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El Legado De Los Antiguos

El Legado De Los Antiguos

Status: En proceso
Genre:Mundo de fantasía / Edad media / Aventura
Popularitas:374
Nilai: 5
nombre de autor: Lugo Alex

Ciento veintitrés años después de que la Inquisición del Primer Mandato silenciara un ritual prohibido, extraños acontecimientos comienzan a extenderse por todo el Imperio.

Enkyo, un joven de la ciudad de Newline, sueña con seguir los pasos de los soldados imperiales a pesar de la oposición de su padre. Sin embargo, cuando una expedición de caza termina en tragedia, presencia algo que no debería existir.

Bajo la superficie del mundo, antiguas fuerzas olvidadas desde hace mucho tiempo comienzan a despertar. Mientras verdades ocultas vuelven a emerger y las sombras de una era perdida regresan, Enkyo se verá atrapado entre el Imperio, el conocimiento prohibido y un legado más antiguo que la propia humanidad.

Algunos heredan reinos. Otros heredan pesadillas.

NovelToon tiene autorización de Lugo Alex para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 16 — Forja de cristal latente

La mañana llegó en silencio.

Thalion permanecía sentado junto a la mesa, con los ojos cerrados mientras sus pensamientos se perdían durante unos instantes.

La casa todavía permanecía tranquila.

El fuego apenas crepitaba y la luz del amanecer comenzaba a filtrarse lentamente por las ventanas.

Entonces, unos pasos descendiendo por las escaleras llamaron su atención.

Thalion abrió los ojos.

Enkyo apareció frente a él.

El joven ya llevaba consigo sus pertenencias preparadas.

Durante unos segundos, su padre permaneció observándolo.

—No pensé que bajarías tan temprano.

Enkyo detuvo sus pasos.

Thalion desvió ligeramente la mirada.

—Creí que esperarías un poco más. Quizá hasta que tu madre despertara.

El joven guardó silencio.

—Después de lo ocurrido anoche... creo que no habría sido correcto.

Thalion bajó la mirada.

Ambos comprendían el motivo de aquellas palabras.

La preocupación de Raelia seguía presente.

—Es cierto.

Hizo una breve pausa.

—Aunque eso no lo hace más sencillo.

Enkyo no respondió.

Thalion volvió a mirarlo.

—Antes de salir quiero preguntarte algo una última vez.

El joven sostuvo su mirada.

—¿Realmente estás seguro de querer presentarte al Reclutamiento Imperial?

La respuesta llegó sin demora.

—Sí.

Su voz era firme.

—No tengo dudas.

Thalion permaneció en silencio durante unos segundos.

Después dejó escapar una leve exhalación.

—Entonces te acompañaré.

Enkyo levantó ligeramente la mirada.

Thalion continuó:

—Pero recuerda lo que te dije.

Su expresión se volvió más seria.

—No rechaces la ayuda que pueda darte.

Hizo una breve pausa.

—Aceptar apoyo no significa que seas incapaz de caminar por tu cuenta.

Una pequeña sonrisa apareció en el rostro de Enkyo.

—Lo sé, padre.

Asintió.

—No lo olvidaré.

Poco después, ambos abandonaron la casa.

La madrugada todavía cubría las calles de la capital mientras caminaban juntos hacia el centro.

Durante los primeros minutos ninguno pronunció palabra.

No era un silencio incómodo.

Era simplemente el momento de dos personas conscientes de que aquel día marcaría un cambio.

Thalion caminaba unos pasos detrás de su hijo.

Su mirada permanecía fija en él.

En la forma en que avanzaba.

En la seguridad con la que sostenía sus pertenencias.

Por un instante, recordó al niño que años atrás apenas podía sostener una espada de entrenamiento.

Ahora caminaba hacia un lugar donde tendría que demostrar todo aquello que había aprendido.

Sin darse cuenta, sus pensamientos regresaron a la cena de hacía dos días.

---

Dos días antes

La mesa estaba servida.

