NovelToon NovelToon
LA HEREDERA DEL SILENCIO

LA HEREDERA DEL SILENCIO

Status: En proceso
Genre:Aventura de una noche / Casarse por embarazo / Malentendidos
Popularitas:869
Nilai: 5
nombre de autor: Genesis YEPES

Valentina Rivas es la heredera de un poderoso imperio empresarial. Tras desaparecer dos meses, regresa a casa marcada por un secreto que no puede revelar. Su matrimonio por contrato con Aniel, un hombre reservado y observador, se tensa cuando comienzan a llegar amenazas silenciosas: fotografías de su hija y mensajes que demuestran que alguien cercano conoce cada debilidad de su familia.
Mientras el tiempo del contrato se agota, Valentina debe decidir entre seguir callando para proteger a los suyos o enfrentar la verdad que podría destruirla. En un mundo donde el poder se hereda y el silencio tiene un precio, algunas herencias no se eligen.

NovelToon tiene autorización de Genesis YEPES para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

NO ESTA SOLA II

—¡Mami!

Valentina apenas tuvo tiempo de dejar el bolso antes de que la niña corriera hacia ella.

Se agachó inmediatamente y la abrazó.

—Mi niña.

Anisette la rodeó con los brazos.

Valentina cerró los ojos.

La abrazó fuerte.

Después comenzó a llenarle la cara de besos.

—Te amo.

—¡Mami!

La niña empezó a reír.

—¡Mami, cosquillas!

—No son cosquillas. Son besos.

—¡Muchos!

—Nunca son demasiados.

Valentina volvió a besarle las mejillas.

—Te amo muchísimo.

Anisette la miró con una sonrisa enorme.

—Yo también te amo, mami.

Aquellas palabras le apretaron el pecho.

Valentina volvió a abrazarla.

Durante unos segundos no quiso soltarla.

—¿Quieres jugar conmigo?

—¿A qué?

Anisette salió corriendo hacia la habitación.

—¡A las Barbies!

Valentina soltó una carcajada.

—¿Otra vez?

—Sí.

—Está bien.

—¡Ven!

Valentina la siguió.

La habitación de Anisette estaba llena de muñecas, vestidos diminutos y accesorios.

La niña ya había preparado todo.

—Tú vas a ser esta.

Le entregó una Barbie.

Valentina la miró.

—¿Y tú?

—Yo soy esta.

—¿Y qué vamos a hacer?

Anisette tomó otra muñeca.

—Se van a casar.

Valentina abrió los ojos.

—¿Ya empezamos con eso?

—Sí.

—¿Y quién es el novio?

Anisette señaló otra muñeco.

—Él.

Valentina la miró con seriedad.

—Ese hombre parece sospechoso.

Anisette comenzó a reír.

—¡Mami!

—Mira esa cara.

—Es bueno.

—No me convence.

—¡Mami!

Valentina se echó a reír.

Y durante un largo rato jugaron.

Inventaron historias.

Cambiaron vestidos.

Hicieron que las muñecas discutieran.

Después hicieron que se reconciliaran.

Anisette reía constantemente.

Y Valentina también.

Durante aquella hora no existió Rafael.

No existieron las amenazas.

No existió el hospital.

No existió la vergüenza.

Solo existía su hija.

Y ella.

Y ese pequeño mundo de muñecas.

Más tarde, después de bañar a Anisette y acostarla, Valentina regresó a su habitación.

Tomó el teléfono.

Tenía varios mensajes pendientes.

Uno de Alicia.

Otro de Francheca.

Uno de Valeria.

Otro de Emma.

Y uno de Mía.

Sonrió.

Sus amigas habían creado un grupo para organizar una videollamada esa noche.

Alicia:

Esta noche todas conectadas.

Valeria:

No aceptamos excusas.

Emma:

Tenemos noticia.

Valentina frunció el ceño.

Valentina:

¿Qué noticia?

No recibió respuesta.

