su obra.
- Mira mi cuerpo, ¿no crees que debiste ser más delicado? - "más delicado no pudo ser" primero me trago mi lengua que decirle - ¿Cómo voy a ir a trabajar así?
- Estamos a sábado - achique mis ojos.
- En dos días no desaparecerán...
- ¡No vayas! - se recargo sobre el umbral de la puerta. Él y sus respuestas sin sentido.
- ¿Estás bromeando?, soy un pasante no el jefe.
- Tu jefe no se va a molestar - sonrió guiñando un ojo, "¿Que se supone que significa eso?"
- ¿Cómo lo sabes?
- ¡Llámalo intuición! - empezó a caminar, lo detuve unos pasos antes de llegar junto a mi, me dí la vuelta para que viera sus dientes en una de mis nalgas, es el colmo que sonría, paso su lengua por sus labios, no habia notado que sus labios estaban partidos y levemente inflamados.
- Pin déjate de bromas, no soy animal para que me marques...
- A mí parecer te ves hermoso, no veo el problema - como si eso lo dijera todo dió un paso hacia mí poniendo sus manos en mis nalgas acariciandolas.
- ¡Ahhh! - su tacto me tomo por sorpresa. El creyó que me estaba quejando.
- Lo siento, ¿todavía te duele? - me tocaba tan suave que mi tensión nerviosa estaba jugando conmigo, haciendo erizar mi cuerpo por completo.
Exagere por pura maldad.
- ¡Claro que me duele!
- Prometo que la próxima seré más suave.... - me envolvió entre sus brazos sobando mi espada como si fuera algo preciado. Esas manos no solo cocinaban bien, hacían milagros en mi. - ¿Quieres comer? - susurró sobre mi cara, pasaba su nariz por mi mejilla dulcemente - Prepare algo delicioso para consentirte... - no resistí tomar su cara con mis manos, roce cuidadosamente sus labios pasando mi lengua al rededor, sus ojos no se cerraron y los míos tampoco.
- ¿Te duele mucho? - le pregunté.
-No tanto como mi espalda... - no entendí a qué se refería, no me dejo hablar más invadió mis labios apesar de su dolor, nunca había sentido latir a mi corazón tan rápido en segundos, Pin era el responsable su exquisita forma de mover sus labios sobre los míos no tiene explicación. - ¡Sabes a gloría Precioso!
- Pin... - susurré.
- Ponte algo, ¿quieres? o mi promesa de ser suave no la podré cumplir... - sonreí sobre sus labios, salí corriendo al baño temblando aún. - Te espero abajo, no tardes... - lo escuché gritar.
Me miré al espejo sonriendo, ¿podría olvidarme de los contra de esta locura por lo que duré el fin de semana? quiero disfrutarlo, pensar que somos una pareja normal y feliz.
Puedo soñar una vez más, en esta ocasión soy quién conocía su fin y eso no dolerá de la misma manera. ¿O si?
... _______/\/__❤️🖤___/\/____...