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El Secreto De Tus Ojos Miel

El Secreto De Tus Ojos Miel

Status: Terminada
Genre:Madre soltera / Reencuentro / Embarazo no planeado / Completas
Popularitas:348.4k
Nilai: 4.9
nombre de autor: Yamila22

Unas vacaciones de libertad era todo lo que Maya buscaba para escapar de una rutina asfixiante y de un novio que no la valoraba. Lo que nunca imaginó fue cruzarse con él: un hombre misterioso, de cabello oscuro y una mirada color miel tan magnética como peligrosa. Entre ellos, la atracción no fue normal; fue una obsesión instantánea. Fueron días y noches de una pasión ardiente, salvaje y sin reglas, bajo una única condición: no decirse sus nombres para que el sueño fuera eterno.
Pero los sueños terminan. Él desapareció primero, dejándola con el corazón acelerado y una realidad demoledora al regresar a casa. Tras enterarse de que estaba embarazada, su novio la abandonó de la peor manera, dejándola sola y señalada. Si no hubiera sido por el amor incondicional de su abuelo Walter, Maya no habría sabido cómo salir adelante.
Tres años después, el Destino los volvió a unir

NovelToon tiene autorización de Yamila22 para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 20: La primera trampa del pasado

Las semanas posteriores al pacto en la casa de los Novak trajeron consigo un cambio drástico en la rutina de Maya. Demian Anderson no era un hombre que hiciera las cosas a medias, y una vez que había decidido reclamar su lugar como padre, se instaló prácticamente en el epicentro de la vida de ellas. Con una parsimonia imponente y un despliegue de recursos abrumador, rodeó a Maya y a la pequeña Cielo de una red de seguridad y lujos que transformó su entorno. Choferes privados, escoltas discretos que vigilaban el perímetro de la empresa y la casona, y los mejores especialistas médicos para la niña aparecieron de la noche a la mañana.

Para Maya, la presencia diaria de Demian en el comedor de su casa, jugando en la alfombra con Cielo tras las jornadas de la exportadora, era una constante fuente de contradicciones. El magnetismo de sus ojos miel seguía intacto, y ver la adoración infinita con la que trataba a su hija estaba logrando derretir, poco a poco, los últimos restos del hielo de su armadura.

Sin embargo, detrás de esa fachada de padre devoto y protector, la mente calculadora del CEO de treinta y tres años operaba en un terreno mucho más oscuro. Demian mantenía sus intenciones en absoluto secreto. Mientras le sonreía a su hija y discutía los informes de logística con Maya en la mesa de juntas, había iniciado una cacería implacable y silenciosa en el continente para descubrir la identidad de la persona que les había robado tres años de vida.

—No voy a dejar una sola piedra sin levantar, Mateo —sentenció Demian en un susurro gélido, hablando por su línea encriptada mientras contemplaba los ventanales de su suite presidencial—. Alguien tuvo el acceso a mi habitación, el dinero para comprar el silencio del personal del hotel del Caribe y la malicia para redactar una nota idéntica a mi caligrafía. Quiero los registros de los empleados que trabajaban esa madrugada en el resort. Busca transferencias bancarias atípicas en esas fechas. Encuentra el hilo conductor.

—Estamos en eso, señor Anderson —respondió la voz de su jefe de seguridad al otro lado de la línea—. Pero quien lo hizo borró sus huellas con precisión quirúrgica. El recepcionista que atendió a la ingeniera Maya renunció dos días después del suceso y desapareció del mapa. Estamos rastreando sus cuentas en el extranjero.

—Encuéntralo. No me importan los métodos ni el costo —ordenó Demian antes de colgar, con la mandíbula tensa por una furia sorda.

Los días continuaron su curso en la ciudad. Demian utilizaba la alianza comercial de la empresa como la excusa perfecta para pasar las tardes cerca de Maya. Se encargaba personalmente de que a la oficina de la joven ingeniera llegaran sus almuerzos favoritos y de que la carriola de Cielo fuera sustituida por el modelo más seguro y lujoso del mercado. No escatimaba en gastos; para el poderoso magnate, rodearlas de su comodidad era una forma de marcar territorio, de gritarle al mundo de manera implícita que ellas estaban bajo la protección absoluta del consorcio Anderson. Maya, aunque al principio intentó protestar por el despliegue excesivo de opulencia, terminó cediendo al ver la felicidad radiante de su hija, quien ya buscaba los brazos de su padre de forma natural en cuanto lo veía cruzar la puerta.

El abuelo Walter observaba el panorama desde su sillón de cuero con una fijeza analítica. Fiel a su promesa, mantenía la tregua pero no bajaba la guardia, evaluando cada movimiento de Demian con la sabiduría de sus años. El equilibrio familiar parecía consolidarse, suspendido en una paz idílica que Maya comenzaba a disfrutar después de tanto tiempo de sufrimiento.

Sin embargo, la primera trampa del pasado estaba a punto de cerrarse, destruyendo la calma que tanto les había costado construir.

Era una noche de jueves. Demian se encontraba de regreso en su suite, revisando unos balances financieros en su computadora portátil mientras sostenía un vaso de whisky con hielo. El silencio de la habitación se rompió cuando su teléfono personal vibró sobre la mesa de madera oscura con una llamada entrante de Mateo.

Demian contestó de inmediato, llevando el dispositivo a su oído.

—Dime que tienes algo —exigió con su voz grave y pausada.

