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El Magnate "Y El Regreso De La Heredera Oculta"

El Magnate "Y El Regreso De La Heredera Oculta"

Status: En proceso
Genre:Romance / Traiciones y engaños / CEO
Popularitas:12.3k
Nilai: 5
nombre de autor: Yingiola Macosay

Guillermo Lombardi. Heredero único del consorcio naviero más grande de europa, una noche tras un accidente catastrófico fue salvado por alguien que no logro ver su rostro con claridad.

En su desesperación por encontrarla el destino le hizo una mala jugada que no fue capaz de reconocerla cuando la tuvo enfrente.

Acompañe en está nueva obra. Encontrará Guillermo a la chica que lo salvó esa noche, o terminará casándose con la equivocada.

NovelToon tiene autorización de Yingiola Macosay para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Estaba más que aterrada

El apellido y los nombres que tanto cuidaron durante años quedarían manchados.

—Encuéntrenla —ordenó Claudine a los empleados, con una frialdad que apenas ocultaba el pánico—. Revisen cada propiedad. Cada contacto.

Isabella entró al despacho.

—¿Qué está pasando?

Su madre la miró.

—Tu hermanastra decidió jugar a la mártir.

Isabella cruzó los brazos.

—¿Se fue por el compromiso de esta noche?

Claudine no respondió directamente, pero su mirada lo confirmó.

Isabella palideció.

—¿Y ahora qué haremos?

Esa era la pregunta que Claudine no quería formular en voz alta.

Porque la respuesta era aterradora.

Sin Lucía, no había trato.

Sin trato, Armand Valois podría sentirse insultado.

Y un hombre como él no toleraba el ridículo.

Si la noticia de la fuga llegaba a sus oídos antes de que pudieran justificarla, podría interpretarse como un engaño deliberado. Una burla.

Y entonces no solo perderían la alianza. Ganarían un enemigo.

Claudine caminó de un lado a otro del despacho.

—Nadie debe saberlo.

—Es imposible ocultarlo mucho tiempo —advirtió el señor Montemayor.

—Entonces diremos que está enferma. Que necesitó reposo.

—¿Y cuando Armand exija verla?

Claudine apretó los dientes.

—La encontraremos antes.

Pero el miedo no se disipaba.

Porque conocía a Lucía.

No era impulsiva. No era torpe.

Si se marchó, fue con un plan.

Y eso significaba que podían estar a punto de enfrentar no solo una fuga, sino una declaración pública.

Claudine comenzó a imaginar titulares.

Investigación financiera.

Abuso de herencia.

Compromiso forzado.

Cada imagen era una cuchillada.

La alta sociedad no perdona el ridículo.

Y la familia Montemayor vivía del prestigio.

Esa tarde, las llamadas comenzaron a circular discretamente. Contactos en bancos. Amigos en notarías. Viejos aliados que podían proporcionar información.

Pero nadie sabía nada.

Lucía había desaparecido con precisión quirúrgica.

Isabella, por primera vez, no parecía altiva. Parecía inquieta.

—¿Y si regresa con abogados?

La sola idea hizo que Claudine se detuviera en seco.

Porque si Lucía iniciaba un proceso legal, los libros contables serían revisados.

Y algunas inversiones… no estaban del todo claras.

El señor Montemayor padre de Lucia se dejó caer en la silla.

—Nunca debimos presionarla tanto.

Claudine lo miró con furia.

—¿Ahora te arrepientes? ¿Después de usar su dinero durante años?

Él guardó silencio.

La verdad era incómoda.

Habían asumido que Lucía era demasiado dócil para enfrentarlos. Demasiado aislada para tener aliados.

Pero habían subestimado su carácter.

Y subestimar a alguien con derecho legal era un error costoso.

El miedo de Claudine comenzó a transformarse en algo más oscuro.

Humillación.

Imaginó a las otras mujeres de su círculo social murmurando detrás de abanicos invisibles.

“La hijastra huyó.”

“Intentaron venderla.”

“Están en quiebra.”

No.

Eso no podía suceder.

Claudine se acercó a la ventana del despacho y observó el patio vacío.

—¿Quién la llevó? —preguntó de pronto.

El señor Montemayor frunció el ceño.

—¿Cómo que quién?

