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El Papá De Mi Alumno

El Papá De Mi Alumno

Status: En proceso
Genre:Amor prohibido
Popularitas:3.7k
Nilai: 5
nombre de autor: liligacaño

Después de perder al amor de su vida, él juró que su corazón quedaría enterrado junto a su esposa. Convertido en padre soltero, su único motivo para seguir adelante es su pequeño hijo… hasta que un nuevo comienzo los lleva a un lugar inesperado.
Ella es una dulce y dedicada profesora de preescolar, amante de los niños y de las pequeñas historias felices que se construyen día a día en su aula. Su vida es tranquila, organizada… hasta que él aparece.
Desde la primera mirada, algo cambia. Lo que comienza como simples encuentros en la hora de salida, se convierte en una conexión imposible de ignorar. Pero no todo es tan sencillo: el pasado aún duele, las heridas no han sanado del todo y el mundo no siempre acepta lo que no entiende.
Entre risas infantiles, dibujos de colores y miradas que dicen más que mil palabras… nace un amor que ninguno de los dos estaba buscando.
¿Podrá un corazón roto volver a amar?
¿Y hasta dónde estarán dispuestos a luchar por un sentimiento que no debía existir?
Un

NovelToon tiene autorización de liligacaño para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

capitulo 3 Miradas que inquietan

A las seis de la tarde me despedí de Isa y regresé a casa. Apenas llegué, me bañé y me puse una pijama cómoda. Después me senté frente al computador a preparar las clases para el día siguiente.

Entre planeaciones, dibujos y actividades para los niños, el tiempo pasó rápido. Cuando miré la hora ya eran las diez de la noche, así que cerré todo y me acosté a dormir.

Al día siguiente, a las 5:30 de la mañana, sonó la alarma. Me levanté todavía con sueño, me bañé, me arreglé con el uniforme del colegio y salí rumbo al trabajo.

Como siempre, me quedé en la entrada recibiendo a los niños. Samuel llegó acompañado de su papá. Primero saludé al pequeño con una sonrisa y luego levanté la mirada hacia él.

Ese hombre estaba demasiado guapo.

Llevaba una camisa negra sencilla y aun así se veía increíble. Su sonrisa tenía algo coqueto que me ponía nerviosa sin razón. Cuando me extendió la mano para saludarme sentí un pequeño vacío en el estómago.

—Buenos días, profesora —dijo con amabilidad.

—Buenos días, señor Alejandro.

Por un momento nuestras miradas se encontraron y tuve que desviar los ojos rápidamente.

Dios mío… ¿qué me estaba pasando?

Intenté concentrarme en los demás niños, pero no podía evitar sentirme inquieta cuando él estaba cerca.

Al verla de nuevo sentí algo extraño en el pecho. La profesora de Samuel tenía una energía diferente. Tal vez era su mirada dulce o esa sonrisa tímida que intentaba ocultar.

Me acerqué un poco más.

—Profe, quería comentarle que a Samuel lo seguirá trayendo y recogiendo la ruta.

Noté cómo su expresión cambió apenas un poco. Fue algo mínimo, pero suficiente para que yo lo notara.

—Ah… bueno, sí señor, está bien —respondió intentando sonar normal.

No entendía por qué me importaba tanto aquella reacción.

—También vi que mandaron los números de contacto de los profesores —continué—. Más tarde le escribiré para que tenga mi número por cualquier cosa relacionada con Samuel.

Ella asintió.

—Claro, no hay problema.

Samuel se despidió de mí y entró feliz al salón. Yo me quedé observando a la profesora unos segundos más antes de irme.

Definitivamente tenía que controlar esos pensamientos.

Ella era la profesora de mi hijo.

La mañana pasó rápido entre canciones infantiles, juegos y actividades. Los niños cada vez se adaptaban mejor y eso me hacía sentir feliz. Samuel, especialmente, era un niño muy inteligente y cariñoso.

A la hora de salida volvió a recogerlo su tía. Le conté cómo le había ido en clase y luego regresé a casa.

Al llegar me bañé, almorcé y me cambié de ropa porque en la tarde tenía trabajo como influencer. Una tienda deportiva me había contratado para promocionar algunas prendas y debía grabar contenido para sus redes sociales.

Pasé toda la tarde haciendo fotos y videos. Salí a las cinco y apenas tomé mi celular vi un mensaje nuevo.

“Buenas tardes, señorita. Soy José Alejandro, el papá de Samuel. Este es mi número para que lo guarde y me escriba cualquier cosa relacionada con el niño.”

Sentí una extraña emoción al leerlo.

Guardé el contacto rápidamente y respondí:

“Buenas tardes, señor Alejandro. Claro, ya guardé su número. Que tenga buena noche.”

Después guardé el celular, me puse el casco y arranqué la moto rumbo a casa.

Cuando vi que la profesora me respondió, sonreí sin darme cuenta.

Pero inmediatamente me reprendí.

No debía emocionarme.

Aquello estaba mal.

Ella era la maestra de Samuel y yo debía mantener distancia. Precisamente por eso había decidido que la ruta llevara y recogiera al niño.

Necesitaba evitar confundirme.

Esa noche llegué a casa, me bañé, cené con Samuel y pasé un rato jugando con él antes de acostarlo.

Mientras lo veía dormir pensé en ella otra vez.

