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Me Engañaste… Ahora Me Casaré con el Esposo de Tu Hermana

Me Engañaste… Ahora Me Casaré con el Esposo de Tu Hermana

Status: Terminada
Genre:CEO / Venganza / Posesivo / Maltrato Emocional / Dominación / Juego de roles / Casada Con Mi Ex's Familiar / Completas
Popularitas:1.1M
Nilai: 4.5
nombre de autor: Erchapram

Angélica Almira Gallardo lo tenía todo: juventud, belleza, una empresa que construyó desde cero y un matrimonio que creía perfecto. Pero una noche, un rastro de besos ajenos en el cuerpo de su esposo le reveló una verdad devastadora: Diego no solo la engañaba con otra mujer, sino que toda su familia política conspiraba para arrebatarle su fortuna, su empresa y su hogar.
Embarazada de cinco meses y con el corazón destrozado, Angie decide no quebrarse. En lugar de lágrimas, elige venganza. Congela cuentas bancarias, retoma el control de su compañía y empieza a desmontar, pieza por pieza, la red de mentiras que la rodea. Pero la vida le reserva un giro que jamás imaginó: descubrir que el hombre que lleva diez años amándola en silencio duerme bajo el mismo techo... y es el esposo de su cuñada.
Entre traiciones que cortan como cuchillos, secretos familiares que reescriben el pasado y un amor que desafía toda lógica, Angie deberá decidir hasta dónde está dispuesta a llegar para recuperar lo que le pertenece... y para abrirle la puerta a quien siempre debió estar a su lado.

NovelToon tiene autorización de Erchapram para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Tentang Arrayan Dan Gina

Como de costumbre, Adrián volvió a casa cuando la noche ya estaba entrada. Llevaba cinco años haciéndolo a propósito, por una razón que nadie conocía.

Aquel hombre alto y corpulento de treinta y cinco años, que jamás esbozaba una sonrisa, guardaba un secreto bajo llave. Hasta el día de hoy, nadie había averiguado por qué se aferraba a un matrimonio que nunca fue su elección.

—Ya llegaste. Todos los días te vas temprano y vuelves de madrugada, ¿y el dinero? ¿Dónde está lo que ganas? —lo acribillaba Gina.

Pero Adrián la ignoró por completo. No respondió la pregunta que ella formulaba a diario con una constancia admirable, pese a que jamás obtenía respuesta.

—¡Te estoy hablando! ¿No me oyes? Marido inútil.

Adrián la dejó hablando sola y entró al baño.

Yo creía que era dueño de una concesionaria de autos; por eso le tendí la trampa. Resultó ser solo un mecánico de taller. Y en todo nuestro matrimonio, nunca me ha tocado. ¿Cómo voy a embarazarme así? Hice de todo y no sirvió de nada, se quejó Gina para sus adentros.

Al poco rato, Adrián salió del baño ya completamente vestido. En cinco años, Gina no lo había visto desnudo ni una sola vez. Era un hombre hermético que blindaba su cuerpo de la mirada de su esposa, como si entre ambos se alzara un muro invisible e infranqueable que Gina nunca pudo derribar.

—Adrián, ¿hasta cuándo va a ser este matrimonio tan frío? —dijo Gina.

—Nunca me tocas, lo que me das para los gastos es una miseria. Es como si yo no existiera para ti.

—Sabes muy bien la razón, Gina. Este matrimonio no fue decisión mía. Fue obra de tu trampa.

—¿Y pretendes que sea amable contigo? Guárdate esas fantasías —dijo Adrián con un sarcasmo gélido, y se recostó en el sofá: el mismo que le servía de cama desde hacía casi cinco años.

Gina empezó a temblar. Después de tanto tiempo ocultando su secreto, resultaba que su marido siempre lo supo.

—¿Desde cuándo lo sabe? —preguntó con un hilo de voz.

—¿Acaso importa, Gina? Me atrapaste en un círculo infernal. Tú y toda tu familia no son más que alimañas: crueles y manipuladores, capaces de cualquier cosa con tal de cumplir sus ambiciones —respondió Adrián.

—Me tendiste esa trampa porque creíste que yo era rico, ¿no es cierto? Y cuando descubrieron la verdad, me humillaron. Me pisotearon la dignidad.

—Entonces, ¿por qué no se divorcia de mí? —preguntó Gina, pálida como la cera.

