Valeria Ríos, una abogada brillante y acostumbrada a tenerlo todo bajo control, nunca imaginó que una noche confusa cambiaría su vida para siempre.
Gael Mendoza es más joven que ella, arrogante, intenso y demasiado peligroso para alguien que debería mantenerse lejos de los escándalos. Al principio, Valeria solo quiere poner distancia entre los dos. Pero Gael no sabe rendirse: la busca, la provoca, la cuida y la obliga a ver que detrás de esa sonrisa desafiante hay una obsesión dulce, feroz y absolutamente sincera.
Entre casos judiciales, secretos familiares, enemigos que no se detienen y una atracción cada vez más difícil de negar, Valeria descubre que el amor no siempre llega con calma. A veces llega con celos, besos robados, promesas temerarias y un hombre más joven decidido a convertirse en su única excepción.
Una historia de romance adulto, tensión prohibida, deseo, protección y una mujer que aprende que perder el control también puede ser la forma más peligrosa de ser feliz.
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Capítulo 17
Capitulo 17
Al verlo sonreir, Valeria tambien quiso sonreir.
Pero de inmediato recordo que Diego estaba junto a ella.
—Suelta.
Movio apenas los labios, sin sonido, y llevo la mano hacia la de Gael para intentar apartarla de su cintura.
Pero Gael la sujetaba con firmeza.
Y ella no podia empujarlo con demasiada fuerza sin llamar la atencion.
El resultado fue simple: no logro quitarlo.
Eso ya era bastante.
Pero ademas, en ese momento, el se inclino hacia su oido y susurro con un volumen que solo ella podia escuchar.
—Solo un ratito. El no va a ver.
Su aliento tibio le cayo sobre la oreja y le provoco un cosquilleo electrico.
Habia mucha gente en el elevador, si.
Pero el espacio era pequeño. Como que no iba a ver?
Y aunque nadie los viera, la camara del elevador podia grabarlo todo clarisimo.
Gael era demasiado atrevido.
Valeria sintio que el corazon se le subia a la garganta.
Aun asi, no volvio a apartarlo.
Esos pocos segundos parecieron durar un siglo.
Hasta que el elevador se detuvo en el quinto y sexto piso. La gente bajo poco a poco, y muy pronto solo quedaron ellos tres.
Gael sabia de que se preocupaba Valeria.
Tampoco queria ponerla en una situacion dificil.
Antes de que Diego pudiera descubrirlos, retiro la mano.
Pero al hacerlo, la palma se deslizo con renuencia por la cintura suave y delgada de Valeria, acariciandola apenas dos veces.
—Val, no te pegues tanto a el.
Cuando ya no hubo mas gente, Diego por fin noto que la distancia entre ambos era demasiado corta.
Tomo la muñeca de Valeria y la jalo detras de el.
Luego miro a Gael con el ceño apretado, lleno de alerta y molestia.
Al fin y al cabo, cualquiera pondria mala cara si descubriera que su rival declarado se habia mudado a su mismo edificio.
—Diego, no tienes que ponerte asi conmigo.
Gael lo miro con seriedad.
—Puede que entre nosotros haya algun malentendido. Si nos sentamos a hablar...
No alcanzo a terminar.
Las puertas del elevador se abrieron.
Octavo piso.
Diego llevo a Valeria hacia afuera y volteo a verlo.
—No hay ningun malentendido entre nosotros. Simplemente me caes mal.
Su voz salio fria.
—Y aunque te hayas mudado aqui y ahora nos vayamos a cruzar seguido, te pido que te mantengas lejos de mi y de mi hermana.
Dicho eso, jalo a Valeria y se fue sin darle oportunidad de responder.
Valeria miro hacia atras.
Las puertas del elevador aun no se cerraban. Gael estaba solo adentro, mirandolos irse. Su figura parecia un poco solitaria, un poco apagada.
El pecho de Valeria se hundio.
Abrió la boca para decir algo, pero antes de que pudiera hablar, Diego ya la habia metido al departamento.
La puerta del elevador y la puerta de casa se cerraron casi al mismo tiempo.