La familia permanecía reunida mientras la luz de las velas iluminaba el interior del hogar.

Durante unos momentos, nadie habló.

Hasta que Raelia rompió el silencio.

—¿Cuándo piensas presentarte al Reclutamiento Imperial?

Enkyo levantó la mirada.

Sabía que aquella conversación llegaría.

—Dentro de dos días.

La respuesta fue sencilla.

Pero después de ella, la mesa quedó en silencio.

Raelia bajó ligeramente la mirada.

—Entiendo.

Sus manos permanecieron sobre la mesa durante unos segundos.

Después volvió a observarlo.

—Solo quiero pedirte algo.

Enkyo esperó.

—No olvides visitarnos.

El joven suavizó su expresión.

—Vendré siempre que pueda.

Raelia tomó suavemente una de sus manos.

Después Thalion hizo lo mismo.

Durante unos instantes, los tres permanecieron unidos.

Sus manos entrelazadas mientras elevaban una breve plegaria antes de continuar con la cena.

Cuando retomaron la comida, Thalion permaneció más callado de lo habitual.

Enkyo lo observó durante unos segundos.

—Padre.

Thalion levantó la mirada.

—¿Sucede algo?

Su padre negó lentamente.

—Estoy bien.

Tomó nuevamente sus cubiertos.

—No prestes atención a eso.

Hizo una breve pausa.

—Disfrutemos de la cena.

Enkyo continuó observándolo.

Después dejó escapar una pequeña sonrisa.

—Entonces intenta no poner esa expresión.

Thalion arqueó ligeramente una ceja.

—¿Qué expresión?

Enkyo señaló su rostro.

—Esa.

Durante unos segundos, nadie habló.

—Como si ya estuvieras despidiéndote.

El comentario hizo que Thalion apartara la mirada por un instante.

Antes de que pudiera responder, una pequeña voz interrumpió la conversación.

—Hermano.

Kyomuro extendió un trozo de pan hacia Enkyo.

El joven lo recibió.

—Está delicioso.

El pequeño sonrió orgulloso.

—Lo hice con mamá.

Enkyo observó el pan durante unos segundos antes de probarlo nuevamente.

—¿En serio?

Kyomuro asintió.

—Fuimos juntos a comprar algunas cosas.

Una leve sonrisa apareció en el rostro de Enkyo.

La imagen de aquella noche comenzó a desvanecerse.

Thalion volvió al presente.

Enkyo continuaba caminando delante de él.

Su padre aceleró ligeramente el paso hasta colocarse a su lado.

Ambos continuaron avanzando juntos por las calles de la capital.

Thalion y Enkyo continuaron avanzando por las calles de la capital.

A medida que se acercaban al centro, el movimiento aumentaba.

Los comerciantes comenzaban a abrir sus puestos y los ciudadanos recorrían las calles mientras el sonido de los carruajes llenaba el ambiente.

Sin embargo, para ambos aquel recorrido parecía diferente.

No por el lugar.

Sino por el momento.

Finalmente llegaron a una zona donde varios caminos se dividían.

A poca distancia se encontraba la sede del Reclutamiento Imperial.

Thalion redujo el paso.

Enkyo también se detuvo.

Durante unos segundos, ninguno habló.

El momento que ambos habían intentado retrasar finalmente había llegado.

Thalion observó a su hijo.

—A partir de aquí tendrás que continuar solo.

Enkyo permaneció en silencio.

—No podré acompañarte más lejos.

Su padre mantuvo la mirada firme.

—Pero si necesitas algo, dímelo.

Hizo una breve pausa.

—No dudes en buscarme.

Enkyo asintió lentamente.

—Lo sé.

Durante unos segundos permanecieron mirándose.

Luego Enkyo dio un paso hacia él.

Sin decir nada, colocó un brazo sobre sus hombros y lo abrazó.

Thalion permaneció inmóvil durante un instante.

Después llevó una mano hasta la espalda de su hijo.

No era necesario añadir más palabras.

Ambos comprendían el significado de aquel momento.

