NovelToon NovelToon
LAS DOS CARAS DE LA MONEDA

LAS DOS CARAS DE LA MONEDA

Status: Terminada
Genre:Autosuperación / Amor-odio / Malentendidos / Completas
Popularitas:966
Nilai: 5
nombre de autor: Azly colon

En este juego de espejos, nadie es quien dice ser y la moneda está a punto de caer del lado de la justicia... o del caos.

NovelToon tiene autorización de Azly colon para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

capitulo 20

El cielo de Londres era de un gris metálico, casi tan frío como el acero de la celda que dejé atrás. Al bajar del avión privado en Luton, el aire húmedo me golpeó el rostro, recordándome que aquí no era la dueña del tablero, sino una jugadora más en un terreno desconocido. Vestía una gabardina de gabardina oscura y unas gafas que ocultaban unos ojos que no habían dormido en veinticuatro horas. Mi mente era una procesadora de datos: "S.S.", siete años, Kensington, fideicomiso.

Julián me esperaba en un coche discreto, lejos del lujo que Elena Valerius solía ostentar. Su presencia era el único ancla que me quedaba con la realidad.

—He rastreado los pagos —dijo Julián mientras nos incorporábamos al tráfico londinense—. Federico enviaba cincuenta mil libras trimestrales a una cuenta de una sociedad pantalla llamada Kestrel Holdings. El rastro muere en un bufete de abogados en la City, pero la dirección de entrega de correspondencia es una casa unifamiliar en una calle privada de Kensington.

—¿Alguna pista sobre la madre? —pregunté, mirando los edificios de ladrillo rojo que desfilaban tras la ventanilla.

—Nada en los registros civiles de aquí. Pero hay algo extraño, Marina. El niño, Sebastián, no está registrado en ningún colegio de élite. Recibe educación privada en casa. Es como si Federico no solo lo estuviera escondiendo del mundo, sino también de cualquier sistema que pudiera dejar una huella digital.

Llegamos a la dirección al atardecer. Era una casa victoriana impecable, con macetas de geranios blancos y una puerta de roble oscuro. No parecía la guarida de un secreto vergonzoso, sino el hogar de una familia perfecta. Me bajé del coche y le pedí a Julián que esperara a la vuelta de la esquina. Esta no era una misión de fuerza, sino de infiltración psicológica.

Llamé al timbre. El corazón me latía con un ritmo sordo, una sensación que no experimentaba desde que revelé mi identidad ante Isabella. La puerta se abrió y me encontré frente a una mujer de unos treinta años, con el cabello castaño recogido y una mirada que irradiaba una serenidad que me resultó dolorosa.

—¿Sí? ¿Puedo ayudarla? —preguntó en un inglés perfecto, con un ligero acento que no logré identificar de inmediato.

—Busco a la Sra. Santillán —dije, usando el apellido de Federico como un dardo—. Me envía Beatriz De la Vega.

La mujer palideció. Sus ojos se abrieron con un terror que intentó enmascarar de inmediato. Dio un paso atrás, intentando cerrar la puerta, pero puse mi pie en el umbral con una firmeza que no admitía réplica.

—No soy quien crees —susurré, bajando la voz—. No vengo de parte de Beatriz para amenazarte. Vengo porque Federico está en un hospital y yo soy la única que puede proteger a Sebastián de lo que viene ahora.

La mención del niño la quebró. Me dejó entrar en un salón decorado con un gusto exquisito y sencillo. En las paredes había fotos: Federico sonriendo de una manera que nunca vi en España, cargando a un niño pequeño de cabello oscuro y ojos vivaces. En esas fotos, Federico no parecía el aristócrata arrogante y vacío que conocí; parecía un hombre que finalmente había encontrado un lugar donde no tenía que mentir.

—Me llamo Clara —dijo la mujer, sentándose con las manos entrelazadas—. Federico me dijo que si alguna vez alguien de su familia venía, era el fin. ¿Está muerto?

—Aún no. Pero su mundo sí lo está. Y Beatriz sabe de la existencia de Sebastián. Quiere usarlo como una pieza de ajedrez para recuperar su empresa. Quiere traerlo a España, exhibirlo ante la junta directiva y convertirlo en el títere de un fideicomiso que él no entiende.

Clara soltó un sollozo ahogado.

—Él no es un títere. Es un niño que ama pintar y que cree que su padre trabaja en el extranjero para darnos esta vida. Federico me juró que Arturo nunca sabría de nosotros. Me dijo que Arturo odiaba cualquier cosa que no pudiera controlar.

—Arturo está muerto, Clara. Pero su viuda es peor. Ella no tiene escrúpulos.

En ese momento, un niño entró corriendo en el salón. Tenía unos siete años y los mismos ojos oscuros que yo recordaba haber visto en el espejo antes de mi cirugía. Se detuvo al verme, con una curiosidad inocente que me atravesó el alma.

—¿Eres una amiga de papá? —preguntó Sebastián.

Me quedé sin habla por un segundo. Mirar a ese niño era como mirar una versión de mi propio pasado que nunca llegó a marchitarse. Él era el "linaje masculino" que Beatriz quería explotar, pero para mí, él era la prueba de que Federico, a pesar de su cobardía, había intentado construir algo real fuera de la toxicidad de los De la Vega.

—Sí, pequeño. Soy una vieja conocida —respondí, forzando una sonrisa que me resultó extrañamente natural—. Tu madre y yo tenemos que hablar de negocios de adultos. ¿Por qué no vas a terminar tu dibujo?

Cuando el niño salió, me giré hacia Clara. Mi tono cambió, volviéndose profesional y gélido.

