NovelToon NovelToon
Dos Vida, Un Solo Corazón

Dos Vida, Un Solo Corazón

Status: Terminada
Genre:Reencuentro / Traiciones y engaños / Completas
Popularitas:951
Nilai: 5
nombre de autor: yamiiy

Julián deja su vida humilde y su familia al reencontrarse con Valeria, su amor millonario de la infancia, que lo manipula para separarlo de Mara y sus hijos Luca y Elena. Tras mudarse a la mansión, los conflictos, los secretos y los acosos en la escuela rompen la armonía. Mara se va con los niños, y Julián queda atrapado entre dos vidas hasta que el dolor de perderlos lo obliga a elegir. Al final, se aleja de Valeria, reconstruye su familia con honestidad, y los hijos también sanan y construyen relaciones sanas y respetuosas.

NovelToon tiene autorización de yamiiy para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

.

Los niños no sabían qué pensar. Luca veía en los ojos de su padre algo que no le gustaba: un brillo ansioso, como si estuviera persiguiendo algo que se le escapaba de las manos, y no se diera cuenta de lo que ya tenía. Elena solo quería que la familia estuviera junta, que no hubiera gritos, que todo volviera a ser como antes.

—¿Vamos a vivir con los abuelos? —preguntó ella, con un hilo de voz, mirando de uno a otro.

—Cerca, princesa —le respondió Julián, abrazándola con fuerza, como si ella fuera la única razón que le daba sentido a todo—. Van a ver qué hermoso será. Tendrán espacio, jardín, todo lo que quieran.

La mudanza fue rápida, casi apresurada. Llegaron a una mansión de piedra blanca, con jardines inmensos que parecían no terminar nunca y fuentes que brillaban bajo el sol como si estuvieran hechas de diamantes. Pero la bienvenida no fue cálida. La madre de Julián, doña Victoria, los recibió en la entrada, erguida y fría como la escultura de un museo, y los miró de arriba abajo antes de hablar.

—Bienvenidos —dijo, deteniendo la mirada en la ropa de Mara como si estuviera sucia o fuera de lugar—. Espero que sepan comportarse. Las reglas aquí son distintas.

—Gracias, señora —respondió Mara, con la cabeza alta, sin dejar que la intimidara aunque las manos le temblaban dentro de los bolsillos.

—Dígame suegra, por favor —corrigió ella, con sequedad, una sonrisa rígida dibujándose en sus labios—. Aunque cueste acostumbrarse. Supongo que con el tiempo lo logrará.

Valeria apareció esa misma tarde, como si viviera ahí, como si tuviera llaves y derecho a estar en cada rincón. Entró con confianza, moviéndose con naturalidad por la sala grande, llevando regalos para todos: presentes para los niños, ropa fina, y para Mara, una caja de terciopelo que abrió con cuidado.

—Para ti, Mara —le dijo, entregándole un vestido que costaba lo que ellos ganaban en un año, de una tela tan suave y fina que parecía agua—. Espero que te sientas cómoda. Que te sientas bienvenida.

—Gracias —dijo Mara, apretando la caja entre sus manos, sin poder evitar notar cómo Valeria rozaba el brazo de Julián al pasarle algo, un reloj lujoso, veía cómo sus dedos se demoraban un instante de más sobre su manga—. Eres muy amable.

—Es lo menos que puedo hacer —respondió ella, mirando a Julián con una ternura que dolía ver, como si ella fuera la que conocía cada rincón de su corazón—. Después de todo, somos familia. ¿ No? — mirando a Julián a los ojos, esperando su confirmación —.

Julián..— Porsupuesto —.

Esa noche, la pelea estalló, como si las palabras hubieran estado acumuladas desde mucho antes, esperando el silencio de la habitación para salir.

—¿Por qué tiene que estar siempre ella? —preguntó Mara, con la voz temblorosa, las manos apretadas contra las sábanas—. Julián, no tedas cuenta, como te toca, te mira, te busca… Cada vez que puede te coquetea, te busca la mirada, te toca como si tuviera derecho. ¿No lo ves?

—Es tu imaginación —le cortó él, con frialdad, dándole la espalda para buscar su ropa en el armario—. Valeria es generosa. Te da cosas y tú la tratas así. Ella no es esa clase de mujer. Solo quiere ayudar. Solo quiere que estemos bien.

—No quiero sus cosas —dijo Mara, con lágrimas que le rodaban por las mejillas sin que pudiera detenerlas—. Quiero a mi esposo. El que se reía conmigo en la cocina mientras preparábamos la cena, el que me escuchaba, el que me miraba como si yo fuera lo único que importaba. No este hombre que se enoja si digo algo de ella.

—Pues tendrás que acostumbrarte —dijo él, levantándose de la cama y dirigiéndose hacia la puerta—. Porque ella es parte de mi vida ahora. No puedo apartarla por tú inseguridad, no ves todo lo que ella hace por esta familia, ya deja de pensar de esa forma. Estamos construyendo algo mejor para todos.

Se fue de la habitación, dejando la puerta entreabierta. Mara se quedó sola, en medio de una habitación enorme, con muebles que no conocía y un silencio que pesaba demasiado. Se sentía pequeña, fuera de lugar, como si estuviera viviendo en la vida de otra persona. La mansión era hermosa, pero se sentía como una jaula de oro. Y no sabía si algún día podría volver a sentirse en casa.

1
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play