Una joven pierde el conocimiento tras un accidente, en sus últimos momentos le pide a los dioses poder ver una vez más aquella novela que solía ver con su madre.
En un pestañeo, renace como uno de los seres más débiles de la novela, un simple y adorable slime.
Ahora ese pequeño slime tendra que derrotar a God el rey de los monstruos, si es que quiere regresar a la Tierra con sus seres queridos.
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Capitulo #19: Noche Roja
El barrio de las cortesanas era un lugar tranquilo, fuegos artificiales iluminaban el cielo en cada noche, en tiempos de invierno siempre había clientes pero desde hace unos meses, la tranquilidad fue interrumpida por una invasora, el príncipe que creció con cortesanas y que era amado por todos, era el culpable de esa amenaza.
Su hija de otro mundo había regresado a su vida para recordarle su responsabilidad de forma explosiva. El barrio se llenó de estruendos que hacían temblar el suelo, dos cazadoras estaban peleando a muerte contra uno de los elegidos por el rey oscuro.
—¡¿Qué pasa?! ¡Slime! ¡¿Ya te cansaste?!
“¡M-mierda! ¡Su fuerza no se redujo ni un poco al dividirse! ¡¿Cómo es que sigue siendo tan fuerte?!” Pensé resistiendo a sus ataques con ayuda de mi espada y el tercer ojo
Ese caos y destrucción, lo hizo actuar, antes de ir a pelear con sus compañeras se dispuso a evacuar su segundo hogar.
—¡Esto es una emergencia! ¡Todos vayan a los carruajes! ¡Rápido!
—¡Por aquí! ¡Rápido! —gritó mi maestra Yui-to—.
—¡Muevanse! —añadieron mi madre y el hermano gemelo de mi maestra—.
Cuando la gran parte de las personas fueron evacuadas, en el cielo se vio y se escuchó un relámpago sonó al ritmo de un pálpito de un corazón.
Con un gritó cargado con toda su fuerza, una ráfaga de fuego helado impactó contra Aishi partiendola por la mitad y destrozando el suelo con brutal impacto del relámpago que desprendía el príncipe de su espada.
La fuerza fue tanta que creó un inmenso cráter en el centro del barrio de las cortesanas, por primera vez pude ver caer esa maldita sonrisa soberbia que tenía Aishi.
—Siento la tardanza, chicos
—Pa… papá… —sollozó mientras se dividía en otras dos Aishi—.
Ahora eran cuatro de ellas, solo que las otras dos eran distintas, estaban algo deformes, con eso estaba claro que su división tenía un límite y no infinito. Apreté con más fuerza el mango de mi espada al verlas, volví a usar la pluma para curar mis heridas, solo que está vez no se curaron en su totalidad.
—Red, ya no uses tu reliquia. Es obvio que tienen un límite y es mejor no depender de ellas
—S-sí, ya-ya me di cuenta, su majestad
—¿Por qué me haces daño? ¿Soy tu hija? Papito
—¿Quién? ¿Yo? ¿Me hablas a mí? —preguntó confundido—.
—¡¡Papá!! —rugieron enfurecidas mientras esas tres Aishi se lanzaban hacia Xian Zhu para matarlo con sus cartas del tarot y sus brutales puñetazos—.
—¡Red! —ordenó mientras sus guantes blancos brillaban con intensidad—.
—¡Sí!
Con mi espada detuvo los ataques de la Aishi original, para darle la oportunidad a Xian Zhu de carbonizar a las otras dos con los relámpagos que desprendía su espada.
A diferencia de antes ya no hubo más divisiones, lo que nos dio una idea a los dos, la única forma de matarla era hacerle tanto daño que le sería imposible sobrevivir a sus pedazos. Aishi tras ver que su padre había llegado para matarla, dejó de sonreír, sus lágrimas se tornaron negras, unas inmensas alas emplumadas salieron de su espalda y una aureola decoró su cabeza
—Red… Esto ya es suficiente —una ventisca salió disparada hacia nosotros debido a la liberación de toda su fuerza, debido a la fuerza del viento salí disparada pero Xian me sujetó de mi ropa—. ¡¡Voy a matarte!! —la otra Aishi de forma inesperada se transformó en una gigantesca hacha de hueso y apareció en la palma de Aishi en un parpadeó—. ¡¡Y voy a recuperar a mi papá!! —rugió lanzándose hacia mi—.
