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ÁMAME SIN MEDIDA.

ÁMAME SIN MEDIDA.

Status: En proceso
Genre:Malentendidos / Reencuentro / Triángulo amoroso / Romance
Popularitas:2.7k
Nilai: 5
nombre de autor: Luna stars

Dicen que la venganza sabe dulce al principio, pero que termina dejando un sabor amargo que ni el tiempo puede borrar.
Ella lo creyó culpable de su dolor y dedicó cada latido, cada suspiro, a destruirlo. Pero lo que no imaginó era que al herirlo, también desgarraba el corazón de un hombre que solo deseaba amarla incondicionalmente.
Él, marcado por las sombras de un error que nunca cometió, vio cómo el que creía el amor de su vida se le escapaba de las manos sin poder hacer nada, roto antes de poder florecer.
Pero entonces apareció ella, luminosa, inesperada, distinta. Ella que con su sola presencia lo sacaba de su zona de confort, irritandolo a cada momento. Sin embargo, con una sonrisa era capaz de desarmar a cualquiera provocando que su corazón temblara sin medida.
El destino ya había trazado un camino, pero la venganza lo torció… Ahora, se trazaba uno nuevo en el cual ninguno de los dos estaba dispuesto a perder.

NovelToon tiene autorización de Luna stars para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

¡¿Estás celosa?!

Hay momentos en la vida que nos toman por sorpresa, situaciones en las que simplemente no sabemos qué pensar ni qué decir. Especialmente cuando debemos lidiar con personas difíciles de comprender, esas que hoy se muestran de una forma y mañana de otra completamente distinta. Y está, sin duda, era una de esas situaciones.

Sofía fingía leer el menú, aunque en realidad no estaba prestando atención a nada de lo que decía. Las letras se mezclaban frente a sus ojos mientras sentía la mirada de Maximiliano fija en ella. Y no era para menos, desde la última vez que se vieron, Maximiliano estaba actuando de una manera extraña y eso era inevitable que no la desconcertara, pero debía recuperar el control.

— Si sigues mirando la carta de esa manera vas a hacerle un agujero.  — Comentó él con tranquilidad, sacándola de sus pensamientos.

— Estoy eligiendo. — Respondió Sofía sin levantar la vista. Debía encontrar la manera de cambiar la atmósfera.

— Llevas cinco minutos en la misma página. — Refuto el con una leve sonrisa.

Sofía cerró el menú con un leve golpe y levantó la mirada. Para Maximiliano fue algo gratificante porque eso significaba que ella estaba perdiendo el control de la situación.

— ¿Siempre eres así de desesperante? Creo que no te he conocido lo suficiente.

Maximiliano estaba a punto de responder cuando una voz femenina los interrumpió. Lo que lo hizo maldecir internamente. Lo que menos deseaba era ser interrumpido, sobre todo porque esa cena con Sofía se estaba volviendo más divertida. Pero de inmediato, una idea cruzó por su mente.

— Maximiliano… ¿eres tú?

Ambos giraron la cabeza observando a una bella mujer alta, elegante, vestida con un ajustado vestido negro, la cual se acercaba a la mesa con una sonrisa que dejaba muy claro su intención. Su cabello oscuro caía sobre sus hombros como una hermosa cascada y sus ojos radiantes.

— Sabía que eras tú. — Continuó mientras se detenía junto a la mesa. — Hace años que no te veía.

Maximiliano tardó un segundo en reconocerla. Para él siempre ha sido fácil recordar los rostros de aquellos que se cruzan por su camino, aunque no fueran importantes.

— Claudia, ¿como estás? — Preguntó con calma mientras observaba de reojo a Sofía.

— Así que todavía recuerdas mi nombre. — Dijo ella con una sonrisa coqueta.

Sofía observaba la escena en silencio. La mujer ni siquiera se había molestado en mirarla. Era como si fuera un simple adorno en el lugar, lo cual le estaba generando molestia. ¿Por qué tenía que llegar alguien en ese preciso instante? Aunque eso debería hacerla sentir aliviada, porque de esa manera podría evadir la actitud extraña de Maximiliano, era todo lo contrario porque estaba sintiendo algo que no le agradaba. Celos.

— ¿Puedo? — Preguntó Claudia apoyando una mano en la mesa sin esperar respuesta.

Su mirada estaba completamente fija en Maximiliano, ignorando por completo a Sofía, lo que la hizo rodar los ojos con fastidio.

— No sabía que habías vuelto a la ciudad. — Continuó. — Siempre pensé que cuando regresaras me llamarías.

Sofía arqueó una ceja lentamente ante ese reclamo. Pero a diferencia de ella, Maximiliano, permanecía tranquilo. La situación se estaba dando tal como él lo esperaba.

— He estado ocupado en la empresa, además de otras cosas importantes. — Respondió él cuidadosamente.

— Eso puedo imaginarlo. — Respondió ella recorriéndolo con la mirada sin ningún disimulo. — Aunque debo decir que sigues viéndote incluso mejor que antes.

El silencio en la mesa se volvió tenso. Sofía tomó su copa de agua con una elegancia calculada. Al parecer ella estaba sobrando en esta situación, porque esa mujer parecía querer devorar a Maximiliano en ese instante, y eso, la estaba irritando.

— Disculpa. — Intervino ella finalmente con una calma que no coincidía con el leve brillo peligroso en sus ojos. — ¿Vas a sentarte o solo planeas quedarte ahí devorándolo con los ojos?

Claudia pareció notar su presencia por primera vez, o solo estaba fingiendo. Pero eso ya no importaba,  observó a Sofía de arriba abajo con una sonrisa ligera.

— Oh… no sabía que estabas acompañado. — Dijo con fingida inocencia.

