Emir Casper regresó del extranjero, sin imaginar que su ex novia y su mejor amigo, estaban celebrando un año de aniversario. Tal vez por venganza, o quizás porque en verdad ella lo cautivo, contrajo matrimonio con la prima de su mejor amigo, teniendo que convivir en la misma casa que su exnovia, y su mejor amigo.
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Capítulo 18
RELATO DE AUTOR.
Maca Polat sale muy temprano de casa, sube a un taxi y se dirige al lugar acordado. A pesar de que Emir no la llamó para confirmarle que sí asistiría, ella se dirigió a dicho lugar. Al llegar, se emociona porque encuentra a un hombre con gorra y parado de espaldas; ella camina a toda prisa porque piensa que él sí ha asistido.
—Sabía que vendrías, mi amor —díce al llegar. Cuando aquel hombre se gira, Maca se queda estupefacta—: ¿Tú?
Dary la mira con ojos afilados.
—Así que mi amor…
Maca traga grueso y mira a ambos lados:
—¿Qué haces tú aquí? ¿Dónde está Emir?
Dary bota el palillo que tenía en su boca, camina hasta Maca y refuta:
—Emir no va a venir, a él no le interesa verte. ¿Sabes por qué? Porque eres la esposa de nuestro mejor amigo. —Maca sonríe.
—Eso es lo que él te hace creer, pero veo en sus ojos que aún me ama y que está herido porque me casé con Edson; por eso ahora quiere casarse con la insípida de Belly.
—Esas son ideas que tú te haces en esa cabeza hueca que tienes.
—Tú no vas a venir a hablarme así.
—¡Yo te hablo como se me da la gana! ¡Estoy cabreado porque primero lastimaste a Emir y ahora quieres lastimar a Edson! Y no lo voy a permitir, Maca. Si no le dije nada a Ed al principio fue porque aquello sucedió hace tres años atrás y Emir no se encontraba en el país; no quise hablar de un pasado que lastimaría a mi amigo, y sobre todo no lo hice porque creí que Emir no volvería tan pronto del Pacífico, y que cuando lo hiciera lo más probable era que estuviera casado y que tú solo serías un mal recuerdo en su vida.
—Ya ves que no es así.
—Sí, lo sé; pero cuando se case con Belly, todo cambiará. Se irán de aquí, empezarán una vida en el Pacífico, lejos de aquí.
—Emir jamás se enamorará de esa antipática de Bellinda. Él aún me ama.
—No te ama, no te hagas ilusiones; él solo está descontento porque falló a la promesa que hicimos hace años atrás de respetar a las mujeres que nos gustan. Y Emir falló por tu maldita mentira, porque te aseguro que si él hubiera sabido que eras la prometida de Edson jamás, escucha bien, jamás hubiera puesto sus ojos en ti. Aléjate de Emir, mantente lejos de mi amigo; no te atrevas a engañar a Edson o me veré obligado a decir la verdad.
—Tú no eres nadie para prohibirme que me acerque a Emir, no vas a venir a decirme qué hacer.
Maca da media vuelta para marcharse; no obstante, Dary la agarra del brazo y la voltea.
—Para ti no soy nadie, pero para ellos soy una persona muy importante al igual que ellos lo son para mí, y no dejaré que lastimes a mis amigos. No, señora; antes de que hagas eso prefiero matarte. —Maca abre los ojos con asombro y un temor recorre su cuerpo al escuchar a Dary amenazarla—. Estás advertida.
Dicho eso, Dary la suelta y se va.
—Le contaré a Edson lo que acabas de decirme —Dary se detiene y la mira.
—Cuéntale, y yo le diré por qué lo dije, y créeme que quien saldrá perdiendo eres tú. Porque tanto Tom como Jeff y yo somos testigos de que engañaste a Emir, que no le contaste que ya estabas comprometida, y juntos los tres trabajaremos para que nuestra amistad de cinco no se rompa.
—No les creerá, él jamás dudará de mí.
Dary sonríe y se da la vuelta. Mientras se marcha, refuta:
—Pruébame y verás de lo que soy capaz.