Ya no pudo ver a Gael.
Recordo la expresion de hace un momento.
Luego miro a Diego, todavia enojado.
El sabor en su pecho se volvio complicado.
Uno era su hermano.
El otro, su novio.
Ella quedaba en medio, y de verdad era dificil.
Valeria respiro hondo y llevo a Diego al sofa.
—Diego, puedes decirme que paso exactamente entre Gael y tu?
Antes de entender la situacion, no podia decidir a ciegas quien tenia razon.
Solo sabiendo la verdad podria pensar como resolverlo.
—Mis problemas con el son demasiados. No se explican en cinco minutos.
Con solo mencionar a Gael, Diego se llenaba de coraje y no queria hablar mas del tema.
—Tu solo recuerda esto: cuando lo veas, rodealo. No te acerques a el. No es buena persona.
Termino de decirlo, le dio las buenas noches y se metio a su cuarto con rabia.
Valeria se quedo en el sofa y se masajeo el entrecejo con resignacion.
Por esa reaccion, el conflicto entre ellos era profundo.
No se resolveria de un dia para otro.
Antes de que pudieran arreglarlo, mejor no decirle a Diego que ella y Gael estaban saliendo.
Si no podia entender la situacion por Diego, tal vez podia intentar con Gael.
Pensando eso, Valeria se levanto para ir por el celular que habia dejado olvidado en la mesa antes de bajar.
Al abrirlo, encontro mas de diez mensajes de Gael en WhatsApp.
Gael: Licenciada, perdon! No fue que no quisiera contestar. Mientras mudaba cosas deje el celular en el coche sin darme cuenta.
Gael: sticker de llanto dramatico
Gael: No tienes que cansarte. Ya subi las maletas y los muebles. Solo me falta acomodar.
Gael: Cuando termine, ya puedes subir.
Esos mensajes debian haber llegado apenas encontro el celular en el coche, unos minutos antes, justo cuando ellos esperaban el elevador.
Despues habia mandado otros mas recientes.
Gael: Licenciada, Diego no te jalo muy fuerte? Te lastimo?
Gael: Esto es entre el y yo. No debi meterte en medio.
Gael: No te preocupes. Voy a encontrar la forma de arreglarlo para que no te incomodes.
Al final habia un sticker de un perrito pidiendo abrazo.
Valeria termino de leer y ni siquiera noto que la sonrisa se le habia subido a la boca.
Si Gael decia que iba a resolverlo, ella le creeria.
Por ahora no preguntaria mas.
Valeria: Perdon. Por ahora no puedo hacer publica nuestra relacion frente a Diego.
Dudo un poco antes de mandarlo.
El mensaje no llevaba ni dos segundos enviado cuando Gael le marco por videollamada.
Valeria tomo el celular y volvio rapido a su cuarto.
No se dio cuenta de que caminaba con pasos ligeros, casi como si estuviera escondiendo algo.
Cuando cerro la puerta con seguro, por fin contesto.
—Licenciada, de verdad no piensas darme un lugar oficial?
En cuanto la llamada entro, el rostro guapo de Gael lleno la pantalla.
Pero ahora tenia una expresion tan agraviada que hasta su forma de llamarla sonaba lastimera.
Valeria penso que quizas se habia sentido mal por lo de no hacerlo publico.
Era muy posible.
Tambien era muy posible que estuviera actuando a proposito para que ella se ablandara.
Pero fuera actuacion o no, en cuanto vio esa cara, a Valeria le dolio el corazon.
Ese truco funcionaba demasiado bien con ella.
—No es eso.
Lo miro y nego con la cabeza. Sus ojos estaban llenos de ternura resignada.
—Ya le dije a Ximena que estamos saliendo. Eso cuenta como darte un lugar, no?
—Claro que cuenta.
Gael sonrio de inmediato, feliz hasta no poder esconderlo.
El sabia que Ximena era la unica amiga intima de Valeria.
Aunque no pudieran hacerlo publico frente a Diego, que ella se lo hubiera contado a Ximena significaba que lo tomaba en serio.
