NovelToon NovelToon
KILOS DE AMOR

KILOS DE AMOR

Status: Terminada
Genre:Romance / Posesivo / Romance de oficina / Completas
Popularitas:112.7k
Nilai: 5
nombre de autor: Kyoko...

Laura Una arquitecta brillante intentando llevar una vida normal, en medio de todo su caos, llegará para cambiarle la vida a él.

—Ojalá el amor se pesara, porque siento que hoy acabo de subir una tonelada

NovelToon tiene autorización de Kyoko... para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

capitulo 21

El calor dentro de la caseta de mantenimiento de la piscina era sofocante, una mezcla de cloro seco y humedad tropical que hacía que a Laura le costara respirar. El pestillo de madera crujió bajo la mano enjoyada de Carla. Laura apretó el teléfono contra su pecho, sintiendo los latidos de su corazón como pequeños tambores de guerra.

—¡Sal de ahí, ratita de alcantarilla!

chilló Carla, tirando de la puerta con una fuerza impropia de su figura de sílfide.

Justo cuando la puerta cedió, revelando a una Laura sudorosa pero con la mirada encendida, un estruendo metálico resonó en la entrada de la finca. Un todoterreno negro había derribado la puerta principal de hierro forjado, entrando en el jardín con la sutileza de un rinoceronte en una cristalería. El coche frenó en seco, levantando una nube de gravilla blanca que manchó el impecable traje sastre de Carla.

Marco bajó del vehículo. No traía traje. Vestía una camiseta negra ajustada y unos vaqueros, y su rostro era la viva imagen de un hombre que ha cruzado el límite de la civilización.

—¡Laura!

gritó él, corriendo hacia la zona de la alberca.

Carla retrocedió, soltando el pestillo.

—¡Marco! ¿Qué locura es esta? ¡Esto es allanamiento, Voy a llamar a la policía ahora mismo!

—Llámalos, Carla. Por favor, llámalos

respondió Marco, llegando al lado de Laura y envolviéndola con un brazo, protegiéndola del sol y de la presencia de esa mujer

—Así podrán explicarles qué haces aquí.

Laura levantó el teléfono con una sonrisa triunfal, a pesar de tener el pelo revuelto por el polvo del cloro.

—Lo tengo todo, Carla. Cada palabra. Tu justicia creativa acaba de chocar contra mi grabadora de voz.

Carla palideció, pero su mente retorcida ya estaba trazando el siguiente movimiento. Miró a Marco con un odio gélido y luego a Laura.

—Disfruten su pequeño trofeo. Pero recuerden que en este mundo, la verdad es lo que yo decida que sea. Mañana, esa grabación será ruido digital para cualquier perito.

Marco subió a Laura al coche y salieron de allí a toda velocidad. El silencio en el interior del vehículo duró poco.

—¿En qué estabas pensando, Laura?

estalló Marco, golpeando el volante con la palma de la mano

—Podrías haberte hecho daño. Los gemelos... ¡Dios, casi me da un infarto cuando vi que tu GPS indicaba este lugar!

—Estaba pensando en mi madre, Marco. Estaba pensando que tú te habías rendido a las reglas del juego y yo no

respondió ella, cruzándose de brazos

—No vuelvas a darme lecciones de seguridad cuando tuno haces nada.

La tensión entre ellos era eléctrica. El perdón de Laura seguía siendo una fruta prohibida para Marco, y ella no pensaba ceder. Pero Carla Azuaje, herida en su orgullo, decidió que si no podía destruir a Laura legalmente, lo haría emocionalmente. Sabía que el punto débil de Marco era su inseguridad sobre si merecía a una mujer como Laura.

Dos días después, Laura estaba en una cafetería cercana a su estudio, tratando de concentrarse en los nuevos planos de la bodega de La Herencia, cuando un hombre se sentó en la mesa de al lado. Era joven, de unos treinta años, con el cabello castaño despeinado artísticamente, ojos verdes magnéticos y una sonrisa que parecía irradiar paz. Vestía de forma bohemia pero costosa, era el opuesto absoluto al rígido y gélido Marco.

—Perdona que te interrumpa

dijo el extraño, señalando los planos de Laura.

—pero esa estructura de bóveda catalana que estás diseñando es... audaz. Muy poca gente entiende hoy en día la importancia de la inercia térmica en el envejecimiento del vino.

Laura lo miró, sorprendida.

—¿Eres arquitecto?

—Me llamo Gael Farquez

espondió él, extendiendo una mano cálida.

—Soy paisajista y amante de las causas perdidas. Y tú pareces estar diseñando un sueño que alguien intentó quemar.

Gael era un experto en la seducción intelectual. Durante una hora, habló con Laura sobre la tierra, sobre la energía de las vides y sobre cómo la belleza real reside en la proporción, no en la delgadez. Laura, hambrienta de una validación que no viniera acompañada de dramas legales, bajó la guardia.

—Hacía mucho tiempo que no hablaba con alguien que no mencionara la palabra litigio

admitió Laura, riendo por un chiste de Gael.

En ese momento, la puerta de la cafetería se abrió violentamente. Marco entró, buscando a Laura para llevarle una caja de los churros que ella había pedido esa mañana y que él había tardado tres horas en conseguir tras una fila interminable. Se detuvo en seco al ver la escena, Laura, radiante, riendo con un hombre que le sostenía la mano sobre la mesa mientras señalaba un plano.

—¿Interrumpo algo, Durán?

la voz de Marco sonó como el trueno antes de la tormenta.

Gael se levantó con una calma exasperante, mirando a Marco de arriba abajo con una sonrisa de superioridad moral.

—Hola. Debes de ser el jefe de Laura. Estábamos discutiendo sobre el alma del viñedo. Algo que, por lo que veo en tu expresión, te resulta bastante ajeno.

