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Tentaciones Prohibidas

Tentaciones Prohibidas

Status: En proceso
Genre:Amor prohibido / Romance / Amor de la infancia
Popularitas:15.3k
Nilai: 5
nombre de autor: Yance

El destino vuelve a reunirlos bajo el mismo techo, pero nadie sabe qué traerá consigo este reencuentro.
¿Encontrará Emma a alguien capaz de comprender su corazón?
¿Descubrirá que el amor puede llegar cuando menos lo espera?
¿O será una tentación inesperada la que ponga su mundo de cabeza?
En esta historia, nada está escrito todavía. Los sentimientos crecerán, los secretos saldrán a la luz y las decisiones de sus protagonistas irán marcando el rumbo.
Porque a veces, el corazón desea algo que la razón no sabe explicar… y la vida nos enfrenta a elecciones que jamás pensamos tener que hacer.
Bienvenidos a Tentaciones prohibidas.

NovelToon tiene autorización de Yance para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Tarde de película

Cuando Emma llegó al departamento, Lenna todavía no había regresado de su clase de arte.

Dejó la mochila junto al sofá, se quitó los zapatos y fue directamente a la cocina.

Necesitaba palomitas, Muchas palomitas.

Preparó un recipiente enorme, buscó una bebida fría y recogió su teléfono, los auriculares y una manta suave.

Antes de encerrarse en su habitación, miró el reloj.

Leonardo le había dicho que terminaría una llamada de trabajo y estaría listo en veinte minutos.

Emma sonrió, veinte minutos.

No recordaba la última vez que había esperado algo tan sencillo con tanta ilusión.

Se cambió de ropa, se puso un conjunto cómodo y se acomodó sobre la cama, apoyando varios cojines detrás de su espalda.

Luego abrió la aplicación que Leonardo le había recomendado.

Él ya estaba conectado.

Apareció en la pantalla con una camiseta negra y el cabello revuelto, sin chaqueta, sin corbata y sin la expresión de ejecutivo que acostumbraba llevar durante el día.

Emma lo miró con una sonrisa traviesa.

—Vaya, señor Moretti. ¿Así se presenta usted a una función privada?

Leonardo bajó la mirada hacia su camiseta.

—¿Qué tiene de malo mi vestuario? Me veo guapo ¿O no?.

—Si muy guapo. Solo que pensaba que los grandes empresarios no podian vestirse cómodamente.

—Hablarás de tu padre. Y pensándolo bien yo me estoy acostumbramdo a que las grandes diseñadoras hablen demasiado.

—¡Oye!

Él soltó una carcajada.

Emma se acomodó los auriculares.

Leonardo miró la pantalla, donde aparecía el título de la película.

La propuesta.

—Listo.

—Espera. Tengo que buscar las palomitas.

La imagen se movió mientras Emma se inclinaba hacia la mesita de noche.

Leonardo sonrió al verla regresar con el recipiente entre los brazos.

—¿Has preparado palomitas para un regimiento?

—No sabes la cantidad de esfuerzo emocional que ha requerido mi día.

La sonrisa de él desapareció un poco.

Emma lo notó.

—Estoy bromeando —aclaró—. Aunque sí tengo hambre.

—Come Emma Carter.

—¿No vas a decirme que engordaré?

Leonardo frunció el ceño.

—¿Quién te ha dicho semejante estupidez?

Emma se quedó mirándolo.

—Tu me dijiste en mi fiesta.

—Bromeaba pequeña, no quiero volver a escuchar que insinuas cambiar algo de ti para complacer a otras personas.

La joven sintió un calor agradable en el pecho.

—Entendido, señor guapo.

—Ahora, ¿podemos ver la película?

—Sí, señor guapísimo.

La reproducción comenzó y Leonardo tenía una sonrisa tonta por los cumplidos de Emma.

Al principio intentaron guardar silencio, pero les resultó imposible.

Cada vez que Margaret hacía alguna de sus locuras, Emma soltaba una carcajada. Leonardo intentaba contenerse, aunque terminaba riéndose al escucharla.

—¡No puede ser! —exclamó Emma cuando la protagonista tomó una decisión particularmente absurda.

—¿Qué esperabas? —preguntó Leonardo—. La mujer está desesperada.

—¡Tú no entiendes nada del amor!

La frase salió de su boca antes de que pudiera detenerla.

Leonardo volvió lentamente el rostro hacia la cámara.

Emma dejó de sonreír.

Durante un instante, ninguno dijo nada.

Entonces él preguntó:

—¿Y tú sí? Señorita experimentada.

La joven bajó los ojos hacia sus palomitas.

—No. Supongo que tampoco.

Leonardo la observó en silencio.

Quiso decirle que el amor no siempre era como en las películas. Que a veces se parecía más a una conversación que no te atrevías a tener, a una llamada que esperabas durante todo el día o a una persona cuya tristeza podía arruinarte la noche.

Quiso decirle que empezaba a entenderlo demasiado bien.

Pero no lo hizo.

En cambio, señaló la pantalla.

—Mira. Ahora viene la mejor parte.

Emma levantó la cabeza y sonrió.

