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Matemos Las Ganas

Matemos Las Ganas

Status: Terminada
Genre:Amor prohibido / Amor de la infancia / Completas
Popularitas:38.9k
Nilai: 5
nombre de autor: Yamila22

Novela no apta para 🔞🔞🔞

"Cinco años de silencio no fueron suficientes para apagar el fuego."
Mía es la heredera perfecta; Julián, el hombre que ella traicionó cuando él no tenía nada. Ahora, él ha vuelto: es un abogado poderoso, letal y viene de la mano de la prima de Mía.
Atrapados en una red de mentiras, ella finge amar al mejor amigo de él mientras Julián la devora con la mirada en cada rincón de la mansión. Entre pasillos oscuros y encuentros prohibidos, el odio se mezcla con una pasión incontenible.
Las excusas se terminaron. Es hora de dejar de huir y matar las ganas, aunque el precio sea destruirlo todo.

NovelToon tiene autorización de Yamila22 para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 16: La sombra del pasado

La paz de la cabaña se rompió con el crujido de una madera afuera. Mía, que se encontraba sola mientras Julián había salido al pueblo cercano por provisiones para el almuerzo, pensó que era él regresando. Se levantó de la cama, aún envuelta en el camisón de seda blanca, con una sonrisa que se congeló en el acto.

La puerta no se abrió con una llave, sino con un golpe violento. Marcos estaba allí. Sus ojos estaban inyectados en sangre, su ropa desaliñada y el olor a alcohol lo precedía. Mía retrocedió, el corazón golpeándole las costillas. No reconocía a este hombre; el prometido pulcro y educado había desaparecido, dejando en su lugar a un animal herido.

—¿Creíste que podías esconderte aquí con él? —escupió Marcos, cerrando la puerta tras de sí.

—Marcos, por favor, vete... —suplicó Mía, buscando una salida.

Pero él fue más rápido. La alcanzó en tres zancadas y la agarró del cuello con una fuerza que le robó el aliento, acorralándola contra la pared.

—¡Mírate! —le gritó en la cara, su aliento fétido quemándole la piel—. Eres una zorra, Mía. Una pequeña zorra que prefiere al hijo del jardinero antes que a un hombre de verdad. Te entregaste a él como una cualquiera mientras yo salvaba el apellido de tu padre.

—¡Suéltame! —chilló ella, tratando de zafarse.

Marcos la empujó hacia la cama con un desprecio brutal. Mía cayó de espaldas, aturdida. Antes de que pudiera incorporarse, él se lanzó sobre ella, inmovilizándola con su peso. Empezó a besarla a la fuerza, ignorando los sollozos de Mía y sus intentos desesperados por apartarlo.

—¡No! ¡Déjame! —gritaba ella, sintiendo que el pánico la asfixiaba.

Con un movimiento violento, Marcos desgarró la seda del camisón, dejando su pecho al descubierto. Empezó a besar sus pechos con una agresividad que la hacía temblar de asco.

—Sé que esto es lo que te gusta —decía él entre dientes—. Si te abres para ese muerto de hambre, te abrirás para mí. Yo iba a ser tu esposo, Mía. Todo lo que tienes me pertenece.

Mía lloraba desconsoladamente, sus manos golpeando inútilmente los hombros de Marcos. El terror la paralizó cuando lo vio deshacerse de sus pantalones. Con una crueldad metódica, él le arrebató la ropa interior. Mía cerró los ojos, sintiendo que su alma se desprendía de su cuerpo mientras susurraba un nombre como una última plegaria:

—Julián... por favor...

En ese preciso instante, la puerta principal voló en pedazos.

Julián entró como un vendaval. Sus ojos recorrieron la escena y lo que vio lo transformó. Ya no era el abogado exitoso ni el amante tierno; era un demonio sediento de sangre. Soltó las bolsas que traía y, con un grito de guerra, se lanzó sobre Marcos, agarrándolo por el cuello de la camisa y arrancándolo de encima de Mía con un empujón que envió a Marcos rodando por el suelo.

—¡Maldito hijo de puta! —rugió Julián, su voz retumbando en toda la cabaña—. ¡Eres un violador! ¡Basura!

Marcos, tratando de recuperar el aliento y cubrirse, soltó una carcajada histérica desde el suelo.

—Solo le estaba dando lo que le gusta a la zorra, Julián. ¿Te duele? Éramos amigos, pero preferiste mi herencia...