Pensarlo le alivio un poco el pecho.
En esa relacion, Gael era quien tomaba la iniciativa.
Pero solo el sabia lo inseguro que se sentia.
Incluso siendo ya novios, a veces temia ganar y perder en el mismo segundo, como si todo fuera un sueño.
Porque era demasiado feliz.
Tan feliz que parecia irreal.
—Ya que dices eso, yo tambien tengo algo que contarte.
—Que cosa?
Gael miro la curiosidad de Valeria a traves de la pantalla y solto una bomba sin aviso.
—Ya le dije a mi mama que tengo novia.
—Ah?
Valeria se quedo aturdida.
—Por que lo dijiste tan rapido?
Apenas habian empezado a salir la noche anterior.
Y el ya se lo habia contado a sus padres.
Eso era demasiado rapido.
—No le di tu informacion. Solo dije que tengo novia.
Gael le explico de forma resumida la llamada con su madre de la noche anterior.
—Perdon, licenciada. Lo dije sin pedirte permiso.
La noche anterior estaba demasiado feliz, demasiado emocionado. No se aguanto y lo solto.
Ahora, pensandolo bien, si debia haberle preguntado primero.
Valeria ya habia procesado la noticia.
Al escucharlo disculparse otra vez, no pudo evitar reir bajo.
—Has contado cuantas veces me has pedido perdon hoy?
Gael se quedo quieto.
Lo penso.
Parecia que si habian sido muchas.
—Yo...
—Se que lo haces porque sientes que soy importante.
Valeria lo interrumpio con calma.
—Cada vez que crees que algo no te salio perfecto, lo primero que haces es disculparte.
Lo miro con seriedad.
—Pero somos pareja. Tenemos que estar en un lugar igual.
Solo llevaban un dia juntos, pero Valeria ya habia notado ese detalle.
Ella no era de posponer los problemas. Si algo aparecia, preferia hablarlo.
—No necesitas disculparte todo el tiempo, salvo que de verdad hayas hecho algo que me lastime.
—No lo haria.
Gael respondio con urgencia.
—Nunca haria algo que te lastime.
No era una frase bonita para sonar bien.
Era su verdad.
Valeria vio la ansiedad de su rostro y tambien la sinceridad de sus ojos.
En ese momento, por supuesto, se sintio tibia y feliz.
Pero algunas cosas tenian que quedar claras desde el principio.
—Te creo.
Su voz fue muy seria.
—Pero si algun dia pasa, tampoco necesito que me digas perdon. Me iria directamente. Para mi, una disculpa no arregla una traicion.
Aunque sabia que era un caso hipotetico, escuchar "me iria directamente" hizo que el corazon de Gael se contrajera.
Dolía.
Dolía mucho.
—No va a pasar. No va a pasar.
Repitio esas palabras una y otra vez.
Se lo decia a Valeria.
Tambien a si mismo.
Nunca permitiria que ese dia existiera.
El tema serio termino ahi.
Despues hablaron de otras cosas.
La mayor parte del tiempo, Gael hablaba y Valeria escuchaba.
A veces los dos se quedaban callados de pronto, se miraban por la pantalla y empezaban a sonreir.
Ni siquiera sabian exactamente de que se reian.
Parecia que con solo verse, el animo se les volvia ligero y la boca se les curvaba sola.
Hablaron hasta tarde.
Luego cortaron la llamada, se bañaron y se fueron a dormir.
Esa noche, los dos durmieron muy bien.
A la mañana siguiente, Valeria se levanto como siempre.
Al abrir el celular, encontro un buenos dias que Gael le habia mandado una hora antes.
Se habia levantado tan temprano?
Le parecio raro, pero no pregunto.
Le contesto y fue a lavarse para preparar el desayuno.
Diego aun dormia.
Valeria comio su parte, dejo la de el en el refrigerador y salio.
Cuando llego al estacionamiento subterraneo, vio desde lejos a alguien parado junto a su coche.
La luz del estacionamiento no era muy fuerte.
La figura le parecio parecida a Gael, pero no estaba segura.
