NovelToon NovelToon
La Esposa Del Lobo De Plata

La Esposa Del Lobo De Plata

Status: En proceso
Genre:Hombre lobo
Popularitas:6.2k
Nilai: 5
nombre de autor: Lobelia

Sebastián Volk es el hombre más temido de la alta sociedad. Tras una máscara de plata esconde un secreto monstruoso: es el último heredero de una estirpe de licántropos. Cuando la familia del Sol debe entregar una hija en matrimonio, Mía huye del compromiso y Luna ocupa su lugar. Despreciada por su madrastra, Luna ve en Sebastián la oportunidad perfecta para vengarse. Pero el lobo esperaba una esposa sumisa y encontró a una mujer que no teme desafiarlo. Entre deseo, traiciones y secretos sangrientos, ambos descubrirán que el matrimonio puede ser una prisión… o el comienzo de una guerra.

NovelToon tiene autorización de Lobelia para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 2: Juramento sobre la sangre

​La capilla privada de los Volk no parecía el escenario de una boda, sino el de un funeral aristocrático.

​No había flores blancas ni arcos de jazmines. El aire dentro del recinto de piedra olía a incienso rancio, humedad antigua y cera consumida. Altas velas de cera negra ardan a lo largo del pasillo central, proyectando sombras largas y danzantes sobre los muros góticos.

​En las bancas de roble, la familia Del Sol asistía como espectadora de una condena. Victoria mantenía la barbilla en alto con una mueca de tensión, mientras Mía, oculta tras un velo tupido, apenas podía contener el temblor de sus manos.

​Luna avanzó por la nave central sin prisa.

​Su vestido no era de novia. Era un diseño de seda y terciopelo de un negro riguroso, corte columna, que se ceñía a su figura con una elegancia fría y sobria. Un luto anticipado.

Un mensaje directo para todos los presentes: no venía a celebrar una unión, venía a ejecutar un acuerdo.

​Mírenme bien, pensó Luna, sintiendo la brisa helada que filtraba los ventanales. Creen que visteis a la víctima, pero hoy estoy enterrando el apellido Del Sol para renacer con el mío.

​Al llegar al altar, la puerta lateral de la sacristía se abrió.

​El murmullo de la poca concurrencia se extinguió al instante.

​Sebastián Volk hizo su entrada. Envuelto en un abrigo largo de paño oscuro con solapas de piel, su presencia llenó el espacio de una presión sofocante. Era más alto y ancho de lo que Luna había calculado en las fotografías.

Pero lo que congeló la sangre de los asistentes no fue su porte imponente, sino el destello metálico en su rostro.

​Una máscara de plata pura, pulida y moldeada con precisión milimétrica, le cubría la mitad derecha del rostro, desde el pómulo hasta la mandíbula. Reflejaba las tenues luces del altar como una hoja de afeitar.

La otra mitad de su cara, de una belleza simétrica y bronceada, mostraba una expresión de estricta severidad.

​Sus ojos, de un gris tormentoso y penetrante, se clavaron en Luna.

​La bestia de la que todos hablan, reflexionó ella en silencio, sosteniéndole la mirada sin desviar la vista ni un solo segundo. No veo a un monstruo deforme. Veo a un hombre rodeado de un peligro que apenas logra contener.

​El sacerdote, un anciano de manos temblorosas que apenas podía sostener el misal, apresuró la liturgia con voz quebrada.

Saltó la mitad de los rezos tradicionales, consciente de la atmósfera cargada de tensión que amenazaba con detonar en cualquier momento.

​—Si no hay impedimento para esta alianza... —balbuceó el clérigo, mirando a Sebastián con terror disimulado—, procedan a la unión de manos.

​Sebastián dio un paso hacia ella. Extendió su mano derecha, enguantada en piel fina. Con un movimiento deliberado, se quitó el guante y expuso su mano desnuda.

​Luna extendió la suya sin vacilar.

​Al juntar sus palmas, una sacudida recorrió la columna de Luna. La piel de Sebastián no estaba fría como el ambiente; quemaba.

Una fiebre casi volcánica emanaba de sus poros, el calor latente de una naturaleza salvaje reprimida bajo la tela fina de su traje.

​Sebastián apretó el agarre, aplicando una fuerza sutil pero calculada para medir su resistencia. Esperaba un respingo, un intento de retirada, la reacción visceral de una mujer aterrorizada.

​Luna no parpadeó. Tampoco tembló.

​Apretó la mano de Sebastián con la misma firmeza, clavándole sus ojos oscuros con una fijeza gélida que hizo que las cejas del hombre se contrajeran apenas un milímetro.

