¡Advertencia! Está novela es poli amor. Si no desea leer este contenido detengase y no insulte por favor. Ya está advertido.
El héroe y el villano comparten un único amor dulce y posesivo hacia la extra de una historia.
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Capitulo 20.
Bonnie seguía entre los dos cuando el silencio volvió a instalarse en la habitación. Bastian todavía tenía las manos en su cintura. Calister estaba frente a ella, lo bastante cerca para que sus respiraciones se mezclaran.
Bonnie observó a los dos y soltó una pequeña risa.
—Esto definitivamente se nos fue de las manos.
—No —respondió Calister con calma—. Creo que apenas está empezando.
Bastian inclinó la cabeza cerca de su oído.
—Y tú fuiste la que abrió la puerta.
Bonnie giró apenas el rostro hacia él y sonrió. Sin pensarlo demasiado, tomó la camisa de Bastian y lo atrajo hacia ella para besarlo. El beso fue lento al principio, pero enseguida se volvió más profundo, más seguro.
Bastian la rodeó con un brazo, acercándola más a su cuerpo.
Calister observó un segundo, divertido, apoyado contra el borde de la mesa cercana.
—Vaya… —dijo con una sonrisa tranquila—. ¿Así que ahora me toca mirar?
Bonnie se separó apenas del beso, respirando un poco más rápido. Sus ojos brillaban.
—No te hagas el dramático.
Extendió una mano hacia él.
Calister no dudó en acercarse. Cuando lo hizo, Bonnie quedó otra vez entre los dos. Bastian detrás, Calister frente a ella.
El espacio se volvió pequeño de repente.
—Ustedes dos son peligrosos —murmuró.
—Y aun así nos acercaste más —respondió Bastian.
Bonnie rió suavemente.
—Tal vez porque quería ver hasta dónde llegábamos.
Calister levantó una ceja.
—¿Y hasta dónde crees que vamos?
Bonnie no contestó con palabras.
En cambio, levantó las manos y pasó los dedos por el cuello de la camisa de Calister, tirando suavemente de la tela. El gesto era lento, casi juguetón, pero suficiente para que él entendiera la intención.
Bastian, detrás de ella, deslizó sus manos por sus costados. Sus dedos encontraron el borde de la tela de su vestido y la rozaron apenas, como preguntando sin palabras.
Bonnie respiró hondo.
—Si van a seguir mirándome así… —dijo con una sonrisa— quizá tengan que dejar de llevar tanta ropa.
Calister soltó una risa baja.
—Eso es fácil de solucionar.
En pocos segundos el ambiente cambió otra vez. Cada movimiento parecía deliberado, casi curioso.
La chaqueta de Bastian terminó primero sobre una silla cercana. Luego la camisa de Calister se aflojó bajo las manos de Bonnie, que parecía disfrutar cada segundo del proceso.
Bastian observaba con una sonrisa tranquila mientras Bonnie terminaba de deslizar la tela por los hombros de Calister.
—Ahora esto empieza a parecer injusto —comentó Bastian.
Bonnie giró un poco.
—¿Ah, sí?
—Somos los únicos que estamos perdiendo capas.
Bonnie levantó las cejas. Sus manos subieron al botón del vestido, y aunque el gesto fue sencillo, los dos hombres la miraron con una atención que hizo que ella soltara una pequeña risa nerviosa.
—No me miren así.
—¿Cómo? —preguntó Calister.
—Como si yo fuera la última maravilla.
Ambos respondieron en voz baja.
—Lo eres.
Sus manos volvieron a su cintura, esta vez con un toque más cercano. Bonnie dejó que la tela de su vestido se deslizara por sus hombros antes de dejarla caer también.
La habitación se llenó de una mezcla de risas suaves, besos robados y manos que parecían descubrir nuevas excusas para acercarse.
Calister volvió a besarla, esta vez con más calma, mientras Bastian recorría con sus labios su espalda en un gesto lento y cálido.
Bonnie se apoyó contra ambos, sintiendo el calor de sus cuerpos y la cercanía que ya no parecía tener excusas.
—Esto sigue siendo una mala idea —susurró.
Bastián rozó su mejilla con un beso.
—Probablemente.
Calister añadió cerca de su oído.
—Pero parece que ninguno quiere detenerse.
Bonnie abrió los ojos y los miró a los dos.
Había ropa olvidada en una silla, en el suelo… y una cercanía nueva entre los tres que ya no parecía accidental.
Sonrió.
—Entonces no se detengan.
Por primera vez desde que todo había empezado, Bonnie ya no parecía debatirse entre uno u otro. Estaba exactamente donde quería estar.
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Muchas gracias por leer no olviden dejar su me gusta y su comentario ❤️.
Es que debieron de buscarla mucho ante de que todo se volviera una locura 🤭🤭🤭🤭😭😭
Siempre de los digo a mis hijos 🤣🤣🤣