Cuando finalmente se separaron, Enkyo dio un paso atrás.

Thalion lo observó.

La preocupación seguía presente en su rostro.

Pero esta vez no intentó ocultarla.

Una leve sonrisa apareció después.

No era una expresión de tranquilidad.

Era una muestra de confianza.

Una forma silenciosa de recordarle que creyera en sí mismo.

Enkyo sostuvo su mirada durante unos segundos.

Después se giró y comenzó a caminar hacia la sede del Reclutamiento Imperial.

Thalion permaneció allí.

Observándolo.

Hasta que la distancia terminó separando sus caminos.

La sede del Reclutamiento Imperial se encontraba rodeada por una gran cantidad de aspirantes.

Personas de diferentes edades y procedencias esperaban frente a la entrada mientras los encargados organizaban el proceso.

Enkyo se detuvo durante unos segundos antes de acercarse.

El lugar no era como los campos de entrenamiento que había visto anteriormente.

Era una estructura organizada.

Cada movimiento tenía un propósito.

En el área destinada al registro había tres mesas separadas.

Detrás de cada una permanecía un encargado revisando la información de los aspirantes.

A ambos lados del lugar, cerca de las esquinas laterales, varios soldados vigilaban en silencio.

Su presencia bastaba para mantener el orden.

Enkyo se incorporó a la fila.

Mientras avanzaba lentamente, observó a quienes se encontraban a su alrededor.

Algunos parecían nerviosos.

Otros intentaban ocultar su inseguridad mostrando una confianza exagerada.

Después de varios minutos, finalmente llegó hasta la primera mesa.

El encargado levantó la mirada.

—Siguiente.

Enkyo se acercó.

El hombre colocó un documento frente a él.

—Completa tus datos.

El joven tomó el instrumento de escritura y comenzó a llenar los espacios indicados.

Nombre.

Apellido.

Edad.

Procedencia.

Al llegar al último apartado, detuvo el movimiento de su mano.

Motivo para ingresar al Reclutamiento Imperial.

Durante unos segundos observó aquella línea.

Después escribió su respuesta.

Cuando terminó, entregó el documento.

El encargado lo revisó rápidamente.

Luego colocó un sello.

—Continúa hacia la siguiente fila.

Enkyo tomó nuevamente su lugar.

La segunda espera fue mucho más extensa.

El tiempo avanzó lentamente mientras los aspirantes eran llamados uno tras otro.

Algunos abandonaban el lugar después de completar el proceso.

Otros continuaban avanzando hacia el interior.

Fue entonces, cuando estaba cerca de llegar a la segunda mesa, que alguien pasó junto a él.

Una joven chocó ligeramente contra su hombro.

Enkyo dio un pequeño paso hacia un lado, aunque logró mantenerse firme.

La chica no se detuvo.

Simplemente continuó avanzando hasta ocupar su lugar frente al encargado.

El joven permaneció observándola durante unos segundos.

No por el hecho de que se tratara de una mujer.

Eso ya no era algo que llamara su atención.

Había visto suficiente del mundo como para saber que la fuerza no dependía de eso.

Lo que llamó su atención fue su actitud.

La indiferencia con la que había ignorado el choque.

Enkyo apartó la mirada.

No era el momento para preocuparse por aquello.

Finalmente llegó su turno.

El segundo encargado tomó el documento.

Después de revisarlo, colocó el sello correspondiente y se lo devolvió.

—Avanza por la puerta lateral.

Enkyo guardó el documento y siguió la indicación.

Al cruzar la entrada, se detuvo durante unos segundos.

El espacio interior era mucho más amplio de lo que esperaba.

Su mirada recorrió el lugar.

Decenas de aspirantes se encontraban reunidos en diferentes zonas.

Más adelante, varios soldados entrenaban entre ellos.

El sonido de las armas chocando resonaba por todo el campo.

Los comandantes observaban desde distintos puntos mientras los subcomandantes organizaban a los grupos.

Enkyo giró la mirada de un lado a otro.

