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El Precio De Mi Inocencia: La Mujer Del Capo

El Precio De Mi Inocencia: La Mujer Del Capo

Status: Terminada
Genre:Amor-odio / Venganza / Mafia / Completas
Popularitas:386.9k
Nilai: 5
nombre de autor: Crisbella

​Una noche de fiesta fue el inicio de su condena. Matteo "El Halcón" Moretti, el criminal más temido del país, puso sus ojos en ella y decidió que le pertenecía.
​Arrancada de su vida sencilla, Ana descubre que su cautiverio no fue un error: ella es la heredera perdida de la Dinastía Castellanos, un imperio que todos creen muerto.
​Atrapada entre la obsesión del hombre que la compró y la traición de quien decía amarla, Ana deberá elegir: ser una víctima sumisa o convertirse en la reina que destruirá a sus enemigos.
​¿Qué pesa más: el miedo al monstruo que la posee o la sed de venganza?

NovelToon tiene autorización de Crisbella para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

No sere la sombra de nadie

El amanecer en la mansión Moretti no trajo descanso. Matteo despertó a Ana con un beso gélido en la frente y una orden que no admitía réplicas:

—Vístete. Hay un lugar al que debemos ir antes de que el mundo despierte.

Ana, aún con los ojos cargados por el llanto del enfrentamiento con sus padres, obedeció en silencio. Se puso un vestido negro de corte militar, blindando su cuerpo y su corazón. El coche los llevó lejos del centro de la ciudad, hacia las colinas boscosas donde las mansiones de la vieja aristocracia se escondían tras muros de hiedra y vergüenza.

El vehículo se detuvo frente a una propiedad imponente, una joya de la arquitectura clásica que parecía dormida bajo el rocío matutino. En la entrada de hierro forjado, una letra "C" entrelazada con laureles presidía el portal.

—¿Qué es este lugar, Matteo? —preguntó Ana, sintiendo un escalofrío que no tenía nada que ver con el clima.

—Tu verdadero derecho de nacimiento —respondió él, abriendo la pesada puerta de hierro.

Ana no estaba entendiendo a lo que se refería Matteo.

—¿Derecho de nacimiento? — Pregunto ella confindida.

—Ya lo sabrás —. Respondió Matteo conduciendola al interior de la propiedad.

Caminaron por un jardín descuidado pero majestuoso hasta llegar a la puerta principal. Matteo sacó una llave antigua de su bolsillo. Al entrar, el olor a polvo y a tiempo detenido envolvió a Ana. Los muebles estaban cubiertos con sábanas blancas, como fantasmas esperando a que alguien les devolviera la vida.

—Esta es la mansión de la Fundación Castellanos —dijo Matteo, su voz resonando en el gran vestíbulo—. Durante décadas, este fue el centro del poder financiero legítimo del país. Los Castellanos no eran mafiosos, Ana. Eran banqueros, filántropos... y los dueños de medio continente.

Matteo la llevó hasta el despacho principal, una habitación revestida de roble oscuro. Sobre el escritorio, había un sobre lacrado con el mismo sello de la entrada.

—Tus padres, Lorenzo y Teresa, te dieron un hogar y amor —continuó Matteo, acercándose a ella—, pero te ocultaron la verdad. Ellos eran los empleados de confianza de los Castellanos. El día que ocurrió el "accidente" que acabó con la vida de los señores de esta casa, Lorenzo y Teresa te llevaron con ellos para protegerte de las guerras que se avecinaban. Te registraron como su propia hija para que nadie supiera que la heredera universal de este imperio seguía viva.

—¿De qué hablas, Matteo? —, preguntó Ana sintiendo que algo se quebraba dentro de ella.

—De tu verdadero origen.

Ana sintió que el mundo giraba violentamente. Sus manos temblaron mientras abría el sobre. Dentro había una fotografía: una mujer hermosa, de ojos miel idénticos a los suyos, sosteniendo a una bebé frente a esa misma mansión. Al dorso, una inscripción en una caligrafía elegante: "Para nuestra pequeña Ana Castellanos. El mundo es tuyo si tienes el valor de reclamarlo".

—No... —susurró Ana, las lágrimas brotando de nuevo, pero esta vez eran lágrimas de rabia—. Me mintieron. Toda mi vida ha sido una mentira. Me hicieron creer que era una ingeniera de clase media luchando por una beca, mientras este imperio se pudría en el olvido.