​—¿Aceptas a esta mujer como tu esposa legítima? —preguntó el sacerdote a toda prisa.

​—Acepto —la voz de Sebastián resonó en la capilla. Era un barítono profundo, áspero y áspero, como el rugido lejano de una tormenta de invierno.

​—¿Y tú, Luna del Sol, aceptas a este hombre como tu esposo legítimo?

​—Acepto —respondió Luna. Su tono sonó claro, firme y desprovisto de cualquier atisbo de duda.

​El sacerdote bendijo la unión con agua bendita y, sin atreverse a pronunciar la frase tradicional del beso, hizo una seña apresurada hacia la mesa de registro donde descansaba el pesado libro de actas matrimoniales.

​Un notary de la firma Volk acomodó el papel y les ofreció la estilográfica de oro.

​Luna se acercó primero. Con trazo elegante y pulso perfecto, estampó su firma en el pergamino, sellando de manera irrevocable su entrada a la dinastía Volk.

​Luego fue el turno de Sebastián. El hombre se inclinó sobre la mesa, firmando con trazos rápidos y agresivos que casi rasgan el papel.

​Al erguirse, no se apartó.

​Aprovechando la proximidad y el ángulo ciego que los alejaba de la mirada de su familia, Sebastián se inclinó hacia el cuello de Luna.

Su aliento, ardiente y impregnado de un aroma intenso a pino silvestre y ozono, rozó la piel sensible de su oreja.

​—No eres tan buena actora como tu hermana —le susurró con una voz grave, rasposa y cargada de una amenaza implícita—. Huelo tu pulso acelerado. Huelo el cálculo en tu sangre.

​Luna mantuvo la vista al frente, rígida como una estatua de mármol, sintiendo el peso de la máscara de plata a milímetros de su mejilla.

​—Creíste que venías a salvar a tu familia o a jugar a la valiente —continuó él, dejando que sus palabras cayeran como gotas de plomo

—. Pero esta casa no es un refugio, Luna. Es una jaula. Y vas a arrepentirte en sangre de no haber huido como tu hermana.

​Sebastián se retiró lentamente, ofreciéndole su brazo con una cortesía helada y calculadora.

​Luna giró el rostro hacia él. Observó el brillo helado de la máscara de plata y el ojo gris que la examinaba con una mezcla de desprecio y curiosidad.

​En lugar de achicarse, Luna deslizó su mano sobre el brazo de su nuevo esposo.

​—Inténtalo, Sebastián —le susurró de vuelta con una sonrisa imperceptible que no llegó a sus ojos—. Veamos quién sangra primero.

​Sin esperar a los invitados ni ofrecer una recepción, Sebastián la guio a paso firme hacia la salida de la capilla, donde una limusina negra blindada aguardaba bajo la lluvia torrencial que comenzaba a caer sobre la ciudad.

1
Betty Saavedra Alvarado
Luna contra y marea salvará a sebas
Carolina A²V
ay no 😱
Carolina A²V
eso es correcto
Carolina A²V
le vendiste tú alma al diablo
Carolina A²V
no lo finge es mejor que tú 🤔
Carolina A²V
ya va si mal no recuerdo no querías ese matrimonio es más cuando Luna se ofreció para casarse en tú lugar no objetaste esa decisión ahora resulta que robo tu vida 🤣🤣🤣🤣🤣 eres patética Mía
Carolina A²V
que conste que fuiste tu quién lo dijo❓️🤔😜
Carolina A²V
quiere decir que para nombrarte hay que tener derecho uyyy no que haremos pues
Betty Saavedra Alvarado
Luna tu eres más inteligente que Mia todo es una trampa tus hombres y tu saldran de esta no lo dudes
Betty Saavedra Alvarado
Eso es Luna tienes que acabar con el Consejo de Ancianos que les hace mucho daño
Carolina A²V
no entiendo como la cabeza hueca de mía pudo embocar a Luna❓️🤔
Carolina A²V
pero es que siempre haz sido una apestosa no veo porque la culpas 🤔🤨😠
Carolina A²V
remarparia 😡
Carolina A²V
😳 a la máquina 😧😱
Carolina A²V
😳 que paso❓️🤔 te emboscaron❓️😠 pero cómo❓️🤔🤨
Carolina A²V
🤨😧😠😠😠
Carolina A²V
ustedes sólo obedezcan 🤔
Carolina A²V
duró contra ellos Luna
Carolina A²V
😳 que se preparen esos chuchumecos traidores y falsos
Carolina A²V
se volvieron locos
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play