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Mori Olvidada, Renací Intocable

Mori Olvidada, Renací Intocable

Status: Terminada
Genre:Traiciones y engaños / Reencarnación / Venganza / Completas
Popularitas:1.4M
Nilai: 4.9
nombre de autor: Daemin

A ella la mataron para salvar a la hermana favorita.
Sus padres la entregaron. Sus hermanos la ignoraron. El asesino quedó libre.

Pero ella despertó en otro cuerpo.

Ahora tiene una familia que la ama sin condiciones, cuatro hermanos que destruirían a cualquiera que la mire mal, y un esposo que la adora con devoción peligrosa.

Su pasado la cree muerta.
Su presente la hace invencible.

No volvió para vengarse.
Volvió para convertirse en la pesadilla de quienes crearon la suya.

El infierno no la reclamó.
Ahora ella lo va a repartir.

NovelToon tiene autorización de Daemin para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

20. Juntos en la misma dirección

—Señorita Valcour, ¿por qué no se toma un descanso?

La voz de uno de los chicos del equipo la sacó apenas de la pantalla. Isabella levantó la vista desde la portátil, los ojos cansados pero enfocados, como si el mundo exterior le llegara con un leve retraso. Llevaba horas sin moverse del asiento, revisando datos, corrigiendo informes, adelantando trabajo que perfectamente podía dejar para después. Sonrió con educación, de esa forma suave que no prometía nada.

—En un momento —respondió—. Solo termino esto.

Volvió a la pantalla, ignorando el murmullo de fondo. Fue entonces cuando Camila apareció, caminando con ese paso calculado que mezclaba falsa dulzura con veneno puro. Se acercó despacio, como si no quisiera interrumpir, y habló con un tono tan amable que casi daba náuseas.

—Ay, Isabella —dijo—, deberías cuidarte un poco más. No todo es trabajar, ¿sabes? A veces parece que quieres llamar la atención quedándote hasta tarde… como si eso te hiciera especial.

Isabella alzó la mirada, tranquila. La observó como quien mira un insecto insistente, molesto pero irrelevante. No la interrumpió. La dejó hablar. La dejó sonreír. La dejó soltar cada comentario disfrazado de preocupación mientras algunas de las chicas asentían, más por inercia que por verdadera convicción.

Camila seguía.

—Además, no todas tenemos el privilegio de venir con un apellido “importante” —continuó, con una risa ligera—. Aunque claro, aquí todas somos iguales, ¿no?

Eso era lo que Camila aprovechaba. Sabía que, para la mayoría, Isabella solo era otra empleada más con un apellido conocido, pero nada extraordinario. Nadie sabía que era la hija única de una de las familias más poderosas del país. Nadie la trataba con superioridad. Y eso le daba a Camila la excusa perfecta para intentar aplastarla desde un lugar que ella creía seguro.

Isabella cerró la portátil con calma.

Se puso de pie.

El silencio fue inmediato.

—Tienes razón, Camila —dijo con una voz serena, controlada—. Aquí todas somos iguales. Por eso mismo, no entiendo por qué te preocupa tanto lo que yo haga con mi tiempo o con mi trabajo.

Camila parpadeó, desconcertada.

—Yo solo decía…

—No —la interrumpió Isabella—. Estabas intentando humillarme. Y lo haces para nada bien.

Algunas miradas se desviaron incómodas.

—Si quieres destacar, hazlo con resultados —continuó Isabella—. No con comentarios pasivo-agresivos ni con sonrisas falsas. Porque, créeme, eso no impresiona a nadie.

Camila abrió la boca para responder, pero no le salió ninguna palabra. El rubor le subió al rostro, mezclado con una vergüenza que no supo disimular.

En ese momento, la secretaria apareció por el pasillo con una sonrisa amplia, casi contagiosa.

—Chicos —anunció—, el jefe manda almuerzo y bebidas para todos. Y además, hoy solo se trabaja hasta el mediodía.

Hubo un segundo de silencio antes de que el lugar estallara en sonrisas, comentarios alegres y suspiros de alivio. Las tensiones se disiparon como si alguien hubiera abierto una ventana.

Isabella se permitió sonreír de verdad esta vez.

Camila, en cambio, apretó los labios, obligada a tragarse su orgullo mientras observaba cómo Isabella volvía a sentarse, tranquila.

 

En cuestión de minutos, el ambiente de la oficina cambió por completo. El personal de seguridad se encargó de entrar con varias cajas grandes, colocándolas con cuidado sobre las mesas comunes. El aroma de la comida se esparció de inmediato, arrancando sonrisas genuinas y comentarios sorprendidos. Era evidente que el jefe no había escatimado en nada. Había opciones para todos, platos bien pensados, bebidas frías y hasta postres. Un lujo inesperado en medio de una jornada intensa.

