Tras cansarse de la misma rutina de dos años, Jorge decide que ya no aguanta más estar así, pero una invitación inesperada hace que vea la verdad detrás de todo, ¿cambiará algo o todo seguirá siendo igual?
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Capítulo XIV
--Valery--
Cuando llegamos al final del recorrido, yo me bajo del Polaris ranger crew y me quedo mirando entre los árboles para ver llegar a Jorge, pero apenas han empezado, así que no veo a nadie.
- Tu noviecito es un imbécil -- dice Briana acercándose.
- ¿De qué hablas? -- pregunto confundida.
- Esta mañana cuando fui a buscarlos me trató mal, me empujó y casi me golpea -- dice ella con drama y todos se vienen acercando.
- ¿Estás segura de lo que estás diciendo? -- pregunto y luego miro a los demás.
- Claro que estoy segura. Él casi me golpea -- responde ella.
Todos empiezan a murmurar cosas que no puedo entender y luego Briana se acerca más a mí.
- Hoy te largas de aquí -- dice ella en un susurro.
De alguna forma algo dentro de mí se siente seguro y ya no me siento menos que ella.
- Cuida lo que dices, Briana, no voy a tolerar faltas de respeto y mentiras -- respondo segura.
Una seguridad que no había sentido nunca estando frente a ella, lo sé perfecto, ya que mi propia madre se encargó de quitármela cuando ella llegó a casa. Los murmullos siguen, pero empiezan a cambiar el veredicto inicial.
- ¿Cómo te atreves a hablarme así? -- pregunta ella, en su cara no hay credibilidad.
- No te estoy faltando al respeto, pero si tú tienes una versión, mi novio tiene la suya y no hay culpables hasta que se sepan los hechos -- respondo con soberbia.
- Valery, no le hables así a tu hermana -- dice mi madre - Sí ella dice que Jorge la atacó eso es lo que pasó, tu hermana no mentiría -- agrega.
- Sí estás tan segura de que te atacó, demuéstralo -- digo desafiante - Muestra evidencia del maltrato -- agrego.
- Yo... Yo no dije que me maltrató, dije que casi lo hace -- dice Briana tartamudeando las palabras.
- ¿Entonces juzgaremos a alguien y lo culparemos porque tú lo dices? Sin pruebas y sin el acusado presente -- pregunto y me acerco a ella - ¿Tu palabra vale más que la suya? -- agrego.
Briana me mira con sorpresa y rabia a la misma vez, incapaz de poder decir algo para agregarle a su mentira.
- Valery, te he dicho que no le hables así a tu hermana -- grita mi madre.
- Cuando termine el reto y Jorge regrese le preguntaremos de frente -- digo con mi expresión seria.
Tanto Briana como mi madre no dicen nada más, yo me dirijo hacia los toldos y me siento.
- Me alegra que estés cambiando -- dice Maya al sentarse junto a mí - Veo que Jorge te hace bien -- agrega.
- Sí, si me hace bien -- respondo sonriendo.
Mi pecho se siente cálido y pleno, como si esta relación que estamos empezando es algo que estaba esperando, como si siempre estuviésemos destinados. Tal vez el hecho de que Briana lo esté acusando falsamente me abrió las agallas para defenderlo, porque no permitiré que lo arrastre a su sucio juego de mentiras.
Después de un rato todos parecen olvidarse de la falsa acusación de Briana y empiezan a comer y beber, yo miro hacia el final del camino y empiezo a ver movimiento entre los árboles.
- ¡Ahí vienen! -- exclama uno de los empleados y todos, incluida yo, nos ponemos de pie.
Yo corro hacia la línea de meta con entusiasmo y miro como dos de los hombres vienen corriendo uno detrás de otro, pero a lo lejos no puedo distinguir bien.
- ¡Es Jax! -- grita Briana.
- No, es Jorge -- dice Maya.
Yo miro tratando de distinguir, pero en cuanto se acerca más lo veo, ese atractivo de casi dos metros es imposible de reconocer.
- Sí es él -- digo emocionada.
Jorge corre más rápido, pero cuando está por llegar alguien lo derriba al suelo y empiezan a forcejear.
- ¿Crees que eres mejor que yo? Solo eres un bastardo malnacido -- grita Jax al estar sobre Jorge.
- ¿Qué mierda haces? -- pregunta Jorge confundido.
Luego Jax le intenta dar un puñetazo y Jorge aparta su cabeza y en un movimiento fluido se pone encima de Jax.