La organización del lugar era evidente.

Cada movimiento parecía seguir un orden establecido.

Sin embargo, después de todo lo que había presenciado, aquel escenario no podía compararse con los enfrentamientos que ya había visto.

Aun así, comprendía lo que representaba aquel lugar.

No era el final del camino.

Era el inicio.

Entonces una voz firme atravesó todo el campo.

—¡Todos los aspirantes, formen filas!

El sonido de aquella orden hizo que todas las conversaciones desaparecieran.

Los aspirantes comenzaron a moverse de inmediato.

Los capitanes y sub-capitanes se encargaron de organizar a los grupos, guiándolos hasta formar una línea ordenada frente al campo de entrenamiento.

Enkyo siguió las indicaciones y tomó su lugar junto a los demás.

Frente a ellos, el comandante avanzó lentamente.

Su mirada recorrió los rostros de los nuevos reclutas.

Algunos intentaban mantener una expresión firme.

Otros no podían ocultar completamente su nerviosismo.

El comandante permaneció en silencio durante unos segundos.

Después habló.

—Es un placer recibir nuevas caras dentro del Reclutamiento Imperial.

Su voz era clara y firme.

—Cada uno de ustedes ha llegado hasta aquí por una razón diferente.

Hizo una breve pausa.

—Algunos buscan honor.

—Otros buscan fuerza.

—Y algunos desean demostrar aquello de lo que son capaces.

Sus ojos recorrieron nuevamente al grupo.

—Pero no confundan estar aquí con haber conseguido algo.

El ambiente cambió de inmediato.

La expresión del comandante se volvió más seria.

—Llegar hasta este lugar solo significa que han dado el primer paso.

Caminó lentamente frente a ellos.

—El Imperio no necesita personas que busquen reconocimiento.

—Tampoco necesita individuos que crean estar por encima de los demás.

Su voz aumentó ligeramente.

—Aquí no importará su apellido ni la posición que ocupen fuera de estas paredes.

Se detuvo frente al grupo.

—Desde este momento, todos ustedes serán evaluados por lo que hagan aquí.

El silencio permaneció en el campo.

—Si alguno cree que puede manchar el honor de servir al Imperio porque piensa que las reglas no aplican para él...

Hizo una pausa.

—Está en el lugar equivocado.

Su mirada pasó lentamente de un aspirante a otro.

Parecía esperar que alguien contradijera sus palabras.

Pero nadie respondió.

Después de unos segundos, continuó.

—El periodo de entrenamiento tendrá una duración de seis meses.

Algunos reclutas intercambiaron miradas.

—Durante ese tiempo serán sometidos a pruebas físicas, evaluaciones de combate y diferentes situaciones destinadas a medir sus límites.

Su expresión permaneció firme.

—Muchos descubrirán que no son tan fuertes como creían.

—Otros comprenderán que su mayor debilidad no se encuentra en su cuerpo, sino en su mente.

Enkyo permaneció atento.

No apartó la mirada.

El comandante continuó:

—No se apresuren a crear vínculos.

—No asuman que quienes están a su lado permanecerán junto a ustedes hasta el final.

Miró brevemente al grupo.

—Algunos abandonarán.

—Otros no serán capaces de continuar.

—Y únicamente aquellos que demuestren tener lo necesario podrán portar finalmente el uniforme imperial.

El silencio volvió a instalarse.

Entonces una leve sonrisa apareció en el rostro del comandante.

—Pero no piensen que todo será sufrimiento.

Algunos aspirantes levantaron ligeramente la mirada.

—Estos seis meses también serán una oportunidad.

Hizo una pausa.

—Una oportunidad para superar aquello que creen imposible.

La sonrisa desapareció.

—Aunque les advierto algo.

Giró ligeramente la mirada hacia el campo de entrenamiento.

—No será sencillo.

Volvió a observarlos.

—A partir de ahora, dependerá completamente de ustedes.

Dio un paso atrás.

—Bienvenidos al Reclutamiento Imperial.