Isabella observaba la escena con una expresión tranquila, casi divertida. Le gustaba ver al equipo relajarse, hablar entre ellos sin la presión habitual. Por un momento, el trabajo dejó de ser una competencia silenciosa y se convirtió en algo más humano.

La secretaria se acercó entonces a su escritorio con una sonrisa cómplice. Se llamaba Clara, una mujer joven, eficiente y con una facilidad sorprendente para leer el ambiente.

—Señorita Valcour —dijo mientras le entregaba una bolsa distinta al resto—, esto es para usted. El chef lo preparó especialmente.

Isabella levantó la vista, sorprendida.

—¿Especialmente? —preguntó, tomando la bolsa.

Clara asintió, divertida.

—Órdenes directas —respondió—. Y muy claras.

Isabella sonrió y le agradeció con sinceridad. Al abrir el empaque, notó que no solo era un platillo que le gustaba sino que también estaba, preparada exactamente como le gustaba, dentro había una pequeña nota doblada con cuidado. La tomó entre los dedos y la abrió despacio.

“Espero que te guste.”

—Lucien.

Una sonrisa suave, casi inconsciente, se dibujó en su rostro. Lucien era así. Detallista. Atento. Siempre un paso adelante, incluso en cosas pequeñas que, para ella, significaban mucho más de lo que estaba dispuesta a admitir.

Alzó la vista por un instante y se encontró con la mirada de Camila desde el otro lado del espacio. La molestia en su rostro era evidente. No disimulaba. No sabía rendirse. Isabella no sostuvo la mirada demasiado tiempo; no lo necesitaba. Volvió a la nota, doblándola con cuidado antes de guardarla.

Mientras comenzaba a comer, un pensamiento empezó a tomar forma en su mente. Tal vez ya era momento. Tal vez debía hablar con Lucien, enfrentar esa conversación que había estado evitando desde la noche del evento. La propuesta seguía ahí, flotando entre ambos como algo no dicho pero imposible de ignorar.

Sintió un pequeño nudo en el estómago, no de miedo, sino de anticipación.

El que no arriesga, no gana, pensó con una sonrisa apenas perceptible.

...----------------...

Al caer el mediodía, Isabella esperaba en la salida del edificio. El sol caía limpio sobre el asfalto y el murmullo de la ciudad parecía más ligero a esa hora. Cuando Lucien la vio a la distancia, se detuvo un segundo. Giró la cabeza hacia Raúl, que caminaba a su lado, y sin siquiera mirarlo le pidió las llaves del auto. Luego sacó dinero del bolsillo y se lo puso prácticamente en la mano.

—Vete en taxi —dijo—. Yo me encargo de llevar a Isabella.

Raúl lo miró con una mezcla de indignación y resignación, como quien ya sabía que discutir era inútil. Al final solo negó con la cabeza, sonriendo por lo absurdo de la situación, mientras veía a su jefe alejarse sin el menor remordimiento.

Lucien se acercó a Isabella con una sonrisa que no intentaba ocultar. Caminaron juntos hasta el auto y él, como siempre, le abrió la puerta. Antes de subir, Isabella lo miró con seriedad, esa que anunciaba que lo que iba a decir no era cualquier cosa.

—Lucien… quiero decirte algo.

Él la miró con atención, serio de inmediato.

—Entonces no aquí —respondió—. Vamos a un lugar tranquilo.

Condujo hasta el Jardin du Luxembourg, uno de esos sitios donde el tiempo parece desacelerarse. El parque estaba poco concurrido, el ambiente era sereno, y el sonido lejano de las hojas moviéndose con el viento acompañaba sus pasos. Caminaron en silencio durante unos minutos, uno al lado del otro, hasta que Isabella se detuvo.

Respiró hondo.

—Estos días… —comenzó—. Me has demostrado lo bueno que eres conmigo. Lo atento, lo paciente. Ya no puedo seguir fingiendo que no pasa nada.

Se detuvo y lo miró de frente.

—Me gustas, Lucien. Y mucho.

La sonrisa de Lucien fue inmediata, amplia, casi incrédula.En su mente ya se había preparado para esperar meses, quizá más, para escuchar algo así. Aquello superaba a cualquier expectativa. Estaba tan emocionado que, de repente, dio media vuelta y corrió hacia el auto, dejándola completamente confundida.

—¿Lucien? —preguntó ella, completamente confundida.

Él volvió a los pocos segundos, algo agitado, con una sonrisa que no cabía en su rostro. Caminó hacia ella y, sin pensarlo dos veces, se arrodilló frente a Isabella, sosteniendo una pequeña caja abierta con un anillo que brillaba bajo la luz suave del parque.

Isabella lo miró unos segundos… y luego no pudo evitar reírse. La escena era tan inesperada, tan él, que le resultó imposible contener la risa.

