Tras la caida del Rey demonio a manos de "White Harper" una heroína que combatió en la guerra oscura contra Raven, el Rey arcángel.
Una sangrienta guerra en el infierno comenzo por el poder de su antiguo líder, el Rey demonio y la mano derecha de Raven.
Años después de la muerte del antiguo Rey demonio. Cassian, una demonio híbrida se convierte en el Alpha de los demonios y ahora debe emprender un viaje al infierno para ascender al trono y cumplir su destino
¿podra Cassy detener la guerra y salvar el infierno? ¿Y que tanto va a perder en el camino?
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Capitulo #16: Trato entre princesas
Antes de que pudiera terminar la frase, Ikari cayó al suelo de rodillas. Sus oídos pitaron, su visión se torno borrosa, su corazón latía con tanta rapidez que parecía que estaba por explotar y de su boca salió un chorro de sangre que creó un pequeño charco en el suelo.
—¡¡Ikari!! —chillaron sus compañeros corriendo hacia ella para intentar ayudarla—.
La hechicera quedo inconsciente por el resto de la noche debido a que su cuerpo habia llegado al límite por el estrés. Ikari despertó dentro de su mente, en los pasillos de un elegante e infinito castillo de oro. Sus muñecas estaban esposadas, su ropa era un vestido de paja lleno de suciedad y su cabello castaño parecía ser negro con la mugre que lo envolvía.
"Así que esto es mi mente" pensó Ikari volteando a los alrededores, con su atuendo de esclava
—¡¿Por qué ahora no quieres separarnos?! ¿Qué es lo que quieres conmigo? —le cuestionó la princesa Libra apareciendo detrás suyo, con sus imponentes alas de hielo—.
—Libra... —le dijo Ikari, dándose la vuelta y con un tono más suave de lo normal—.
—Responde…
—Mm. No quiero poner en riesgo lo que significas para la Alianza. Solo piénsalo, si ella te absorbe, ella... Ella podrá aprovecharse de todo lo que sabes
—¿Ah? ¿Y como puedo asegurarme de que puedo confiar en tí? ¿Cómo estoy segura de que tu no eres como ella?
—Si lo fuera. Ya habría hecho lo que tanto quieres que haga. —Ikari camino hacia la princesa libra—. No es difícil saber que es lo que quieres ahora pero ya que insistes. Si me das la información que quiero puedo darte lo que tanto te importa. O quieres arriesgarte a que esa chica te lo quite, que te quite la posibilidad de ser su esposa, la madre de sus hijos.
—Tsh. No voy a darte una información que puede afectar a mi familia por un chico
—¿En serio? Quitando el hecho de que Len esta empezando a fijarse en esa mujer. Nosotras viviremos más de un siglo y él al ser humano tendrá una vida tan corta que sería un desperdicio para tí, no vivir todo lo que quieres con él. Y tiene 20 años, como mucho vivirá 60 años más, si tiene suerte, claro.
—Mm… N-no. Y… no confío en tí. Dudo que puedas darme lo que quiero si te llegó a dar la información
—Ah, que lista. Quieres un incentivo ¿No? Bien, te lo daré. Una noche de pasión con tu chico a cambio de que me des acceso a un recuerdo de la caja de Pandora. Un recuerdo por una noche, ¿Trato? —le dijo Ikari extendiendo su mano hacia Libra—.
—Tú… Mm… —balbuceó con la mano en la barbilla—.
—¡Vamos! Se te acaba el tiempo. Recuerda el vivirá 60 años a lo mucho. Solo hay que colaborar, Libra.
—D-De acuerdo —suspiro Libra agarrando la mano de la hechicera—. Solo un recuerdo pe-pero antes… qui-quiero que tú cumplas tu parte del trato
Al cerrar el trato, Ikari despertó en el suelo frente a la fogata. Todos los demás miembros de Lechuza, se encontraban dormidos a excepción del joven héroe que estaba sentado cerca de un árbol viendo las estrellas.
"Me siento sucia. Pero... Supongo que no me queda otra opción, más que hacer esto" pensó Ikari con la mano en la frente
La hechicera del grupo, con una sonrisa se levantó para acercarse a él con las manos en la espalda.
—Le-Len.
—¡Ikari! —jadeo levantándose para agarrarla de los hombros—. ¿Ya te sientes mejor?
—Lo estoy pero… ¿Me podrías acompañar al lago? Necesito darme un baño para quitarme la sangre y no quiero ir sola —le respondió fingiendo una voz tan chillona como la de la bufon—. Por favor, ven conmigo, Len, por favor
—Claro, aunque no crees que te sentirías más cómoda si vas con Rinko o…
—No —lo interrumpió rodeándolo con un abrazo—. No quiero. Quiero ir contigo, y solo contigo, Len.
—Okey. En ese caso, vayamos rápido
La hechicera sonriendo le agarro la mano al joven héroe para llevarlo a un sitio apartado de los miembros de Lechuza. El Héroe inocente de las intenciones de su compañera, intento cubrirse los ojos cuando llegaron al lago. Esto para darle más privacidad mientras se daba un baño en el lago.
—A-Avisame c-cuando termines de bañarte, yo estaré cerca para cuidarte
—Jaja, eres muy educado —se rió entrelazando sus manos con los de Len—. Pero no crees que estás siendo muy inocente. ¿O es que debo ser más directa contigo?
—¿Q-Qué? Ah… eh… yo… b-bueno… ¿No te vas a bañar?
—Bañate conmigo y… —Ikari al notar en la mirada de Len que él seguía sin captar sus intenciones, soltó un suspiro y fruncio el ceño—. Y hagamos el amor —la hechicera sin titubear apuntó al lago con su dedo índice—. Ahí. ¿Si?
Con esas simples palabras, el joven héroe fue capaz de entender la verdadera razón por la que su compañera lo había alejado tanto de los demás para que el ruido de su noche con ella no fuera escuchado por ellos. Aunque cuando sus compañeros despertaron en pleno amanecer, las marcas rojas en sus cuerpos terminaron por levantar sospechas.
—¿Huh? —Lily y Cassy al notar las marcas en el cuello de su hermano, soltaron una pequeña risa—. Veo que dormiste bien
—Parece que ya tenemos que preocuparnos porque mueras solo
—Felicidades por su nueva relación, muchachos del escudo —les felicito Robin dándoles palmadas a Len y Ikari—.
—Huhm. Te ves muy distinta cuando eres menos gruñona, te pareces incluso mucho a Apolo —murmuro Andrier viendo a detalle a Ikari—.
—¡Oigan! No fue lo que piensan —dijo Ikari cubriéndose con sus manos—.
—Ikari, deja tus cosas para después, que tenemos que irnos —la regaño la Capitana dándole palmadas en la cabeza a la princesa Ikari—.
—Si, muchacha —le dijo Robin dándole palmadas en la espalda—.
—¡No pasó eso! —grito Ikari intentando convencer a los demás—.
—Ajam, como digas. Ikari, como digas, te creemos —le respondieron los demás a excepción de Len—.