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Casarse Por Poder

Casarse Por Poder

Status: Terminada
Genre:CEO / Romance / Completas
Popularitas:40.7k
Nilai: 5
nombre de autor: Yajaira MG

Miranda Moreno tiene un objetivo del que no piensa desviarse: casarse con el hombre más poderoso del país. Lo que comienza como un plan cuidadosamente calculado podría convertirse en el mayor riesgo de su vida, porque el poder siempre tiene un precio... y el corazón no sigue estrategias.

NovelToon tiene autorización de Yajaira MG para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 2 - Un objetivo llamado Cristóbal Bravo de Saravia

Al terminar la jornada Miranda decidió entrar en una cafetería cercana.

Necesitaba unos minutos de tranquilidad antes de regresar a su pequeño departamento.

Pidió un café americano y se sentó junto al ventanal.

Mientras revisaba unos correos en su celular, la televisión instalada en el local captó la atención de todos.

—Esta noche nos acompaña el empresario más importantes del país...

Miranda levantó la vista por simple curiosidad.

En la pantalla apareció un hombre alto, impecablemente vestido con un traje oscuro.

Su postura transmitía autoridad.

Su voz era firme.

Respondía cada pregunta con una seguridad que imponía respeto.

La entrevista continuó.

Habló sobre liderazgo.

Sobre inversiones.

Sobre la importancia de generar empleo.

Los clientes de la cafetería comentaban admirados cada una de sus respuestas.

Miranda no escuchaba las palabras.

Lo observaba.

Analizaba sus gestos.

Su forma de hablar.

Su lenguaje corporal.

La manera en que inspiraba confianza sin esfuerzo.

Cuando la periodista mencionó que seguía soltero, una ligera sonrisa apareció en el rostro de Miranda.

Sacó discretamente su teléfono y comenzó a buscar información.

Treinta y seis años.

Sin escándalos públicos.

Sin compromisos sentimentales conocidos.

Heredero de uno del conglomerado empresarial más grandes del país.

Una fortuna prácticamente imposible de calcular.

Leyó artículo tras artículo.

Entrevista tras entrevista.

Mientras más descubría sobre él, más claro veía el camino.

Dejó lentamente la taza sobre la mesa.

Sus ojos permanecieron fijos en la pantalla.

Entonces sonrió.

No era una sonrisa de admiración.

Era la sonrisa de alguien que acababa de encontrar el objetivo perfecto.

—Tengo que llegar a ti...

Hizo una breve pausa.

—Seré tu esposa.

Sus dedos rodearon la taza de café mientras pronunciaba, casi en un susurro, las palabras que cambiarían su destino.

—Y cuando lleve tu apellido, tendré acceso a todo tu poder... a toda tu fortuna.

No era amor.

No era obsesión.

Era un plan.

Y Miranda Moreno nunca había fracasado cuando se proponía alcanzar una meta.

...ΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩ...

Miranda llegó a su apartamento cuando el sol comenzaba a ocultarse entre los edificios.

Subió los tres pisos por las escaleras, como todos los días. El edificio era viejo y las luces del pasillo parpadeaban constantemente.

Sacó las llaves de su bolso y abrió la puerta.

El pequeño departamento la recibió con el mismo silencio de siempre.

Un único ambiente hacía las veces de sala, comedor y dormitorio. El baño era tan estrecho que apenas podía girarse dentro de la ducha.

Miranda dejó el bolso sobre la mesa y recorrió el lugar con la mirada.

Lo detestaba.

Cada rincón le recordaba el sitio del que había salido y, sobre todo, el que aún no había logrado abandonar.

Era consciente de que debía sentirse agradecida. Después de todo, las prácticas profesionales eran remuneradas y, gracias a ese salario, había podido alquilar aquel departamento sin depender de nadie.

Pero para ella no era suficiente.

Nunca era suficiente.

—No nací para vivir aquí... —murmuró mientras observaba las manchas de humedad del techo—. Esto es temporal.

Porque Miranda no soñaba con un apartamento modesto.

Con mansiones.

Con choferes.

Con armarios repletos de ropa de diseñador.

Con una vida donde el dinero dejara de ser una preocupación.

Entró al baño y abrió la ducha.

El agua caliente relajó los músculos de su espalda después de una larga jornada de trabajo. Permaneció varios minutos bajo el chorro, dejando que el vapor despejara su mente.

Cuando salió, se recogió el cabello en un moño desordenado, se puso un pantalón corto de algodón y una camiseta holgada. Era una de las pocas ocasiones en las que nadie esperaba que luciera impecable.

Preparó una taza de té, tomó su computadora portátil y se acomodó en la cama.

Abrió el buscador y escribió.

Cristóbal Bravo de Saravia.

Frunció el ceño.

Era demasiado reservado.

Siguió buscando.

Encontró que asistía con frecuencia a eventos benéficos organizados por la fundación de su madre. También aparecía cada año en la gala del Grupo Bravo de Saravia, en foros económicos internacionales y en inauguraciones de nuevos proyectos de la empresa.

Demasiado público.

Demasiado protocolario.

Ella necesitaba algo distinto.

Necesitaba descubrir al hombre detrás del empresario.

