Hice todo lo posible para que este mundo no cayera en manos de esos demonios, pero de nada sirvió mi sacrificio porque termine siendo traicionada por la persona a quien le había entregado mi corazón
Ahora renazco miles de años en el futuro y aunque el mundo se viene abajo dejaré que se coman entre ellos y no colabore con los descendientes de esas personas
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Capitulo 3
Hoy me encontra en mi lugar de siempre leyendo, es el mismo si río dónde mi mente y cuerpo se calman dandole tregua a la tranquilidad del momento, la puerta se abre sutilmente y veo pasar a mi doncella con algo de malestar en su rostro
— Señorita Luna - la voz de mi doncella, que ahora mostraba algunas canas, interrumpió mi silencio mientras dejaba una bandeja con té -. El conde ha regresado de la capital. Dicen que el príncipe heredero organizará un baile de debutantes en los próximos meses.
Luna: ¿Ah, sí? Qué maravilloso por las jóvenes de la alta sociedad - respondí con una sonrisa ensayada, sin apartar la vista de mi libro de historia.
— El conde ha ordenado que le confeccionen un vestido.
Mis dedos se tensaron sutilmente sobre la página. ¿Un vestido para mí? El conde no gastaría una sola moneda de plata en su "hija inútil" a menos que hubiera encontrado al postor que mencionó hace unos años. Mi hermano menor, el bendecido heredero varón, ya tenía edad para ser presentado, y yo probablemente sería el sacrificio político para financiar su ascenso.
Luna: Ya veo. Agradezco que me lo informes - dije suavemente. En cuanto la doncella se retiró y el cerrojo de la puerta volvió a encajarse, la amabilidad de mi rostro se desvaneció.
Luna: Así que ha llegado el momento de mover las piezas —murmuré. Decidí que esa noche no me quedaría a esperar en la torre. Necesitaba aire, necesitaba palpar el terreno fuera de mis cuatro paredes. Esperé a que la medianoche envolviera el ala norte en un silencio sepulcral. Concentré el maná oscuro en mis pies, volviendo mis pasos tan ligeros como el viento, y utilicé las sombras para deslizarme por la ventana de la torre, descendiendo por los muros de piedra como si fuera una extensión de la misma noche.
Los jardines traseros del condado quedaban muy cercanos al Bosque de la Niebla, un lugar prohibido para los humanos comunes debido a las bestias mágicas y los remanentes de energía demoníaca que aún persistían desde la guerra de mi vida pasada. Para mí, era el hogar ideal.
Caminé entre los árboles, disfrutando de la libertad de la brisa en mi rostro. El bosque estaba inusualmente silencioso, tanto que el crujido de una rama seca a unos metros de mí sonó como un fuerte trueno.
Me detuve en seco. Oculté mi presencia al instante, con la sombra de un enorme roble; el olor a hierro y sangre fresca inundó el aire.
A unos pasos, apoyado contra una roca, un hombre presionaba el costado izquierdo. Vestía ropas oscuras de una seda tan fina que delataba un estatus social inimaginable, rota y empapada de sangre. Su cabello, rojo como la sangre, caía desordenado sobre su frente, pero lo que me congeló el aliento fueron sus ojos cuando se alzaron hacia mi dirección.
Eran de un color carmesí brillante. Ojos de sangre. El rasgo inconfundible de la realeza de los demonios... o de la línea de sangre maldita que el imperio juró haber exterminado.
— Sé que estás ahí - dijo el hombre. Su voz era baja, rasposa por el dolor, pero cargada de una autoridad magnética -. Si vas a llamar a los guardias del conde, hazlo ya. Pero te aseguro que te llevaré conmigo antes de que den el primer paso.
Una corriente de energía asesina emanó de él, pero vaciló de inmediato; el hombre flaqueó y cayó de rodillas, soltando un gemido ahogado de frustración. La herida en su costado no era normal: emanaba ligeros destellos de magia de luz purificadora. La magia de la iglesia. La magia de Bastian.
Me quedé observándolo desde la oscuridad. En mi vida pasada, mi deber habría sido destruirlo. En esta vida, ver a alguien siendo cazado por las mentiras de la luz divina provocó algo diferente en mi interior. Una fría y retorcida empatía.
Salí de las sombras despacio, dejando que la luz de la luna iluminara mi rostro de quince años y mi vestido sencillo. El hombre alzó la mirada, sorprendido de ver a una joven noble en mitad de un bosque maldito a esas horas.
Luna: No gastes la poca energía que te queda en amenazas vacías - dije, caminando hacia él sin un ápice de miedo -. Es una herida por magia de luz. Si sigues acumulando maná para atacarme, esa magia divina carcomerá tus entrañas en menos de una hora.
El desconocido entrecerró esos peligrosos ojos rojos, evaluándome, tratando de entender quién demonios era la niña que hablaba de alta magia médica con tanta naturalidad.
— ¿Quién eres? —exigió saber, apretando los dientes mientras la sangre se colaba entre sus dedos.
Me agaché frente a él, quedando a su altura. Extendí mi mano, pero esta vez no invoqué la luz que solía usar para sanar en el pasado. Dejé que los hilos oscuros de Marita danzaran en la punta de mis dedos, listos para devorar la magia de luz que lo estaba matando.
Luna: Alguien que odia a los que te hicieron esa herida mucho más de lo que tú podrías imaginar - respondí, mirándolo fijamente -. Así que guarda silencio y déjame trabajar. Si sobrevives, puede que nos resultemos útiles mutuamente. - En cuanto eliminé toda rastro de la magia de luz, el hombre por fin pude usar su energía para cerrar la herida
— Te lo agradezco - Iba a decir algo más, pero cae desmayado por perder tanta sangre. Suelto un largo suspiro y hago que mis sombras lo agarren, llevaré a casa hasta que despierte si lo dejo aquí, será devorado por las bestias y no puedo permitir eso
En cuanto llegue a la torre mis sombras colocan al hombre sobre mi cama suavemente para no despertarlos y luego desaparecen sin más. Yo, en cambio, preparo un poco de agua caliente, para limpiar su cuerpo y quitar esas vestimentas llenas de sangre.
Una vez termino lo arropo con las sabanas y lo dejo allí, seguro mañana estará un poco alterado por estar en un nuevo lugar y escapara sin siquiera agradecer, pero espero que sea agradecido y me devuelva este favor en unos años cuando lo necesite
encontrar la paz y que Luna deje
ese pasado y puede vivir bien con Valerio en verdad lindo final felicidades
inocente en sus planes y las hermanas tengan su venganza contra ese par