— Evidentemente no lo notaste. — Respondió Sofía con un tono suave pero afilado.

Maximiliano ocultó una sonrisa. Al parecer una mujer como Sofía si podía sentir celos , eso solo confirmaba lo que él esperaba encontrar con este encuentro.

— Claudia, ella es Sofía. — Dijo él con calma sin perder de vista las expresiones de Sofía.

— Un gusto. — Dijo Claudia sin demasiado interés centrando su atención nuevamente en Maximiliano, ignorando nuevamente a Sofía. — Deberíamos ponernos al día algún día.  Me encantaría recordar viejos tiempos.

Sofía inclinó ligeramente la cabeza, dejando la copa sobre la mesa con calma. Y casi como un susurro hablo, pero aunque ella pensaba que no iba a ser escuchada, sus palabras no pasaron desapercibidas por Maximiliano quien no perdía ni un mínimo detalle sobre ella.

— Es curioso la facilidad con la que algunas personas recuerdan el pasado… incluso cuando el presente está justo frente a ellas.

Claudia frunció ligeramente el ceño. Al parecer también escuchó sus palabras, mientras que Maximiliano la observaba con evidente diversión.

— Bueno. — Dijo Claudia finalmente. — No quiero interrumpir su cena. De todas formas… si algún día quieres recordar viejos tiempos, sabes dónde encontrarme.

Maximiliano simplemente asintió. Y cuando finalmente se marchó, el silencio volvió a la mesa. Sofía tomó nuevamente el menú, pero no pudo evitar ser sarcástica.

— Interesante amiga. Al parecer, Valeria tenía bastante competencia. — Comentó con indiferencia.

Maximiliano la observó fijamente, por supuesto que sus palabras estaban llenas de peligro, y eso le resultaba bastante divertido. Jamás pensó volver a sentirse de esa manera, y mucho menos con ella.

—¿Estás celosa? — Pregunto sin rodeos.

— ¿Disculpa? — Esa pregunta hizo que Sofía levantara la mirada inmediatamente.

— Estás celosa.

Sofía soltó una pequeña risa incrédula. ¿Celosa? Por supuesto que lo estaba, cómo podría ese hombre frente a ella coquetear con otra estando ella presente. Pero esos eran sus sentimientos, los cuales no podía sacarlos a relucir mucho menos frente a él.

— Maximiliano, por favor. Eso es totalmente ridículo. El hecho de que me divierta molestándote, no significa que tenga sentimientos reales hacia ti.

— ¿Entonces no te molestó? — Pregunto mientras se levantaba de su lugar dirigiéndose hacia donde ella estaba. — Entonces explícame por qué tu mirada parecía capaz de incinerarla hace unos minutos.

Sofía lo fulminó con la mirada dándose cuenta de sus intenciones. Al parecer no ha estado ocultando muy bien sus emociones y eso la pone en riesgo de que sus sentimientos sean descubiertos.

— Tal vez porque estaba invadiendo nuestra mesa. — Dijo con indiferencia disfrazada. — Odio ser interrumpida cuando estoy fuera de la oficina, sobre todo si es una situación personal.

— Probablemente. O tal vez… — Antes de que Sofía pudiera reaccionar, se detuvo a su lado. — …porque no te gustó cómo me miraba.

Sofía sintió su cercanía como una descarga eléctrica. Maximiliano estaba siendo bastante atrevido. Lo más gracioso era que parecía como si los papeles se hubieran invertido.

— Vuelve a tu lugar. — Murmuró. Pero él ya estaba inclinándose hacia ella. — Maximiliano…

Sin esperarlo, su mano se apoyó suavemente en el respaldo de la silla, atrapándola entre su cuerpo. Ella se sentía desconcertada ante esta situación, sobre todo porque estaba actuando de esa manera en público.

— Dime que no te molestó. — Susurró cerca de su oído, provocando que el calor de su voz hiciera que Sofía se estremeciera.

— No… me… molestó. — Hablo ella con nerviosismo.

— Mientes. Siempre haces lo mismo. — Murmuró él.

Antes de que pudiera responder, Maximiliano tomó suavemente su barbilla obligándola a mirarlo. Sus ojos estaban llenos de esa intensidad que siempre lograba desarmarla, dejándola completamente indefensa.

Y entonces la besó. Pero este no fue un beso suave ni tímido. Este era un beso profundo, cargado de toda la tensión que se había acumulado entre ellos. Sofía intentó resistirse al principio, sorprendida por el atrevimiento, pero solo le tomó un segundo rendirse ante él.

Porque en el fondo llevaba días  deseando exactamente esto. Volver a sentir su labios sobre los de ella. Y sin poder evitarlo, sus manos se aferraron a la camisa de Maximiliano mientras el mundo a su alrededor parecía desaparecer. Y cuando finalmente se separaron, ambos respiraban con dificultad.

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Maria Elena Martinez Lazaro
hay no, que rabia me da que cada vez que van a decir algo importante alguien tiene que abrir la puerta e interrumpir, no puede ser yo también quiero saber que paso con el desalmado de su papá
Maria Elena Martinez Lazaro
Dios mío que incertidumbre quien será esa persona que entró así y a quien llamó Fernanda
Maria Elena Martinez Lazaro
Que bien por Sofía y Maximiliano 👏👏👏que bueno que salió a defender el honor de su furia esposa 🤭🤭. Por favor querida autora Luna no te demores mucho en subir capitulos quedé perdida y me tocó volver a leer de nuevo para poder cogerle el hilo
Maria Elena Martinez Lazaro: gracias y bendiciones
total 1 replies
Maria Elena Martinez Lazaro
Excelente la historieta
Margalenis
la verdad es q no he entendido es nada esto está enredado
Lucenid Perez Quintero
espero nuevos capítulos 🤭🤭
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