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La Venganza Silenciosa de la Esposa

La Venganza Silenciosa de la Esposa

Status: Terminada
Genre:Traiciones y engaños / Amante arrepentido / Venganza de la Esposa / Divorcio / Completas
Popularitas:98.8k
Nilai: 5
nombre de autor: Nadhira ohyver

Tania lo tenía todo: un matrimonio envidiable, una casa perfecta y un amor que creía eterno. Hasta la noche en que descubrió a su esposo cenando con otra mujer.

Cualquiera habría gritado, llorado o suplicado. Tania no hizo ninguna de las tres cosas. Sonrió, guardó silencio y empezó a planear.

Lo que nadie sabía —ni su esposo infiel, ni la amante ambiciosa, ni la familia que la subestimó— era que detrás de la esposa sumisa se escondía una mente brillante capaz de construir un imperio desde las cenizas de su propio matrimonio. Con la ayuda de su mejor amiga y de un hombre misterioso que la admiraba desde las sombras, Tania inicia una transformación silenciosa que la llevará de ama de casa humillada a la mujer más poderosa de la industria.

Pero la venganza es solo el comienzo. Secretos de familia, traiciones corporativas, enemigos implacables y un amor inesperado pondrán a prueba su frialdad legendaria a lo largo de cinco temporadas de intriga, pasión y poder.

Porque la venganza más letal no es la que se grita. Es la que se sirve en silencio.

NovelToon tiene autorización de Nadhira ohyver para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 17

Aquella noche, el comedor parecía congelado, no por el aire acondicionado, sino por una tensión invisible que lo impregnaba todo. Solo se oía el tintineo de los cubiertos contra la porcelana, quebrando un silencio incómodo. Diego, Farah, Tania y Doña Carmen ocupaban la mesa redonda, cada uno interpretando su papel a la perfección.

A mitad de la cena, Diego dejó la cuchara sobre la mesa. Carraspeó, preparándose para la confrontación que Farah le había pedido.

—Tania —llamó, con una autoridad que rara vez empleaba, fría y tajante.

Farah, al escuchar ese tono, sonrió para sus adentros con satisfacción. Los ojos le brillaron de expectativa. Lanzó una mirada furtiva hacia Diego, convencida de que por fin iba a reprender a Tania por el incidente de la caída esa tarde. Al fin Diego me defiende delante de esta mosquita muerta, pensó Farah, saboreando la victoria.

Tania alzó la vista y clavó sus ojos castaños en los de Diego con absoluta calma. Sabía exactamente lo que él iba a decir. Pero antes de que pudiera articular palabra, se le adelantó con una pregunta certera, como un cuchillo que se desliza sin aviso.

—Ah, por cierto, Diego —lo interrumpió Tania con tono despreocupado y una sonrisa tenue en los labios—. Hablando de todo un poco, ¿cuándo piensa Farah volver a su pueblo?

Al oír la pregunta, Diego se sobresaltó. Fue como un golpe certero que no vio venir. Trastabilló con las palabras, tomado por sorpresa ante ese contraataque. Por dentro, gritaba: ¡Maldición! ¡Tania me acorraló! No quería que Farah se fuera de la casa; sería mucho más peligroso y arriesgado que Tania los descubriera si se veían fuera.

Diego, que un segundo antes había llamado a Tania con firmeza, se ablandó de golpe. El tono de su voz se volvió más suave, envuelto en un pánico apenas disimulado.

—Eh... eso... todavía no se sabe, cariño. Probablemente falte bastante —respondió, intentando aparentar tranquilidad.

Farah, al presenciar aquel cambio drástico, sintió la rabia trepar por su pecho. Su expresión satisfecha se agrió al instante; apretó los puños bajo la mesa. ¿Diego se ablandaba así, sin más? La indignación creció todavía más cuando alcanzó a ver la sonrisa fugaz de Tania, una sonrisa fina, cargada de victoria, que desapareció en un parpadeo.

Tania dejó pasar un instante, permitiendo que el silencio opresivo se asentara, antes de retomar la palabra con el mismo tono casual pero calculado.

—En realidad, Diego, ¿cuál fue el propósito de traer a tu prima a esta casa? —preguntó, mirándolo sin rodeos—. No me parece nada apropiado tener a otra mujer viviendo bajo nuestro techo. Sí, ya sé que Farah es tu prima, pero igual no me parece correcto. Si fuera tu hermana, todavía lo entendería.

El rostro de Diego se tensó visiblemente; gotas de sudor frío le brotaron en las sienes. Doña Carmen, sentada a su lado, sintió el corazón desbocársele ante las preguntas afiladas de su nuera. Sin que nadie lo notara, estrujaba la servilleta en su regazo, percibiendo que algo no andaba bien. Farah, por su parte, fulminaba a Tania con la mirada, la mandíbula endurecida. Estaba segura de que Tania lo hacía a propósito: acorralar a Diego frente a todos sin que él pudiera replicar.

