Diana y Alejandro Ferrera, mellizos criados entre lujos que ya no existen, enfrentan el derrumbe silencioso de su legado familiar.
Con las deudas ahogando cada rincón del viejo caserón, su padre decide tomar una última y desesperada decisión: comprometer a sus hijos con herederos influyentes para salvar lo que queda del apellido.
Pero cuando Diana escapa antes de su compromiso, Alejandro es obligado a tomar su lugar.
Disfrazado como su hermana, atrapado en una farsa que no eligió, Alejandro deberá sostener una vida doble mientras su verdadero compromiso también lo espera.
Y mientras todos veían a Diana… él solo tenía ojos para Alejandro.
NovelToon tiene autorización de SterColors para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
02. Mi hermana ha escapado.
Diana se precipitó hacia Madi, cubriéndole la boca apresuradamente: “Shhh, ¿quieres que todos se enteren?”, le susurró con urgencia.
Madi quedó paralizada, sus ojos temblaban, al igual que sus manos. Al ver su estado, Diana la agarró con firmeza. “Madi, escúchame. No quiero revivir la misma historia que vivió mi madre. Necesito tu ayuda; no puedo hacerlo sin ti”, rogó desconsolada.
“…”
“Necesito tu ayuda, Madi, por favor”, repitió Diana, sosteniendo las manos de la sirvienta. La indecisión persistía en la expresión de Madi.
Finalmente, tras un profundo suspiro, Madi recuperó la compostura, dejando atrás su temor. Habló con determinación: “Señorita, yo te ayudaré, tal como tú nos ayudaste a mi hermana y a mí”. Sus ojos azules brillaron con resolución. “Te seguiré a donde sea necesario”.
Una servidora fiel y entregada, esa era Madi.
Las esquinas de los ojos de Diana empezaron a enrojecer, y nuevamente llora de lo conmovida que estaba, pero esta vez no sola.
Al día siguiente…
“Buenos días, joven amo”, saludo una sirvienta que pasaba con una pila de sábanas por el pasillo.
“Buenos días”, respondió Alejandro, con un dejo de cansancio en su voz. Observó por la ventana y pensó que hoy sería un día más tranquilo. “¿Debería ir al jardín a pintar un poco?”, se preguntó para sí mismo.
“¡JOVEN AMO!”Saúl grito, el mayordomo de la familia. Desde el fondo del pasillo corría frenéticamente hacia él.
El tono de Saúl era preocupante, especialmente proviniendo de alguien que normalmente era calmado. “¿Qué sucede, Saúl? ¿Por qué gritas tan temprano en la mañana?”, preguntó Alejandro, inquieto.
Saúl intentaba decir entre jadeos: “La señorita, la señorita…”
Alejandro se alteró al escuchar el nombre de su hermana: “¿Diana? ¿Qué LE PASÓ?”
“… ¡ELLA…! HA ESCAPADO DE CASA ¡”.
“¿Qué-?”
Los puños de Alejandro se cerraron y su expresión tranquila se volvió rígida. “¿Qué diablos hiciste, hermana?” Corrió rápidamente a la habitación de Diana, donde se encontró con su padre.
“No puede ser…” Murmuro Alejandro aturdido.
Los cajones de ropa estaban desordenados y los estuches de joyas habían desaparecido. Diana Ferrera realmente había escapado.
“Maldita sea…”, maldijo Arthur.
“Padre…”, Alejandro se acercó sutilmente para consolar a su padre, pero su mano se quedó suspendida en el aire. “Hoy la familia Domas viene para oficializar el compromiso con Diana. Si perdemos esta oportunidad, será desastroso para la empresa”, expresó Arthur con evidente frustración.
La cara de Alejandro se tensó. ¿Cómo puedes preocuparte por la empresa en un momento como este? Tu hija ha desaparecido, ¿y a ti te preocupa tu estúpida empresa? ¿Hasta dónde llega tu avaricia, padre? Se cuestionaba internamente Alejandro con amargura.
“¿Cómo escapó? ¿Cuánto tardarán en encontrarla?”, pregunto Arthur al mayordomo que se mantenía al margen
“Una sirvienta la ayudó a salir, y no sabemos cuánto tiempo nos tomará traerla de regreso… Pero tomará unos días mínimo de investigación, si es que todavía no han salido del país”, respondió Saúl con cierto temor en sus ojos, aunque sus palabras eran firmes.
