Soy dueño de una gran cadena de venta de carne, mi ganado es seleccionado y criado a pasto, soy innovador en mi ramo, conocido como el CEO de la carne verde. Construí mi imperio desde cero y ahora tengo que contratar pequeños ganaderos para que mi negocio prospere. En una de las propiedades encontré a una mujer que no puedo sacar de mis pensamientos. Voy a conquistar a mi diosa del fuego, cueste lo que cueste...
NovelToon tiene autorización de R.R.Floriano para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Capítulo 21
Todavía estoy mirando a Luiz que se levanta del suelo y se va sin decir palabra, Bia todavía está a mi lado enojada conmigo porque aparté al tipo que la estaba besando delante de mí y le di un puñetazo.
La agarro por la cintura, la meto dentro de casa, la bajo al suelo besándola ya en la boca y mi mano recorre su cuerpo que se pega al mío.
Cuando paro el beso, miro su mirada y subo mi mano hasta llegar cerca de su pecho, vuelvo a besar su cuello y su hombro.
- ¡Por favor para! Acabas de asustar a mi vecino porque me estaba besando y ahora estás haciendo lo mismo.
- No, no lo estoy haciendo, te pedí que fueras mi novia y aceptaste. Él es el que está en el lugar equivocado, besándote delante de mí, el único parque de atracciones al que irás mientras yo esté aquí es el mío.
- Pero tú rompiste nuestro trato antes de que se hiciera oficial, saliste corriendo detrás de Gabriela, así que no puedes reclamarme nada.
- Gabriela es mi hija de 5 años, no suelo contárselo a nadie, pero a ti te lo cuento.
- ¿Hija?
- No fui detrás de otra mujer, te hice una promesa y voy a cumplirla.
Intenta huir de mí, la agarro por la cintura y la atraigo a mi abrazo, acaricio el pelo más bonito que he visto en mi vida, pero ella permanece impasible.
- ¡Buenas noches!, suéltame, quiero ir a dormir.
- Antes tenemos que explorar un poco más el parque de atracciones, ¿no quieres intentarlo?
- No, estoy cansada y voy a dormir.
Ya me estoy acostumbrando a verla irse y dejarme en llamas, pero aún te doblo la apuesta.
“Alê”
No pude dormir pensando en cómo arreglar las cosas con mi Diosa del fuego, empiezo a oír un movimiento, miro el reloj y son las 03:00 de la mañana, ¿qué estará pasando?
Abro la ventana de mi habitación y hay luz en la pocilga, veo una sombra pasar y me asusto, hay gente molestando a las cerdas de Beatriz, me cambio rápidamente y salgo a defender las crías, llegué muy despacio para no ser visto, la sombra viene hacia mí, automáticamente salto sobre ella, caemos al suelo y veo que es Bia, está debajo de mí.
- Alê, quítate de encima, ¿qué crees que estás haciendo?
- Pensé que estaban robando las cerdas, y vine a salvarlas.
Ella se ríe.
- ¿Crees que alguien va a entrar aquí solo para robar mis cerdas? Si fuera un asalto ya estarías atado.
- Pero creo que te atrapé, si fuera un ladrón, te habría atrapado. Veamos quién está atrapado por quién.
Bajo la mano por su brazo y tomo su mano y la llevo a mi boca, empecé a chupar sus dedos.
- Para con eso Alessandro, tengo que ocuparme de las cerdas para adelantar mi día, en un rato amanece y aún no he terminado. Yo no había llegado aquí.
- Vamos allá, te ayudaré, hoy tú echas agua y yo rasco.
Hacemos todo lo que hay que hacer y terminamos a las 04:30. Todavía falta media hora para que empiecen a llegar los hombres que he contratado.
Alê me abraza y me pregunta:
- ¿Qué atracción del parque de atracciones te gustaría probar?
- No tenemos tiempo para eso, Alê.
- Tenemos media hora, vamos, dímelo, sé que tienes curiosidad, si no elegiré yo por ti.
- Vale, los coches de choque. Siempre he querido montar, pero mi padre nunca me dejó.
- Déjame pensar, ven aquí siéntate en mi regazo vamos a conducir este coche juntos.
- ¡No me voy a sentar en tu regazo! Alê.
- No tengas miedo, ven siéntate aquí, te prometo que no haré nada que no quieras. Estamos vestidos, no va a pasar nada.