—Porque irme sería lo más fácil del mundo. Me bastaría con firmar los papeles y todo se acabaría. Pero quiero que tú sufras lo suficiente para que seas tú misma quien ponga fin a lo que tú misma empezaste —dijo Adrián sin alterar el tono.

—¿Nunca me ha querido? —preguntó Gina, tratando de confirmar lo que ya sabía.

—No te hagas la tonta. Por más que pase el tiempo, jamás me va a interesar una mujer manipuladora. Además, tú tampoco me quieres. Solo me usas de fachada para tapar tus porquerías. Yo sé todo, Gina. Sé que te revuelcas con gigolos todos los días.

—Tú y tu madre son iguales. Que yo me quede callado no significa que no sepa lo que hacen. Pero tampoco significa que puedas exigirme nada. Algún día me iré. Y cuando eso ocurra, no habrá manera de que me hagas volver. Así que, mientras yo siga callado, tú también quédate callada.

Gina salió del cuarto con pasos tambalentes. Un torbellino de confusión le revolvía el pecho. ¿Qué ocultaba su marido? Si conocía todas sus bajezas, ¿para qué seguir ahí?

Adrián esconde un secreto. Y ese secreto es la clave de todo. Será un muerto de hambre, pero sigue siendo el marido más guapo que tengo.

Gina siempre se había ufanado de Adrián frente a sus amigas. No tendría dinero, pero su atractivo era indiscutible. Adrián era un hombre maduro de complexión imponente, mandíbula firme, nariz recta y mirada penetrante. Cualquiera lo envidiaría. Y fue precisamente eso lo que empujó a Gina a tenderle la trampa.

Gina conoció a Adrián por una amiga que fue a comprar un auto a una concesionaria. Esa vez, Adrián estaba al volante de un vehículo de precio exorbitante. Gina investigó quién era a través de su amiga, que le dijo que Adrián era el dueño de la concesionaria. Desde entonces se propuso conquistarlo.

Sin embargo, la noche de la trampa, en realidad no ocurrió nada entre ellos. Solo estuvieron sentados en silencio en la sala de la casa de Gina, los dos empapados de lluvia.

Flashback

—Adrián, ¿puedo pedirle un aventón hasta mi casa? Está lloviendo y no tengo cómo irme —dijo Gina, que llevaba toda la tarde esperando a que él terminara de trabajar.

—Nadie te pidió que vinieras —respondió Adrián sin mirarla.

—Lo sé, vine por voluntad propia. ¿Sabes, Adrián? Desde la primera vez que te vi me enamoré de ti. Cuando no te veo, te extraño. Por eso vengo hasta acá solo para calmar las ganas de verte.

—¿Sabes lo que eso significa? Te amo. ¿Quieres ser mi novio? —Gina se declaró sin ningún pudor.

—Espera en la entrada, ya me voy a ir —fue todo lo que dijo Adrián, que no tenía el menor interés en la declaración de una mujer cuya mirada carecía de sinceridad.

Mientras Adrián entraba a la oficina de la concesionaria, Gina sacó su celular y tecleó algo con una sonrisa torcida.

El aguacero que caía desde que Gina llegó no cedió durante el camino de regreso.

—Bájate. No tengo paraguas, así que corre para que entres rápido —dijo Adrián con sequedad.

Gina obedeció, pero entonces sucedió lo planeado.

Fingió resbalarse y caer al suelo, quedando empapada de pies a cabeza. Adrián, que no era capaz de dejarla tirada, bajó a ayudarla. Gina simuló un esguince que le impedía ponerse de pie.

La antigua casa de Gina era un departamento modesto en un barrio popular. Esa noche, doña Ámbar, Diego y Gavin no estaban: fuera por casualidad o a propósito.

—Ven, te ayudo a entrar —dijo Adrián, compadecido.

Pero ya en la sala, como parte de un plan milimétricamente trazado, Gina volvió a resbalar y, aferrada al cuerpo de Adrián, lo jaló con tanta fuerza que ambos cayeron al suelo. Él quedó encima de ella.

Justo en ese instante aparecieron vecinos que los vieron así, y de inmediato acusaron a Adrián de propasarse con Gina. Esa misma noche los casaron en casa del jefe de barrio.

Adrián declaró ser huérfano. Después de la boda, dijo que solo era mecánico de taller. Desde entonces, lo trataron como un hombre sin un centavo.