La ira de Arthur estalló, y la descargó golpeando la pared con tanta fuerza que dejó un gran agujero.
El corazón de Alejandro se calmó un poco. Al menos Diana no se fue sola. Estaba preocupado. Esa niña no podría sobrevivir por sí misma. Se sintió un poco más aliviado sabiendo que Madi la acompañaba.
Alejandro planteó un argumento coherente: “No tenemos más opción que cancelar el compromiso”.
“¡NO!”, exclamó Arthur.
Alejandro dio un brinco ante el grito de su padre, inconscientemente adoptando una posición de sumisión: “P-pero…” balbuceo, tratando de dar su punto de vista.
Arthur lo interrumpió sin escucharlo. “No puedo dejar ir a la familia Domas. Es un milagro que hayan aceptado el compromiso con tu hermana. Debemos encontrar una solución, sí o sí”, declaró, apretando los dientes.
“…”
Ante el silencio, Saúl intervino inesperadamente: “Mi lord, si me lo permite, este siervo suyo tiene una sugerencia”.
Las cejas de Arthur se alzaron con escepticismo: “Habla”.
“Por favor, no me considere maleducado, pero hay una manera de presentar a la señorita sin que ella esté aquí”, explico.
Alejandro se mantenía en silencio, pero sintió un escalofrío cuando la mirada de Saúl se posó sobre él: “Mi lord, si se da cuenta, el joven amo Alejandro… Se parece mucho a la señorita, ya que son mellizos… Además, la diferencia entre sus alturas no es tanta”.
De alguna manera, Alejandro entendió lo que Saúl estaba sugiriendo. “¡TÚ…!”.
“Continúa”, dijo Arthur sin comprender completamente.
Saúl finalmente se aclara: “El joven amo… puede hacerse pasar por la señorita”.
¡…!
“¡¿QUÉ TONTERÍA ES ESA?!”, protesto Alejandro ofendido.
“SILENCIO”, ordenó Arthur, y luego observó a Alejandro detenidamente.
No puede ser… ¿Está mi padre considerando realmente esta extraña idea? ¿Está tan desesperado?
Asintiendo automáticamente, como si su mente hubiera llegado a una conclusión, Arthur llamó a una sirvienta y le dio instrucciones en voz baja. La sirvienta asintió obedientemente, acercándose a Alejandro con una mirada sospechosa y un rubor extraño en las mejillas.
“Alejandro, sabes que todo lo que hago es por el bien de la familia”, le dijo Arthur con una voz suave pero con una mirada fría de indiferencia.
“Padre, no me digas…” Alejandro se sentía profundamente decepcionado.
“Espero que puedas cumplir mis expectativas, como siempre lo has hecho”, agregó su padre.
“…”
Alejandro bajo la mirada y solo pudo responder automáticamente: “Sí… padre” con su cara nublada.
…
Esta no era ni la primera ni única vez, en donde la opinión y sentimientos de Alejandro eran aplastados por la soberbia de su padre.
Fue presionado y maltratado desde muy joven por sus rigurosos estudios como el primogénito. Pero la situación se salió totalmente de control, cuando su madre tomo la desafortunada decisión de quitarse la vida.
Las grietas crecieron y el negocio familiar comenzaba a derrumbarse. La pérdida de Cinthya Ferrera dejo un agujero imposible de llenar. La empresa era originalmente herencia de los padres de Cinthya, que durante su matrimonio fue cedida a su esposo. Por la retrógrada creencia de que una mujer no podría encargarse de los negocios y el dinero.
Aunque externamente se le aplaudía a Arthur por su brillantez. La verdad es que fue ella, quien llevó a lo más alto al apellido Ferrera. Todos esos años, su esposo se aprovechó de su juventud y de su talento para hacer dinero.
Pero
Nada es eterno
La mentira siempre cae por su propio peso…
**P. D. **
Mañana capítulo nuevo, no te lo pierdas.
¡Primera aparición del guapote de Cesar! (͡° ͜ʖ ͡°)
espero pronto leer más novelas de ella felicidades