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La Diosa Del Veneno: Madrastra Fatal.

La Diosa Del Veneno: Madrastra Fatal.

Status: En proceso
Genre:Romance / Mujer poderosa / Época
Popularitas:3.8k
Nilai: 5
nombre de autor: Lewis Alexandro Delgado

La Diosa del Veneno : Madrastra Fatal.

Una asesina letal del siglo XXV, Expertas en venenos y curaciones, muere perseguida y despierta en la época antigua, en un mundo antiguo lleno de prejuicios y abusos. Decidida a sobrevivir, rehacerse y proteger a los cuatro hijos que la otra vida dejó a su cargo, rompe todas las reglas: castiga la crueldad con su propia medicina, se gana el respeto con hechos y construye su propio destino. Una historia de fuerza, justicia y transformación, donde la "mujer débil" se convierte en la ley que nadie se atreve a desafiar.



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Capítulo 3: UNA NUERA DESAFIANTE

—¡ Madre , suelta ese cuchillo! Puedes provocar una desgracia —gritó una voz temblorosa desde la puerta.

—¡Cállate, Lucas! —le respondí con sequedad—. ¿Dónde está Lucía, la mayor?

—Ella… salió con su novio —murmuró él, bajando la mirada.

—¿Quién le dio permiso para salir? ¿Acaso cree que ya no estoy aquí? Y encima se va con un sujeto despreciable —apreté el mango del cuchillo con más fuerza—. Vayan por ella y díganle que si no regresa en quince minutos, iré yo misma a buscarla. ¡A partir de hoy todo cambiará en esta casa!

—Solo sabemos que ese tal Carlos es un canalla que se la pasa metido en lugares de mala fama —añadió Álex con voz apagada.

—Álex, repara el techo; parece que se va a derrumbar en cualquier momento. Esteban, ve a buscar a tu hermana —ordené, recorriéndolos con la mirada fija, uno por uno.

Mi suegra estaba reunida con sus otros dos hijos en su casa, hablando a gritos. Empujé la puerta con tal fuerza que se golpeó contra la pared con un estruendo.

—¡Suegra, sal ahora mismo! —grité desde el umbral.

—¡Tú, arpía! ¿Qué haces en mi casa? —soltó ella, poniéndose de pie de un salto. El ruido atrajo a varios aldeanos, que se acercaron con curiosidad—. ¿Qué te trae por aquí?

—¿Qué hago? Vengo a cobrar lo que nos pertenece —dije caminando hacia ella sin vacilar—. Te has apropiado del dinero que mi esposo envía cada mes. Entrégamelo ahora mismo. De lo contrario, no me culpes si no guardo clemencia.

—¡Soy su madre! Ese dinero me corresponde a mí —reclamó ella, golpeando la mesa con la mano.

—No te pertenece —le respondí con calma helada—. Según la ley, esos fondos son para la esposa y los hijos del soldado. Así que búscalo… y dámelo ya.

Clara, la esposa de mi segundo cuñado, se acercó a mí con una sonrisa burlona:

—¿Y tú quién te crees que eres, Isabella? No te daremos nada. Solo eres una mujer abandonada. Seguro que mi cuñado está muy feliz con Eva, que sí es una mujer de verdad.

Me burlé de su cara y le di un puñetazo tan fuerte que le salieron volando dos dientes de golpe.

—Ese golpe es para que dejes de ladrar —le dije, limpiándome la mano en su ropa—. Me dolían los oídos de escucharte. Si ese estúpido hombre eligió quedarse con otra, ¿qué me importa a mí? No soy como tú, que te arrastras como una víbora detrás de mi cuñado. Él te ha engañado con media aldea y tú sigues a su lado… creo que si él tira una rama al suelo, tú vas corriendo a recogerla con la boca.

—¿Qué quieres decir con eso? —preguntó ella, con la boca llena de sangre y los ojos llenos de rabia.

—Definitivamente, cuando repartieron inteligencia, tú no estabas en la fila —le respondí con desprecio.

Los aldeanos empezaron a murmurar entre ellos:

—Parece que Isabella ya no es la misma…

—¡Antes la trataban como basura y mira ahora!

—Es verdad, su marido la ignora y ella ahí sigue aguantando…

—¡Isabella, desgracia! —gritó mi suegra, poniéndose entre nosotras—. ¿Cómo te atreves a maltratar a mi nuera? ¡Eres una maldición! La noche que te casaste con mi hijo, él tuvo que irse a la guerra y no ha vuelto…

Le di tres bofetadas seguidas, con fuerza suficiente para hacerla tambalear.

—¡Ya cállate de una vez! —le advertí—. Si no me dan lo mío ahora mismo, lo tomaré por la fuerza. Tú decides.

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Afrodita Hada♥️
🫶🫶🫶🫶♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️
inuyasha/ Tomoe🦊
aliado y trasmigrado
Aleida Delgado Santana: Puede ser.
total 1 replies
Elizabeth Yepez
esa emperatriz viuda ya es hora que pague
Elizabeth Yepez
lo tenía bien merecido
Elizabeth Yepez
y esos hijos son de quien entonces
Aleida Delgado Santana: Sobrinos de Oliver.
total 1 replies
Elizabeth Yepez
así es nada de sumisa
Elizabeth Yepez
también viene del futuro
Elizabeth Yepez
que busca la vieja inmunda
Aleida Delgado Santana: Solo busca, joder.
total 1 replies
Elizabeth Yepez
así,se habla esas escorias no merecen perdón
Elizabeth Yepez
vino a poner orden,carajo
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