¿Qué restaurante prefería?

¿En qué gimnasio entrenaba?

¿Qué café visitaba?

¿Tenía alguna rutina?

¿Algún pasatiempo?

¿Un lugar al que acudiera sin cámaras?

Continuó navegando durante horas, pero cada respuesta generaba dos preguntas nuevas.

Cristóbal Bravo de Saravia parecía haber construido una muralla alrededor de su vida privada.

Y, por primera vez, Miranda sintió que tenía delante un verdadero desafío.

Cerró lentamente la computadora y sonrió.

No era frustración.

Era emoción.

Porque las metas fáciles nunca le habían interesado.

Apoyó la espalda contra la pared y cruzó los brazos.

—No importa cuánto tardes en aparecer frente a mí, Cristóbal... —susurró con absoluta seguridad—. Encontraré la manera de llegar a ti.

...ΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩ...

En otro lugar...

La residencia de Sebastián y Victoria Bravo de Saravia estaba llena de risas, conversaciones y el aroma de una cena preparada especialmente para reunir a toda la familia.

La larga mesa del comedor estaba ocupada por Sebastián y Victoria en las cabeceras.

A un lado se encontraban Alejandro e Isabel, acompañados por sus hijos, Sofía y Mateo, quienes discutían entre ellos por quién había ganado una partida de ajedrez esa tarde.

Frente a ellos estaban Cristóbal, Nicolás y Valentina.

—Mateo, deja que tu hermana termine de hablar —dijo Isabel con una sonrisa.

—Pero está haciendo trampa.

—No hago trampa —protestó Sofía.

Las risas llenaron el comedor.

Cristóbal observó la escena en silencio mientras cortaba un trozo de carne.

Aquella era una de las pocas ocasiones en las que realmente lograba desconectarse del trabajo.

—Tengo una noticia —anunció Victoria mientras dejaba los cubiertos sobre el plato.

Todos levantaron la mirada.

—He decidido remodelar el jardín.

Sebastián soltó una pequeña risa.

—Sabía que no ibas a durar mucho tiempo sin iniciar otro proyecto.

—No me critiques. Tú eres peor cuando se trata de la empresa.

—Eso es verdad —intervino Nicolás—. Papá se retiró hace dos años y todavía aparece por las oficinas como si siguiera siendo el presidente.

—Solo voy de visita.

—O cuando quieres supervisarlo todo —corrigió Alejandro entre risas.

Sebastián levantó las manos en señal de inocencia.

—La experiencia nunca sobra.

La conversación continuó entre anécdotas familiares hasta que Victoria observó a sus hijos menores.

—Hay algo que llevo tiempo preguntándome.

Nicolás arqueó una ceja.

—Eso nunca termina bien.

—¿Piensan quedarse viviendo conmigo y con su padre para siempre?

Valentina soltó una carcajada.

—Mamá...

1
Ale Llobell
excelente, gracias por escribir y compartir. 👏👏
Gricelda Noemi Bader
La novela me gusta mucho, es interesante, pero Cristobal es estupido o vive en otro planeta, que no se dá cuenta de las artimañas de Iriná.
Evelia De Leon
Que exageración de vestier. 🤭
Evelia De Leon
Se que esta actitud forma parte del desarrollo de la historia, pero ya me está pareciendo cansona la actitud de Miranda. 👿
Evelia De Leon
Pienso que la Autora le dará un cambio de actitud a Miranda, ya que él va con buenas intenciones y sin Engaños. 🤭
Evelia De Leon
Es entendí le la actitud de Miranda ante la vida. La forma en que vió perder a sus padres no fue fácil.
Mabel Caballero
me encantó la novela felicidades escritora
Yajaira: Gracias. 🫂☺️
total 1 replies
Isela Aguirre
interesante inicio
Elena Garcia
Hermosa historia. Gracias por compartir. 🌹🌹🌹
Elena Garcia
Me disfruté esta historia. Hermosa. Reí, sufrí, lloré, pero la disfruté. Gracias. Felicidades y Éxitos.
Elena Garcia
Antes saldrán las fotos. Me imagino que todo fue orquestado por la zorra. Un duro golpe para Miranda.
Elena Garcia
Me preocupa ese viaje donde seguro estará la Zorra.
Elena Garcia
Cristóbal es un hombre humilde , con buenos valores, para que sea utilizado. Esa familia es unida y no presumen como otros. Vimos a Adrián, con menos y lo arrogante que fue. Sé que es una novela. 🤣🤔
MANATE
💯🤗
ShaLop
Esperé hasta el final para decirte gracias. Muy hermosa tú novela. Mereces mil estrellas 🌟 ✨️
Yadira Alvarez
bellezas como todas las demás pero seguimosssssssss💪
Yadira Alvarez
hay que bonito es eso doloroso pero único 💖
Yadira Alvarez
como te gusta complicarte a estas altura 🤦pero igual me gusta 🤭
Yadira Alvarez
hay como te ña ingenias para que uno le guste estos personajes y te enamoren 🥰
Mary Olivera
muy linda feli itaciones escritora!!¡!!
Yajaira: Gracias. 🫂
total 1 replies
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