Hasta que se acerco y vio que de verdad era el.
—Licenciada!
Gael camino hacia ella con rapidez y le ofrecio una bolsa.
—Compre desayuno.
Valeria no esperaba verlo ahi tan temprano, mucho menos con comida para ella.
Pero...
—Ya desayune.
Lo miro con una disculpa en los ojos.
—Normalmente desayuno en casa. Yo misma preparo algo.
—No pasa nada. Me lo quedo yo.
Gael recupero la bolsa con una sonrisa, sin darle importancia.
—Te levantaste tan temprano solo para traerme desayuno?
—Si, pero no solo por eso.
Se inclino apenas.
Bajo la mirada confundida de Valeria, deposito un beso suave y casi reverente en sus labios.
—Principalmente queria verte antes.
El beso repentino y esa frase hicieron que el corazon de Valeria golpeara de pronto.
Ser coqueteada por su novio a primera hora era demasiado estimulante.
Las orejas se le calentaron.
El rostro se le tiño de rojo y la mirada empezo a vagar, incapaz de sostenerle los ojos.
En el trabajo podia mantenerse calmada y precisa.
Pero frente a los ataques directos de Gael, ni siquiera lograba que el pulso volviera a su ritmo normal.
—Tengo que irme al despacho.
Despues de un rato, por fin hablo.
Su expresion seguia un poco timida.
La mirada ardiente de Gael estaba clavada en su cara.
Al ver su reaccion, no pudo dejar de sonreir.
Le gustaba demasiado.
Queria besarla otra vez.
—Perfecto. Yo tambien voy a la universidad. Salimos juntos.
Dicho eso, bajo rapido la cabeza y le robo otro beso.
—Nos vemos, licenciada.
Le hizo una seña con la mano y se fue a buscar su coche antes de que ella pudiera protestar.
Valeria lo vio alejarse y nego con la cabeza, resignada.
Subio a su coche con una sonrisa que no se le borro.
Los dos autos salieron al mismo tiempo del estacionamiento subterraneo.
En la entrada del residencial se despidieron con una mirada y despues tomaron direcciones opuestas.
Desde que la familia de Gloria dañó su coche, Valeria ya no lo estacionaba afuera. Siempre usaba estacionamiento techado.
Al llegar al despacho, dejo el coche en el subterraneo y subio en elevador.
Apenas salio, vio a una mujer joven de pie junto a recepcion.
Ya era junio y durante el dia la ciudad superaba facilmente los treinta grados.
Con ese clima, aquella joven llevaba manga larga, pantalon largo, gorra y cubrebocas. Estaba completamente cubierta.
Valeria apenas la miro.
Antes de que pudiera apartar la vista, la joven tambien giro y la vio.
—Usted...
Solo alcanzo a decir una palabra.
La recepcionista la interrumpio con cortesia.
—Señorita, ya contacte a una abogada para usted. Por aqui, por favor.
—Si.
La joven respondio muy bajo.
Volvio a mirar a Valeria una vez mas y siguio a la recepcionista.
Valeria sintio que su reaccion era extraña.
Pero si ya tenia abogada asignada, no necesitaba intervenir.
Regreso a su lugar.
Poco despues de sentarse, la secretaria de Gabriel se acerco.
—Licenciada Ríos, el jefe me pidio avisarle que ayer salio de viaje de trabajo. No volvera en un tiempo.
Su tono fue completamente profesional.
—Si necesita algo que requiera autorizacion de direccion, puede buscarme directamente.
La secretaria se fue despues de decirlo.
Valeria, en cambio, sintio que aquello no tenia mucho sentido.
No sabia si el viaje de Gabriel era casualidad o intencional.
Pero bastaba con anunciarlo en el grupo del despacho. No habia necesidad de mandarle un mensaje por secretaria.
Que queria hacer?
Mientras lo pensaba, escucho un murmullo bajo cerca de ella.
aún que si Admito, la historia, esta bonita y tienes buena ortografía y narración, ni se diga 10/10, Pero esa historia no es para mí.
bendiciones Escritora.