Para encontrar el príncipe correcto primero hay que besar algunos sapos!!
Samuel y Jessy te enseñaran que el amor verdadero llega de la manera más inesperada.
Acompañame a ver que las segundas oportunidades si existen.
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La historia continúa...
Lila
Soy Lila Vásquez Smith tengo 20 años, mis padres son Samuel y Jessy Vásquez, tengo cuatro hermanos que amo intensamente mi familia es hermosa, disfruto del amor de mis abuelos, aunque hace años atrás perdí a mi querido abuelito Alan un ser muy importante en mi vida.
Estoy por residirme como Medico Veterinaria, mis padres han sido un pilar fundamental en toda mi vida y sobre todo en mis estudios, mi amor por la medicina veterinaria empezó cuando mi tía Lore me llevaba al refugio de animales que ella tiene, junto con mis hermanos y mis primos fuimos voluntarios por algún tiempo.
Mi vida ha sido muy buena, a la edad de catorce años me entere de mi verdadera procedencia, aunque no fue de mi importancia ya que mis padres me contaron la historia completa de la persona que me engendró, asumo que tengo sus genes en mi ser, pero físicamente soy igual a mi papá Samuel Vásquez el hombre más importante de mi vida y como para toda niña su primer amor.
A pesar de gozar de muchas cosas hay algo en lo que aun no puedo ser feliz y es en el amor, la primera vez que me atrajo un chico fue cuando tenía dieciséis años su nombre es Noah Henz, se podría decir que fue mi primera ilusión o hasta mi primer amor. Asumo que él no me veía de la misma manera que yo, y aunque estudiamos en la misma universidad y para rematar en la misma especialidad con la diferencia de dos años, siempre supe que lo que yo sentía por él sería prácticamente algo secreto solo para mí, Noah ya es un medico veterinario y con la ayuda de sus padres tiene su propia clínica, donde trabaja en conjunto con su novia, una de las chicas que era la más popular de la universidad.
Mi mejor amiga es mi tía Sofía con la que siempre comparto mis penas y algunas cosas más entre mis gustos, metas y sobre todo el deseo de enamorarme y que ese amor sea como el de mis padres, un amor sincero y real.
En uno de esos fines de semana en los que no deseábamos quedarnos en casa, decidimos darnos un momento para nosotras y salir a divertirnos, por eso fuimos a Caoba Bar un lugar nuevo y muy bonito esta ambientado con estilo latino, la idea era tomarnos unos tragos y bailar, y aunque de inicio fue así hasta que vi al hombre que me trae de cabeza desde años atrás, que me roba los suspiros y con el que más de una noche he soñado.
Aunque no pensé que pasaría de un momento a otro yo estaba en la pista bailando con él muy pegaditos, aunque sus ojos reflejaban una profunda tristeza de algo que le atormentaba yo no quería preguntar porque temía que si lo hacia la magia terminaría y mi hermoso sueño se acabaría y para ser sincera yo no quería que eso pasara.
Nunca me imagine lo que paso esa noche, y que dicho evento marcaría mi vida, quizá una historia se repetía con distintos personajes y con una situación parecida, con la diferencia que el amor si era bilateral y que juntos viviríamos las más bonitas experiencias como también situaciones amargas, en las que el dolor no se iría fácilmente porque las marcas se quedarían contigo para siempre. Pero lo importante en medio de todo fue que aprendimos “El valor del amor”.
Noah Henz
Quizá no me conocen, soy el hijo mayor del matrimonio Henz Connor, mis padres Raúl y Coral son mis más grandes ejemplos a seguir, soy medico veterinario tengo 22 años de edad, hace un año termine la universidad y ahora cuento con mi propio consultorio, el que manejaba en conjunto con Mara la que creí una buena persona, pero que equivocado que estaba.
Desde niño conocí a la familia Vásquez, ellos son buenos amigos de mis padres, y como tal motivo sus hijos y yo nos hemos criado muy unidos.
La primera vez que vi a una niña muy hermosa con ojos verde aceituna yo tenía ocho años y ella seis ella es Lila Vásquez, desde aquel día su mirada me sigue a todas partes, a medida que el tiempo fue pasando me ha ido gustando mucho más, un día me arme de valor para acercarme a ella para poder entablar una relación de amigos más cercanos pero la escuche sin querer cuando hablaba con su amiga y le decía que sentía que estaba profundamente enamorada, eso me freno en mis deseos de conquistarla, quizá ella a mi me ve como alguien cercano quizá hasta como un primo.
Mara es un cuento aparte, fuimos compañeros en la Universidad y aunque era una de las chicas más populares de allí acepte ser su amigo en lo personal soy mucho más reservado no me gusta ser el centro de atención, ella sin embargo amaba ser primera en todo, el día que me quise acercar a Lila y no pude Mara me vio que estaba triste y de pronto quiso consolarme, fue desde ese día que acepte que nos conociéramos un poco más, pero lo que nunca me imagine es que una chica con belleza externa tenga tan podrido el corazón algo que me daría cuenta con el tiempo.
Soy soltero no tengo compromiso alguno, y no soy de los que se acuesta con la primera chica que se le pasa enfrente, es más no he estado con nadie no porque haya faltado oportunidad sino más bien porque deseo que el día que este en la cama con alguien sea con quien amo no porque desee sexo.
Deseaba relajarme de un día de locos en la veterinaria, así que como era viernes decidí ir con unos amigos a “Caoba Bar”, deseaba tomarme unos tragos para sacar el estrés, mis amigos decían que lo que me faltaba era una buena cogida para que todo mi cuerpo esté bien, pero yo no lo creía así, de pronto cuando gire para pedir otro vaso de wiski, la vi a ella estaba tan hermosa con su cabello suelto con un vestido negro que parecía su segunda piel, movía sus caderas de la forma más sensual que haya visto, de pronto me dirigí a la pista la tome de la cintura y bailamos juntos.
Lo que paso después marcaría un comienzo a una vida que, aunque hermosa nos costo muchas lagrimas mantener en pie, las marcas que dejaron las personas que nos querían separados nos hicieron más fuertes, para nosotros fue importante aprender “El valor del amor”