Morgan, Caitlin y Oliva. Tres chicas con personalidades diferentes, pero siempre unidas, viven escondidas en un pantano, alejadas del exterior, pues se les inculcó que fuera del pantano era peligroso y aterrador. Salir del pantano estaba prohibido y era casi tabú para las tres, pero una de ellas rompe esa regla después de ayudar a un hombre herido que había sido arrastrado por las corrientes del río y desembocado en el pantano. Bien pudo haberlo dejado morir, pero está era la primera vez que veía un hombre y su curiosidad le abre la mente en muchos sentidos. Escapa del pantano, sin pensar que ahora sus hermanas están en busca de ella, rompiendo la regla que se les había inculcado desde pequeñas.
"Si estás aquí por primera vez" Quiero que sepas que no todo lo que escribo es dulce romance. Mis personajes son *Tóxicos, celosos, posesivos e intensos.*
La obra contiene escenas sexuales explícitas. Por lo que estará marcada como +21. Si eres sensible, está obra no es para tí.
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Amenazas y tortura.
A la mañana siguiente, Morgan se había levantado con un dolor en el pecho. Las tres habían pasado la noche juntas, sin saber que ese sería su último día durmiendo en la misma habitación.
"¿Qué sucede?" Se preocupa Caitlin.
"No lo sé, últimamente me dan estos dolores. Ya intenté usar magia curativa, pero el dolor no se va."
Caitlin baja la mirada y suspira decepcionada.
"Te está engañando. Eso sucede cuando él se acuesta con alguien más."
Oliva las escucha, aunque intenta comprender lo que es el amor. Caitlin les hizo entender que el sexo es hacer el amor, dado que ella lo ve de esa manera porque su cabeza vive dentro de un cuento.
"¡Y a mí que! No importa, solo quiero que el dolor pare."
"Lo siento, pero no sé puede. Conforme más pases a su lado, más podrán sentir la conexión."
Morgan aún no puede creer que se irá a vivir con ese idiota. Se levanta de la cama y comienza buscar habitación por habitación. Tomás comienza a seguirla y nota su vestido desgastado con sangre en él por la anterior. No estuvo presente cuando todo sucedió, pero ahora que conoce a una de las brujas del pantano piensa en lo atractiva y poderosa que se ve. Tan imponente y de mal carácter como Velkan.
"¿A quién busca? Si quieres puedo ayudarte."
"Velkan. Es a él a quien busco." Patea muy enojada otra de las puertas y no logra encontrarlo.
"Le recomiendo no abrir esa."
"¡Porque!"
"Porque ahí duerme el alfa Ronan. Si entra podría haber consecuencias." La toma del brazo y hace voltear. "Es ahí" Señala la habitación. "Ahí está el alfa Velkan."
"Gracias." Sonríe con una mirada vengativa y golpea la puerta usando magia para abrirla.
"¡Qué carajos!" Grita Tracy.
Velkan mira el rostro furioso de Morgan, pero verla solo le causa gracia.
"¡Me lastimas idiota!" Velkan borra la sonrisa de su rostro.
Se levanta desnudo y toma a Morgan del cuello, aunque ella ya no muestra temor, sabe perfectamente que no puede hacerles daño a sus hermanas.
"¿Crees que mis hermanos van a protegerte de mí?" Morgan le sonríe y clava sus uñas largas en su espalda, lo que hace que Velkan apriete más su cuello.
Ella no quiere ceder y aunque siente que le cuesta respirar con su otra mano lo intenta ahorcar de la misma manera que él lo hace, pero la fuerza de ambos es desequilibrada.
"¡Suéltalo!" La golpea Tracy con una vara en la espalda, haciendo que la herida en su espalda vuelva a doler.
Suelta a Velkan, intentando mantenerse de pie por el dolor, pero Tracy vuelve a dar un segundo azotón.
Velkan suelta su cuello y se agacha para ver su dolor.
"Vuelve a insultarme y la próxima vez será peor."
Tomás se siente mal por ella, pero no puede ayudarla. Si lo hiciera Velkan podría tomarlo personal por tocarla, aunque parece ser un cretino con ella.
Morgan se levanta quejándose de la herida.
"Entonces no me lastimes. Me duele el maldito pecho cuando te revuelcas con esa mujerzuela." Caitlin les había enseñado un par de palabras y mujerzuela se suponía que era alguien de culo suelto, y puta. "La próxima vez que lo sienta haré lo mismo que tú y te regresaré el mismo dolor."
Velkan comienza a respirar con agitación. Morgan lo había provocado.
"Si te atreves. ¡Te mato!" La amenaza apretando sus brazos con mucha fuerza.
Tracy ahora sabe que ella es su mate, y no va a permitir que ocupe el lugar que ella tanto desea.
"¡Que sucede aquí!" Grita Ronan y Caitlin detrás de él.
"Nada." Suelta a Morgan y entra a la habitación para vestirse.
"¿Estás bien?" Estaba preocupada y la única forma de ayudarla era pedir ayuda a Ronan.
"No te preocupes, él no me da miedo."
