En esta historia Sakura nos narra su vida como nueva estudiante en la escuela Secundaria Konoha High
¿Que aventuras le depara el destino? 🌸
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Capítulo 3 : El club de los problemáticos y tácticas de supervivencia
Querido diario:
Si algo he aprendido en mis tres días en Konoha High, es que este lugar es un zoológico. Y no lo digo como un insulto, lo digo de forma literal. Hoy un chico metió a un cachorro en el salón de clases. Además, descubrí que la biblioteca no se usa para estudiar, sino para tomar siestas estratégicas. La Gala de Bienvenida se acerca y el ambiente se está poniendo cada vez más pesado...
La tarde continuó con la clase de Educación Física, liderada por un increíblemente energético Gai-sensei, quien insistía en que correr cien vueltas a la pista encendía "la llama de la juventud".
Mientras Sakura intentaba recuperar el aliento apoyada en las gradas, un chico con cejas extremadamente pobladas y un corte de tazón se detuvo frente a ella, haciendo una pose de victoria.
—¡Hola, Haruno-san! ¡Vi tu gran esfuerzo en la pista! ¡Soy Rock Lee! Si alguna vez necesitas un compañero de entrenamiento para alcanzar la cima de la condición física, ¡no dudes en decírmelo! —declaró Lee, con los ojos brillando de entusiasmo.
—Eh... gracias, Lee. Lo tendré en cuenta —respondió Sakura, sonriendo con una mezcla de diversión y desconcierto.
—¡No la abrumes, Lee! Acaba de llegar y ya quieres ponerla a hacer lagartijas —intervino Tenten, una chica con dos chonguitos en el cabello que cargaba las cajas con el equipo de entrenamiento. Le sonrió a Sakura—. Hola, soy Tenten. No le hagas mucho caso, tiene demasiada energía. Si necesitas sobrevivir a las clases de Gai-sensei, pégate a mí.
La calidez de los chicos del club de deportes le dio a Sakura un respiro, pero la verdadera prueba de supervivencia comenzó en la hora libre, cuando Ino y Naruto la arrastraron a los pasillos del club de arte y el consejo para avanzar con los preparativos de la Gala.
En el camino, se toparon con un chico de cabello atado en una piña que caminaba arrastrando los pies, acompañado por un chico bastante robusto que masticaba papas fritas ruidosamente.
—Qué fastidio... Ino, Naruto, dejen de gritar, me va a explotar la cabeza —se quejó Shikamaru Nara, bostezando profundamente—. ¿Ella es la nueva?
—¡Sí! Es Sakura-chan, ¡y es genial! —respondió Naruto, pasándole un brazo por los hombros a su amigo—. Sakura, él es Shikamaru, el tipo más inteligente y vago de la escuela, y él es Chouji, el rey del club de cocina.
—Hola, Sakura. ¿Quieres una papa? —ofreció Chouji de buena gana, extendiendo la bolsa—. Son de barbacoa.
—Gracias, Chouji —dijo Sakura, aceptando una con una sonrisa—. Un placer, Shikamaru.
—Igualmente. Escuché que ya tuviste un encuentro con la presidenta del comité de etiqueta —comentó Shikamaru, rascándose la nuca con fastidio—. Ten cuidado, Haruno. Hinata no es de las que olvida un desafío. Moverse en su radar es... problemático.
Antes de que Sakura pudiera preguntar a qué se refería exactamente, un ladrido ahogado provino de una mochila cercana. Un chico con marcas rojas en las mejillas y colmillos afilados intentaba callar a su mochila desesperadamente.
—¡Shh! ¡Cállate, Akamaru! ¡Kurenai-sensei viene por el pasillo! —siseó Kiba Inuzuka, abrazando su mochila.
—¡Kiba! ¡Te dije que no podías traer al perro a la escuela! —le regañó Ino, aunque conteniendo la risa.
—¡Akamaru no es solo un perro, es mi apoyo emocional para soportar las clases de matemáticas! —se defendió Kiba, justo cuando el pequeño cachorro blanco asomaba la cabeza y le lamía la nariz, haciendo que Naruto soltara una carcajada limpia.
Mientras el grupo reía y bromeaba en el pasillo, el ambiente cambió drásticamente cuando las puertas del salón del consejo estudiantil se abrieron.
Hinata salió de allí, impecable como siempre, sosteniendo unas carpetas con el logo dorado de la escuela. A su lado caminaba Neji Hyuga, su primo y el estudiante de honor de último año, quien compartía esa misma mirada severa y distante. Detrás de ellos venía Sasuke Uchiha, con las manos en los bolsillos, observando la escena con total indiferencia.
Hinata se detuvo al ver al grupo reunido alrededor de Sakura. Sus ojos claros se fijaron en la peli-rosa, ignorando por completo las payasadas de Kiba y Naruto.
—Veo que ya encontraste a tu... grupo, Sakura —dijo Hinata, con una voz suave que cortaba el aire como un cuchillo—. Es tierno ver cómo los elementos más ruidosos de la escuela se agrupan. Neji, asegúrate de que el ala oeste esté cerrada para la Gala. No queremos que personas ajenas a la organización arruinen la estética.
Neji asintió con frialdad.
—Entendido, Hinata. Los estándares se mantendrán estrictos.
Naruto dio un paso al frente, borrando su sonrisa habitual. Su mirada azul se volvió seria, algo que a Sakura le sorprendió y le aceleró el pulso.
—Hinata, ya basta. Sakura va a venir a la Gala conmigo y con Ino. Así que deja tus indirectas.
Hinata arqueó una ceja, manteniendo una compostura perfecta, aunque sus nudillos se tensaron ligeramente sobre las carpetas al escuchar el desafío de Naruto.
—Por supuesto, Naruto-kun. Si ella logra conseguir un vestido adecuado para el código de vestimenta... las puertas están abiertas. Nos vemos el viernes.
Sasuke soltó un bufido aburrido.
—Perdida de tiempo —murmuró el Uchiha, dándose la vuelta y caminando por el pasillo sin esperar a nadie. Hinata y Neji lo siguieron, dejando un silencio tenso a su paso.
—Esa chica realmente me saca de quicio —gruñó Kiba, mientras Akamaru ladraba en acuerdo desde la mochila.
Ino puso una mano en la cintura de Sakura y le guiñó un ojo.
—No te preocupes por el código de vestimenta, peli-rosa. Mi familia tiene la mejor boutique de la ciudad. Vamos a hacer que cuando entres a esa Gala, a todo Konoha High se le caiga la mandíbula... especialmente a la perfecta reina Hyuga.
Naruto miró a Sakura y le sonrió de par en par, infundiéndole una confianza que no sabía que tenía.
—¡De veras! Vas a ser la estrella de la noche, Sakura-chan.
Querido diario:
Oficialmente tengo un escuadrón. Entre los entrenamientos intensos de Lee, las papas de Chouji y las locuras de Kiba, este lugar empieza a sentirse como un hogar. Pero la guerra fría con Hinata está llegando a su límite. La Gala de Bienvenida es en tres días... e Ino ya está planeando mi revancha estilística. Que comiencen los juegos.
PERO.... ME ENCANTA!!!!
la villana Hinata regreso con todo 🤭