Cuando una persona esta vulnerable a todo lo que pasa a su alrededor, sin darse cuanta, la gente se aprovecha de la inocencia y traumas para satisfacer sus necesidades. Temor, dolor, felicidad, tristeza, emociones que nos pueden jugar en contra si no somos capaces de controlarlo.
Esta historia se trata de una vida que lo sobrelleva como puede despues se pasar por muchas cosas en su infancia, maltrato, drogas, problemas domésticos y manipulacion familiar.
Advertencia: esta historia contiene drogas, traumas, alucinaciones, armas, sangre, v1olac10nes, entre otras. Se recomienda discrecion a todo caso que leas este libro.
Estas advertido.
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Trabajo en equipo
Mientras caminábamos por la vereda llevando las cinco maletas de Gonzales, me tropecé resbalandome con el piso húmedo. Justamente dada la casualidad había un pozo en frente y caí dentro de él. El miedo que sentí en el momento de ver que ese pozo tenía fin masomenos a 8 metros de profundidad.
-Lpm amigo - mi ropa se había quedado enganchada en un fierro que estaba clavado al lado mio, le agradecí a dios que estuviese ahí mismo sino no la contraria. -Eu, ayudenme -
-Ahí va Camí, justamente los albañiles están en su descanso -
Este día no puede salir peor amigo. O sea, tampoco veo un caño ni cables, porque hay un pozo así de enorme en medio de la vereda. Si no hubiera salido de mi casa hoy ¿Este día hubiera sido así? Capaz, así no me metia en esta mierda.
6 horas antes. 14 de Abril. Casa de Camila.
Estaba viendo la tele tranquila con Manu al teléfono, me estaba comentando que su hermana le estaba haciendo la vida imposible ya que hoy tuvo franco, dada la casualidad que yo también.
-Posta amiga, deja de ser tan cargosa -
Se escuchaba a Manu quejarse de Pamela a través del celu, era divertido escucharlos quejarse, nunca peleé con alguien en toda mi vida pero me acostumbré con ellos sabiendo como es tener un hermano o hermana con quien pelear y alguien que te aconseja.
-Pame ¿Alguna vez le hiciste trenzas a Manu? -
-No, nunca se las hice. Después se las hago y te mando foto -
-Dejense de hinchar las pelotas las dos, acá YO estoy siendo la víctima -
-hay pobrecito -
Que diversión es estar así, que día tranquilo.
Agarre mi celular para buscar algo en Pinterest para mostrárselo a Pamela pero justo me llego un mensaje de Ludmila, mi teléfono vibró que hasta retumbó en el teléfono de Manuel.
-¿Quién es? - preguntó Manuel mientras estaba concentrado en el teléfono.
-¿Quién es quién? - decidí contestar jugando.
-No te hagas la boluda -
Que ofensa, parecía como si me estuviera retando.
-Paraaa, ni que fuese tuya amigo -
-JAJA - exclamé a carcajadas. Inmediatamente Manuel se puso a gritarle a Pamela, su voz parecía nerviosa.
Mientras escuchaba la conversación de esos dos, me puse en contacto con Ludmila. Me pedía para poder salir, contenta le escribí rápido mostrando mis dientes de una felicidad que hasta unos hoyuelos podían salir y inmediatamente acepté salir. Era una salida casual, vamos a ir a tomar un helado y hablar.
-Al final no me dijiste quien es -
-Es una amiga -
-... ¿AMIGA? ¿Por qué nunca me dijiste que tenías una amiga? -
-No me pareció importante contarlo, pero también me olvidé decírtelo - mi voz sonó algo mal interpretada pero era la verdad, no me pareció taaan importante contarlo.
Manuel se quedó callado al igual que Pamela, se me hizo raro, no me gusto su silencio. Mientras seguía escribiendo con Ludmila le pregunte que pasaba, seguía callado pero solo respondió que no le pasaba nada. No era mi intención ocultarlo, nunca, pero olvide decírselo solamente. Deje el teléfono, decidí salir después del mediodía, así que aún podía seguir en contacto con Manu.
-Ey, en serio. No era mi intención ocultarlo. Posta me olvide contartelo -
-No si, tienes razón. Yo me tengo que disculpar… ¿Y cómo se llama? ¿Es de la facultad? -
-Si, es de la facultad y se llama Ludmila, recién estoy con ella, la semana pasada empezamos a hablar regularmente -
-Me alegro que tengas una amiga -
Manu sigue algo triste. Me di cuenta de algo a medida que me interese la mente humana. No siempre es lindo comprenderla o tratar de hacerlo, Manu siempre fue muy proactivo en todo, alegre y torpe con la gente que quiere. Pero al ver sus expresiones de tristeza o sentir su voz me hace sentir mal. Esto es lo que llamo empatía hacia alguien, no se como me sentiría si Ludmila o Manuel me ocultaran algo. Por que nunca la pase y si la paso me doy cuenta al toque pero no me daría tristeza, sino indiferencia.
