NovelToon NovelToon
MAS ALLA DE LA TORMENTA

MAS ALLA DE LA TORMENTA

Status: Terminada
Genre:Casarse por embarazo / Reencuentro / Embarazo no planeado / Completas
Popularitas:220
Nilai: 5
nombre de autor: Cecilia Ruiz Diaz

Más allá de la tormenta es la historia de Juan Manuel, un hombre noble y humilde que se enamora de Adela, una joven que trabaja en una casa de placer, Pero la vida no los deja estar juntos. todo cambia cuando nuestro protagonista recibe una herencia de su padre y por vueltas del destino, se casa con Elena, una joven un poco rebelde y de ciudad, que debe adecuarse a la vida en el campo.

NovelToon tiene autorización de Cecilia Ruiz Diaz para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

CAPITULO 19: 1881

CAPÍTULO 19: 1881

 El tiempo siguió su curso y el año nuevo llegó. Ese enero de 1881 pasaba muy apacible. Elena se amoldaba cada vez más a su nueva vida, claro que por momentos, sobre todos cuando estaba sola en su cuarto por la noche, recordaba a su madre, sus hermanas, a su padre también... Sobre todo, extrañaba a su adorada ranita, Rosalía, necesitaba sus caricias, comprensión y consejos. También se preguntaba ¿Que sería de la vida de Pedro? ¿Aún la recordaría?

 Pero en la mañana despertaba entusiasta y activa. Cada vez ayudaba más a María en la cocina, si seguía así, pronto podría elaborar algún menú, ella sola. En ocasiones iba a lavar ropa al río con Carito o alimentaba a sus ovejas con amor, quienes apenas la veían, iban a su encuentro desesperadas. Pero su jardín se había convertido en su actividad favorita, cuando caía el sol, salía a atender sus flores, las regaba, las observaba como crecían día a día, le quitaba la maleza y su adquiría una nueva, la plantaba.

 Era su momento favorito del día, ya que casualmente a esa hora, Juan Manuel llegaba de recorrer las vacas, que habían llegado hacia muy poco tiempo. Se bajaba de su caballo, muy sudado, se quitaba la camisa y se tiraba agua encima, como todos los días. ella lo observaba sentada entre sus flores, mientras simulaba cortar maleza, veía que él también la observaba desde donde estaba. A Elena no le importaba, le gustaba tener ese momento íntimo con su esposo, el cual, jamás mencionarian, si por casualidad, cruzaran algún diálogo.

 Una tarde se acercó Carito y se quedó observándola, ella no se percató de su presencia, con la vista entretenida en el espectáculo.

-¿Entretenida con el paisaje?- pregunto divertida la muchacha.

-¿Que?- pregunto Elena reaccionando -No... Eh, yo... Solo quitaba maleza.- respondió mientras Carito reía.

-No quería interrumpirla, pero un mensajero trajo esto pa' uste'.- dijo entregándole una carta.

 Elena se paró rápido y la tomo con entusiasmo. Era de su hermana amparo, se quedó viendo el sobre por un momento, pero luego la abrió con avidez, mientras se sentaba en el césped.

-Gracias, Carito.- dijo y de sus ojos ya comenzaban a brotar lágrimas antes de comenzar a leer.

 [Querida Elena:

                          Hermana mía, te escribo estás líneas, para contarte cómo ha ido todo por

 Déjame decirte que ya aún no os hemos acostumbrado a tu ausencia, cada día se te extraña más. Quizás a quien le pese más sea a madre, pero padre la ha convencido para que pase unos días en la finca de Pánfilo Miranda, ahora está mucho mejor de salud.

 Pero no ha ido sola, ha ido con Leonor, quien está aquí ahora, a propósito, para que te cuente cosas de otro entorno, como que se habla de la creación del primer hospital infantil, aquí en Madrid, a mediados o fines de año, algo que a ti te encantaría.

 Regresando con Leonor, le advertí que tuviese cuidado con. Ese vegete baboso, el cual no quiero volver a mencionar para ni incomodarte, pero ya logrado mantener la apropiada distancia. Después de todo, tiene tantos pretendientes, pero ha dejado de mostrar interés por el casamiento. Dice que solo quiere divertirse hasta que encuentre a su príncipe azul.

 Armand me ha dicho, que tal vez está carta llegué al rededor del 20 de enero del próximo año, justo el día de nuestra boda. Toda felicidad de ese día nunca será completa sin tu presencia, querida hermana, pero intentaré poner lo mejor de mi, y ruego porque pronto nos volvamos a ver. Tal vez ustedes vengan, o nosotros podamos ir luego de que Armand termine de ver unos negocios que está atendiendo de vuestro esposo.

 Sin más que deciros, me despido.

       Se te quiere y extraña.

                 Tus hermanas Leonor y Amparo.]