—¡No me hagas spoilers!

—La has visto veinte veces, eso es imposible.

Emma rio Y la noche continuó.

Durante casi dos horas, el mundo exterior dejó de existir.

No hubo reuniones empresariales, llamadas pendientes ni documentos que revisar.

Tampoco hubo celos, conversaciones incómodas o preguntas sobre el futuro.

Solo una película, dos pantallas y la risa de Emma llenando el silencio del despacho de Leonardo.

Él había cancelado una reunión que podía haberse prolongado hasta tarde. Había dejado los informes sobre el escritorio y había silenciado el teléfono del trabajo.

No porque tuviera la obligación de hacerlo.

Sino porque había decidido dedicarle aquel tiempo a ella Y, mientras observaba a Emma reírse de una escena que conocía de memoria, se descubrió pensando que hacía mucho que no disfrutaba de una noche tan sencilla.

No necesitaba un restaurante elegante.

Ni una celebración multitudinaria, ni siquiera necesitaba estar en el mismo lugar.

Le bastaba con verla sonreír.

Aquello debería haberlo tranquilizado, en cambio, le provocó una inquietud nueva.

Porque empezaba a comprender que Emma ya no era solamente la niña a la que había visto crecer.

Era una mujer con sueños propios, con heridas que no siempre compartía y con una vida que podía llenarse de personas nuevas.

Personas como Adrián.

Leonardo no sabía qué hacer con la idea de que algún día aquella sonrisa pudiera pertenecerle a otro.

Cuando aparecieron los créditos, Emma se acomodó contra los cojines y suspiró.

—Me encanta esa película, la tenía en mi lista de favoritos y aunque la había visto muchas veces, hacía mucho no la veía.

-Sabia que te gustaba.

Ella frunció el ceño.

—¿Cómo que lo sabes?

—Porque en diferentes ocasiones vi que la repetías.

—Bueno, hay que dejar claras las cosas importantes.

Leonardo sonrió.

—¿Te sientes mejor?

La pregunta llegó con tanta suavidad que Emma dejó de bromear.

Miró la pantalla.

Miró aquellos ojos que parecían prestar atención incluso cuando él no decía nada.

Y asintió.

—Mucho mejor.

—Me alegro.

—Gracias por esta noche León, la pasé increíble.

Leonardo negó con la cabeza.

—No tienes que agradecerme.

—Sí tengo. Podrías haber seguido trabajando.

Él miró de reojo el escritorio que apenas se veía detrás de su silla.

—El trabajo puede esperar.

Emma sintió que el corazón le daba un vuelco.

Era una frase sencilla.

No significaba una declaración de amor. No era una promesa ni una señal inequívoca de que Leonardo sintiera algo distinto por ella.

Pero, después de aquel día, escuchar que había elegido quedarse con ella durante un par de horas significaba mucho más de lo que Emma estaba dispuesta a admitir.

—Me hubiera gustado que estuvieras aquí —confesó.

Leonardo dejó de sonreír.

Ella se apresuró a aclarar:

—Para ver la película, quiero decir. Habría sido divertido.

—Sí —respondió él, después de una pausa—. Habría sido lindo.

Sus miradas se encontraron a través de la pantalla.

Durante un instante, Emma sintió que él iba a decir algo más.

Algo que llevaba mucho tiempo esperando.

Pero Leonardo se limitó a sonreír.

—Ahora tienes que descansar. Mañana tienes universidad.

Emma hizo una mueca.

—No me recuerdes mis responsabilidades.

—Alguien tiene que hacerlo.

—Buenas noches, señor empresario.

—Buenas noches, pequeña diseñadora.

Ella se acercó a la cámara y le lanzó un beso al aire.

Leonardo sonrió, aunque el gesto le dejó una sensación extraña, hizo un movimiento con la mano como si atrapara su beso y lo soltó en su pecho.

—Descansa, Em.

—Tú también, León.

La llamada terminó.

Emma dejó el teléfono sobre la cama y se abrazó a la manta, mirando el techo con una sonrisa que no conseguía borrar.

Seguía sin saber qué sentía Leonardo. Seguía sin tener una promesa.

Pero aquella noche había descubierto algo importante: incluso a kilómetros de distancia, él podía hacerla sentir acompañada.

Y el dolor de las palabras de Valeria dejó de ocupar todo el espacio de su corazón.

Aquella pequeña esperanza, que tanto miedo le daba alimentar, seguía allí.

---

En su despacho, Leonardo permaneció unos minutos mirando la pantalla apagada.

Después se recostó en la silla y se pasó una mano por el rostro y luego tocó su pecho, su corazón estaba a mil.

Había dedicado dos horas de su noche a ver una película con Emma.

Dos horas que, en otro momento, habría empleado en revisar contratos o preparar reuniones.

Y no se arrepentía, Ni un solo segundo.

Su teléfono vibró con un mensaje de Matteo.

«¿Sigues vivo o la empresa ya te absorbió por completo?»

Leonardo sonrió y respondió:

«Estoy vivo. Tarde de película».

La respuesta llegó casi de inmediato.

«¿Solo?»

Leonardo miró la pantalla.

Dudó.