-Salgo después del mediodía igual, asi que puedo seguir la charla -
-justo te quería preguntar ¿quieres salir un día por la noche? -
-¿Dónde me querés llevar y cuando? -
-Tenía pensado final de mes, cobramos esos días e ir al laguito o estar en una plaza sentado tomando mate -
-Bueno dale. Pone hora -
-Ese día trabajamos, así que después del trabajo maso menos -
-Bueno dale -
Pasó la hora, dentro de poco va a ser medio día y yo todavía no comí. Me levanté del sillón y me dirigí hacia la cocina y a la heladera, quería verificar si tenía pollo. Tenía pata muslo, uno, pero me sirve.
Mientras seguía en llamada, me fui a buscar la ropa para bañarme, tenía pensado estar de bata pero después iba a salir así que me iba a poner cómoda y después ponerme ropa para salir.
Le avise a Manu que iba a cortar por irme a duchar y que después lo llamaría para cuando salga y cocine. Entró Pame a la llamada avisando que me iba a hacer una videollamada para ver mi sensual cuerpo. Me reí y le dije que le iba a mandar foto si eso era lo que quería. Me respondió “no hagas que me caliente Camí”. -Pervertida de mierda - se escuchó de Manu a su lado. Ella siempre juega asi conmigo desde que empezamos a hablar hace tiempo, ella tiene mi misma edad casi.
Al terminar de bañarme, me dirigí directamente a la cocina. En la llamada, Manu y Pamela estaban discutiendo si iban a comer pasta o solamente carne con arroz, me quede algo disgustada por esa conversación -coman arroz con carne que les cuesta. - me metí a la conversación, Pamela me dio la razón, de ella fue la idea. Manuel, disgustado, accedió a complirle el deseo a su queridísima hermanita.
Al terminar de cocinar el arroz con pollo y salsa que estaba preparando, me senté en el sillón y me contacté con Ludmila. Tardo en contestar pero básicamente nos íbamos a encontrar en la heladería, mientras tanto Manuel seguía peleando con Pame.
-Te dije que así no es, primero tenes que agarrar el tomate después juntarlo con el pan y después la carne, y la carne tienes que cocinarla -
-Ya se que se tiene que cocinar, imbécil - respondió Pamela concentrada.
-Jugas como si no supieses pelotuda -
-Mierda che, hoy si prefiero saltarme la cena familiar - me metí nuevamente con una sonrisa.
Manuel se rió a carcajadas, parecía divirtiéndose mientras le daba la razón a todo. Estaban jugando a OverCooked entre los dos y podía verlo todo ya que seguíamos en video llamada. La mayoría del tiempo, no soy buena coordinando mi inteligencia con esos dos pero cuando estamos los tres es pura charla y diversión.
De tanta cháchara llegó la hora de irme, me despedí de los chicos y me dirigí hacia afuera, ya era pasada medio día y el sol seguía arriba brillando. Caminé cerca de la heladería pero no pude ver a Ludmila por ningún lado, así que solo decidí entrar y pedir un helado. En eso, tres chicos entraron alborotados y cagandose de risa como si estuvieran solos, la heladería no estaba en silencio pero es como que ocupaban todo el local con sus risas.
Me senté en una mesa del interior del local para dos mientras le mandaba un mensaje a Ludmila diciendo que ya estaba ahí. De paso me puse a ver tik toks. Me era fácil concentrarme en algo que me interesa ya que vivo en mi propio mundo pero por alguna extraña razón uno de los chicos llamó mi atención de una forma muy problemática.
Uno de ellos pateó mi silla, al principio no reaccioné pero después me di cuenta de lo sucedido y los volteé a ver, literal seguían riéndose como si nada. -Que bronca, pedazo de estúpido - susurre.
En nada llega Ludmila cansada, parecía que estaba corriendo. Se disculpó diciendo que su padre no la podía traer y que el colectivo no llegaba más así que optó por caminar rápido, acepte sus disculpas algo nerviosa. Si, acordamos vernos a estas horas pero menos mal que llegó a tiempo, pensé que estaba pasando algo malo.
-Tranquila boluda, no pasa nada. Anda a pedirte un helado y hablamos -
Inmediatamente se fue hacia el mostrador.
-Sigue nerviosa - suspire.
Mientras tanto yo seguía en tik tok, estaba viendo videos de cocina, no me gusta mucho cocinar pero de vez en cuando aprendo un poco sobre esto.
