NovelToon NovelToon
La Novia que Él Humilló

La Novia que Él Humilló

Status: Terminada
Genre:Romance / CEO / Traiciones y engaños / Mujer despreciada / Amante arrepentido / Completas
Popularitas:1.6M
Nilai: 3.4
nombre de autor: Eva Belmont

Isadora Valença creía estar viviendo el sueño de toda mujer: comprometida, viviendo con Henrique Lacerda, con la boda planeada y un futuro perfectamente organizado. Estaba segura de que estaba a punto de comenzar la mejor etapa de su vida.

Todo se derrumba cuando Catarina Prado, la exnovia que abandonó a Henrique en uno de los momentos más difíciles de su vida, reaparece diciendo que está gravemente enferma. Frágil, llorosa y rodeada de suplicas de lástima, Catarina ocupa demasiado espacio nuevamente. Y Henrique, usando la cruel excusa de que ella “está muriendo”, empieza a cruzar límites que nunca deberían tocarse.

Isadora comienza a ser humillada, ignorada y relegada a un segundo plano. Hasta que llega el golpe final: Henrique utiliza todo lo que habían preparado para su boda —la ceremonia, los invitados, los símbolos— para montar un falso matrimonio con su ex, todo en nombre de la compasión.

Con el corazón destrozado y la dignidad herida, Isadora acepta una propuesta inesperada: un matrimonio arreglado con Miguel Montenegro, un hombre frío, poderoso y rodeado de misterios. Un acuerdo sin promesas de amor, solo respeto.

Lo que comenzó como una huida se transforma en un nuevo comienzo. Lejos de quien la menospreció, Isadora descubre su fuerza, reconstruye su autoestima y aprende que el amor no puede nacer de la humillación.

Y cuando el pasado intenta regresar, ella ya no es la novia que aceptaba todo en silencio.

Ahora, es ella quien decide.

NovelToon tiene autorización de Eva Belmont para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 10 — Leña al fuego

Henrique cerró la puerta de golpe.

El sonido resonó por el departamento silencioso, pero Catarina no se sobresaltó. Estaba sentada en el sofá, envuelta en una manta clara, como si el mundo siempre fuera demasiado frío para ella. La mirada se levantó despacio, atenta, calculada.

— Tardaste — dijo, en tono suave. — ¿Pasó algo?

Henrique se pasó la mano por el cabello, caminando de un lado al otro como un animal enjaulado.

— No quiso escucharme — respondió. — Está diferente. Fría. Arrogante.

Catarina inclinó la cabeza, preocupada en la medida exacta.

— Lo temía — murmuró. — Desde que se fue, sentí que algo estaba mal.

Henrique dejó de caminar.

— No te imaginas — dijo. — Fui a buscarla. Necesitaba hacerla entender que todo esto fue una exageración.

— Claro — respondió Catarina. — Tú siempre fuiste razonable.

Él bufó, sentándose en el sillón.

— Dijo que se casó.

Catarina abrió levemente los ojos, como si la hubiera golpeado una noticia absurda.

— ¿Se casó? — repitió. — Pero… ¿cómo así? ¿Tan rápido?

Henrique asintió, irritado.

— Con ese empresario. Miguel Montenegro. Estaba ahí, en la puerta, como si fuera el dueño del mundo.

Catarina apretó la manta entre los dedos.

— Entonces es eso… — susurró. — Lo hizo para provocarte.

— Eso fue lo que pensé — dijo Henrique. — No tiene sentido. Siempre fue dependiente. Siempre me necesitó.

Catarina respiró hondo, como si eligiera las palabras con cuidado.

— Las personas así no manejan bien el rechazo — dijo. — Cuando se dan cuenta de que perdieron algo, intentan demostrar que siguen adelante.

Henrique se inclinó hacia adelante.

— Ella nunca fue así — insistió. — Nunca.

— Quizás nunca viste quién era realmente — respondió Catarina, con una dulzura envenenada. — Algunas mujeres saben fingir fragilidad hasta conseguir lo que quieren.

La frase se instaló en la mente de Henrique con una facilidad perturbadora.

— Me expuso — continuó él. — Dijo que la humillé.

Catarina se llevó la mano al pecho, como si eso la hiriera.

— Qué injusto… — dijo. — Tú solo intentaste ser humano conmigo. Ella siempre supo que yo formaba parte de tu historia.

Henrique cerró los ojos un instante.

— Hice todo bien — dijo. — Todo.

— Sí — confirmó Catarina. — Pero las personas egoístas no lo ven.

Se levantó despacio y se sentó a su lado, manteniendo una distancia cuidadosa.

— ¿Sabes qué es lo que más me preocupa? — dijo, en voz baja.

— ¿Qué?

— Ese hombre — respondió. — Miguel Montenegro no tiene buena reputación cuando se trata de sentimientos. Usa a las personas. Las descarta cuando ya no le sirven.

Henrique frunció el ceño.

