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Entre Heridas Y Esperanzas

Entre Heridas Y Esperanzas

Status: En proceso
Genre:Amor-odio / Enfermizo
Popularitas:2k
Nilai: 5
nombre de autor: viviana ramoa

A ella una tragedia que la obligó a huir.
Al el una silla de ruedas lo condeno al olvido y al dolor para siempre.
cuando sus vidas se encuentren, cada herida amenaza con romperlos, pero será la esperanza quien siempre insistirá en salvarlos.

NovelToon tiene autorización de viviana ramoa para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Complices

La noche cayó tranquila sobre la mansión. En el interior, el fuego del hogar crepitaba bajo, y la luz cálida caía sobre los muebles como si quisiera suavizar el mundo.

Adela estaba sentada en un sillón, con una mantita sobre las piernas. Lukas, en su silla, se acercó despacio hasta quedar frente a ella. Había en su mirada esa calma nueva que solo aparece cuando el corazón por fin deja de pelear todo el tiempo.

—¿Y bien? —dijo Lukas, mirándola con una sonrisa leve—. ¿Qué te pareció lo que dijo Estefanía?

Adela sonrió, todavía con el eco del brindis en el pecho.

—Me conmovió… y me dio fuerza. Pero también me dejó pensando en cosas que no quería pensar.

—¿Como qué? —preguntó él.

Adela respiró hondo y lo miró directo.

—Lukas… antes del accidente… ¿tuviste pareja? ¿Novia?

Él no se sorprendió. Solo bajó la mirada un segundo, como si estuviera eligiendo palabras que no dolieran.

—Sí —respondió—. Tuve una. Estuvimos un tiempo.

Adela se quedó quieta.

—¿Y por qué…? —preguntó, aunque la respuesta ya empezaba a dolerle antes de escucharla.

Lukas apretó un poco los dedos sobre el respaldo de su silla.

—Porque ella no soportó la idea de verme así. No era solo la silla… —su voz se volvió más áspera—. Era mi cambio de actitud. Yo me cerré, me volví frío, desconfiado. Me daba vergüenza necesitar… y yo no sabía cómo pedirlo sin sentirme menos.

Adela asintió despacio, comprendiendo.

—Entonces se fue.

—Se fue —confirmó Lukas—. Y yo… yo lo dejé pasar. Me encerré más.

Adela se inclinó un poco hacia adelante, como si quisiera entenderlo todo, incluso lo que él no decía.

—Antes me dijiste que cuando eras militar no tenías tanta fortuna. ¿De dónde salió todo eso…? —preguntó, frunciendo apenas el ceño—. ¿Cómo te hiciste multimillonario?

Lukas la miró, y en su expresión apareció una sombra breve, como si recordara que la vida a veces cobra con silencio.

—Cobré una indemnización por el accidente —dijo—. Y después… mi padre falleció.

Adela lo miró fija.

—¿Y te dejó…?

—Todo —respondió él—. No tenía a quién dejarle. No tenía otro familiar cercano. Así que… terminó en mis manos.

Adela tragó saliva.

—¿Y tu ex novia sabía de todo esto? —preguntó, con cuidado.

Lukas negó, sin dudar.

—No.

Adela se quedó mirándolo, y su mente corrió sola hacia una conclusión que no le gustaba.

—Entonces… si ella se entera de que ahora errs un multimillonario… —dijo despacio— seguramente va a volver. No por lo que eres, sino por lo que puede conseguir.

Lukas soltó aire por la nariz, como si esa idea le diera cansancio.

—No va a pasar —dijo, firme.

Adela parpadeó.

—¿Cómo estás tan seguro?

—Porque ahora mi corazón ya tiene dueña —respondió él, acercándose un poco más. Con una ternura que parecía aprenderse a sí misma, le acarició la mejilla con el dorso de los dedos.

Adela se quedó inmóvil, con la respiración corta. La caricia era ligera, pero el mensaje era enorme.

Lukas se inclinó apenas, sus ojos clavados en los de ella.

—Y esa dueña eres tu.

Adela sonrió, pero no como quien acepta sin dudas. Fue una sonrisa con lucha.