Durante unos segundos nadie habló.

Después, los capitanes comenzaron a recibir nuevas instrucciones.

Los aspirantes permanecieron atentos mientras el sistema de organización comenzaba a ponerse en marcha.

Cada capitán tendría bajo su responsabilidad una división compuesta por treinta reclutas.

En total, quince divisiones serían formadas durante el periodo de entrenamiento.

Los sub-capitanes estarían encargados de supervisar las evaluaciones físicas y las primeras pruebas de capacidad.

Mientras tanto, los capitanes observarían el desempeño, disciplina y progreso de cada recluta.

Enkyo observó cómo los grupos comenzaban a separarse.

La estructura del Reclutamiento Imperial era mucho más organizada de lo que algunos podían imaginar.

Cada persona tenía una función.

Cada movimiento seguía un propósito.

Entonces, mientras el comandante continuaba explicando los últimos detalles, una presencia inesperada hizo que varias miradas cambiaran de dirección.

Una figura avanzaba hacia el campo de entrenamiento.

Algunos soldados guardaron silencio al reconocerlo.

Varios aspirantes comenzaron a observar con curiosidad.

Enkyo también dirigió su mirada hacia aquella persona.

No necesitó escuchar su nombre para comprender que se trataba de alguien importante.

La forma en que los soldados se apartaban y la seguridad con la que caminaba eran suficientes para demostrarlo.

La figura continuó avanzando hacia ellos.

A medida que se acercaba, el ambiente comenzó a cambiar.

Los capitanes guardaron silencio.

Algunos soldados enderezaron la postura.

Los aspirantes, al notar aquella reacción, comenzaron a preguntarse quién podía provocar tal respuesta.

Enkyo observó con atención.

Entonces reconoció la figura.

Delius Albert.

El Lord encargado del Reclutamiento Imperial.

No era necesario que nadie lo presentara.

Su presencia dentro de aquel lugar hablaba por sí misma.

Delius avanzó hasta quedar frente a los nuevos reclutas.

Su mirada recorrió lentamente las filas.

No parecía estar allí únicamente para observar.

Parecía evaluar.

Durante unos instantes permaneció en silencio.

Después giró ligeramente el rostro hacia uno de los capitanes cercanos.

—Continúen con el proceso.

El hombre asintió.

Delius volvió a mirar hacia la entrada.

Entonces habló con tranquilidad.

—No tardes demasiado.

Por unos segundos, nadie comprendió a qué se refería.

Hasta que el sonido de unos pasos resonó en el campo.

Eran pasos firmes.

Lentos.

Seguros.

La atención de todos se dirigió hacia la entrada.

Una figura apareció finalmente frente a ellos.

El ambiente cambió de inmediato.

Algunos soldados permanecieron inmóviles.

Otros bajaron ligeramente la mirada.

Enkyo levantó los ojos.

Lo reconoció.

Lord Derek Tyward.

Durante unos segundos permaneció observándolo.

No era la primera vez que escuchaba hablar de él.

Pero después de las palabras de Thalion, verlo allí era algo que no esperaba.

La advertencia de su padre volvió a su mente.

Debes tener cuidado con Lord Derek Tyward.

Enkyo mantuvo la expresión tranquila.

No sentía miedo.

Pero comprendía que aquella persona no era alguien a quien debía tomar a la ligera.

A su alrededor, los murmullos comenzaron a extenderse.

—Es él...

—No puede ser...

—El Mesías Sanguinario...

Enkyo escuchó aquellas palabras.

Su mirada permaneció fija en Derek.

¿Mesías Sanguinario?

El título quedó grabado en su mente.

Derek continuó avanzando junto a Delius.

Su mirada recorrió lentamente a los nuevos reclutas.

Una sonrisa apareció en su rostro.

—Debo admitir que estaba esperando este momento.

Se detuvo frente a ellos.

—Dentro de poco, algunas divisiones quedarán bajo mi mando.

Hizo una breve pausa.

—Espero que cuando llegue ese momento estén preparados.