- Que alguien los detenga -- dice mi madre, pero los empleados no se meten.
- Señora, esto es parte de la tradición -- dice uno.
- Pero vean, Jax está lleno de pintura azul -- dice una de las damas.
- Si Jax está lleno de pintura significa que ya perdió -- dice Maya - Sí está interfiriendo en el camino de Jorge en vano debería ser castigado -- agrega.
Todos empiezan a murmurar, pero yo solo veo a Jorge intentando librarse de Jax.
- Jax, no dejes que te gane -- dice Briana.
Jax intenta someter a Jorge, pero no lo logra, en cambio, saca un arma pequeña, lo apunta y dispara, Jorge esquiva la bola de pintura y empiezan a forcejear con el arma. El arma cae lejos y Jax se lanza a por ella, pero para cuando la toma y apunta a Jorge, ya Jorge le ha disparado dos veces con un arma pequeña que se sacó del tobillo.
Las dos manchas de pintura azul yacen en su pecho y abdomen y todos dan por concluida la tradición con un obvio ganador.
Jorge suelta el arma y viene hacia mí, su cuerpo está todo lleno de lodo incluido su cara, yo sonrío esperándolo.
- ¡Maldito bastardo! -- grita Jax y dispara dos veces su arma.
Todos retroceden para evitar el impacto de las bolas de pintura, que no los mataría, pero sí es algo doloroso. Jorge corre más rápido hacia mí y me abraza, ambas bolas de pintura le dan en la espalda.
- Basta ya -- dice mi padre apareciendo.
Dos de los empleados sujetan a Jax y le quitan el arma.
- Jax disparó en dirección a Valery -- dice Maya - De no ser por Jorge ella habría sufrido esos impactos -- agrega.
Todos empiezan a murmurar y a repasar los hechos de lo que acaba de pasar.
- ¿Estás bien? -- pregunta Jorge, yo asiento.
Sus brazos me sostienen fuerte mientras sus ojos me sostienen la mirada, su cara esta cubierta de lodo, su ropa mancha la mía, pero no le tomo importancia, ni siquiera lo que dicen los demás escucho, solo somos él y yo mirándonos como si nos notáramos por primera vez.
- El señor Jax ya había sido expuesto a la explosión de una granada -- dice uno de los empleados, Jorge se para instintivamente frente a mí tomando mi mano.
- Sí, yo le puse la granada antes de correr al final del camino -- dice Jorge.
- Las pruebas son infalibles, el señor Jax ya había perdido cuando lo atacó y además puso en peligro a una de las damiselas -- dice el empleado.
- No hablen de esa forma, Jax jugó limpiamente -- dice mi madre y todos se quedan en silencio.
- Bueno, igual todos vieron quién ganó -- dice Jorge.
- Ni siquiera me dirijas la palabra, muchacho sinvergüenza -- dice mi madre - Ya Briana nos dijo que intentaste golpearla en la mañana, no permitiré que sigas en la mansión -- agrega.
Briana se cruza de brazos con una expresión de superioridad, como si ya hubiese ganado.
- ¿Qué hice qué? -- pregunta Jorge.
- ¡Maldito!, ¿cómo te atreves a ponerle un dedo encima a mi mujer? -- dice Jax alterado, pero otros dos hombres lo sujetan.
- Yo no hice eso, ni siquiera te permití el paso -- dice Jorge molesto - Maldita mentirosa -- agrega.
- Briana, tienes que decir la verdad, mira todo lo que estás causando -- digo, la mano de Jorge todavía sostiene la mía ahora más fuerte.
- Puedo decir lo que has... -- dice Jorge, pero Briana lo interrumpe.
- Ya basta, no quiero que se peleen -- dice Briana actuando inocente - A lo mejor exageré un poco porque Jorge fue grosero, pero ya olvidemos el tema -- agrega.
Mi madre y todos se empiezan a retirar, algunos siguen murmurando sobre lo ocurrido y otros simplemente no le dan importancia.
- Voy a limpiarme rápido para irnos a la habitación -- dice Jorge sonriendo y me da un beso.
Yo lo veo alejarse junto con los demás para limpiarse algo del lodo. Sé que tenemos que hablar de esto que está surgiendo entre nosotros, pero nada podría salir mal.
- Te ves muy contenta, Valery, pero que pasaría si tu perfecto novio se entera de lo inútil y perdedora que es la mujer que tiene a su lado -- dice Briana en un susurro.