Julián no lo dejó terminar. Le asestó un puñetazo que le rompió la nariz de un solo golpe. Luego otro. Y otro más. La furia de Julián era imparable.

—¡Tenías que venir contra mí! —le gritaba mientras lo golpeaba contra la pared—. ¡Si tenías un problema, era conmigo! ¡Pero intentar tocarla a ella... intentar forzarla! ¡Te voy a destruir, Marcos! Te haré caer tan bajo que desearás estar muerto.

Mía estaba hecha un ovillo en la esquina más alejada de la habitación, tapándose con los restos de su camisón, temblando violentamente. El pánico la había sumergido en un estado de shock. Veía a Julián golpear a un Marcos que ya no se defendía, que ya estaba desmayado y sangrando en el suelo, pero Julián no se detenía. Su rabia era ciega.

—¡Julián! —logró gritar Mía, su voz apenas un susurro quebrado en medio del caos—. ¡Para! ¡Julián, por favor!

Al escuchar su nombre, Julián se congeló. El puño que tenía levantado volvió a su costado. Miró a Marcos, un bulto inconsciente en el suelo, y luego a Mía. La luz de la locura en sus ojos se apagó, reemplazada por un dolor insoportable al ver el estado de la mujer que amaba.

Soltó a Marcos y corrió hacia el rincón donde estaba ella.

—Mía... mi amor... —trató de acercarse, de rodearla con sus brazos.

Pero ella retrocedió, golpeándose contra la pared, con los ojos desorbitados.

—¡No me toques! ¡Por favor, no me toques! —gritó ella, sus sollozos volviéndose histéricos—. ¡Déjalo! ¡Llama a la policía! ¡Que ellos se encarguen!

Julián se detuvo en seco, con las manos en el aire, sintiendo que el corazón se le partía en mil pedazos. La culpa lo golpeó con más fuerza que cualquier golpe que le hubiera dado a Marcos.

—Perdóname, Mía... Perdóname por haberte dejado sola —dijo él, con lágrimas en los ojos—. Nunca pensé que ese animal sería capaz de rastrearnos... nunca pensé que llegaría a esto. Lo siento tanto...

Él se quedó arrodillado a un metro de ella, respetando su espacio, llorando de pura impotencia. Sabía que la herida física de Marcos sanaría en la cárcel, pero el daño en el alma de Mía era algo que él tendría que cargar y sanar con cada aliento de su vida. La paz de la cabaña había muerto, y en su lugar, quedaba el eco de una traición que marcaría el final de su huida y el comienzo de su verdadera lucha.

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Belkys Natalia Quintero García
me encantó recomendada para leer al 💯
corta pero sustanciosa jajaja, felicidades autora, por tu obra maravillosa
Belkys Natalia Quintero García
excelente
Belkys Natalia Quintero García
jajaja candela pura ♨️♨️♨️,le dió hasta con el balde de la vaca 🐄🐄🐄
Tere Jimenez
gracias por compartir muchas felicidades
Tere Jimenez
muy hermosa novela muchas felicidades y gracias por compartir te deseo muchos éxitos más gracias un abrazo
Tere Jimenez
que pasara se va a dar cuenta que está en la oficina o escapara
Martha Patricia Corozo Angulo
Bonita historia 🤗😊💞
Sonia Cheuquepil
me encantó!!
Rosa Rodelo
Foto de los protagonistas de la historia 🥰🥰
Edith Villamizar
EXCELENTE
Edith Villamizar
me encantó esta historia candente 🔥
muchas gracias 🌹
Jul Mesa
Muy buena tu novela felicitaciones
Maria M. Rosario
Asi me gustan cortas pero con esencia muy bonita.
Maria M. Rosario
Que salvaje este chico, la verdad es q la avaricia no tiene limites.
Maria M. Rosario
Waoo, la ambiciòn y el desecho no don buenos aliados.
Maria M. Rosario
Me gusto su entrega.
Maria M. Rosario
Esto se esta complicando. Ella debe decirle a Julian todo.
JANET GARZÓN
Julián quiere vengarse de Mía Pero ella no tiene la culpa, ella sacrificó su felicidad para salvar a la madre de el x eso obedeció a Ricardo
Lisbeth Torres
excelente
Isabelen Marquez
en esta vida todo se paga ☺️
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