  Elena no pudo lograr derramar las lágrimas reprimidas luego de leer la misiva de Leonor. Leonor siempre había Sido más distante con ella, a diferencia de Amparo que siempre fue más cariñosa y atenta. Pero sus palabras estaban tan llenas de cariño, algo que lleno de pena y nostalgia su corazón.

-¿Le sucede algo?- pregunto Juan Manuel, quien se había acercado sin que ella lo note.

 Elena la miro por un pequeño lapso de tiempo. Y rápidamente se levantó del piso y se secó las lágrimas.

-Nada, me ha escrito mi hermana.- respondió.

-¿Pero sucedió algo?- insistió él.

-Sí, sí ¿Qué se le ofrece?- pregunto para cambiar de tema.

-Me ha llegado una invitación para una fiesta en Buenos Aires ¿Quiere ir?- pregunto su esposo -Tengo que asistir y de paso atiendo otros asuntos.-

-¡Claro que sí!- respondió efusiva. Por fin saldría de allí y participaría de un evento, ya que antes su padre no la dejaba mucho, por ser muy joven.

-Bueno, prepárese Lara mediados del próximo mes, el viaje no es corto, y tenemos que salir antes por mis trámites de exportación.-

 Elena sintió efusiva con la cabeza, regalándole otra sonrisa de alegría.

Al día siguiente, saco un par de sus vestidos elegantes y se los probó. Tenía que ver cuál usaría para viajar, para estar allá y para la fiesta.

Trataba de acomodárselo, pero había algo extraño... No le prendían bien. Se enderezaba, se erguía, pero no había caso... por más que Carito luchaba, no prendían.

-¡Enderece, enderece, señora!- exclamaba la muchacha.

-No puedo Carito...- dijo ella lanzando un suspiro agotador -Creo que tanto guiso y torta frita han surtido efecto.-

-Pero no es todo, es está parte nomás.- respondió Carito señalando la zona del busto -¿O no se ha dado cuenta como le han crecido los pechos y las caderas?-

-¿De verdad?- pregunto ella sorprendida -Siempre quise esto, Pero ahora... ¿Qué me pondré?- pregunto preocupada.

-No de "Priocupe", que yo no, Pero la María sabe mucho de costura. Le preguntaré que se puede hacer.- la consoló Carito.

Así, días más tarde, estaban viajando junto a Carito, que Juan Manuel le había pedido que los acompañe, sobre una diligencia, rumbo a la ciudad que tanto le había gustado.

Con la ansiedad que sentía, el camino se había hecho largo, pararon a un paraje del camino para descansar. Hasta que, al fin, entraron a la ciudad, luego de un recorrido importante, llegaron hasta una casa de dos pisos, no muy grande, pero se notaba lujosa.

Juan Manuel, le había pedido a su notario, Figueroa, que contraté a dos o tres personas de confianza, para que organicen todo en casa de su padre antes de que lleguen. Era la primera vez que la veía, pero trato de actuar con naturalidad. Se quedó absorto al pensar, que su madre había pasado ese suelo, tocado esos muebles, cuando trabajo allí y se enamoró de su padre.

Cuando entraron, los atendió una mujer.

-Yo soy Ramona, yo los voy a atender. Por ahí anda mi esposo, Edmundo, pa' lo que necesiten.- respondió la mujer.

-Por favor, dele la mejor habitación a la señora y una cerca a Carito. Yo tomaré cualquier otra.- ordeno él.

-¿Otra?- pregunto Ramona sorprendida.

-Pero no hace falta que sean la mejor habitación...- objeto Elena.

-Sí, hacer falta.- la contradijo Juan Manuel.

Luego, cada cual se fue a su cuarto. Él de él era muy grande, quedó muy impresionado. Si así era el suyo, se imaginó como sería el de Elena.

Más tarde, parado frente a la chimenea de la casa, estaba pensativo, imagino cuántas veces habría estado su madre mareada allí. Llegaron Elena y Carito, su esposa se veía especialmente bonita con sus antiguos vestidos, aunque todavía no entendía en por qué.

-Bueno, me han comentado que necesita algunos vestidos.- le dijo -Yo mañana estaré ausente todo el día, y probablemente gran parte de pasado también estaré ocupado, Pero me dijeron que aquí, a dos cuadras, hay una tienda muy elegante en dónde confeccionan vestidos a medidas... ¿Por qué no aprovecha para comprar todo lo que necesite?-

-No, Gracias.- respondió y luego miro fijo a Carito por delatarla.

-Insisto, vestido y todo lo que necesite.- volvió a decir él.

-Pero es que María me ha refaccionado los míos...- trato de excusarse.

-No nos iremos de aquí hasta que no se compre vestidos y... ¿Qué harán Julieta y Romeo sin usted? Piénselo.- la persuadió él.

-Esta bien.- se dió por vencida Elena.

1
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play