Después escribió:

«Con Emma».

Matteo tardó unos segundos en contestar.

«Ah. Entiendo».

Leonardo frunció el ceño.

«¿Qué se supone que significa eso?»

«Nada. Absolutamente nada. Disfruta tu película, Romeo».

—Idiota —murmuró Leonardo, aunque estaba sonriendo.

Dejó el teléfono sobre la mesa y miró hacia la ventana.

Camila se casaría dentro de unas semanas.

Emma estaría allí.

Tal vez Adrián podía acompañarla.

Y él tendría que enfrentarse a todo aquello sin reclamar un lugar que nunca se había atrevido a pedir.

Por primera vez, Leonardo comprendió que la distancia no era suficiente para protegerlo de sus propios sentimientos.

Podía llamarla amiga.

Podía repetir que solo quería cuidarla.

Podía convencerse de que aquellos celos no significaban nada.

Pero ya no podía negar que el simple hecho de escucharla reír había sido capaz de cambiarle el día.

Y eso comenzaba a asustarlo.

Porque Emma seguía siendo la misma joven que había tenido el valor de confesarle su amor.

La diferencia era que ahora él empezaba a preguntarse qué sucedería si algún día ella dejaba de hacerlo.

Y si, cuando finalmente reuniera el valor para reconocer lo que sentía, ya fuera demasiado tarde.

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Violeta Banquez Martinez
gracias por regresar y es excelente tus historias
Yance: Gracias por tus palabras Violeta. Un abrazo😘
total 1 replies
Noiraly Tovar
/Sob//Sob//Sob//Sob//Sob//Sob//Sob//Sob//Sob//Sob//Sob//Sob//Sob//Sob//Sob//Sob//Sob//Sob//Sob//Sob//Sob//Sob//Sob//Sob//Sob//Sob//Sob//Sob//Sob//Sob//Sob//Sob//Sob//Sob//Sob//Sob//Sob//Sob//Sob//Sob//Sob//Sob//Sob//Sob//Sob//Sob//Sob//Sob//Sob//Sob//Sob//Sob/
Noiraly Tovar
Noooooooooo pero q es eso, hay historias super más explícitas en todos los sentidos y las publican sin problema 🤬🤬🤬🤬🤬🤬🤬 de verdad que se pasan 😡😡😡😡
Noiraly Tovar
jajajajajajaja jajajajaja realmente así somos de tontos jajajajajaja
Noiraly Tovar
Una vez más la historia no tiene desperdicio,💕💕💕💖💖💖💖💖💖💖💖❤️❤️❤️❤️❤️
Yura Ran
Yance desde el principio se leyó que Emma y Leornardo no tienen vínculo familiar y eso esta muy claro en la trama, No guardan lazos de sangre algunos
degen las maten maligna y lean el texto en su contenido. espeto pro yo solución
Noiraly Tovar
Esa es la mejor decisión que puede tomar cualquier mujer....🔥🔥🔥🔥🔥🔥
Monica García Ramirez
mas que excelente muy, pero muy recomendadas todas y cada una de las novelas de nuestra autora fsvorita
Monica García Ramirez
Por dios esto no puede estar pasando, estoy super emocionada y realmente quiere leerla hasta el. final, por fa autora no te rindas con esta historia, eres realmente genial escribiendo, amo leer tu excelente novela /Kiss//Pray/
victor hernandez
Por favor dejen que termine la novela ellos no son familia biológica y además esas situaciones las vivimos día a día ya el que de sorprenda es porque quiere venir a joder
Yaz
👍👍👍 ánimo Yance, pronto estaremos disfrutando de más capítulos 😉😉😉
Ana Elena Jiménez
como lectora no le veo lo incestuoso por ningún lado, pero bueno que sea lo que Dios quiera, total apoyo para usted 🫶🫶
Betty Saavedra Alvarado
Yance es una historia que espero que la plataforma no la vete ni censure quizás seas porque en un capítulo Leo le dice tío y ella sobrina muchas son adjetivos que usamos por cariño ellos no tienen vínculo sanguíneo estamos contigo
Natalia Cm
Espero que no la cancelen, tan buena que estaba, /Grimace//Grimace//Grimace//Grimace/
Nancy romero
ya me había emocionado ☹️☹️☹️☹️
Jhohanna Perez
@Yance si gustas escribeme al privado y te indico que hacer, también me ha ocurrido, como a otras colegas y se de que manera lo puedes solucionar más rápido 😊😊😊
Natalia Cm
Queee???? Pero si tú novela está buenísima, me da tristeza que no la plataforma haga esto, he leído otras historias con contenidos peores , y por qué a esos si los dejan publicar y no les ponen trabas.? Esperemos que se solucione pronto.😭
Natalia Cm
Jajajajajajaja🤣🤣🤣🤣🤣 Exactamente, no sabe lo que dijo😜
Natalia Cm
Hay Alessandro tienes derecho a guardar silencio, todo lo que digas será utilizado en tu contra más adelante 🤣🤣🤣🤣🤣🤣 así como dicen los policías 🤣🤣🤣
Natalia Cm
😂😂😂😂😂😂😂
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