Lucien carraspeó, respirando hondo, sin perder la sonrisa.

—Dicen que cuando sabes, sabes —dijo—. Y como dijo alguien más sabio que yo alguna vez… “Prefiero pasar un momento contigo que una eternidad sin ti”.

Hizo una pausa, mirándola con total sinceridad.

—Isabella Valcour, mírame a los ojos y dime que no quieres caminar conmigo el resto del camino. Porque yo sí. Y no quiero hacerlo como tu novio. Eso se me queda corto. Quiero ser tu esposo.

El anillo seguía ahí, esperando.

Isabella lo miró, con el pecho apretado, el corazón desbocado y esa mezcla absurda de risa, nervios y emoción que solo aparece cuando algo importante está por pasar. No respondió de inmediato. Lo observó, arrodillado frente a ella, tan seguro y tan vulnerable al mismo tiempo.

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Numidia Jaraba
excelente historia me encantó gracias
Gladys Batista
Muy Bonita 🥰
Gladys Batista
Empoderarada 👏
Gladys Batista
comienzo perfecto
Belkis Calanche
BUENISIMA, que historia tan maravillosa, tuvo de todo por eso no fue aburrida y pesada. Felicidades Autora 🤩🤩🤩🤩
Belkis Calanche
Autora perdona la correccion, pero no es hoy de tiempo, sino oír de escuchar y se escribe oi. ☺️
Fátima Noelia Gauto
cometiste errores autora..el caso de intento de asesinato contra el boxeador qedo inconclusa, el ganster ese qe contrato a Amelie se qedo libre..y el inocente bebe qien sabe qe haran con ell..no me gusto el fina de tu historia😠
Esther Grace: lamento no haber podido cumplir sus expectativas bella dama Pero ese fue el final que yo decidí poner
total 1 replies
Fátima Noelia Gauto
me parese injusto eso de qe Amelie desapareciera, su bebe me da pena..inocente bebe, qe sera de ese bebe?? me parese injusto😠
Fátima Noelia Gauto
qe se muera ahi mismo..
Fátima Noelia Gauto
tieneqe negarse rotundamente..no pueden obligarle a qe haga como si no pasara nada🤦 yo me negaria renunciaria..
Fátima Noelia Gauto
no entiendo por qe Dios manda al mundo a psicopatas, por qe ellos no se hacen sino qe nacen..y por naturaleza son asesinos matan por qe tratan de llenar un vacio..no tienen sentimientos, nisiqiera odio y saben imitar emosiones, son como robots..son un cacaeon vacio..qizas nacen sin alma
Fátima Noelia Gauto
me.pregunto la industria de Holliwood se pierde ideas estupendas 0ara sus peliculas, deberian entrar en Noveltoon..pierden tiempo en crear peliculas aburridisimas, hay mas interez en historias como estas qe en sus peliculas..
Fátima Noelia Gauto
ese ripo es el asesino de Valeria
Fátima Noelia Gauto
cada alma es unica, pero si me pasara a mi, no veria mas a mi hija sino a una extraña en cuerpo de mi hija, le daria la bienvenida pero no seria lo mismo absolutamente nada..para mi ya no seria mi hija seria otra y le diria no te culpo pero ahora vas a ser tambien mi hija, tendre 2 hijas ña qe se fue y la qe esta asi estes en su cuerpo..es ilogico qe esa familia aceptara como si nada ybqe pasa con la Isabella qe se fue?? siendo sinceros segun la Kabalah serian las mimas solo qe son chispas..nosotros mismos somos chispas nada mas🤷chispas de un alma qe va rotando cada qe morimos
Fátima Noelia Gauto
wow esta novela ya se salio de la raya en lo genial qe ya es..me encanta😘felicidades fuera de lo comun 👍..y qe romantico hee?? no me cabe en la mente tanta felicidad por encontrar esta historia..fantastica y parese real..el no estaba interezado en Isabella estaba interezado en Valeria
Fátima Noelia Gauto
es sorprendente esto, como es qe un alma puede estar en ambas partes?? la misma alma de Isabella es Valeria, por eso existe la rotacion de almas..es la chispa de su alma qe estaba en Valeria despues ella murio y termino hendose esa misma chispa de vuelta a su origen qe estaba en el cuerpo de Isabella..eso susede en la vida real..la chispa de nuestras almas del pasado y del futuro qe forma parte dd la justicia divina dd Dios, los grande sabios de la Kabalah han dicho esto..es grandioso leer una historia como esta...👍😘
Jenifer Chavaría
🤭
Betriz Elena Restrepo Restrepo
fascinante
Betriz Elena Restrepo Restrepo
😭me gusta la historia
Maria Riquelme
Muy bella novela escritora me encantó, sobre todo que pusiste una foto al final de esta bella pareja junto a sus hijitos
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