—No pudo irse sola.

Un empleado fue llamado.

—El chofer la llevó esta mañana, señora.

El mundo pareció inclinarse.

El chofer.

Ese hombre silencioso que Claudine apenas había considerado relevante.

—¿El nuevo?

—Sí, señora.

Claudine sintió un presentimiento frío recorrerle la espalda.

Había algo en él que nunca le gustó.

Demasiado discreto.

Demasiado observador.

¿Y si no era solo un empleado?

Isabella intervino:

—¿Y si él la convenció?

La posibilidad abrió un nuevo abismo.

Si Lucía no estaba sola…

Si tenía apoyo…

Entonces la situación era aún más peligrosa.

Claudine se dejó caer lentamente en la silla.

Por primera vez en años, no tenía el control absoluto.

Había construido su vida sobre la manipulación cuidadosa de cada pieza. Había movido a su esposo como un recurso. Había elevado a Isabella como joya social. Había reducido a Lucía a la sombra.

Y ahora la sombra se había marchado.

Y con ella, la estabilidad precaria que sostenía todo.

El miedo se transformó en algo visceral.

No solo temía perder dinero.

Temía perder poder.

Esa noche, la mansión Montemayor se sintió diferente. Los pasillos parecían más largos. Las luces más frías.

Claudine no cenó.

Se quedó en el despacho revisando contratos, intentando calcular cuánto tiempo podrían sostener la mentira.

Armand Valois no era paciente.

Si la noticia llegaba a él desde otra fuente, la humillación sería doble.

Claudine cerró los ojos.

Visualizó el peor escenario:

Una demanda pública.

Un compromiso cancelado.

La prensa husmeando.

Los socios retirando inversiones.

El apellido Montemayor convertido en advertencia. Y si Lucia reclamaba su apellido el golpe sería mayor. Por qué ella era la única Montemayor por derecho y ante las leyes.

Un escalofrío le recorrió el cuerpo.

—No —murmuró para sí misma—. No permitiré que esa niña me destruya.

Pero en el fondo sabía algo inquietante.

Lucía ya no era una niña.

Era una heredera legítima.

Y cuando una heredera decide reclamar lo que es suyo, las estructuras construidas sobre mentiras comienzan a agrietarse.

Claudine abrió los ojos con determinación renovada.

Si Lucía quería guerra…

La tendría.

Porque la peor humillación no sería la fuga.

Sería perder ante ella.

Y Claudine no estaba dispuesta a caer sin luchar.

Mientras que por otro lado, Lucia llegaba a la casa en Niza, era más pequeña de lo que Lucía recordaba, pero tenía algo que ninguna de las mansiones que había habitado poseía: silencio verdadero.

No el silencio tenso de los pasillos Montemayor, cargado de miradas y reproches. No el silencio elegante de los salones donde cada palabra se medía como si fuera una inversión. Este era distinto. Era el murmullo lejano del mar mezclado con el viento nocturno que movía los pinos del jardín.

Guillermo estacionó el automóvil frente a la fachada de piedra clara. La luna iluminaba los balcones con una luz plateada suave.

Lucía bajó primero. Durante unos segundos permaneció inmóvil, contemplando la casa como si estuviera frente a un recuerdo vivo.

—Mi madre decía que aquí el aire era distinto —murmuró.

Guillermo la observó en silencio.

No estaba viendo solo una propiedad. Estaba viendo el único lugar donde Lucía podía ser ella misma sin máscaras.

Entraron.

El interior conservaba muebles cubiertos por sábanas blancas. El olor a madera antigua y sal marina impregnaba cada rincón. Lucía encendió algunas lámparas y la luz cálida reveló un salón acogedor, con una chimenea de piedra y grandes ventanales.

—No es una mansión —dijo ella suavemente.

—No necesita serlo —respondió Guillermo.

Se quitaron las chaquetas. Lucía abrió algunas ventanas para dejar entrar el aire fresco. Guillermo encendió la chimenea con movimientos cuidadosos.