Ronan no está seguro de que Morgan esté a salvo con Velkan, le dolería que su hermano de alguna forma llegará a lastimar a Caitlin por sus acciones.
"Será mejor que se despidan. Mis hermanos tienen prisa por volver a sus manadas." No da más explicaciones, pero ahora las tres hermanas comienzan a sentir la angustia por su separación.
Caitlin corre a su habitación y comienza a sacar obsequios para ellas. Si fuera por ella les daría todo, pero ese no es el caso.
"Prométanme que me escribieran."
Morgan se mantiene firme y sería, pero Oliva no lo aguanta y comienza a llorar.
"Lo haré, pero me niego a ser como tú."
Caitlin se siente mal, pero no es momento para pelear y discutir.
"Si quieren saber más de este mundo y sus costumbres, necesitan leer." Morgan se ríe con ironía por sus consejos.
"¡Lo haré! Te escribiré todos los días." Contesta Oliva, pero Morgan toma lo que recién le regaló y sale molesta de la habitación.
Velkan ya la esperaba, apenas había visto su reloj cuando la ve bajar las escaleras.
Lo pasa de lado y entra al carruaje. Sin hablar, sin quejarse, ni despedirse.
Godric estaba muy feliz. Toma la mano de Oliva y la lleva casi corriendo para ayudarla a subir al carruaje.
"¡Te gustará! Mi manada te gustará. Cuando lleguemos te enseñaré todo el lugar, si algo no te gusta podrás cambiarlo con libertad." Oliva intenta sonreír, pero le cuesta estar feliz.
Caitlin las ve irse. Cuando al fin ya no están a su vista cae de rodillas. Comienza a dejar caer todas esas lágrimas que se había estado aguardando.
"¡Pero que hice!" Comienza a lamentarse
Ronan la ve, siente pena por ella. Envés de ayudarla o darle consuelo, se da la media vuelta y la deja sola.
"Ella está triste. ¿No le dirás nada?" Pregunta Dorian.
"No soy su niñera. Que lloré si quiere hacerlo, yo ya cumplí con que encontrará a sus hermanas. Pero me arrepiento, ella no estaría así de no ser por ellas. Fue una pésima idea."
Se aleja, aunque Dorian cree que su alfa es egoísta con Caitlin.
En el transcurso del viaje, Tracy y Morgan se veían con odio simultáneamente. No soportaban viajar las dos en el mismo carruaje, quería pensar lo mismo de Velkan, pero olía demasiado bien como para pensar con claridad.
"¡Que me ves!" Suelta Morgan.
"A un gusano, claro está. Te advierto que no porque seas su mate te vas a salvar de mí. Lo apuesto todo a qué te rechazará." Sonríe después de las palabras que le dijo, pero Morgan, en cambio, se echa a reír.
Velkan también sonríe, le gusta su sonrisa, aunque ella ríe con desprecio.
"Entonces dile a la persona de tu costado que lo reto. ¡Anda! Si tanto me odian rompan este vínculo. Así podré largarme a mi pantano." Estaba claro que estaba resentida, quería volver de una manera u otra, con o sin sus hermanas.
Velkan recarga los brazos en sus piernas y le molesta ver su actitud arrogante, ella lo hace menos y él puede notarlo.
"Ya veremos si tienes esa misma actitud cuando lleguemos." A Morgan no le interesan sus amenazas y solo se gira para ver el paisaje.
Al llegar, lo primero que hace es estirarse, pero Tracy la patea para que comience a caminar.
Morgan mira a Velkan, como diciendo que tranquilice a su perra. Tras sobarse la espalda por la patada comienza a caminar.
"¡Bienvenido! ¿Cómo estuvo la fiesta?" Pregunta el beta de Velkan. Morgan lo mira, ya que antes no lo había visto.
"¡Pésima! No volveré a ir en un rato."
"¿Y ella? ¿Quién es?" La mira de arriba abajo, comparada con Tracy ella es mucho mejor. Y no lo dice solo por qué su busto es más grande a comparación del muy pequeño de Tracy.
Velkan gruñe, la manera en como la mira lo incomoda, hace que tiniebla se descontrole.
"Esta bruja es mi mate." Perry, su beta, aún lo asimila con los ojos muy abiertos. "Ve por los grilletes especiales. Tráeme los de los tobillos y las muñecas. Necesito disciplinar a esta bruja."
Perry no lo entiende. ¿Va a lastimar a su mate? Si solo fuera una simple bruja lo entendería. ¿Pero a su mate?
Trae lo que le pide sin hacer preguntas. Nota que Morgan tiene una voluntad fuerte y tras ponerle los grilletes en las manos y tobillos ella solo hace gestos de disgusto, pero intenta no llorar por el dolor, no quiere que la vean tan vulnerable.
Esta vez los grilletes no tenían cadenas, pero estaban en bullido con veneno mágico, haciendo que tras ponértelos causarán dolor y pesar al caminar.
Tracy sonríe, le gusta que trate mal a Morgan, sabe que ella sigue teniendo su lugar.