Maca, por su parte, presiona los dientes y maldice en sus adentros a Emir por no haber asistido y, sobre todo, por haberle contado al idiota de Dary todo y haberlo enviado.
Vuelve a casa antes de que su esposo, su madre y todos los demás despierten. Cuando llega, encuentra a su padrastro saliendo del comedor:
—Tú, ¿de dónde vienes?
—Salí a dar una vuelta —Bran mira el reloj en la pared.
—¿Tan temprano? Apenas son las siete y media.
—Señor Rossetti, usted ya no puede controlar lo que yo hago o dejo de hacer.
—¿Quién te dijo que no puedo? Así se casen, siguen bajo mis órdenes, eso que te quede claro. Soy el jefe de esta familia y por tal razón estaré siempre velando por ustedes; es por ello que viven en esta casa.
—¿And cómo piensa velar por su hija si apenas se case se irá a vivir al Pacífico?
Bran sonríe.
—¿De dónde sacas que Belly se irá de esta casa? ¿Quién dijo que dejaré ir a mi hija a un continente que queda a más de trece horas del nuestro?
—Es lo que escuché, señor Rossetti. Su adorada hija está pensando en abandonarlo; ella piensa irse y dejarle solo. Mejor preocúpese por ella y deje de cuestionar mis salidas —Maca dio media vuelta y Brandon la detuvo. Tras de ella, habló con los dientes apretados:
—Que sea la última vez que me hablas así. No se te olvide que gracias a mí tuviste qué comer, o de lo contrario habrías muerto de hambre —la suelta y se va.
“Se lo debías a mi padre, ¡maldito desgraciado!”, expresa para sus adentros.
Maca sube las gradas con lágrimas en sus ojos. Al pasar por el pasillo, ve que la puerta de Belly está abierta; entra de forma violenta y tira la puerta. Belly sale del vestidor con una toalla envuelta en su cabeza y otra en su cuerpo:
—¿Qué diablos te pasa? ¿Por qué entras así a mi habitación?
Maca camina, la toma de ambos brazos y la sacude:
—¡Maldita!, ¡te odio con todas mis fuerzas!, ¡te odio!
—Déjame —Belly la empuja y Maca cae al suelo. En ese momento siente un dolor en el vientre. Al ver a Maca quejarse de esa forma, Belly palidece.
—Eres una escoria humana, tú eres la culpable de que mi padre haya muerto y de que tu madre también esté muerta, ¡y ahora asesinarás a mi hijo! Eres un demonio de persona —grita Maca, sintiendo un dolor que le destroza el vientre.
Edson ingresa a toda prisa. No cuestiona qué ha sucedido entre ellas dos; solo toma a Maca entre sus brazos y la lleva hasta el auto para luego dirigirse al hospital.
En cuanto a Belly, cae de rodillas al suelo y el desconsuelo la invade. Piensa en las palabras de Maca y sabe que tiene razón: que solo ella, y nadie más que ella, es la culpable de que su madre haya muerto.
«Hace aproximadamente diez años, la doctora Bellinda de Rossetti, después de haber realizado un sinnúmero de estudios los cuales le arrojaron que era 100 % compatible con Belly, decidió acabar con su vida para que así su corazón fuera donado a su pequeña de ocho años. Antes de morir, llamó a la policía para informar el suicidio, y tras de sí dejó una carta escrita de por qué lo hacía. Bellinda, madre de Belly, no solo acabó con su vida, también con la de su esposo, porque aquel hombre terminó muerto en vida. Cuando Bran se enteró, tenía una misión importante que cumplir en la Marina; dejó a cargo a su mejor amigo, quien fue baleado y murió a pocas horas de llegar al hospital. Todo eso se suscitó porque Belly necesitaba un corazón»
Belly es levantada con brusquedad de los brazos; su madrastra la levanta y le lanza una cachetada que le deja sonando el oído.
—Si mi hija pierde a su hijo, haré que tu padre te cobre con creces esto. Siempre terminas asesinando a las personas importantes en esta familia; eres una desgracia, nunca debiste haber nacido, debiste morir.