—Miguel lo sabía —soltó Matteo, lanzando la estocada final—. Por eso se acercó a ti en la universidad. No quería tu amor, Ana; quería tu firma en los documentos de sucesión. Sabía que Lorenzo nunca te contaría la verdad, así que planeaba casarse contigo y reclamar la Fundación Castellanos legalmente. Él era el único que tenía los documentos originales del orfanato de élite donde tus padres te escondieron por unos meses.

Ana dejó caer la fotografía sobre el escritorio. La tristeza se evaporó, dejando en su lugar un incendio de furia helada. Ya no era solo el rechazo de Lorenzo en la clínica; ahora era la traición de haberle robado su verdadera identidad.

—¿Y tú, Matteo? —preguntó ella, girándose hacia él con una mirada que lo hizo retroceder un paso—. ¿Me elegiste por mi herencia o por mí? ¿O soy solo el puente legal que necesitas para que los Moretti dejen de ser criminales y se vuelvan banqueros?

Matteo guardó silencio por un momento eterno. Se acercó a ella, tomándola por el mentón con una posesividad que esta vez era distinta, casi reverente.

—Te elegí porque eres la única mujer que puede gobernar a mi lado sin quemarse. Sí, sabía quién eras. Pero cuando te vi en esa discoteca, no vi un testamento ambulante. Vi a una leona que no sabía que tenía garras. Si te hubiera dicho la verdad antes, habrías huido. Tuve que obligarte a ser fuerte para que pudieras soportar el peso de lo que eres hoy.

Ana se soltó de su agarre y caminó hacia la ventana, mirando los terrenos que ahora sabía que le pertenecían.

—Miguel quería mi fortuna. Mis padres querían mi inocencia. Tú quieres mi lealtad —dijo Ana, su voz ahora era la de una mujer que ha visto el final del camino—. Todos han querido algo de mí. Pero a partir de hoy, nadie volverá a tomar una decisión por Ana Castellanos.

Se giró hacia Matteo, y él vio algo en sus ojos que lo asustó: ella ya no lo necesitaba para protegerse. Ahora ella era el peligro.

—Mañana anunciaremos que la Fundación Castellanos ha vuelto a la vida bajo mi mando —sentenció ella—. Miguel intentó destruirme usando a mis padres, pero lo que hizo fue liberarme. Ahora que no tengo familia, no tengo debilidades. Matteo, prepárate. Porque si vamos a ser los reyes de esta ciudad, yo no aceptaré ser la sombra de nadie.

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Mabel Figueroa
hermosa historia. felicitaciones 👏👏👏!!!
Veronica Semperena
👏👏👏👍👍🍀
Cliente anónimo
No me gusto que repitan tanto que ya no es una ingeniera ahora es … demasiado repetitivo, aburre
Mabel Figueroa
yo me quedo mil veces con Matteo que vino sin mentir a Miguel que le ocultó de dónde viene.
Mabel Figueroa
Miguel también es un mafioso y ella no lo sabe.
Mabel Figueroa
también lo hubiera hecho.
Lili
Atrapante 👏👏
Adriana Trejo
excelente trabajo autora 🥂 muy buena 💖
Adriana Trejo
ya esta ya son libres o todavía hay alguien más dando vueltas por ahí 🤔
Adriana Trejo
mis hombres ... 😁 esta Jessica si se pasa de chistosa pobre ilusa 🙄
Adriana Trejo
aaah ... tanto que planearon ana y matteo su propia muerte y por la astucia de marcos los hizo ver como los topos 🫢😁😁
Adriana Trejo
hay Jessica si que eres dura 🤬 al estar del lado de esos viejos decrépitos ellos mismos te acabarán
Adriana Trejo
lo que es el ego y el carácter que solo pueden tener poder avaricia que cobarde 🤬
Adriana Trejo
hay la de muertes que van a dejar en el camino para conseguir la libertad tan añorada 👍
Adriana Trejo
quee dilema 😕 pobre ana , tiempo para que lo asimile y bueno matteo mal año 🤷🏻‍♀️ la protegias o necesitaba tenerla así con esa necesidad de recursos para después entrar como salvador 🤔 porque de poder ayudarla podías hombre de mafia 🙄
Adriana Trejo
aaah que frase de la autora un enfrentamiento coreográfico y brutal 👍😉 me gusto ✨️
Luz Maria Cayetano
/Good/
Greily Ortiz
Excelente quiero más libro cómo este .muchos éxitos
Johana Mairena
me gusto mucho sin tanto Relleno
Johana Mairena
de verdad que son malagradecidos y todavía sabiendo lo que ocultan 😞
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