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Propuesta Matrimonial Con El Villano

Propuesta Matrimonial Con El Villano

Status: Terminada
Genre:Matrimonio arreglado / Reencarnación / Fantasía épica / Completas
Popularitas:636.2k
Nilai: 4.9
nombre de autor: Melany. v

Charlotte, doncella bastarda de la casa Elara. su destino está maldito por su hermana. la única manera de salvarse es casándose con el hombre más malvado del reino. Nathaniel Cyrus.

Las reencarnaciones tiene a sus favoritos y a sus mejores guerreros.

NovelToon tiene autorización de Melany. v para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capitulo 18: La ley no sirve al justo.

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La corte quedaba a pocas calles del palacio, en un edificio antiguo de piedra que siempre estaba lleno de carruajes. Nathaniel y Charlotte llegaron juntos, sin escolta, solo dos guardias discretos detrás de ellos, porque él no quería convertir el asunto en un espectáculo político. Aun así, apenas bajaron del carruaje varias miradas se clavaron en ellos, funcionarios, escribanos, curiosos que fingían ordenar papeles mientras observaban con descaro.

Charlotte respiró hondo antes de avanzar. Llevaba un vestido sencillo y su figura era recta. No iba a entrar como alguien avergonzado.

Nathaniel caminaba a su lado con el rostro serio y los guantes negros puestos. No hablaba, pero su presencia bastaba para abrir paso.

—¿Estás nerviosa? —preguntó él en voz baja, sin mirarla.

—Un poco —admitió Charlotte—. Pero más molesta que nerviosa.

—Saldremo de esta.

Entraron.

La sala del juicio era amplia, con bancos de madera y una mesa central donde se sentaban los jueces. A la derecha ya estaba la familia Rensford.

Charlie Rensford se veía igual de desagradable que la última vez. Bien vestido, cabello peinado, sonrisa ladeada como si todo aquello fuera una broma que siempre esta a su favor. A su lado, sus padres, rígidos y altivos.

Cuando los vio, Charlie sonrió más.

—Mira nada más —murmuró lo bastante alto—. La pareja feliz.

Charlotte sintió un escalofrío, pero no apartó la mirada.

Nathaniel ni siquiera respondió. Se limitó a observarlo con frialdad, como si estuviera evaluando un problema menor.

Tomaron asiento frente a ellos.

El juez principal entró con varios documentos en la mano.

—Comencemos —dijo sin rodeos—. Familia Rensford contra Charlotte de Elara y el duque Nathaniel Cyrus. Reclamación por incumplimiento de compromiso legal.

Charlotte apretó las manos sobre el regazo.

El abogado de los Rensford se levantó primero.

—Su señoría, presentamos este caso porque la señorita Charlotte estaba legalmente comprometida con mi cliente, Charlie Rensford. Existe un documento firmado por su padre que avala la promesa matrimonial. A pesar de ser mayor de edad, dicho contrato no fue revocado. Por lo tanto, su matrimonio con el duque es inválido.

Dejó un papel sobre la mesa.

El juez lo tomó y lo revisó.

—¿Reconoce esta firma?

Charlotte se inclinó un poco.

—Es la firma de mi padre.

—Entonces el compromiso existió.

—Sí —respondió ella—. Pero fue impuesto. Yo nunca estuve de acuerdo.

El abogado sonrió.

—La ley no exige su entusiasmo, señorita. Solo la validez del contrato.

Nathaniel habló por primera vez.

—Un compromiso no es un matrimonio. Ella es libre de casarse con quien quiera.

—Normalmente sí —replicó el abogado—. Pero este documento especifica exclusividad hasta disolución formal. Lo cual nunca ocurrió.

Charlotte sintió rabia.

—Mi padre nunca me dijo que eso seguía vigente.

—La ignorancia no invalida la ley —contestó el hombre con sequedad.

Nathaniel apoyó los codos en la mesa.

—Presenten todas las pruebas de una vez.

—Con gusto.

Sacaron más papeles.

—Además —continuó el abogado—. El duque mostró comportamiento violento al interferir cuando mi cliente intentó hablar con su prometida. Hay testigos del altercado en la panadería.

Charlie intervino con una sonrisa falsa.

—Solo fui a conversar. Él me golpeó sin motivo. Casi me mata.

Charlotte se levantó de golpe.

—¡Eso es mentira! Me estaba sujetando del brazo. Me quería llevar a la fuerza. Incluso me dejó moretones.

—No hay constancia médica —respondió el abogado—. Solo su palabra.

Nathaniel habló con voz baja.

—Yo lo golpeé.

Todos lo miraron.

—Y lo volvería a hacer si la toca otra vez.

El juez golpeó la mesa.

—Duque, controle sus declaraciones.

—Solo estoy siendo honesto.

El ambiente se tensó.

Charlotte lo miró de reojo. Sabía que estaba furioso, pero su tono seguía controlado.

El juicio continuó durante casi una hora. Todo giraba alrededor del documento del compromiso.

Charlotte sentía que cada frase la empujaba hacia un rincón.

De pronto, un asistente entró apresurado y le entregó una nota al juez.

El hombre la leyó, frunció el ceño y pidió un momento de silencio. Charlotte notó el cambio en su expresión. Nathaniel también.

—Hay nueva información —dijo el juez.

—¿Nueva? —preguntó Nathaniel—. Este caso debía estar cerrado con los documentos presentados.

—Acaba de llegar un registro civil antiguo.

Charlotte sintió un mal presentimiento.