Fin del flashback

Si te hubiera encontrado antes, yo habría sido quien se casara contigo, se dijo Adrián a sí mismo.

Llevo años buscándote. Y todavía siento lo mismo. Pero ¿por qué me olvidaste? El arrepentimiento por haber desperdiciado cinco años en un matrimonio vacío le pesaba como una losa. De tanto lamentar su mala suerte, había perdido de vista su verdadero objetivo.

Llegó otra mañana. Olvidando que estaba siendo vigilado, Diego se desperezó desnudo junto a su amante, que aún dormía.

—Sami... ¿Me dejas otra vez?

Sami no respondió con palabras, pero el movimiento de su cuerpo fue respuesta suficiente para Diego. Abrió las piernas y él volvió a entrar en ella sin dificultad.

Diego perdía la cordura con Sami, como si su cuerpo fuera una droga. Desde la tarde anterior, cuando salió de la oficina, no habían parado. Y esa mañana repitieron más de una ronda. Eran insaciables.

El celular de Diego sonó con fuerza, haciéndole perder la concentración.

—Diego, apaga eso. Así no me dan ganas.

—Déjalo, no le hagas caso. Ven, cambiemos de posición; llevas un rato debajo —dijo él.

Pero justo cuando Sami estaba por moverse, el celular volvió a sonar sin parar.

—¡Dios mío, contesta de una vez! —Sami se apartó, molesta.

—¿Bueno? —Diego contestó sin mirar la pantalla.

—Diego, ¿dónde estás? —Era la voz de Angie.

—¿Se te olvidó tu promesa? Solo tienes hoy para responder. Sí o no. Ya estoy en la oficina desde temprano, pero tú ni apareces. No volviste a dormir a la casa anoche. ¿Dónde dormiste?

—¡Dios mío, Sami! ¿Qué hora es?

1
Yovanis Sarmiento
es la peor novela que leo
Yovanis Sarmiento
que te pasa parese que estás escribiendo una serie drama decídete
Nancy Ledgard Leon
cómo? millonaria y tiene que lavar y además sin secadora para la ropa? nada más falta que sin lavadora, eso no es correcto.
Kari Bella
chévere
Rosa Del toro
bonito 😍
Yovanis Sarmiento
se pega una enredadas
Gricelda Noemi Bader
Sra/será Villalobos, ud está leyendo la misma novela que yo, pues opina de otras personas que aquí no aparecen, quien es Jimi, ? y otros?
Gonzalez Alix
Ay pues el pobre hombre habrá metido las patas cuantas veces pero ya me parece ridícula la forma de ser y actuar de la esposa 😩😠
Yesy Esther Rojas Velasquez
que vieja tan tonta
Yuris González de Peinado
esos merecen una buena lección 🤣
Elizabeth Vivas
que fastidio con el......pero ella ya me parece demasiado insensible tanto amor y no espera nada para maletearlo
Alejandra Revelante
autora me cambiaste los nombres ya me hice un kilombo, otra cuanto tiempo más van a estar así de tontos los hrnos de esconderse , perder más el tiempo
Carmen
Aquí hay un Revolú, el diálogo, en los personajes, una pila de horrores ortográfico,
no no vi el amor de pareja Xime quiero un esclavo por Dios
Liliana Maria Pico
disculpe autora, pero la novela parece un jeroglífico
Maria Esperanza Roa Rojas
Ami no me gusta la actitud de Ximena se esta volviendo muy caprichosa ademas ella debe aconsejar al marido y no estar atacandolo yamenazandolo con el divorcio entonces donde esta el amor que dice tenerle ya se pasa
Evangelina Murillo
bonita historia no me gustó el final y el prólogo?
Leticia Baeza Vazquez
pero enserio de dónde salió tanta estupidez para escribir
Leticia Baeza Vazquez
no mames escritora pones al protagonista como un pendejo manipulable y sin carácter osea asco y al hermano de la idiota lo contrario y ella estúpida pendeja inmadura solo sabe quejarse de dónde diablos eres para escribir esa estupidez y más con religión osea q asco de verdad
Militza Santana
yo tampoco, me perdí
Luisa Maria Prada
Buena trama la de esta novela. Te aconsejo releer antes de publicar ya que tú confundes a los protagonistas o sea que te copiaste de otra novela y la uniste a la tuya, se más responsable al publicar. Espero que las próximas sean mejores editadas. Suerte y Bendiciones
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