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Marielba Csquel
Me encanta ❤️
mariela
Claudine tanto nadar para morir en la orilla tu respaldo a Isabella te llevo a lo que les pasará el escarnio y escándalo público y más en la sociedad donde te mueves que viven de apariencia así que asume que están socialmente acabados.
Se empeñaron en culpar a Guillermo y Lucia para nada los perjudicaron.
mariela
Por mucho que patalees Claudine ya no hay vuelta atrás toda esa mentira saldrá a la luz y tú tienes parte de culpa por haber criado y aconsejado a tu hija de ser calculadora bien merecido lo tienes.
Eli
súper buenos capitulos, regalen uno hoy ya quiero los resultados 🤭
Eli
autora no nos castigues tanto tiempo plis 🤣🤣🤣
yingiola ines macosay garcia: las invito a ir a GoodNovel ahí tengo mi primer novela publicada. Matrimonio por contrato una esposa de mentira. espero verlas por ahí 👍🙏🫂
total 3 replies
mariela
Claudine quisiste hasta el último momento proteger a tu hija con la prueba de paternidad pero Guillermo no se iba a quedar de brazos cruzados mientras su nombre rodaba por el lodo desprestigiando su apellido.
Eli
hoy no van a regalar capitulos autora , estoy ansiosa por leer
mariela
Cómo quedará Isabella después del accidente se salvará junto con el bebé 🤔🤔🤔🤔❓❓❓❓
y esa Claudine no se cansa de mentir sabe cómo piensa su hija.
mariela
Es tu final Isabella por querer siempre ser la triunfadora y está vez tu plan para arruinar la relación de Lucia y Guillermo no funcionó ahora tendrás que asumir tu embarazo y tener un hijo con el hombre que era tu amante tu juguete que se te reveló para no seguir siendo el plato de segunda mesa y tu jugaras con él.
Patricia Salvadores
Fabulosa la historia, es Maravillosamente Espetacular ❤
mariela
Ahora sí se le cerró el cerco a Isabella y ahora está entre la espada y la pared porque su plan ya cuidadosamente calculado Guillermo Lombardi se lo desmanteló por completo si antes de que apareciera Anthony Prado ya no había casi dudas ahora hay certeza.
Cómo quedará Isabella socialmente 🤔🤔🤔🤔❓❓❓❓❓❓
mariela
Vas a ser sepultada estrepitosamente y socialmente Isabella porque ahora saldrá a la luz el verdadero padre de tu hijo que harás y dirás 🤔🤔🤔❓❓❓❓
mariela
Isabella ahora sí no podrás sostener tu mentira sobre el embarazo apareció el hombre misterioso con nombre y apellido Anthony Prado el teatro se te vino abajo nunca una mentira sobrevive a una verdad.
Eli
no nos dejen así regalen un capitulito plis 🤣🤭🤭🤭🤭
mariela
Isabella fuiste por lana y saliste trasquilada pensaste que Guillermo se iba a poner en frente de ti diciendo que el se hacía cargo de ese hijo ni pendejo que fuera hacer esa barbarie tu solita te pusiste la soga en el cuello quiero saber que hará ahora con que chorro de baba saldrá a decir.
mariela
Isabella crees por tu noticia mediática de tu embarazo ganarás los padres de Guillermo apoyan ese matrimonio de él con Lucia así que tendrás un imperio en tu contra y no sabemos que hará el amante furioso porque lo utilizó.
mariela
El amante de Isabella no se va a quedar de brazos cruzados mientras otro está criando a su hijo en su debido momento hablará.
mariela
Isabella no puedes con la envidia ahora das la noticia a una periodista y haces un escándalo eso te puede explotar en tu cara ya veremos cómo enfrenta Guillermo esa noticia.
Cómo tomará Lucia esa noticia 🤔🤔🤔❓❓❓
Que dirá y hará la familia Lombardi
🤔🤔🤔🤔❓❓❓❓
mariela
Guillermo y Lucia ya están casados se celebro una boda íntima sin tanto escándalo.
Isabella ni la policia Scotland Yard y menos el FBI averiguan tan rápido y saben lo que están haciendo que buenos informantes tienes y la conjetura es exactamente hubo boda así que tus planes de casarte con Guillermo fracasaron.
mariela
Isabella tu radar te falló hasta la brújula no lo localizó y no sabes dónde está Guillermo.
Ojalá que los padres de Guillermo Lombardi hablen antes de irse a París y estar presente en esa boda.
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