Y eso comenzaba a preocuparme.

-maria José

Los días siguieron pasando y cada vez me sentía más cómoda con los niños del salón. Ellos ya me tomaban cariño y yo a ellos también.

Cuando llegó el sábado aproveché para hacer unas fotos publicitarias para una marca de ropa. En la tarde fui al gimnasio y después de entrenar subí una foto a mis estados de WhatsApp.

Minutos después vi que la primera persona en verla había sido Alejandro.

Sentí calor en las mejillas.

—Qué vergüenza… —murmuré para mí misma.

Intenté ignorarlo y seguí entrenando.

...----------------...

Alejandro

Ese sábado estaba participando en una competencia de crossfit. El deporte siempre había sido mi escape. Entre los negocios, la empresa y las responsabilidades, entrenar era la única forma de despejar mi mente.

En uno de los descansos revisé el celular y vi los estados de WhatsApp.

Entonces apareció ella.

La profesora de Samuel.

Me quedé completamente inmóvil mirando la foto.

Definitivamente ese uniforme del colegio ocultaba demasiado.

Tenía un cuerpo hermoso, trabajado con disciplina. Aunque no era muy alta, cada detalle en ella llamaba la atención. Y esa mezcla entre inocencia y sensualidad la hacía aún más peligrosa.

Sacudí la cabeza intentando volver a la realidad.

—Ya, Alejandro… contrólate —me dije.

Pero la imagen seguía en mi mente.

María José

En la noche quedé de verme con Isa para salir a tomar algo. Antes de salir me arreglé, me tomé una foto frente al espejo y la publiqué en mis redes.

Cuando llegamos al lugar me puse a revisar estados por aburrimiento y entonces vi uno de Alejandro.

Abrí los ojos impresionada.

Ese hombre parecía sacado de una revista.

Tenía un cuerpo espectacular, brazos fuertes y una seguridad que se notaba incluso en una simple foto.

“Imposible que esté solo”, pensé.

Seguramente debía tener a muchas mujeres detrás de él.

Intenté dejar de pensar en eso y seguí hablando con Isa. Pero no aguante y le conté a ISA lo que me estaba pasando con el papá de Samuel .

Isa recuerdas del niño que te comenté la vez que nos vimos del que no tiene mamá .

- si majo que paso con eso

- respire profundo, ISA no sé que me está pasando con el papá de él, desde el primer día que lo vi sentí algo en su mirada como un tipo de conexión hay no sé cómo explicarte

- y es que está muy guapo

- más que guapo está súper bueno y tiene un porte y a pesar de eso me mira de una forma no sabría cómo explicarlo

- hay majo pilas te enamoras del papá de tu alumno hay si que te echan del colegio le digo con risa, pero en forma de advertencia ppr que si so llegará a pasar obvio la echan

- pues creeme que eso lo tengo claro pero es que no dejo de pensar en la forma en que me miraba Huy no es que nada me ayuda

Entre conversaciones y risas se nos pasó la noche. Regresé a casa cerca de la una de la madrugada.

Alejandro

Yo terminé la competencia agotado. Apenas llegué a casa me bañé y me dejé caer en la cama con el celular en la mano.

Sin querer terminé viendo otra vez los estados de la profesora.

Esa mujer era hermosa.

A veces se veía tierna e inocente… y otras veces tenía una mirada tan provocadora que parecía una tentación.

Subió una foto más antes de dormir y yo me quedé observándola demasiado tiempo.

Después apagué el celular y me dormí completamente cansado.

María José

El domingo me levanté cerca de las diez de la mañana. Organicé un poco la casa, me bañé y luego salí con Isa a comer algo.

Antes de salir me tomé una foto que me encantó y la publiqué en redes sociales. Después guardé el celular y me fui.

Alejandro

La competencia terminó en la tarde y me fue mejor de lo esperado. Samuel había pasado el día conmigo y venía emocionado contando historias en el carro.

Cuando llegamos a casa nos bañamos, cenamos y nos acostamos temprano porque al día siguiente tocaba madrugar otra vez.

Antes de dormir revisé el celular una última vez.

Y ahí estaba ella de nuevo.

La profesora.

Sonreí solo.

Esa mujer tenía algo peligroso.

Con esa cara angelical podía parecer la persona más tierna del mundo… pero a veces tenía una mirada traviesa que me desordenaba la cabeza.

Por un momento pensé en responderle uno de sus estados.

Mis dedos incluso tocaron la pantalla.

Pero al final no lo hice.

No quería cruzar límites.

Aunque, en el fondo, sabía que cada vez era más difícil mantener la distancia.

1
Maria Garcia
ay no vieja envidiosa que Alejandro la saqué de su casa y cuide amaría jose
Maria Garcia
Alejandro abre los ojos y cuída.y alluda amaría José te BA a necesitar y despide atu cuñada y suegra mandalas avolar
Maria Garcia
ayno pinche vieja de Valentina ojalá y todo le salga mal y Alejandro las saque de su casa
Rosana Ochoa
para leer la segunda parte por q lo cortas así como la busco
Maria Garcia
si que descubra aValentina y que se de cuenta que lo quiere separar de ella
Maria Garcia
si por fin están juntos
Maria Garcia
si que vien que se dejen de jugar
Maria Garcia
si que se balla de esa casa y viva aparte sin cuñada ni suegra que las mande avolar
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