El juez tomó otro papel.

—Respecto a la señorita Charlotte de Elara… se ha verificado su estatus de nacimiento.

—¿Qué tiene que ver eso con el compromiso? —preguntó ella.

El juez la miró directo.

—Mucho.

El silencio fue pesado.

—Según estos registros, usted no fue reconocida legalmente por su padre con su apellido formal.

Charlotte parpadeó.

—¿Qué?

—Su nacimiento fue registrado sin legitimación paterna. Técnicamente, usted figura como hija de una sirvienta, sin linaje noble reconocido.

Las palabras tardaron en encajar.

—Eso no puede ser —susurró—. Viví toda mi vida con su apellido.

—Socialmente, sí —dijo el juez—. Legalmente, no.

Nathaniel se puso de pie.

—Revise mejor.

—El documento viene con sello oficial.

El juez continuó.

—Por lo tanto, la señorita no posee estatus noble. Su matrimonio con el duque, registrado como unión entre nobles, presenta irregularidades graves.

Charlotte sintió que le faltaba el aire.

—Mi padre… nunca… nadie más sabía de eso...

—En consecuencia —prosiguió el juez—, este tribunal declara inválido el matrimonio entre Nathaniel Cyrus y Charlotte. Queda anulado.

El golpe del mazo sonó seco.

—Además, al no poseer título ni legitimidad, la señorita no puede contraer matrimonio con otro noble bajo la ley actual.

La sala estalló en murmullos.

Charlie sonrió abiertamente.

—Qué pena. Ni siquiera eres noble. ¿Ves? Siempre supe que no estabas a mi nivel. Tu padre intentó vender una mercancía en mal estado.

Nathaniel lo miró con una frialdad peligrosa.

—Cierra la boca.

Charlotte seguía sentada, pálida.

El juez añadió.

—El duque, en cambio, sí es legítimo. Su padre reconoció oficialmente su apellido y linaje. Su estatus permanece intacto.

Nathaniel apretó los puños.

Había hecho todo bien. Cada papel, cada trámite, cada firma. Se había asegurado de cumplir la ley al detalle.

Y aun así…

Miró a Charlotte. Ella parecía perdida.

—Esto es ridículo —dijo él con calma peligrosa—. Están anulando un matrimonio válido por un tecnicismo de hace veinte años.

—La ley es la ley —respondió el juez.

—Entonces la ley está mal hecha.

—Duque.

—No he terminado. Apelaremos. Revisaré cada registro de este reino si es necesario.

El juez evitó su mirada.

—Está en su derecho.

Charlotte al fin levantó la cabeza.

—¿Así que mi padre nunca me dio su apellido… y por eso ahora no puedo casarme con nadie?

—Correcto.

Ella soltó una risa pequeña, incrédula.

—Increíble.

Nathaniel se acercó y le ofreció la mano.

—Nos vamos.

Ella la tomó sin discutir.

Al pasar junto a los Rensford, Charlie murmuró.

—Al final nadie te querrá. Ni siquiera él podrá quedarse contigo. Porque es ilegal vivir con otro hombre que no es ni tu esposo o tu familia.

Nathaniel se detuvo.

Lo miró un segundo.

—Has sentenciado tu muerte.

Y siguió caminando.

—¡Juez! ¡Me amenazó!

Charlotte caminaba a su lado en silencio, todavía intentando entender cómo su vida acababa de romperse por una firma que nunca existió.

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Muchas gracias por leer. No olvide dejar su me gusta y su comentario. ❤️

1
Ana Maria
frase del dia: el duque que enamoro a pedradas jajajaja
Maritza Malave
caramba ahora todos son de ella. yo le jalaria de los pelos
Romy
me encantó
Jana Cruz
más que el corazón era la envidia y creerse ser un ser superior
Jana Cruz
pues parece que el principie extranjero que acompañaba a la princesa también se dio cuenta de como es ella
Jana Cruz
cómo que tuyo? con esa actitud no vas a tener ni uno ni ninguno . eres despreciable no mereces ser princesa ni mucho menos reina , para gobernar y mal y maltratar gente mejor estarías en la celda de un calabozo
Jana Cruz
Me gustaría almenos tener uno como ellos en casa que me guise y me cuide🤭🤭🤭🤣
Solo_Ro
Jajajaj! ese detalle es muy importante 😅
Solo_Ro
Pero que envidiosa 🤨...
Solo_Ro
Pregunta ...?! y el té ☕️ feo!!!?
Solo_Ro
Nooo!!! lo puede ayudar sólo si se casa con ella!!!?
Solo_Ro
Mírala a la futura reina!!!!... nos salió maldita...
Solo_Ro
Guau!! que copado...me encantó..
Solo_Ro
Ooh!! Entonces él también lo es!?..
Solo_Ro
Oooh!!!! esa no me lo esperaba
Moyra LeFay
ya me dieron ganas de aprender a cocinar con estos chefs para que me den palasos cuando me equivoqué
RAV
❤️
Rossy 💕
pero me.parece ridiculo, ella le iva a dar algo a cambio de q se casara y ahora siempre no, no entiendo...ella no dio nada .
Luna Yamileth Rojas Hancen: increíble era justo lo que iba a decir 🤣 disque el ganaba algo y ahora se quiere divorciar porque ella ya no lo necesita
total 1 replies
Cafecito ☕
Leonardo tu sabes que hoy no se quema nada y punto y si se quema algo seré yo 👄😏
Diana Gpe Martinez
cada una tiene su esencia
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