—Tienes doce horas para recoger lo esencial. Julián, el hombre que está afuera, te llevará a una casa de seguridad en las afueras de Edimburgo. He bloqueado el fideicomiso de Beatriz alegando una investigación por lavado de dinero en las cuentas de Federico. Ella no puede tocar a Sebastián legalmente mientras él no ponga un pie en suelo español.

—¿Por qué haces esto? —preguntó Clara, confundida por mi ayuda—. Si eres la dueña de la empresa, este niño es una amenaza para tu poder.

Me levanté y caminé hacia la ventana.

—Este niño es la única cosa pura que ha salido de la sangre de los De la Vega en tres generaciones. Beatriz lo destruiría en una semana. Yo... yo solo quiero asegurarme de que Arturo De la Vega no gane esta última batalla desde su tumba. Él quería que sus herederos fueran herramientas. Yo quiero que Sebastián sea un niño.

Salí de la casa sintiendo que había ganado una batalla, pero la guerra de los 40 capítulos estaba lejos de terminar. Beatriz no se quedaría quieta. Si no podía tener al niño, buscaría otra forma de invalidar mi presidencia.

Al regresar al coche, Julián me miró con preocupación.

—¿Qué has descubierto?

—He descubierto que Federico tenía un corazón, después de todo. Y que Beatriz es capaz de secuestrar a su propio nieto con tal de no perder sus privilegios. Julián, necesito que vigiles a Clara y al niño con tu vida. Si Beatriz los encuentra antes de que yo logre disolver legalmente el fideicomiso, habremos perdido el control de la empresa.

—¿Y qué vas a hacer tú?

—Voy a volver a Madrid. Voy a enfrentarme a Beatriz con la verdad que acaba de darme Clara. Pero no la verdad sobre el niño... sino la verdad sobre quién es realmente la madre de Sebastián.

—¿A qué te refieres? —preguntó Julián, arrancando el motor.

—Clara no es una desconocida, Julián. He reconocido su rostro en uno de los antiguos expedientes de la constructora. Era la hija de uno de los ingenieros que Arturo mandó a la cárcel para cubrir el colapso de un puente hace diez años. Federico no solo se enamoró de ella; se enamoró de la hija de una de las víctimas de su padre. Es la misma historia que la nuestra, pero con un final diferente.

. Marina, ahora Elena, comprendía que su familia no era solo una red de traiciones, sino un ciclo de abusos que se repetía una y otra vez. Salvar a Sebastián no era solo una estrategia corporativa; era su forma de redimir su propio pasado. Pero en Madrid, Beatriz ya estaba preparando su próximo movimiento: una demanda de paternidad pública que obligaría a Marina a revelar su verdadera identidad ante el tribunal si quería detener el proceso.

1
Hope Mag Vasquez
Wuaoooo!!!! hasta cuándo el tablero va a dejar de moverse /Frown//Frown/
Hope Mag Vasquez
Unas joyitas los de la Vegas..... se hicieron millonarios sobre bases de algodón
Hope Mag Vasquez
Quien sabe... a lo mejor sigue siendo estúpida.....
Delfina Del Carmen Henriquez Ruiz
Muy bonita la novela, muchas felicidades escritora y gracias por compartirla 👏👏👏
Delfina Del Carmen Henriquez Ruiz
Wow mas mentiras, quien es realmente el padre del niño, y que pasara con Julian y Marina?
Delfina Del Carmen Henriquez Ruiz
Hay tantos secretos entre todos que ya me late que son todos unos desgraciados infelices peleando como buitres
Delfina Del Carmen Henriquez Ruiz
Cuantas cosas ocultas mas tendrán que salir a la luz, esta muy buena 👏👏👏
Delfina Del Carmen Henriquez Ruiz
Hay cuantas cosas mas saldrán a la luz 😭👏👏👏
Delfina Del Carmen Henriquez Ruiz
Chuta, de quien eres hija Marina? 👏👏👏
Delfina Del Carmen Henriquez Ruiz
Esta muy buena e intrigante 👏👏👏
Delfina Del Carmen Henriquez Ruiz
No entiendo porque Sebastian es su nieto, si Federico es el esposo de Isabella, pero el niño es con otra mujer 👏👏👏
Delfina Del Carmen Henriquez Ruiz
Ese hijo a de ser la recluta que escribía cartas que nunca se enviaron 👏👏👏
Delfina Del Carmen Henriquez Ruiz
Viejo desgraciado se a de están quemando en el infierno, nunca quisieron a nadie, ya que la vieja sabía todo igual 👏👏👏
Delfina Del Carmen Henriquez Ruiz
Al fin estas haciendo justicia, por ti, por Lucía y todos los que han sido estafados 👏👏👏
Delfina Del Carmen Henriquez Ruiz
Que pasara ahora, se mataran, oh Julian intervendra
Delfina Del Carmen Henriquez Ruiz
Trabajando juntos lo lograron, falta la zorra de Usabelja y su madre 👏👏👏
Delfina Del Carmen Henriquez Ruiz
Que desgraciado este viejo de Arturo, cree que hará tonta a Elena 🤣🤣👏👏👏
Delfina Del Carmen Henriquez Ruiz
Que bien Elena aprendiste con la mejor Maestra que jamas te unieras imaginado y con Julian de apoyo hará un gran equipo 👏👏👏
Delfina Del Carmen Henriquez Ruiz
Que bueno que Julian acepto aliarse con ella, asi se dará cuenta realmente quienes son esos desgraciados sin escrúpulos 🤭👏👏👏
Delfina Del Carmen Henriquez Ruiz
Yo creo que Julian ya sabía eso, ojalá se unan para acabar con esos desgraciados y también porque no enamorarse 🤭👏👏👏
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play