— ¿Crees que la están usando?

Catarina asintió lentamente.

— Creo que ella se está poniendo en peligro solo para demostrar que no te necesita.

La idea encontró terreno fértil.

— Ella nunca haría eso — murmuró Henrique.

— Lo haría si está herida — dijo Catarina. — Y tú la heriste sin querer.

Sin querer.

Henrique respiró hondo.

— Necesito traerla de vuelta — dijo, convencido.

Catarina lo miró, con una sorpresa apenas contenida.

— Henrique… — empezó, con cautela. — Quizás sea mejor darle tiempo. Ella necesita darse cuenta sola de que está cometiendo un error.

— ¿Y si es demasiado tarde? — retrucó él.

Catarina bajó los ojos, como si luchara contra algo.

— No quería decir esto — dijo. — Pero… quizás la estén manipulando. Un matrimonio tan rápido… eso no es normal.

Henrique sintió que la sangre le hervía.

— Lo sabía — dijo. — Siempre supe que había algo raro en ese hombre.

Catarina le tocó el brazo, con una delicadeza estudiada.

— Tú siempre fuiste su puerto seguro — dijo. — Cuando la ilusión pase, va a volver.

Henrique asintió, absorbiendo cada palabra.

— Y cuando pase — continuó Catarina —, tienes que estar listo. Fuerte. Sin humillarte.

Él se levantó.

— No voy a rendirme — dijo. — Ella sigue siendo mía.

Catarina contuvo una sonrisa.

— Lo sé — respondió. — Solo te pido que seas cuidadoso. Puede intentar culparte de todo… para no enfrentar sus propias elecciones.

Henrique caminó hasta la ventana, mirando la ciudad como si le debiera algo.

— Me debe una explicación — dijo.

Catarina observaba sus espaldas con una atención silenciosa. Había algo diferente en su mirada ahora. No fragilidad. No miedo.

Control.

— Solo quiero tu bien — dijo ella, al fin. — Siempre lo quise.

Henrique se volvió hacia ella.

— Lo sé — respondió. — Tú siempre estuviste a mi lado cuando lo necesité.

Catarina asintió.

Por dentro, sin embargo, algo se reorganizaba con precisión quirúrgica.

Ella sabía exactamente lo que hacía.

Mientras Henrique alimentaba su propia indignación, convencido de que lo habían traicionado, Catarina consolidaba su posición. No como víctima. Sino como la única persona en quien él todavía creía.

No necesitaba que Isadora volviera.

Necesitaba solo que la vieran como la culpable.

Y mientras Henrique creía estar reavivando un amor, Catarina alimentaba algo mucho más peligroso.

Resentimiento.

Al otro lado de la ciudad, Isadora dormía tranquila por primera vez en años, sin saber que el pasado, herido y manipulado, empezaba a moverse de manera silenciosa.

Y que Catarina Prado jamás aceptaría perder el lugar que creía que era suyo.

1
Enna Coromoto Gil
No me gustó mucho, la redacción es extraña y de paso no tuvo un final
Emilse Baldivieso Quispe
y no tienen amigos ellos .y el departamanento bo era el de el
Mirian Suarez
la verdad no me gustó ese final la leí toda esperando que depronto tuvieran un bebé pero me decilucione
Mirian Suarez
no salen juntos a un cine ni una playa de vacaciones solo trabajo y cada uno por su lado primera ves que leo una historia diferente y aburrida a la ves
Mirian Suarez
que pena autora pero no hay avance de nada siempre lo mismo solo hablan y hablan
Mirian Suarez
siempre lo mismo Miguel siempre haciendo la cena y ella no ayuda??
Mirian Suarez
autora la historia muy buena solo muy repetitiva las mismas palabras lo mismo con ellos ya les puedes dar un jiro
Mirian Suarez
yo pienso que no es enfermedad es manipulacion
Mirian Suarez
autora en un capitulo dijo que Catarina se levantó y hizo café y en el otro que Enrique fue el que lo hizo me confundi
Tomasa Aguirre
🤷🤷🤷🤷🤷
Mirian Suarez
porque las mismas palabras siempre loismo no avansa autora ya dale un poquito de avance a esta historia por favor
Mirian Suarez
la verdad muy repetitivo todo la misma rutina no hay fines de semana todo es como lo mismo
Mirian Suarez
muy buena la historia pero le están dando mucha larga a un encuentro entre ellos
Maria Felix De León
dale duro y derecho
Nancy Ledgard Leon
no podrán contratar un investigador para ver de que está enferma la tal Catarina, además de estar fingiendo.
Nancy Ledgard Leon
¿Quién la tiene ahí aguantando❓
Victoria
👏👏👏
Lucila Islas
hay no por Dios ahora otra loca pobre de Isadora
Lucila Islas
pues estuvo regular la historia mucha repetición de los diálogos te faltó algo deferente escritora
Lucila Islas
le faltó pasión deseo lástima
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play