NovelToon NovelToon
Renacer Entre Mentiras

Renacer Entre Mentiras

Status: Terminada
Genre:CEO / Romance / Malentendidos / Completas
Popularitas:264.7k
Nilai: 5
nombre de autor: Yajaira MG

Un amor roto por mentiras renace entre el deseo y el rencor. Aura regresa con un secreto que lo cambia todo: un hijo. Mauricio nunca dejó de amarla, pero el engaño los separó. Entre pasiones, verdades ocultas y una rival obsesiva, el destino los enfrentará nuevamente.

NovelToon tiene autorización de Yajaira MG para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 19: Donde todo empezó

Mauricio llegó.

El motor del auto se apagó, se sorprendió al ver una auto estacionado.

El silencio lo envolvió.

Entró a la casa sin prisa, aflojándose el nudo de la corbata, como cualquier otra noche.

O eso creyó.

Cerró la puerta.

Avanzó dos pasos.

Y entonces…

la vio.

Aura.

Sentada en el sofá.

Con los ojos cerrados.

Como si el tiempo no hubiera pasado.

Como si nunca se hubiera ido.

Mauricio se quedó quieto.

El aire se volvió denso.

Irreal.

Ella no había notado su presencia.

Su respiración era tranquila… pero su expresión no lo era.

Había algo en su rostro.

Algo que hablaba de cansancio.

Mauricio avanzó un paso más.

Luego otro.

Sin hacer ruido.

Como si temiera romper algo.

Se detuvo frente a ella.

La observó.

En silencio.

Y entonces…

los recuerdos lo golpearon.

...****************...

Blackback...

Ese mismo sofá.

Ella riendo, con la cabeza apoyada en su pecho.

—Mauricio, deja de trabajar un momento…

Ella dormida, cubierta con una manta, mientras él la miraba desde el otro lado de la sala.

Ella sentada ahí, esperándolo, con esa sonrisa que solo era para él.

Fin del blackback.

...****************...

Mauricio apretó la mandíbula.

El presente volvió de golpe.

Esa mujer…

ya no era la misma.

O al menos…

eso se repetía.

Porque verla ahí…

lo hacía dudar.

Sus ojos recorrieron su rostro.

Sus labios.

Su postura.

Como si quisiera memorizarla otra vez.

O confirmar…

que no era un recuerdo.

Se inclinó apenas.

Lo suficiente para sentir su cercanía.

Lo suficiente para perder el control…

por un segundo.

Mauricio retrocedió apenas.

Lo suficiente para recuperar distancia.

Lo suficiente para volver a ser él.

—¿Qué haces aquí?

La voz fue fría y cortante.

Aura abrió los ojos de inmediato.

El sonido la sacó de ese breve descanso que ni siquiera sabía que había tomado.

Y ahí estaba.

De pie frente a ella.

Mirándola.

Aura se incorporó lentamente.

—Yo…

Las palabras no salieron de inmediato.

No era así como había imaginado este momento.

Si es que lo había imaginado.

—Vine a hablar contigo.

Mauricio soltó una risa sin humor.

—¿Ahora?

Se alejó un paso más, quitándose el saco.

—Qué conveniente.

Aura apretó los labios.

—No empieces.

—¿Empezar? —repitió él, girándose hacia ella—. Tú eres la que aparece en mi casa como si nada.

Pausa.

—Después de años.

El silencio se tensó.

Aura sostuvo su mirada.

—No es como si tú no supieras dónde encontrarme desde que regresé.

El golpe fue directo.

Mauricio entrecerró los ojos.

—No tenía interés.

—No vine a pelear.

—Entonces elegiste mal lugar —respondió.

—Necesito hablar contigo.

Mauricio la miró con dureza.

—No creo que tengamos asuntos pendientes.

Aura dio un paso al frente.

Quedó justo frente a él.

Sin espacio para huir.

—Vine a hablar contigo… y no me iré hasta que lo hagamos.

Su voz no tembló.

Mauricio soltó una risa corta.

Sin humor.

—Siempre tan insistente...ya no tienes poder sobre mi.

Se giró, intentando alejarse.

Pero Aura no se movió.

—Escúchame.

—No —cortó él de inmediato.

Se volvió hacia ella, molesto.

—No tengo nada que escuchar.

El aire se tensó.

—Hace años te fuiste —continuó, cada palabra cargada—. Dejándome los papeles del divorcio.

Aura negó, de inmediato.

—No es así.

Su voz subió apenas.

—Tú los enviaste.

El silencio cayó como un golpe.

Mauricio la miró fijamente.

—¿Qué?

—Me los mandaste —insistió ella—. Yo solo los firme...

Mauricio frunció el ceño.

Confusión.

Ira.

—No digas tonterías.

—Es la verdad.

—No —negó él, más duro—. Ya sea como haya sido…

Se pasó una mano por el cabello, frustrado.

—No tenemos asuntos pendientes.

Aura lo miró.

—¿De verdad, no puedes decir eso?

Mauricio sostuvo su mirada.

—Sí.

Pausa.

—Porque lo que había entre nosotros… se terminó ese día —sentenció Mauricio.

Aura sostuvo la mirada.

Sin retroceder.

Y entonces…

—Señor… —la voz de Bertha irrumpió con cautela desde la entrada.

Ambos giraron.

La mujer los observaba con cierta incomodidad.

Había percibido la tensión.

—¿Les traigo algo de tomar?

Silencio.

—No —respondieron ambos al mismo tiempo.

Bertha asintió.

Pero no se movió.

Dudó.

—Yo solo pensé que…

—Bertha —la interrumpió Mauricio, con tono frío—. ¿Quién le dio permiso para dejarla entrar?

El golpe fue directo.

La mujer se tensó.