Sabíamos que solos estaríamos muertos contra ella, por lo que los tres trabajamos en equipo para poder darle una batalla más equilibrada.
Xian se encargó de atacar, mientras que nosotros al ser más débiles solo nos enfocamos en defender, los tres nos forzamos a trabajar de forma sincronizada ya que de no hacerlo perderíamos la vida.
Mi cuerpo ardía por el sobreesfuerzo de mantenerse en pie, mis oídos pitaban, mi visión se estaba poniendo borrosa con cada segundo, mi corazón latía a mil por hora.
Mis heridas que se habían curado antes se abrieron con el choque de ataques, aún con el cuerpo llegando al límite del colapso, teníamos que resistir, y seguir peleando.
No podía quedarme atrás, Akane y Xian Zhu también estaban dando todo contra Aishi, así que me vi forzada en usar todo de mi ser, para evitar algunos ataques tuve que usar mi estrategia de cambiar mi forma en medio de la batalla de Slime a Humana y viceversa.
Los civiles a lo lejos solo veían las explosiones y escuchaban los estruendos creados con el choque de nuestras espadas con esa hacha, el barrio de las cortesanas durante la pelea fue envuelto en una destrucción que crecía con cada segundo.
Solo se podía oler tierra quemada, sangre, sudor y acero quemado. Con nuestro trabajo en equipo pudimos abrirnos una puerta hacia el arcángel que teníamos frente a nosotros.
—¡¡Xian!! —gritamos al mismo tiempo mientras le dábamos una oportunidad para que matara a Aishi—.
Xian Zhu se impulsó hacia ella para darle el golpe de gracia a Aishi, solo que antes de que pudiera lograrlo, un susurró se escuchó.
—Es hora de dormir papá —susurró Aishi—.
Al igual que antes un estallido eléctrico salió disparado de Aishi, solo que a diferencia de antes nos alcanzó a todos para darnos una dolorosa descarga eléctrica. Mientras nosotros caímos al suelo con el cuerpo entumecido e inmóviles por el dolor, Xian se mantuvo firme para seguir con su ataque, sin que Aishi se lo esperara, Xian alcanzó a destrozar el hacha con su espada y pudo hacerle una profunda herida a Aishi en el pecho.
—Tsh, mal-maldita sea… fallé —jadeó mientras temblaba por el dolor—
—¡¡Pa-papá!!
Aishi enfurecida no dudó en atacarlo a puño limpio, Xian hizo lo posible para resistir a sus puñetazos con su espada el tiempo suficiente, para que nosotros volviéramos a estar en pie.
—¡¡Te mataré!! ¡¡Te voy a matar para después revivirte con ayuda de mamá!! ¡¡Así seremos una familia perfecta!! ¡¡Papá!! —rugió atacando a Xian—.
—Tsh, deja de hablar tú… ¡¡Tú no eres la verdadera Aishi!!
—¡¡Cállate!! ¡¡Soy tu hija!!
Antes de que Xian fuera asesinado a puño limpio por Aishi, Akane usando toda la fuerza que le quedaba cortó sus brazos con rapidez dejando una estela morada detrás suyo.
—¿Qué?
En un parpadeo él rugido de un dragón se escuchó a lo lejos, acompañado de un fuego azul tan llameante como un feroz relámpago.
—Impo…
De pronto mi espada cortó su pecho, había usado toda mi fuerza que ardía en mi corazón para poder ayudar a Xian a dar otro golpe de gracia, desintegrando parte de mi ropa en el proceso.
—No… no… no…
Nuestro chi se impregnó en sus heridas por lo que le costaba regenerarse aparte de que nuestros últimos ataques antes de caer al suelo sin nada de fuerza, le trajeron recuerdos del pasado.
—Imposible… ¡Imposible! ¡Ellas no pueden estar en vida! ¡¡Ellas no pueden ser estos insectos!! —gritó frustrada y rompiendo en llanto—.
Pero antes de que pudiera seguir llorando Xian se lanzó hacia ella para terminar con su sufrimiento, solo que Aishi antes de volverse cenizas uso la poco fuerza que le quedaba para intentar matarnos con una mortal explosión.
Solo pude ver su rostro lleno de miedo por recordar a viejos enemigos, después de eso, todo se volvió oscuro. No sabía si habíamos vencido o habíamos muerto, solo hubo una inquietante oscuridad.