Marco sintió que la sangre le hervía. Soltó la caja de churros sobre la mesa con un golpe seco.

—Soy su socio. Su pareja Y el padre de sus hijos. ¿Y tú quién eres, El becario de jardinería?

—Soy alguien que sabe apreciar una joya cuando la ve, sin intentar pulirla hasta que pierda su brillo

respondió Gael, dándole una mirada intensa a Laura

—Laura, ha sido un placer. Mañana pasaré por tu estudio para que veamos esos niveles de la ladera sur.

Gael se marchó, dejando un rastro de perfume a sándalo y una tensión que se podía cortar con un cuchillo. Marco se giró hacia Laura, con los ojos echando chispas.

—¿Quién es ese tipo, Laura, Y por qué te estaba tocando la mano?

rugió Marco, los celos nublándole el juicio

—Acabamos de salir de un intento de cárcel y tú te pones a coquetear con el primer bohemio que sabe lo que es una bóveda?

—¡Él no me estaba tocando, Marco! Estábamos hablando de trabajo. De ese trabajo que tú casi pierdes por culpa de tu arrogancia

gritó Laura, poniéndose en pie

—Y no me hables de celos. Tú cenaste con Carla Azuaje mientras yo estaba sola. Gael es solo un soplo de aire fresco en medio de este pantano que es tu vida.

—¿Un soplo de aire fresco? ¡Es un tipo que acaba de aparecer de la nada!

Marco se acercó a ella, invadiendo su espacio

—No me fío de él, Laura. Siento que hay algo oscuro detrás de esa sonrisa de anuncio de pasta de dientes.

—Lo que sientes se llama inseguridad, Alarcón

sentenció Laura, recogiendo sus planos

—Y te queda fatal. Gracias por los churros, pero me los comeré sola. Necesito pensar si quiero que el socio de mi viñedo sea un hombre que confía en mí, o un celoso que ve fantasmas en cada cafetería.

Laura salió de la cafetería con la cabeza alta, dejando a Marco solo con una caja de churros enfriándose y una sospecha que le quemaba las entrañas. Lo que ninguno de los dos sabía es que, desde un coche al otro lado de la calle, Carla observaba la escena con unos prismáticos, sonriendo mientras anotaba el primer tanto en su tablero de ajedrez emocional.

—Peleen, mis amores

susurró Carla

—Cuanto más griten, más fácil será que Gael se convierta en el héroe que Laura necesita... y en la razón por la que Marco pierda la cabeza definitivamente.

Pero Marco no se iba a quedar con esa intriga y llamo a su detective.

—Ramírez, deja lo de los títulos. Quiero saber hasta qué marca de jabón usa un tal Gael. Y quiero saber quién le paga el alquiler. Porque si toca a Laura, voy a enterrarlo bajo el asfalto de mi próximo edificio.

Pero mientras tanto, en la casa de sus padres, Laura miraba la tarjeta que Gael le había dejado. Tenía un dibujo de una vid entrelazada. Por primera vez en mucho tiempo, no pensó en Marco. Pensó en que, tal vez, la vida después del caos de los Alarcón podía ser más sencilla. Los celos de Marco estaban alimentando el plan de Carla, y Laura, cansada de luchar, estaba empezando a caer en la trampa más peligrosa.

1
Andrea Morganti
Hermosa historia!! me encantó!! felicitaciones escritora!! gracias totales por compartir tu talento 🥰🙌🏻
Zuliner Chacon
Gael recibió la bala
Leticia Contreras
Gael fallecio por su propia culpa por dejarce llevar de la zorra de Carla que al ultimo lo mato
Leticia Contreras
ojala y sea la zorra de Carla asi paga su ambicion oh el zorro de Gael por pendejo y creido
Leticia Contreras
preparate putizorro desgraciado despertaste una leona que por sus bebes es capas de todo
Leticia Contreras
par de putizorros se metieron con los bebes estan juntos Gael y la zorra de Carla malditos
Leticia Contreras
te espera una larga estancia en la carcel zorra de miercoles
Leticia Contreras
otra persona mas ojala y a Carla le den su merecido y que ya dejen ser felices a Marco y Laura
Leticia Contreras
andale zorra te llego la hora de pagar tus fechorias todo te salio mal vibora
Leticia Contreras
zorra envidiosa no te vas a salir con la tuya Marco y Laura estan mas unidos que nunca
Leticia Contreras
esa zorra maldita no se de por vencida a toda costa quiere hacerle dan̈o a Laura Marco y Laura a ponerce las pilas con esa vibora
Leticia Contreras
al fin desperto Laura espero y Marco le muestre el video haver si haci Laura abre los ojos
Leticia Contreras
se paso Laura de pendeja le endulsan el oido solo para hacerla caer ojala y se de cuenta de la trampa que le estan haciendo
Leticia Contreras
yo cri que Laura era mas lista pero no se esta dejando manipular por ese zorro de Gael lastima
Leticia Contreras
no tiene conciensia Laura mira que darle confianza a un desconocido en lugar de ir para adelante va para atras
Leticia Contreras
no entendio porque no le dijo nada a Marco esta arriesgando su embaraso
Leticia Contreras
que vieja zorra maldita mira que querer la custodia de los bebes que esta loca oh que tiene
Leticia Contreras
Marco haciendo puntos con el perrito de su suegra Laura creo que deves darle una oportunidad a Marco
Leticia Contreras
ella se tiene que dar su importan ia esa zorra de Carla salio con el rabo entre las patas bien merecido se lo tiene porque Laura no se va a dejar 🥰🥰🥰🥰🥰
Leticia Contreras
que zorra Carla quiere desacreditar a Laura pero no se saldra con la suya vieja vivora
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play