Cuando la corte celestial baja al mundo de los mortales para encarar a la diosa de la luna por haber roto las reglas, comienza una larga batalla en los cielos hasta que deciden eliminarla como castigo.
Sin embargo, su fiel esposa, la hará regresar como una mortal llamada: "Rinko Gumi" para que ayude a la princesa del cielo en su misión de recuperar los pergaminos antiguos.
Ahora una joven Rinko deberá proteger a la princesa para resurgir y encarar a la corte celestial en una última batalla contra los cielos.
¿Podrá Rinko resurgir y tener su revancha contra la corte celestial?
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Capitulo #16: ¡No seas bestia! Habla
Tal y como me había dicho el dios noble, llamé a su nube mágica con un grito a todo pulmón para ir a verlo. Mis compañeros quedaron un poco sorprendidos al ver como la nube del dios respondía a mi llamado.
—¡En un momento vuelvo! Iré por ese dios noble para que nos ayude a conversar con el elfo del agua
—¡¿En serio?! —chilló riendo de la emoción con la idea de ver de nuevo al dios noble frente a ella—. ¡¿Traerás a otro chico guapo?! ¿Puedo ir contigo?
—¡No!, cuida de Sun Tsu mientras voy al monte Putuo
Antes de que Qin pudiera quejarse, la nube partió con rapidez hacia el Monte Putuo, hogar del dios noble, Guanzhen. Ese muchacho se encontraba sirviendo un té hecho con las flores que tenía a su alrededor y aquel oso que tiempo atrás atormentó el bosque del viento negro, estaba de pie en el agua sin moverse de lo concentrado que estaba en su rol de guardián del Monte.
“Veo que ese dios noble si logró dominar al Rey oso” pensé soltando una pequeña risa por el nuevo rol de Hei xion
Con cuidado y sin apartar la mirada del dios noble me acerqué para pedirle su ayuda, él me volteó a ver en cuanto escuchó nuestros pasos.
—¿Sucedió algo nuevo? Rinko
—Bu-Bueno, resulta que hemos peleado contra un joven elfo de agua y ahora no podemos cruzar el río sin su permiso
—Agh, Rinko, si que sigues siendo una barbara —me regaño indignado dejando su taza en el césped—.
—Ahm… ¿Nos… nos va a ayudar?
—Estas de suerte, ese elfo es uno de los discípulos de tu maestra
—¿Maestra? ¿Hablas de Sun Tsu?
—Sí, de quién más ¡Bestia!, pero ahora que me dices que… —pensativo se frotó la barbilla mientras fruncía el ceño—. Mm…
—¿Ya tiene una idea? —me senté frente a él inclinando la cabeza y moviendo la cola de un lado a otro—. Dios Noble, Guanzhen
—Hay una forma de hablar con él pero tendrás que buscar a su mamá
—¿Su mamá? No lo entiendo ¿Qué tiene que ver su mamá en esto?
—Ese discípulo no le hace caso a nadie más que a su mamá, aunque es más disciplinado que tú y menos gritón que Qin
—¿Y dónde se encuentra su mamá? Está lejos del río, es que… no puedo dejar por mucho tiempo a Qin con Sun Tsu, ella no es muy buena guardiana que digamos
—En mi jardín hay bambú mágico, puedes tomar uno y beberlo, eso te permitirá ver más allá del cuerpo físico, te abrirá el camino hacia ella
—¡Lo entiendo! —me levanté del suelo de un salto—. Encuentro a la madre de…
—Shu Yujin, ese es el nombre de tu nuevo hermano de aventuras —me interrumpió el dios noble—.
—Shu Yujin… sí, encontraré a su mamá y lo convenceré de ayudar a Sun Tsu en su viaje
Decidida a corregir mi error de haber actuado a lo tonto, recogí algunos brotes de bambú violeta que había en el jardín del dios noble para después regresar al bosque con la nube voladora.
El juguito del bambú era una especie de poción que me permitió ver a todos los espíritus que se ocultaban ante mis ojos de mortal. Gracias a mi nueva percepción de la realidad de Terra pude seguir el rastro de una silueta que tenía el mismo olor que el elfo, olía a humedad y canela.
Corrí por el bosque saltando de árbol en árbol hasta llegar a una cueva donde estaban los huesos de un zorro. El alma del zorro estaba dormida en sus restos, mi colita se esponjo en cuanto me acerqué, eso me hizo entender que no era un espíritu maligno, sino uno con un buen corazón.
—Dis-Disculpa, tú… ¿Eres la madre de Sha Yujin?
La Zorra al verme se transformó en una hermosa mujer vestida con un elegante vestido y unas brillantes joyas dignas de una princesa, ella al igual que yo, tenía rasgos felinos, solo que los suyos eran más salvajes, claro, pues ella era un Zorro disfrazado de humano.
—¿Tú quién eres? —preguntó a la defensiva, sacando sus garras y mostrando sus colmillos—.
—Mi nombre es Rinko Gumi, y no he venido a pelear contigo, sino… a hablar sobre tu hijo, Sha Yujin
Al oír el nombre de su hijo, sus garras volvieron a ocultarse al igual que sus colmillos, su cola de zorro comenzó a moverse lentamente con curiosidad.
—Mi hijo… él sigue vivo… ¿verdad? —asentí, mi simple respuesta, la hizo caer de rodillas, sus ojos se llenaron de lágrimas llenas de impotencia—. Mi pequeño Shu Yujin… fue todo culpa de él… ¡Su padre! Fue el que provocó esto, su codicia… su codicia destruyó nuestra familia… nuestra confianza y cuando se pierde eso… todo se cae —me acerque a ella para extenderle mi mano—. Por favor…
La madre del elfo sollozando me sujetó la mano con fuerza, mi cola se erizó al instante en el que sentí su toque, solo que en lugar de apartarme, la agarre de las manos.
—Mm…
—Llévame con él, con mi esposo, por favor, no quiero que siga haciéndole daño a mi pequeño
—¿Y qué hay de su hijo? ¿No va a hablar con él?
—Shu Yujin, no puede ver a su mamá así, él… él no sabe lo que soy, no sabe lo que es en realidad su mamá
—Confianza… alguien me dijo que la confianza es importante, tal vez deba ser hora de que sea honesta con su hijo y… recuperé su confianza
—N-no sé… no sé si pueda… él… él odia…
—Hágalo, confíe en su hijo y en su vínculo
—¿Por qué? ¿Por qué haces esto? —me pregunto confundida con los ojos llenos de lágrimas—.
—Jaja, es que yo también necesito hablar con su hijo —respondí rascando mi cabeza—.
La madre de Shu Yujin agachó la cabeza en silencio por unos segundos para después volver a levantarla.
—Ayúdame a hablar con mi esposo y te doy mi palabra de ayudarte a hablar con mi hijo
—¡De acuerdo! Es un trato entonces