Salomé, una joven de 17 años, la cuál siempre consigue lo que quiere, y cree tener al mundo en su mano al ser la hija de uno de los ceos más ricos de su país.
Salomé siempre a estado enamorada de Matthew Cooper, por lo cual decide confesarle su amor delante de todos sus compañeros de su colegio, pero para la mala suerte de Salomé nada sale como esperaba al ser rechazada por Matthew y burlada por sus compañeros.
Matthew Cooper, el típico chico popular e inteligente de su colegio. Matthew decide buscar trabajo para mantener a su madre y a su hermanita, pero el destino no estará de su parte al conseguir trabajo de limpieza en la mansión de los Robinson.
Salomé no dejará pasar la oportunidad de chantajear a Matthew, diciéndole: -- Finge ser mi novio en el colegio y yo no diré que el supuesto chico rico es el chico de la limpieza en mi casa.
Poniendo a Matthew en un aprieto, ya que el no quiere pasar la vergüenza y humillación de sus compañeros, ambos hacen un trato, Matthew acepta fingir ser su novio y ella guardará su secreto
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21:21
Salomé:
-- Ezra, es tu prometido-- what?! no sé si escuché bien.
Me alejé de mi padre con una sonrisa confundida.
-- Qué?-- pregunté seria totalmente-- cómo que mi prometido?
-- Así es Salomé, te comprometeras con Ezra.
-- Osea, me lo dices así de tranquilo, sin anestesia ni nada?-- me tapé la cara y negué con la cabeza-- papá, es enserio lo que me estás haciendo? no me casare con nadie que no sea Matthew.
-- Salomé, hablemos en mi despacho a solas...
-- No, no hablaré a solas contigo papá. Quiero que escuche tu amigo y su hijo. Yo no me casare con nadie, porque yo ya tengo novio.
-- Amigo, pero tú no me dijiste que tu hija estaba de acuerdo con este compromiso?-- preguntó confundido el padre de Ezra.
-- Pues señor, le informo que mi querido padre le mintió. Y sabe por qué?-- sonreí.
-- Salomé cállate.
-- Porque el no quiere que nadie sepa que su hija tiene una relación prohibida con un chico pobre-- sonreí y mi padre iba a darme una bofetada pero mi madre lo detuvo.
-- Ni se te ocurra ponerle la mano encima a mi Hija-- entró mi madre a la sala y tragué saliva.
-- Llévate a tu hija, antes de que pierda la paciencia-- habló mi padre mientras me tiraba una mirada amenazante.
Mi madre me volteó y suspire.
-- Salomé, más vale que vayas asimilando tu compromiso, porque de mi cuenta corre que salgas casada con Ezra de esta casa-- volteé con los ojos cristalizados y negué con la cabeza lentamente.
-- Vamos hija-- subí con mi madre hasta mi cuarto y me acosté en mi cama.
-- Mi padre me odia-- susurre entre lágrimas.
-- Claro que no...
-- Claro que sí mamá. El me odia. O qué clase de padre no le importa la felicidad de su hija? dime mamá.
-- Cuanto quisiera ayudarte mi amor. Si fuera por mí estarías con Matthew para siempre-- colocó un mechón de cabello atrás de mi oreja.
-- Yo quiero a Matthew, lo quiero de verdad. Y el me quiere a mí, no quiero alejarme de él, mamá.
-- Lo sé-- me abrazó-- conmigo siempre contarás. Yo te apoyo en todo. No permitiré que te cases con aquel muchacho, eres mi hija y yo también puedo decidir en tu vida.
-- Gracias-- susurre.
Minutos después mi madre salió de mi habitación.
Al terminar de darme un buen baño me pongo mi pillama para poder ir a la cama. Cuando estaba por acostarme, mi padre entra en mi cuarto.
-- Papá-- susurre con una voz temblorosa.
-- Necesito hablar contigo-- desvie la mirada y me senté en el borde de mi cama-- me hiciste pasar un mal rato al frente de mí amigo y de su hijo, Salomé. Nunca te he levantado la mano, y no me gustaría volver a hacerlo. No me gusta discutir contigo. Por qué haces tantos problemas por aquel muchacho?-- lo miré fijamente.
-- Porque lo quiero-- respondí y mi padre suspiró.
-- No lo vuelvas a decir.
-- Entonces que quieres que te diga? no puedo mentirte. No me separaras de Matthew, no me casare con ese tal Ezra.
-- Salomé no me obligues a...
-- A qué papá. A pegarme? aquí está-- giré mi cara y le enseñé mi cachete-- pegame. Pero no me cansaré de decirte que quiero a Matthew.
-- Salomé, te daré un consejo...o te olvidas de ese don nadie por las buenas, o yo me encargo de que eso suceda, pero será por las malas-- volteó.
-- Me estás amenazando?
-- Así es, pero más que una amenaza, es una advertencia. Ya sabes las consecuencias de si no aceptas tu compromiso. Buenas noches-- salió de mi habitación y cerró la puerta de golpe.
-- Aah!-- me senté en el suelo y me agarré el cabello-- que hago? que hago?!
Un par de horas después, sentí un golpe en mi ventana, sabía que era Matthew, por lo que me cambié de ropa y salí de mi casa.
-- Hola-- sonreí al verlo.
-- Lista para ir a bailar?
-- Preferiría que vayamos a la playa. Eso me relajará más.
-- Bien. Entonces mi princesa, subace a su carruaje.
-- Ay loco-- sonreí y me subí a la moto.
De camino a la playa, pasé abrazandolo. Al llegar, corrí hacia la arena y me acosté en ella. Matthew hizo lo mismo que yo y se acostó a mi lado.
-- Discutiste con tu padre?-- preguntó Matthew diez minutos después de silencio. Lo miré fijamente y suspire.
-- Como lo sabías?
-- Te conozco, tu cara te delata.
-- Pues sí, discutí con él, pero nada nuevo.
-- No me gusta el saber que desde que estás conmigo tengas una relación de lo peor con tu padre.
-- Tu no tienes la culpa de nada...bueno, en parte-- me senté en la arena y miré a Matthew-- hay algo que tengo que decirte Matthew.
-- Te escucho.
-- El motivo por el que discutí con mi padre fue por mi compromiso.
-- De que me hablas? qué compromiso?
-- Matthew-- tragué saliva-- estoy comprometida Mi padre tiene un matrimonio arreglado para mí.
-- Qué?!
no te sacrifiques oye mi consejo, los que van a sufrir si aceptas seas tu y tu bebé
ojalá y no le pase nada a el mathw