"–. Buscaba algún rastro de luz en él. Pero lo que encontré fue el amor–"
Evangelina intenta demostrarle a su padre que es lo suficientemente capaz de dirigir la mafia como su hermano menor Pietro.
En su camino conoce a Hugo, quien criado por su abuelo está lleno de maldad y oscuridad, la llegada de Evangelina a su vida le da un giro de 180°.
NovelToon tiene autorización de Thais Perdida para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
19. AMENAZA
HUGO.
Tire a Evangelina Leone hacia mí, llevo mí mano a su cintura y su pecho choca contra el mío. Su mano se sostiene de mí hombro. Empezamos a bailar.
—. No pienses en ellos ahora —le sonrío—. Hablemos nosotros.
Ella me mira con un evidente miedo. Su mano tiembla cuando la sujeto.
—. Volviste... —dice—. ¿Vas a acabar con nosotros ahora?.
—. Exacto, adivinaste —digo afirmando—. Vine por ustedes, todos van a morir.
—. Por favor, Hugo —me mira con miedo—. No empieces esto, te lo suplico, mátame a mí pero no a mí familia.
Aprieto su cintura y ella se tensa de inmediata.
—. ¿Acaso no entiendes aún? —pregunto sonriendo—. Tu estás en mí lista también.
Baja la mirada, intenta alejarse pero yo la sujeto.
—. Escúchame bien —digo mirándola con enojo—. Jamás sentí un odio tan grande como el que siento por ti, espero que sepas que si tu familia muere... Será tu culpa.
Veo como su respiración se acelera, su cuerpo entero tiembla. Un brazo se coloca en mí hombro con fuerza, me giro encontrándome con Renzo Leone.
—. Deja a mí hija ahora mismo —me ordena.
—. ¿Crees que puedes ordenarme, Leone? —le sonrío y miro a todas las personas—. ¿Piensas arruinar una noche tan importante para tu hija?.
—. Papá, por favor no —Evangelina se acerca a su padre—. Aquí no, te lo pido por favor.
Leone sujeta el brazo de ella con fuerza, hace un quejido como si le doliera, ella baja la cabeza. Aprieto los puños conteniendo mí furia.
—. Ve con tu madre y hermanos ahora, Eva —le ordena.
—. Ven conmigo entonces —dice mirándolo—. Te lo pido, por favor.
—. Hija, ahora —la mira enojado.
—. Se parakalo, bampá (Por favor, papá) —le dice.
Hasta griego habla. ¿Cómo no vi?.
—. Den einai i stigmi (No es el momento) —toma su mano.
—. Está bien, hija —suspira y me mira—. No quiero verte cerca de mí familia.
—. Pues que pena —digo y le sonrío—. Y eso que aún no estoy lo que pienso estarlo.
Intenta venir hacia mí pero Evangelina tira de su mano.
—. Lo prometiste –le dice—. Vamos con mamá y mí hermano.
—. Cuídate, Salvador —me amenaza.
...****************...
Salgo de la fiesta satisfecho con el saber que ellos tienen en cuenta que soy una amenaza para su paz y sus vidas.
Llego a mí mansión, me doy un baño y me cambio de ropa. La bajar me encuentro con Creta.
—. Con que has vuelto —me sonríe—. ¿No es así?.
—. Por algo estoy aquí —bajo hasta ella—. Pero me queda la duda de que hace tu aquí.
—. Vine a verte —dice acercándose—. Quizás pueda animarte un poco, como antes.
—. ¿Como antes? —arqueo una ceja.
—. Si... —pasea sus manos por mí torso—. Quiero decir... De esta manera.
Se aleja y se desata su abrigo el cual cae al suelo, dejando ver su sensual vestido.
—. De esta manera... Como antes —me sonríe—. ¿Que me dices?.
—. Mmhh... —la miro de arriba abajo—. Me gusta.
Tomo su cintura y la atraigo hacia mí. Pego mí boca a la suya.
—. Te haré olvidarla —murmura.
—. Cállate —le ordenó.
La llevo hasta la habitación de invitados. La arrojó sobre la cama usa sus codos para levantarse un poco, me mira mientras me quito la ropa.
En medio de esto mí mente imagina el rostro de Evangelina en el de Creta.
—. Hugo... —escucho su voz.
Sacudo mí cabeza pero aún así la veo. No me detengo, llevado por la pasión que solo con ella sentí, es como si mí mente volará hacia dos años atrás, estando con Evangelina en mí cama, una de las tantas veces que le hice el amor.
Aunque no siento lo mismo con Creta en este momento "–. ¿Acaso esa pasión solo la sentiré con ella? ¿Es solo con una persona que se siente eso? –".