NovelToon NovelToon
La satisfacción de ser subestimada

La satisfacción de ser subestimada

Status: Terminada
Genre:Doctor / Juego de roles / Amante arrepentido / Completas
Popularitas:296
Nilai: 5
nombre de autor: Rere ernie

Ariana Montero es, a los ojos de todos, una esposa insignificante.

Su suegra la humilla en cada cena. Su esposo, Simón Valverde, la exhibe como un adorno inútil mientras pasea a su amante del brazo frente a la familia. Nadie le pregunta adónde va por las noches. Nadie sospecha que debajo del vestido sencillo y el silencio calculado se esconde una de las cirujanas cardíacas más brillantes del país.

Cuando un misterioso inversionista llamado Santiago Guerrero la recluta para dirigir un ambicioso proyecto médico, los dos mundos de Ariana comienzan a colisionar. En el hospital es la "Doctora Genio", una leyenda anónima cuyos dedos han salvado vidas que otros daban por perdidas. En casa sigue siendo la mujer a la que nadie toma en serio.

Pero los secretos tienen fecha de caducidad.

A medida que su identidad se resquebraja, Ariana descubre algo mucho más peligroso que un matrimonio roto: la muerte de sus padres —dos médicos célebres que perecieron en un supuesto accidente automovilístico— fue un asesinato orquestado por las mismas familias que hoy la rodean. Un hombre con el rostro marcado por cicatrices, un tío político con las manos sucias y una suegra cuya elegancia esconde complicidad van tejiendo un rompecabezas que lleva veinticinco años enterrado.

Entre conspiraciones familiares, traiciones inesperadas, bisturís y balas, Ariana deberá decidir hasta dónde está dispuesta a llegar para honrar la memoria de quienes le dieron la vida... y si el hombre que le ofrece protección merece también su confianza.

Porque en esta historia, ser subestimada no es una debilidad.

Es una ventaja.

NovelToon tiene autorización de Rere ernie para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 3

La invitación era exclusiva.

Una reunión a puertas cerradas entre los inversionistas del proyecto del Centro Cardíaco Integral y un puñado de grandes constructoras, entre ellas la empresa de la familia Valverde.

Simón se detuvo frente al espejo para ajustarse la corbata.

—Voy a llevar a Mariana —soltó sin inflexión alguna al ver a Ariana sentada en el sofá, absorta en un libro.

Ariana alzó la vista.

—¿No es solo una doctora? ¿Por qué tiene que ir?

—Ahora también es secretaria del proyecto. Entiende más del mundo médico que tú —replicó Simón con sarcasmo.

La frase fue lanzada a propósito. Ariana se encogió de hombros y volvió a bajar la mirada hacia su libro.

Una hora después, en el salón VIP del Hospital Horizonte, la reunión transcurría con rigurosa formalidad. El inversionista principal aún no se había dejado ver: toda la comunicación fluía a través de representantes y pantallas de presentación.

Mariana permanecía junto a Simón, susurrándole términos médicos al oído como si fuera su principal asesora.

Algunos directivos los observaban de reojo.

—He oído que la jefa del equipo quirúrgico de este proyecto es extremadamente selectiva —comentó uno de los inversionistas.

Simón respondió con una sonrisa segura.

—Estamos listos para colaborar con quien sea. Incluso con esa doctora genio.

En el piso de arriba del mismo edificio, la sala de simulación quirúrgica estaba a plena actividad. Ariana llevaba un uniforme azul oscuro, con el cubrebocas colgando del cuello. Su mirada estaba fija en la pantalla 3D de una anatomía cardíaca.

—Repitan el escenario de ruptura aórtica —ordenó con firmeza.

El equipo obedeció sin vacilar.

Santiago Guerrero observaba desde un rincón de la sala, sin intervenir. Era la primera vez que veía en persona a la mujer que hasta entonces solo conocía a través de correos electrónicos profesionales.

Cuando la simulación terminó, Santiago se acercó a Ariana.

—Hola. Por fin nos vemos en persona.

Le extendió la mano con una sonrisa afable. Ariana se quedó inmóvil un par de segundos antes de estrecharla.

—Lo mismo digo. Un gusto conocerlo.

—Nunca asiste a las reuniones de inversionistas —observó Santiago.

—Porque ellos solo necesitan resultados, no mi cara —respondió Ariana con sequedad.

Santiago esbozó una media sonrisa.

—El Grupo Valverde está intentando acercarse a este proyecto.

—Rechácelos. Con diplomacia —contestó Ariana sin titubear.

—Su rechazo suena personal —los ojos de Santiago se entornaron.

—Es estrictamente profesional —replicó Ariana con voz serena, aunque un destello gélido le cruzó la mirada.

Santiago poseía un instinto afilado. Bajo la calma de Ariana captó una presión contenida, un odio empaquetado con esmero. Pero eligió no hurgar más.

—¿Qué le parece si almorzamos juntos? Permítame invitarla, doctora —propuso con ligereza.

Ariana no acostumbraba a socializar fuera del terreno estrictamente laboral. Mantenía sus límites con firmeza. Pero considerando la colaboración que tenían por delante con la empresa de Santiago, terminó asintiendo.

—Está bien.

Al mismo tiempo, Simón caminaba hacia el elevador ejecutivo. Como estaba en uso, la recepcionista le pidió que esperara y utilizara el ascensor general.