—No sé si algún día voy a poder dejar de sentir culpa —murmuró—. Estoy luchando todos los días para estar en paz… y para aceptar, sin lastimarme, lo que siento.

Lukas retiró la mano con suavidad, como si respetara el ritmo de su corazón.

—No tienés que aceptarlo de golpe —dijo—. Solo… no te vayas. Quédate. Aunque sea despacio.

Adela lo miró, y por primera vez en mucho tiempo, la culpa no le ganó del todo.

—Voy a quedarme —respondió—. Pero no prometo que no me tiemble la voz… prometo que voy a seguir intentando.

Lukas asintió, y en su mirada había algo que se parecía a la esperanza, esa que no exige, pero acompaña.

—Entonces estamos haciendo lo correcto —dijo.

Pasaron horas hablando, como si el tiempo por fin se ablandara. Primero fueron cosas simples: lo que a Adela le gustaba comer cuando estaba nerviosa, qué música le calmaba el pecho, qué lugar de Alemania le parecía más cálido aunque afuera hiciera frío. Lukas, con paciencia, le contaba pequeñas cosas de su vida nueva—cosas que antes habría despreciado por “no ser importantes”—y Adela se sorprendía de lo fácil que era reír cuando él no estaba mirando el pasado con dureza.

—¿Te gusta más el mar o la montaña? —preguntó Lukas de pronto, acomodándose en su silla para verla mejor.

Adela sonrió, pensándolo un segundo.

—El mar… pero el mar con viento suave. No me gusta cuando golpea demasiado.

—Entonces te va a encantar el lago que está cerca de aquí —dijo él—. Tiene ese aire… como de promesa.

Adela se rió bajito.

—Tu hablás como si todo fuera una promesa.

—Capaz que lo es —respondió Lukas, y luego bajó la mirada, como si le costara volver a un tema más serio.

—Adela… —dijo al fin—. Desde que viniste a Alemania… ¿sabés algo de tu marido?

Adela se quedó quieta. Su sonrisa se fue apagando despacio, sin dramatismos, pero con sinceridad.

—No —respondió—. No sé nada.

Lukas asintió, como si ya lo hubiera sospechado, y aun así necesitara oírlo.

—¿Lo último que supiste… fue lo de Paraguay, verdad?

Adela apretó la manta entre sus dedos.

—Lo último que supe de él fue que estaba en la cárcel por apuestas ilegales. Eso fue lo que me llegó… y después nada.

Lukas respiró hondo, y su voz se volvió más cuidadosa.

—¿Y ya te divorciaste de él?

Adela negó despacio.

—No. No me hedivorciado.

—¿Entonces…? —insistió Lukas, aunque no con presión, sino con preocupación real.

—Tengo que viajar a Paraguay —explicó Adela—. Tengo que ir allá para firmar. Para que el divorcio sea oficial. Si no… no se puede cerrar.

Lukas la miró con una mezcla extraña de ternura y determinación, como si quisiera cargar parte de ese peso con solo estar cerca.

—Cuando puedas… lo hacemos —dijo—. Paso a paso.

Adela lo observó, conmovida, pero también consciente de que había cosas que no se podían acelerar.

—No quiero que esto te afecte —murmuró.

—Me afecta porque eres tu —respondió Lukas, y esa frase le salió como verdad, sin estrategia.

Adela soltó el aire que llevaba guardado y volvió a sonreír, pequeña, real.

—Entonces… primero el lago, después Paraguay —dijo, intentando que el futuro sonara menos pesado.

Lukas le devolvió la sonrisa.

—Trato hecho.