Sin esperar siquiera a que Diego balbuceara una respuesta, Tania lanzó su siguiente ofensiva.

—¿Piensas buscarle trabajo a Farah por aquí?

Diego se estremeció.

—Ese era el plan, cariño —contestó de inmediato—, pero no sé dónde colocarla.

Tania esbozó una sonrisa sutil, cargada de significado.

—Ya que hablamos de trabajo, quería pedirte permiso, Diego. ¿Puedo trabajar?

Diego la miró un instante, incrédulo. Después de tanto tiempo como ama de casa, era la primera vez que Tania pedía algo así. Sintió que le faltaba el aire, temiendo que ella estuviera ganándole la partida. En el fondo, él mismo reconocía el talento extraordinario de Tania para el dibujo, sobre todo para diseñar joyería.

Pero de pronto cayó en la cuenta: si Tania trabajaba, su relación con Farah dentro de la casa estaría más segura. Farah quedaría a salvo de las sospechas de Tania, que estaría ocupada en la oficina. Una sonrisa involuntaria le afloró en los labios, una sonrisa de alivio al creer que había encontrado la solución perfecta.

Tania adivinó exactamente lo que cruzaba por la mente de Diego. Qué idiota, pensó, y su sonrisa fría, llena de secretos, se hizo más evidente.

Diego no aceptó de inmediato. Prefería consultarlo primero con Farah, para asegurarse de que ella también estuviera de acuerdo.

—Déjame pensarlo, cariño.

Tania no dijo más. Volvió a concentrarse en su plato, ocultando una sonrisa de satisfacción. Continuaron la cena en un silencio cargado de estrategia.

* * *

Cuando la tensa cena terminó, el silencio se apoderó de nuevo de la casa. Tania se levantó enseguida y comenzó a recoger los platos sucios. Doña Carmen la siguió hasta la cocina, observando en silencio los movimientos de su nuera, que parecía completamente serena. En el comedor, Farah empezó a limpiar los restos de comida de la mesa a regañadientes, todavía resentida por la humillación que Tania le había infligido.

En la cocina, Tania y Doña Carmen se quedaron a solas. El murmullo del agua corriendo por el grifo rompió la quietud. Tania lavaba los platos con movimientos rápidos y precisos.

—Tania, quiero preguntarte algo —dijo Doña Carmen en voz baja, cargada de pesadumbre.

Tania giró la cabeza con una sonrisa amable.

—Dígame, Doña Carmen. ¿Le preparo algo caliente para tomar?

—No es eso, hija —respondió la mujer, tocándole con suavidad el brazo. Su rostro reflejaba un arrepentimiento profundo—. Es sobre lo de que quieres trabajar. ¿Diego ya aceptó?

—Todavía no. Dijo que lo iba a pensar —contestó Tania, volviendo a concentrarse en el plato que tenía entre las manos.

Doña Carmen exhaló un suspiro largo; su mirada se perdió en el vacío. Los ojos se le llenaron de lágrimas.

—No es que quiera frenarte en tu camino hacia el éxito, Tania. Sé que eres una mujer brillante, una futura gran diseñadora. Pero... me siento culpable.

Tania dejó lo que estaba haciendo y miró a su suegra.

—¿Culpable de qué, Doña Carmen?

—Lo sé todo, hija —susurró la mujer, confesando al fin la carga que arrastraba—. Sé lo de Diego y Farah... Sé que algo anda mal desde el principio. Sé que Diego miente, pero yo... me vi obligada a callar por sus amenazas —la voz de Doña Carmen se quebró en un sollozo ahogado—. Me siento culpable contigo, hija, porque estoy en esta casa y no he podido hacer nada.

—Tengo miedo de que si tú no estás en casa, esos dos se descontrolen aún más.

El semblante de Tania permaneció sereno, pero algo se le entibió por dentro al escuchar la honestidad y la preocupación de su suegra. No imaginaba que Doña Carmen cargara con semejante peso.

—¿Diego la amenazó? —preguntó Tania, con voz suave y cautelosa.

Doña Carmen asintió, secándose las lágrimas.

—Me dijo que si yo abría la boca, me echaría de esta casa y dejaría de considerarme su madre.

—También dijo que dejaría de mantenerme. Y si no es Diego, ¿quién va a mantenerme, Tania? Tu suegro ya no está, Diego es hijo único... A mi edad, ¿quién me va a dar trabajo?

Tania le dedicó una sonrisa cálida.