—Qué misteriosas

murmuró.

A las nueve de la noche entró a la videollamada.

Una por una comenzaron a aparecer las caras.

Alicia.

Francheca.

Valeria.

Emma.

Mía.

Y ella.

—¡Por fin!

exclamó Francheca.

—Estoy aquí.

—Pensamos que nos ibas a dejar plantadas.

—No.

Alicia sonrió.

—¿Cómo estás?

Valentina respondió automáticamente.

—Bien.

Hubo un pequeño silencio.

Ella se dio cuenta.

—¿Qué?

Alicia sonrió.

—Nada.

—Dime.

—Es que ya sabemos que si preguntamos cómo estás vas a decir “bien”.

Valentina soltó una risa.

—Porque estoy bien.

—Ajá

respondió Mía.

—Estoy trabajando, estoy comiendo, estoy viviendo. ¿Qué más quieren?

—Que hables con nosotras.

—Estoy hablando.

Todas comenzaron a reír.

La conversación continuó durante varios minutos.

Hablaron de la empresa.

De cosas absurdas.

De personas que conocían.

De recuerdos.

Hasta que Valeria dijo:

—Bueno, ahora sí.

—¿Ahora sí qué?

preguntó Valentina.

—Tenemos una noticia.

Valentina se acomodó en la cama.

—Hablen.

Emma sonrió.

—Emili vuelve a la ciudad.

Valentina parpadeó.

—¿Emili?

—Sí.

—¿Cuándo?

—Pronto.

Francheca intervino:

—Y no viene sola.

Valentina suspiró.

—¿Con quién?

Mía sonrió.

—Con tu exnovio.

Valentina hizo una expresión de absoluta indiferencia.

—Ah.

Todas se quedaron mirándola.

—¿Eso es todo?

preguntó Alicia.

—¿Qué quieren que diga?

—No sé. Algo.

—Me alegra por ella.

—Valentina...

—¿Qué?

—Era alguien importante para ti.

Valentina negó con la cabeza.

—Eso fue hace mucho tiempo.

—¿Entonces no te importa?

—No.

Se acomodó el cabello.

—Estoy feliz con mi matrimonio.

Las cinco amigas se quedaron en silencio.

Después Francheca soltó una carcajada.

—¡Mírala!

—¿Qué?

—“Estoy feliz con mi matrimonio”.

Valentina comenzó a reír.

—Es verdad.

—Nunca pensé escuchar eso de ti.

—Pues acostúmbrate.

En ese momento se abrió la puerta de la habitación.

Aniel apareció con una bandeja.

Valentina lo miró.

Había comida para ella y otra porción para él.

—¿Qué haces?

—Traje la cena.

Entonces notó el teléfono.

—Ah.

Se acercó.

—Hola, chicas. ¿Cómo están?

Las cinco respondieron prácticamente al mismo tiempo:

—¡Holaaaa, Aniel!

Aniel soltó una carcajada.

—Bueno, bueno. Veo que están todas.

—Sí

respondió Alicia.

Aniel miró a Valentina.

—Vale, habla en rato con ustedes. Ahorita vamos a hacer unas cositas.

Las chicas comenzaron a reír.

Valentina también.

—¿“Vamos a hacer unas cositas”?

repitió Francheca.

—Sí chicas

respondió Aniel.

—¡Qué misterioso!

dijo Mía.

Valentina negó con la cabeza.

—Ignórenlo.

Aniel dejó la bandeja sobre la mesa.

—Termina de hablar con ellas, pero come.

—Sí.

—De verdad.

—Sí, Aniel.

—Perfecto.

Las chicas volvieron a reír.

—Bueno, nosotras nos vamos

dijo Alicia.

—Pero mañana hablamos.

—Mañana valentina

—Está bien.

La llamada terminó.

1
karencitha
no entiendo porque se queda cayada porque no le cuenta lo que le paso 😡
rey marisol
oh Dios
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play