El día de nuestra boda había llegado, ahora era la señora Lennox, a Travis Lennox no le importaba que su madre la gran señora Renata Lennox no me aceptara para ser la esposa de su único hijo, y el heredero del imperio INNÓVATE SOLUTIONS, heredado por su padre, pero para guardar toda apariencia quedó en acuerdo, la peor pesadilla que pude tener durante poco más de cinco años, después de que Travis tenía que irse al extranjero, ahí empezó mi verdadero calvario.
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Descubrimiento.
Travis volvió a ver su teléfono. Era un número desconocido.
— Hola, ¿quien es? - Preguntó, se oían más voces.
— Soy Ray….
La línea se quedó en silencio por un breve instante.
— ¡Ray Por Dios! finalmente se de ti. - exclamó con alegría. Ray, dime dónde estás, yo mismo iré por ti.
— Tengo miedo señor, si vuelvo atentaran de nuevo contra mí vida, se secretos que no les conviene que diga a los que intentaron callarme.
Travis no le contestó de inmediato, tenía que pensar lo que diría y darle seguridad, y confianza.
— Entonces dime dónde estás, yo mismo iré a buscarte.
— Señor Lennox, ¿se tomaría tantas molestias por mi? Estoy demasiado lejos.
— No importa Ray. Así estuvieras en los confines de la tierra, iré por ti.
— Estoy en una sierra de México, no hay señal de teléfono por aquí, tengo que bajar hasta el pueblo más cercano para hablar.
— Calcula tú mismo el tiempo, iré a buscarte hoy mismo, y no temas yo no permitiré que nadie te vuelva hacer daño.
Ray le dio las coordenadas, quedando a que hora y como se verían.
Travis volvió a entrar a su estudio, desde ahí llamó a su asistente.
— Wen, llegó Dago de su viaje, dile que venga a la mansión. Qué alguien se ocupe de tenerme el helicóptero listo.
— ¿Se puede saber a dónde irás? - indagó pues el helicóptero solo lo usaba para viajes cortos de emergencia.
— México. - fue todo lo que contestó, encárgate tú de obtener los permisos y avisar a la terminal aérea, el piloto se encargará de anunciar a la torre de control.
Wen no quiso indagar más, ya que sabía que su jefe estaba tratando de encontrar a su esposa. Así que rápidamente cumplió con su ordenen.
Para antes del mediodía el helicóptero ya estaba pasando a la mansión por Travis que ya estaba esperando listo junto con Dago que había llegado en cuanto supo que había pedido que fuera.
Salieron en cuanto subió el último, rumbo a la ciudad fronteriza, que había solicitado Travis al piloto, el viaje duraría al menos dos horas y treinta minutos, hasta el pueblo más poblado de esa ciudad.
Mientras ellos llegaban, Ray esperaba sentado en un tronco, desde esa distancia vería cuando llegara el helicóptero que su jefe le dijo. En cuanto escuchó las aspas ensordecedoras, se hizo presente.
Travis bajó dandole un abrazo, de verdad se alegraba de volverle a ver. No tuvieron tiempo de hablar por el momento, tenían que regresar lo antes posible.
Después del regreso Travis pidió que le alimentaran, que tuviera su habitación limpia, por el momento no quería que se reincorporara al trabajo aún tenía que charlar con él. Ray también quería sacarse eso que guardaba y que lo había hecho huir hasta otro país.
Travis no le exigió, ni lo apresuró, le dejó a él que decidiera cuando estuviera listo y seguro.
Pero Ray no tardó en salir.
— Señor estoy listo, pregúnteme lo que quiera saber. - expresó decidido.
— Ray, primero quiero saber si sabes quién te atacó y porque.
Ray se quedó en silencio por un breve instante.
— Señor siendo así empezaré desde el principio. Los ataques eran desde que descubrí que querían hacerle daño a su esposa.
Travis le tembló la mandíbula, se apretaron sus puños.
— Al principio querían asustarla con una serpiente, no fue accidente que se allá destruido el teléfono, yo vi cuando lo pisó deliberadamente con el susto ella lo soltó, de la serpiente no supe si solamente querían asustarla o qué en realidad el reptil la atacara, porque desapareció como arte de magia. Y si fue Héctor el jardinero, quizás usted no recuerda pero Héctor trabajo para la señora Renata hace años, por lo que se usted no lo contrató, según estaba remplazando al anterior jardinero, y había sido enviado de una agencia, pero yo investigue eso y no nadie lo contrató.
— Había visto a Héctor merodeando la casa, incluso cuando usted todavía estaba aquí, yo me atreví a llamarle la atención, no tenía asuntos dentro de la casa.
— Un día recibió una llamada, yo estaba detrás de la puerta, y claramente escuché la voz de la señora Renata. Escuché una orden que me llenó de angustia. — Haz que esa huérfana desaparezco lo más pronto posible. Lo escuché claramente.
— Hubo más ocasiones, y empezaron a salir accidentes aunque se veían leves pero iban dirigidos a la señora. No querían que ella se comunicara con usted. Yo me comprometí con ella, a conseguirle otro teléfono. Fue cuando tuve el primer accidente, ya no supe de mí ni de ella, quedé en coma por unos días, pero intentaron desconectar el oxígeno que me mantenía estable. Un doctor alcanzó a llegar.
— Después desperté, y mandé llamar a la señora quería alertarle. Esa misma noche volvió Héctor disfrazado pero le reconocí, tiene un dedo menos en la mano derecha. No alcanzo hacer nada ya que había policías y corrió antes que lo atraparan, pero si estoy completamente seguro que era Héctor el jardinero.
— Ya no iba a darles otra oportunidad para matarme, tenía que huir antes que cumpliera su cometido. Le dejé unas letras a su esposa, donde le pedí que huyera. Y fue todo lo que puedo decir señor. - dijo mirando la sombría expresión de su jefe.
— Hay algo más señor y esto fue como una garantía y prueba. Después del incidente de la serpiente y las ocasiones que vi a Héctor mereodando, instalé una cámara en su estudio, se que las hay en la casa pero en su estudio no las había.
— Después de las declaraciones de Ray se dirigieron al estudio.
— Aquí están, nadie lo sabía. Travis sacó el pequeño artefacto y lo conectó a su computadora. Quedándose helado al ver a su propia madre, ofrecerle dinero a su esposa para que lo dejara.
— Pagaran con la cárcel todos los que les hicieron daño, es promesa, aunque sea mi propia madre.
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