Gabriel lo tiene todo apellido fortuna y un magnetismo por las mujeres implacable sin embargo detrás de esa fachada de hombre frío déspota y mujeriego se esconde el trauma de la muerte de su madre, su padre lo obligó a esconder bajo una armadura de desconfianza su tristeza y dolor.
para él las personas solamente son piezas de ajedrez y el amor una debilidad que no se puede permitir.
pero el juego cambia cuando es obligado a casarse con Sara.
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sara
—No me voy a ir a ninguna parte, Sara. Esta es mi hacienda y tú vas a entrar a esa casa ahora mismo —le respondí, dando un paso definitivo hacia ella, ignorando cómo su tono cortante me calaba hondo.
Verla en ese estado, con las manos llagadas y destrozada por el esfuerzo físico, pero todavía con el orgullo suficiente para correrme de mi propio corral, me estaba descolocando por completo.
Ninguna mujer en mi vida me había sostenido el pulso así.
—Ya hice tu maldito trabajo —insistió ella, forzando la voz, aunque el temblor en sus hombros la delataba. Intentó levantarse de la banca para demostrar que no me necesitaba, pero en cuanto apoyó el peso en sus piernas, estas le fallaron.
Soltó un quejido ahogado y estuvo a punto de caer directo contra el suelo del corral.
No lo pensé. Di un paso largo y la sujeté por la cintura antes de que tocara el lodo. Al estrecharla contra mí, me impactó lo ligera que se sentía y el calor que emanaba de su cuerpo, exhausto y afiebrado por las horas bajo el sol. Sara se tensó de inmediato, apoyando sus manos heridas contra mi pecho para intentar empujarme, pero no tenía la fuerza para moverme un solo centímetro.
—Suéltame, Gabriel... —jadeó, clavándome esos ojos azules llenos de furia y debilidad—. Te dije que puedo sola.
— No te voy a soltar tu eres mi esposa, ahora mismo entraremos a la casa.— le dije y sin pensarlo dos veces la tomé por la cintura y la cargue en mi hombro hasta la casa sus botas cayeron en el lodo.
Cuando entramos a la casa la subí por las escaleras hasta la habitación.
Empujé la puerta con el pie y entré. La deposité sobre la cama de dos el con rudeza contenida, cuidando, muy a mi pesar, de no lastimarle más la espalda.
Sara cayó de espaldas sobre las colchas finas, hundiéndose en el colchón. Tenía las mejillas encendidas por la fiebre del cansancio, el cabello hecho un nido de paja y polvo, y la camisola de lino de su hermano manchada de tierra.
Se incorporó de inmediato apoyando los codos, respirando con dificultad y clavándome una mirada cargada de un odio tan puro que casi cortaba el aire.
—Eres un animal, Gabriel —jadeó, apretando los puños llagados sobre las sábanas blancas, manchándolas de hollín y sangre seca—. Te dije que me soltaras. No tenías ningún derecho a traerme así.
Me paré al pie de la cama, mirándola desde arriba con los brazos cruzados. Mi camisa de lino blanco ahora tenía una enorme mancha de tierra justo donde ella había apoyado el cuerpo, pero en ese momento me importaba un demonio.
Caminé hacia la puerta y la abrí de golpe. Carmen ya estaba en el pasillo, con una bandeja de plata que contenía agua tibia, lienzos limpios, ungüento de caléndula y una taza de té humeante. Sus ojos preocupados pasaron de mí a la figura deshecha de Sara en la cama.
—Entra, Carmen —ordené con voz firme—. Límpiale la cara, ayúdala a cambiarse esa ropa de pordiosero y cúrale las manos, que se de un buen baño que huele a estiercol y Que se tome el té completo.
—Sí, patrón —murmuró Carmen, entrando apresurada y colocándose al lado de Sara, quien ni siquiera miró la bandeja, manteniendo sus ojos azules fijos en mí, desafiándome en silencio a pesar de que el cuerpo le temblaba visiblemente.
Antes de salir, me detuve en el umbral y me giré para mirarla una última vez.
—Mañana no vas a pisar los corrales, Sara. Te quedarás en la casa como la señora que eres y dejaras de poner en ridículo nuestro apellido.— dije saliendo de la habitación.
que desgracia justamente Julián tenía que encontrarla
y ahí vamos de nuevo con los malos entendidos
y ahora quién podrá ayudarlos 😭😭😭
Sara amas al estúpido
Gabriel como que llegó los papeles de divorcio que? dejaste que digan di curso si sras idiota al menos no los firmaste
ya dense un respiro me gusta la cascada la misma donde por primera vez estuvieron juntos 😝😝😝 Sara y Gabriel en esa cascada hay buenos recuerdos no se hagan los tercios.
Gabriel
la has buscado por amor
has dejado de lado tu trabajo
un año de abstinencia te lo aplaudo
aunque bebiendo que asco puedes enfermar
has sufrido su ausencia todo este tiempo ahora sí valoras a la que fue tu esposa 🥺espero que esté año hayas reflexionado mucho 💖 y ya no te cierres en qué el amor te hace débil 🥺 ahora sabes que Sara era tu fuerza tu luz era todo 💖
bueno ya se fue ojalá pueda esconderse vien y que no la encuentre pronto para que aprenda
ambos se pongan a pensar que es lo que realmente quieren y cuando realmente este seguros llegue el encuentro y si digan lo que sienten sin enmascar las palabras
Gabriel si la amas dicelo de frente y directo
Sara si tú lo amas se lo dices también
y estaremos bien.
al menos Sara no está embarazada y la zorra está fuera de la hacienda esperemos cumplas tu palabra Gabriel.
Sara tu orgullo pudo más pero tú esposo es un idiota mejor le hubieras dicho te amo tanto que me duele si tan solo me dijeras que me amas quédate porque te amo empecemos de cero algo asi, y es que este es un animal y ahora tu Gabriel no que querías que se vaya que su orgullo no la llevaría a nada y ahora sales como loco en serio o tal vez sales a buscarla porque es de noche porque se fue en lucero y porque se fue sola y no sales porque la amas y ya sería el colmo , ambos me están volviendo loca 😵💫😵💫😵💫😵💫