1
mariela
Por fin Lunas decidiste ir a Brasil a contarle la verdad de tu salud a tu madre veremos como reacciona al ver Adela y saber que va a tener un nieto.
mariela
Adela y Lukas ya se atrevieron a dar el paso para hacer el delicioso 😋😋😋🤤🤤🤤 y funcionó perfectamente y ahora con Luci posesionada de la cama y la casa huele a hogar por fin Adela se olvido por un momento de todo.
mariela
Ya Adela esta empezando a dejar que el dolor por la perdida de Jorge se transforme en amor que no lo olvidara nunca pero ella tiene que aprender a vivir y ser feliz con ese amor que le ofrece Lukas.
mariela
Porque le tiene tanto miedo a Aldo que venda su casa y se divorcie de esa escoria Lukas tiene dinero y puede contratar a un buen abogado que saque a ese lastre de encima.
mariela
Muy bonias palabras y consejos de Estafania a su hermana Adela se esta auto castigando porque si siente alegría, si ríe, si ama estará faltando a la memoria de su hijo Jorge y se es dolorosa la muerte de un hijo pero la vida continua y por eso no es faltarle a su memoria honralo recuerdalo con amor infinito fue tu hijo por 9 años siempre lo vas adorar.
Te mereces una oportunidad de ser feliz al lado de Lukas no lo pienses y deja te querer y quiere tu también.
mariela
Adela hablar de tu pasado y la muerte de tu hijo que es doloroso por las circunstancias en que sucedio esa tragedia te hace bien desahogar ese pesar que llevas y así Lukas sabrá de tu tristeza.
mariela
Que gustos tenía Estefi que nadie la quería y la juzgaba porque si era lesbiana porque criticar cada quien tiene sus gustos y quien la comprendió fue Hans y no la juzgo.
Lukas lo que hace el amor saliste de tu casa a respirar el mismo aire que Adela.
mariela
Ya comenzo sutilmente el cariño entre Adelante y Lukas que puede llegar al amor verdadero que tanto necesitan los dos.
mariela
Lukas llego la horma de tu zapato la que te hará fortalecer ese cuerpo y puedas volver a caminar así sea con un bastón pero de pie.
mariela
🤣😂🤣😂 Lukas te llego la generala que te pondrá firme para que respete que pensaste que Adela se iba a dejar por ti si tu pasaste muchas cosas hasta ser herido y quedar discapacitado ella también esta a dando por un dolor fuette.
mariela
Creo que Hans involucrara a Adela con su jefe como enfermera para cuidar su salud y ella para que se distraiga y salga de esa rutina pensando en el pasado sabemos que la muerte de su hijo no se olvidara nunca es una herida abierta que la acompañara toda la vida pero ella tiene que levantarse y salir adelante.
mariela
Adela es lo mejor salir de ese circulo vicioso vete con tu hermana para Alemania hasta puedes conseguir trabajo cambiar de ambiente y no ver al vicioso de Aldo.
Claudia Patricia Cruz Saa
Adela tú eres la mayor responsable de lo que le pasó a tú hijo por no haber lo protegido de ése delincuente que le diste como padre, porque aún sabiendo lo que pasaba te hacías la ciega para no proteger a tu hijo así que ahora no te quejes ni hagas culpables a otros por lo que era tú deber hacer
mariela
Que dolor tan grande para Adela la muerte de su hijo por culpa de el juego y el vicio de Aldo y el tranquilo no le dolió no vino llorando nada desgraciado menos mal saliste de ese lastre esa escoria que no sirve para nada.
mariela
Que hdp no estar en el velorio y entierro de su hijo porque según el no era el momento Adela mandalo para la 💩💩 que se vaya ese desnaturalizado y desgraciado de Aldo no merece estar a tu lado después de la muerte de Jorge.
Mary Ney
Que dolor que sinvergüenza ese Aldo no le dolió el hijo
mariela
Que fuerte lo que le esta sucediendo a Adela su hijo murió por culpa de su propio padre y ahora ese dolor no lo superara nunca.
Claudia Patricia Cruz Saa: La culpa no es sólo del padre de ella aún más.
por que tenía que haber protegido a su hijo y no lo hizo, porque cuando una persona tiene vicio no le importa la vida de otros sólo piensan en mantener su vicio
total 1 replies
mariela
Pobre Adela ver a su hijo herido por culpa de su padre por deudas de juego y la advertencia fue contra el pequeño Jorge que no tiene nada que ver con razón la hermana de Adela le dijo dejalo y ella de necia creyendo en promesas vacías lo dejo estar.
mariela
Adela ese Aldo es un hombre con demasiados vicios y problemas y siempre tu se lo solucionas suelta a esa escoria que no sirve ni para esposo menos para padre.
mariela
Ese Aldo es un vicioso ludópata que por lo visto no esta pendiente de su familia se desaparece veremos que es lo que pasa con esta pareja.
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