Simón resopló con fastidio contenido, pero obedeció. Las puertas se abrieron en el piso doce. Varios médicos salieron primero. Y entonces... una mujer entró en el otro elevador junto a un hombre.

¿Ariana?

La mujer estaba de pie al lado de Santiago Guerrero. Las puertas se cerraron lentamente, cortándole la visual antes de que pudiera confirmar nada.

Sacudió la cabeza, descartando el pensamiento. Era imposible que Ariana estuviera en el Hospital Horizonte.

En la mesa del comedor, Mirna examinó a Ariana con la mirada.

—Últimamente sales mucho de noche.

—A veces —respondió Ariana.

—Las mujeres con demasiadas actividades fuera de casa suelen olvidarse de sus responsabilidades —deslizó Mirna con su habitual veneno envuelto en seda.

Simón intervino sin levantar la vista.

—Tampoco es que alguien la busque para algo importante.

Mariana, sentada junto a Simón, esbozó una sonrisa tenue.

—El mercado laboral está muy competitivo hoy en día, doña Mirna. No cualquiera puede estar a la altura.

Ariana se limitó a observar su plato en silencio. Su quietud no era debilidad. Era cálculo.

Al día siguiente...

El Grupo Valverde perdió dos grandes clientes médicos en una sola semana. Los contratos fueron redirigidos hacia competidores afiliados al proyecto del Centro Cardíaco.

Simón empezó a sospechar que alguien filtraba información interna. Revisó los correos del personal, convocó a los gerentes, investigó a sus propios directivos.

No había ninguna filtración.

Lo que ignoraba era que aquellas decisiones no eran sabotaje.

Eran selección.

Santiago había cortado sistemáticamente lazos con empresas que arrastraban una reputación cuestionable en la gestión de instalaciones de salud. Y los informes procedían de una auditoría independiente. Una auditoría solicitada por Ariana... bajo identidad anónima.

En el terreno personal, mientras tanto, la relación entre Simón y Mariana se volvía cada vez más evidente. En cada evento social, ella era presentada como "secretaria personal". Pero las manos que se rozaban con demasiada frecuencia, las miradas que se sostenían más de lo necesario, hacían murmurar a los invitados. Las fotos de ambos empezaban a circular en redes sociales del mundo empresarial.

Mirna fingió no verlas. Le dijo a su hijo:

—Mientras la imagen de la familia no se dañe, a mí no me importa.

Ariana escuchó esa frase con absoluta claridad. Esa noche, abrió la pequeña caja fuerte de su habitación.

La carpeta marrón ya estaba completa. Papeles de divorcio, comprobantes de transferencias a su cuenta personal, el título de propiedad de su apartamento y un contrato profesional a largo plazo con el proyecto del Centro Cardíaco. Pero aún no había firmado la demanda. Estaba esperando el momento exacto.

Mariana recibió una oferta inesperada de los inversionistas del Centro Cardíaco: una entrevista privada para un puesto en el equipo médico central. Se presentó con aplomo, pero la entrevista fue breve. Las preguntas eran incisivas, técnicas, profundas. Mariana empezó a sudar.

Uno de los panelistas preguntó:

—Si durante una cirugía se presenta una disección aórtica tipo A intraoperatoria, ¿cuál es su primer paso?

Mariana se quedó en silencio varios segundos de más. Cuando respondió, su argumento resultó poco convincente.

Dos días después, una carta de rechazo formal fue enviada al Grupo Valverde.

Simón estalló.

—¡Nos están tomando el pelo!

Mariana se mordió el labio.

—Tal vez... ya tienen a su candidata.

En efecto.

Y esa candidata estaba de pie en un quirófano, salvando a un paciente con insuficiencia cardíaca terminal mediante un procedimiento que muy pocos cirujanos en el país habían intentado. La operación fue grabada para una revista médica internacional; el nombre de la cirujana, clasificado. Pero el mundo de la medicina empezaba a susurrar: la doctora genio era real.

El público aguardaba con entusiasmo la aparición de aquella figura misteriosa. Mientras tanto, en la casa, los insultos contra Ariana se volvían cada vez más descarados.

—Deberías aprender de Mariana —sentenció Mirna una noche—. Una mujer tiene que tener algo que ofrecer.

Simón añadió sin dudarlo:

—Por lo menos Mariana puede estar a mi nivel.

Ariana levantó la mirada hacia su esposo. Su expresión era serena.

—¿A tu nivel? —repitió en voz baja.

—Sí. No ser solo una carga.

Ariana sonrió. No era la sonrisa de alguien herido. Era la sonrisa de alguien que ha terminado de tolerar.

—En ese caso... quizás sea hora de que camines al lado de alguien a quien consideres tu igual.

Simón no captó el significado escondido detrás de esas palabras. Pero entre las frases que Ariana pronunció con tanta calma se ocultaba una despedida.

Una semana después, un anuncio importante apareció en los medios nacionales.

«EL CENTRO CARDÍACO INTEGRAL REVELARÁ A LA JEFA DEL EQUIPO QUIRÚRGICO EN UNA GALA MÉDICA EXCLUSIVA»

Al evento asistirían todos los inversionistas, las empresas asociadas y las principales figuras del sector salud, incluido Simón.

Y por primera vez, Ariana recibió una invitación a su propio nombre. No como esposa de nadie, sino como invitada de honor secreta. Su identidad seguía oculta, pero el escenario ya estaba preparado.

1
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play