Nadie respondió.

Derek continuó.

—Aquellos que sean asignados a mis divisiones tendrán que demostrar que merecen permanecer dentro del Imperio.

Su sonrisa se amplió ligeramente.

—No aceptaré resultados mediocres.

Su voz adquirió un tono más profundo.

—Me encargaré personalmente de obtener los mejores resultados.

Una breve carcajada escapó de sus labios.

El silencio posterior fue incómodo.

Algunos aspirantes comenzaron a inquietarse.

—Estamos perdidos...

—Si terminamos bajo su mando, será mejor abandonar ahora.

—Dicen que nadie sale igual después de su entrenamiento.

Otros observaban con preocupación.

Incluso algunos comenzaron a lamentar haber elegido aquel camino.

—Si quedamos en su división...

Uno de ellos tragó saliva.

—Estamos acabados.

Enkyo escuchó los comentarios sin apartar la mirada.

La reacción de los demás decía más que cualquier presentación.

Derek no necesitaba demostrar nada.

Su nombre ya era suficiente para cambiar el ambiente.

El joven recordó nuevamente las palabras de Thalion.

No era una advertencia exagerada.

Frente a él no se encontraba simplemente un Lord del Imperio.

Se encontraba alguien cuya presencia era capaz de alterar la voluntad de quienes lo rodeaban.

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Brayan
ame el capítulo, estuve esperándolo mucho, porsupuesto no puedo negar que los nombres de los personajes son muy excepcionales, ¿cuando volveré a saber de mi querido julius🤭🤭?
Eilin Verme: quisiera decirlo, pero no te preocupes, es cuestión de esperar, la obra ahora es que tiene contenido abismal
total 1 replies
Rouse
Excellent way of writing the battles, I love your writing style and attention to detail, the chapter works well and is easy to understand.
laura
It's interesting how the chapter is progressing; I wonder what other characters from the divisions we'll get to know.
Eilin Verme: There's still much to see, but soon I'll be revealing new adventures, characters, and much more than you can imagine.
total 1 replies
Félix
Each chapter is insane, the mystery and the political intrigue are amazing! If the world he lives in is explained well and there are no mistakes, it would be a wonderful story.
Rouse
Oh my God, I truly love the relationship this family has, Now I really want to know more about the rider. Will we know more soon?
angel
🫣🫣🫣
Brayan
wow impresionante el capítulo 1 de cierta forma a pesar de que es largo te sumerge y te atrapa en un mundo muy lleno de fantasía suspenso y misterio, me encanta como poco a poco se va presentando los generales Por así decirlo principales

también me gusta que cada uno tenga una persona la diferente a pesar de que todavía no hay un desarrollo completo de personajes, también puedo notar que en este tipo de trabajo mejor dicho obra, veo una forma expresiva y un léxico muy notable, la manera en Cómo surge una batalla y cómo se logra entender es algo que pocos autores logran describir

estoy muy ansioso de seguir con este tipo de obra la verdad, no muchas veces se ve algo con bastante potencial y de verdad me enamoro de las relaciones que tiene los personajes y el conflicto que hay🩷🩷
Rouse
Fantastic! This chapter really couldn't have been better, I'm so excited to see tomorrow's chapter.
Eilin Verme: Thank you so much, the next chapters will be spectacular!
total 1 replies
angel
Wait a minute, I was really shocked, this chapter really left me intrigued. I need answers🫣👀
Michikatsu Suki cune
me gustó sigue asi
darkaiden
Excelente capítulo, uma ótima maneira de se expressar e capturar minha atenção.
Eilin Verme: Thank you very much, I appreciate that enthusiasm, and I hope to meet those expectations.
total 2 replies
Rouse
Wow, those two chapters were really interesting! I find the plot very original, and the way they're progressing makes me wonder what will happen next.

I'm truly surprised; the story is increasingly drawing me in and captivating me. And I really don't know how to explain the feeling of how all of this is unfolding at a spectacular pace../Drool//Drool/
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