—Señor Anderson... localizamos al recepcionista del hotel —anunció Mateo, y el tono de su voz delataba una seriedad inusual, un titubeo que encendió las alarmas en el instinto del magnate—. Estaba escondido en un pueblo pequeño al sur de Italia, viviendo bajo un nombre falso gracias a una jugosa cuenta bancaria que se abrió exactamente tres años atrás.

Demian se levantó de su asiento, caminó hacia el centro de la habitación y apretó el vaso de cristal con fuerza, sintiendo que la adrenalina le recorría las venas.

—¿Quién le pagó? —preguntó Demian, con las pupilas color miel dilatadas por la fijeza de su rabia—. Dame el nombre de la cuenta emisora.

—Ahí está el problema, señor. No fue una transacción internacional ordinaria. El dinero se depositó en efectivo a través de un testaferro, pero logramos presionar al intermediario antes de que borrara los registros de las llamadas de coordinación —explicó Mateo, tomando una bocanada de aire antes de soltar el golpe definitivo—. El número de teléfono desde el cual se ordenó el cambio de la nota en la suite, y desde el cual se pagó para silenciar al hotel cuando la ingeniera Maya fue a pedir información, es un número local de esta ciudad. Y está activo en este momento.

Demian se quedó completamente petrificado en medio de la suite, con la respiración suspendida en los pulmones. Un frío helado y peligroso le recorrió la espina dorsal.

—¿De quién es el número, Mateo? Habla de una vez —sentenció el CEO con una voz que descendió a un registro letal.

—Señor... la señal del teléfono satelital que coordinó el sabotaje apunta directamente a alguien que está metido en el círculo más íntimo de ustedes en este preciso instante. Alguien que finge ser un aliado y que frecuenta el entorno de la ingeniera Maya todos los días.

Demian Anderson cerró los ojos, procesando el impacto de la revelación. La cacería secreta no lo estaba llevando a un enemigo lejano en el extranjero, sino a una serpiente que compartía la mesa con ellos en el presente, alguien muy cercano que los observaba sonreír mientras planeaba su siguiente movimiento destructivo. La trampa del pasado se había activado, y Demian supo, con una certeza implacable, que la verdadera guerra por defender a su familia apenas estaba comenzando.

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Alba Goyo
Excelente 🥰❤️💋
María Elvira Centeno
Me encantó tu novela, muy entretenida.
Jenny Rivera
me encanta tu novela esta super linda espero que sigas escribiendo muchas más saludos 🎊🥰🥳❤️
Cliente anónimo
Por ejemplo, aquí está diciendo que cielo está balbuceando a los tres años un niño habla perfectamente a menos que no tenga un problema del habla que no creo que sea el caso de cielo porque ningún pro en ningún momento dijeron que ya tenía problemas de aprendizaje o del habla
Cliente anónimo
Yo creo que no ha escritora no ha tenido un hijo porque desde que empezó la historia con cielo de dos años siempre nada la hizo pasar como una niña de un año y ahora que tiene tres todavía la estaba escribiendo como si tuviera un año, la mayoría de los bebés caminan antes de cumplir el año a los dos años. Un nene ya se trepa por todos lados y a los tres años ya van solo al baño y, sin embargo cielo con tres años no camina bien todavía. Si tú veas eso sólo lo hacen al año, pero el niño se ha dado de cuenta que se puede mover de un lugar a otro, aguantándose ya no gatea por eso mi observación que en escritora nunca ha visto un bebé, un niño no sabe cómo se desarrolla
Cliente anónimo
Lo que yo no entiendo, es por qué si él siendo un multimillonario y al principio empezó hasta cambiando el coche decía por un coche de la última generación, guardia de seguridad escolta, pero todavía viven en la casona. Ella no tiene dinero, pues me imagino que en la casa es normal y todo lo festejan en la casona lo único que falta que diga que se van a casar en la casona, yo pensé que iba a comprarme una pequeña mansión y se iban a ir todos para allá, porque hasta ahora ella sigue diciendo que ella es una simple ingeniera no tiene dinero no tiene poder le puso hasta una enfermera especializada para cuidar a cielo, así que sigo sin entender porque está en la casona
Cliente anónimo
Escritora desde que la novela empezó Damien tiene 33 años pasaron tres años y todavía tiene 33 años, pero no entiendo por qué tienes que repetir tanto la edad de él
Cliente anónimo
Ya sabemos que la persona que cambió la nota en el hotel fue la prima de Damian, porque de no ser que ella esté obsesionada con él. Ella no tenía porque venir con los padres de él reclamar nada así que
Eli
Maravillosa! quedé encantada con la novela
Analia Prille
hermosa tu historia
Dulce Maria Cornelio Sanchez
exelente me encantó
Mary Olivera
pense que seria otro problema mas
Juliana Chàvez
hay muletillas ceo de 33
Blalis Pincón
los 33 años y el milisegundo me tienen la vida triste
Iliana Mejia
Yo considero que es el asistente 🤔🤔🤔
Blalis Pincón
hasta cuando aclara la edad de él
Blalis Pincón
a los dos años los niños ya tienen la mayoría de sus dientes
Blalis Pincón
2 años atrás o no vas a contar los meses de embarazo
marcela galvis
Gracias por compartir tu historia.
Paula Giaccaglia
me encantó, pero la autora va a tener que averiguar más cómo es un niño de 3 años, no balbucea, camina, corre y hasta empieza a hacer algún deporte 🤭
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