—No se preocupe, Doña Carmen. Al contrario, me alegra que haya decidido ser sincera conmigo. Lo de Diego y Farah, yo me encargo. Lo que necesito es su ayuda para vigilarlos mientras yo esté trabajando. ¿Puede hacer eso?

En el comedor, Farah, que acababa de terminar de limpiar la mesa, pasó frente a la puerta de la cocina. Espió hacia dentro con recelo; no alcanzaba a escuchar lo que decían, pero estaba convencida de que hablaban de ella. Se alejó entre gruñidos de fastidio.

En la cocina, Doña Carmen contempló a Tania, sorprendida por la petición, pero con una determinación renovada en la mirada. Asintió con firmeza.

—Por supuesto, hija. Te voy a ayudar. Vamos a arreglar todo esto juntas.

—Esta vez no voy a permitir que pases por lo mismo que yo pasé, aunque Diego sea mi propio hijo.

Tania sonrió con frialdad. Su plan acababa de ganar una aliada inesperada, una que tenía motivos poderosos para enfrentarse a Diego.

Continuará...

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Maria Riquelme
Por fin TANIA despertó, y no perdió la memoria, ahora ELENA O FARAH sabrás quién es TANIA, cuando le hacen daño a su familia y tú eso hiciste, quisiste asesinarla a ella junto a sus hijos
Maria Riquelme
Me encantan como son TANIA Y REY, con s
us hijos siempre tienen tiempo para jugar con ellos, además que han hecho parte de la familia a LUNA Y RENZO, LUNA ya habrá dado a luz a su bebé?
Maria Riquelme
Lo que a mí me gustaría es que TANIA si dice que LUNA Y RENZO son familia, por qué no le dice a RENZO que ya dejé de decirle señora y solo le diga TANIA?
Maria Riquelme
TANIA siempre va varios pasos delante de quién la quiere perjudicar
Maria Riquelme
Me encantan estos gemelos, saben detectar a quienes le quieren hacer daño a su familia 🤣🤭
Maria Riquelme
Que risa me dan esos pequeñitos, sobretodo ARIAN que tiene a su padre para hacer sus descargos, vaciendole comida en la ropa o en la cara a su padre, y por fin los dos ya le dijeron papá y REY feliz
Maria Riquelme
Espero que esta sea la última vez que traten de quitarle todo a TANIA, solo quiero que en esta 5ta y última temporada, ya sea tranquila y por fin pueda ser feliz junto a toda su gente
Maria Riquelme
Le duró menos que un candy el reinado a ADRIAN, eso les pasa a quienes codician y quieren adueñarse de lo que no les pertenece
Maria Riquelme
No entiendo el porqué se dice que el piso del depto está rápido y la chaqueta de TANIA ya está descolorida, acaso cuando la Compró la vez que se iba a divorciar de DIEGO, a nombre de su amiga no la compró con todo, además que lava la ropa a mano
Violeta Martinez
en un principio bien..después nada creíble..como el esposo se lleva a la amante a su casa y la cereza del pastel gemelos super dotados...muy larga la novela...no la recomiendo...gracias.
Violeta Martinez
gracias escritora la novela me atrapo todo muy bien..hasta que empezó con los gemelos superdotados...es una novela todo es mentira pero exageró con .los gemelos se volvió monótona...y muy larga innecesariamente..termina uno pasando capítulos sin leerlos todo...solo queremos ver el final. gracias.



r
Maria Riquelme: VIOLETA si no te gustó la parte de los gemelos, simplemente no debiste seguir leyendo, pero la leíste hasta el final , no se para que ahora te quejas
total 1 replies
Maria Riquelme
Excelente cada temporada cortita, ahora sigamos con otra temporada
Maria Riquelme
La señora CARMEN no es la madre de DIEGO?
Maria Riquelme
Ya me cae mal REY, le cree a otra en vez de a su.esposa
Maria Riquelme
Espero que REY no sea otro DIEGO infiel
Maria Riquelme
Esta segunda temporada es tan buena como la primera👏👏
Maria Riquelme
Se deshizo des víboras y apareció otra está cree que podrá con TANIA y no sabe que se equivocó de persona que ya sabe lo que hizo SOFIA en Paris
Maria Riquelme
Me gustó mucho esta primera parte, ahora a leer la segunda parte y ver qué sucederá ojalá esta vez TANIA por fin le de una oportunidad REY y sean muy felices
Maria Riquelme
Ahora DIEGO Y FARAH, están disfrutando de unas muy largas vacaciones, en un gran castillo 🤣😂🤣🤣😂🤭
Maria Riquelme
🤣😂🤣😂😂🤣Eso te pasó por querer calumniar a quien nunca te hizo daño, y tú quisiste dañar, a una mujer que tú le quitaste al bastardo infeliz que tenía por marido
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