—Yo…

Aura reaccionó de inmediato.

—Fui yo quien entro, déjala en paz.

Mauricio la miró, molesto.

—No te estoy hablando a ti.

—Pero la estás reprendiendo por algo que no le corresponde —replicó Aura, firme—. Yo insistí en quedarme.

Bertha bajó la mirada.

Atrapada entre ambos.

—Lo siento, señor… —murmuró.

—No —dijo Aura, negando—. No tienes que disculparte.

Mauricio apretó la mandíbula.

—Puedes retirarte, Bertha.

La orden fue clara.

La mujer asintió.

—Sí, señor.

Antes de irse, miró a Aura.

Con cariño.

Con preocupación.

Y luego desapareció por el pasillo.

Mauricio se giró nuevamente hacia Aura.

—No vuelvas a intervenir en asuntos de mi casa.

Aura cruzó los brazos.

—Entonces no descargues tu mal humor con quien no tiene culpa.

Sus miradas chocaron... no hubo nada que amortiguara el golpe.

—¿Ya convenciste a tu jefecito para que te pida matrimonio? —la voz de Mauricio salió cargada de veneno—. O todavía estás en la fase de seducción…

Aura lo miró con incredulidad.

—No puedo creer que pienses eso.

—¿Ah, no? —rió sin humor—. Es lo que mejor sabes hacer, ¿no? Acercarte… envolver… y luego desaparecer.

—No hables de lo que no sabes.

—Lo sé todo —replicó él, acercándose un paso—. Lo suficiente.

El aire se tensó.

—Y mírate ahora —continuó—. Tan profesional… tan correcta… pero en el fondo sigues siendo la misma.

Se inclinó apenas hacia ella.

—La que sabe cómo meterse en la vida de un hombre.

Aura apretó los puños.

—Estás enfermo.

—No —negó él, con una media sonrisa amarga—. Estoy cansado de fingir que no veo lo evidente.

Pausa.

Sus ojos bajaron un segundo… y volvieron a los de ella.

—Pero ya que estás aquí…

—¿Por qué no vamos arriba?

Aura se quedó inmóvil.

—¿Qué?

—Recordamos viejos tiempos…

Un paso más.

—Estoy seguro de que nadie te ha hecho sentir como yo.

Silencio.

—Ni te ha hecho gritar de placer.

Aura lo empujó.

Con fuerza.

—¡Basta!

—No vine a esto.

Mauricio la sostuvo con la mirada.

Desafiante.

—Entonces habla.

Aura respiró hondo.

El corazón le latía con fuerza.

—Vine a decirte algo importante…

Pausa.

—Y después me voy.

—Pues ya estás tardando —respondió él, cruzándose de brazos.

Aura lo miró directo a los ojos.

—Tenemos un hijo.

Mauricio no se movió.

Pero algo en su expresión…

se quebró.

—¿Qué dijiste?

Su voz ya no era la misma.

Aura tragó saliva.

—Se llama Christopher.

El nombre quedó suspendido en el aire.

—Y quiere conocerte.

Mauricio la miraba como si no la reconociera.

Como si intentara encajar las piezas.

Todo cambió.

En un solo segundo.

Continuará…

1
Margarita Leguizamon
que tarado ese hombre necio
Miriam Perilla
me encantó la trama excelente felicitaciones 👏
Elisa Betancurt
Maravillosa 😍
Ester Gonzáles Rodriges
preciosa novela, gracias y bendiciones para usted
Yajaira: Gracias. 🫂
total 1 replies
Margarita Leguizamon
está muy buena la historia pero leo un capítulo y me ponen avisos
Tere Jimenez
hermosa novela felicidades y muchos éxitos más
Tere Jimenez
increíble novela nos transportaste al sitio donde ocurrían los capítulos me hiciste llorar hermosa novela Dios te siga bendiciendo con tanto sabiduría y entendimiento para seguir escribiendo tan hermoso un abrazo felicidades
Tere Jimenez
gracias a Dios todo bien
Tere Jimenez
así es estamos sufriendo
Tere Jimenez
si espero salga con bien y la Silvana se esté quemando
Tere Jimenez
que irrazonable el tipo ya elimínalo
Tere Jimenez
empieza interesante gracias
Zulema Neme
Muchas Felicitaciones Autora Maravillosa la Novela Excelente Relato Bellísima Historia llena de Sufrimientos e Injusticia pero al Final llena de Amor 👏👏👏👏👏👏👏👏💗💗💗💗💗💗💗💗💗💗
Zulema Neme
Pronto te Recuperes podrás estar con tu Bella Familia.Animo.Mauricio 🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏🍀🍀🍀🍀🍀🍀🍀🍀🍀🍀🍀🍀🍀🍀🍀
Nora Reyes
Mauricio me tiene cansada,que zopenco,si sabe que fue capaz de hacer la zorra todavía la tiene en la empresa, y sigue pensando que lo traicionó
Zulema Neme
Recupérate . pronto Mauricio 🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏
Zulema Neme
Que Bueno por fin se dieron cuenta que no pueden vivir el uno sin el otro 💗💗💗💗💗😍😍😍😍🍀🍀🍀🍀🍀🍀🍀🍀🍀
Zulema Neme
Idiota Malnacido eres Aunque tus padres son Excelentes Personas..Ojalá te quedes.solo..Arroggante y Soberbio que tu familia amigos te odien 😚😚😚😚😚😚😚😚😚😚😚
Zulema Neme
Hay Mauricio más Idiota no puedes. No puedes darte la de un gran Empresario si tu cerebro es más pequeño que una nuez.😚😚😚😚😚😚😚😚😚😚😚😚
Zulema Neme
Que Maldita Malnacida Silvana .Ya los.separaste.una.vez. Espero que ahora no lo logres .
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play