Ludmila llegó con un helado de tres bochas, se le veía contenta comiendo la bocha de arriba pero justamente uno de esos chicos de antes la choca con la mano y le tira la bocha de arriba a su camisa blanca. Ese chico se disculpó pero pareció no importarle. Siendo sincera, no me gusta mirar o escuchar las conversaciones de los demás porque no me incumben o no me interesan pero pude ver como esos chicos realmente no tenían ni un poco de vergüenza en las cosas que hacían. Que molestia.
-¿Estás bien? - extendí mi mano para darle una servilleta, parecía algo descontenta por su camisa. -esos pelotudos ya estaban así desde que llegaron, es mas, a mi me patearon la silla -
-Hijos de puta - exclamó Ludmila con bronca pero su cara era tierna.
La sonrisa de Ludmila se desvaneció después de eso, me sentí culpable por alguna razón, no se si era por no haber hecho nada o por solo brindarle una servilleta nomas. Entré en mis pensamientos tratando de ver cuál era la solución, buscaba si podía haber otra forma de arreglar esto pero no encontraba una solución lógica.
-Cami ¿estas bien? Te quedaste en tus pensamientos otra vez -
-¿Eh? - una gota de helado iba cayendo por mi mano hasta llegar a mi muñeca, sentí algo raro en mi pero no pude describirlo. -Si. Estoy bien, tranquila -
-¿Terminamos el helado y vamos a caminar? Quiero bajar el helado después -
-Dale -
Nos quedamos charlando dentro de la heladería, no nos quedamos mucho tiempo, un poco más de una hora. Estábamos hablando de su problema con los colectivos como otras charlas más que tuvimos anteriormente. Ella es del tipo de personas que no capta los timing para llegar a tiempo a los lugares, así que siempre opta por su padre que la lleva a cualquier lado. Me comentó que es hija única y que su madre falleció en un accidente de auto hace un poco más de dos años y que desde entonces vive con el padre en una casa que parece bien cuidada, la vi de lejos así que no puedo decir mucho.
Este tipo de conversaciones no me interesan por que se que me importarian una mierda pero ahora Ludmila es mi amiga y me interesa su vida, supongo que es igual a mi situación con Manuel.
Salimos de la heladería y parecía que se nublaba un poco que no parecía lluvia, era bueno por que las nubes tapaban el sol y eso me daba mas energia para caminar pero aun se sentía pesado el clima.
-Hace mucho calooor - Ludmila se quejó sacando la lengua, parecía un dibujito animado.
-Las nubes taparon el sol así que esta mejor que antes -
Agitaba su mano mientras caminábamos, la mire desde arriba y podía ver el manchonazo de helado que tenía en su pecho, parece que se secó. Iba a sacar de nuevo el tema de la heladería pero justo escuchamos una voz a lo lejos llamando a dos chicas, nos volteamos a ver y era una señora dirigiéndose a nosotras. Ludmila y yo nos miramos y nos preguntamos por qué nos llama a nosotras con toda la gente a su alrededor. Nos acercamos a preguntarle qué pasaba y la señora que ya era mayor nos preguntó si podíamos ayudarle con su equipaje. Al parecer la doña se estaba alojando en uno de los hoteles del lugar.
No se de donde me vio cara de mayordomo pero por alguna razón su mirada intimida un poco. Parecía alguien importante pero no podía reconocerla por que no soy de ver celebridades en las redes. Opté por ayudar, no era tan complicado pero las maletas eran grandes y ella estaba sola.
-Y en donde se aloja señora -
-Gonzalez para ustedes. Pero respondiendo a tu pregunta, me alojo a un hotel a una cinco cuadras de acá pero como no hay lugar para estacionarme así que decidí llévalos desde acá -
Literalmente puedo ver varios espacios libres desde acá.
-No se preocupe, nosotras lo llevamos - Ludmila estaba tratando de sacar una de las maletas más pesadas que había ¿Que se le metió en la cabeza para pensar que podía llevar eso ella sola? -Me ayudas Camí, esta pesada -
-Ahi te ayudo - vaguee en la respuesta.
Posta que yo no salí para esto, ayudar a una señora cuando hasta podes ver que nuestros cuerpos son flácidos y de palos. Dios santo.
Mientras estaba en mi cabeza, podía escuchar unas carcajadas de lejos pero no identificaba de donde eran hasta que se escuchaban en mi oreja.
-jaja ¿Que sos un hombre para levantar eso vos sola? -
Era uno de esos pelotudos.
-Disculpa ¿te conozco? -
-Somos los de la heladería de antes ¿te acordas?
ENCIMA LO ADMITIS ESTUPIDO.
-Ah sí. Los mogolicos de antes - incline mi mirada mostrando un disgusto hacia su persona volteandome y levantando la maleta sacandola del baúl.
-Hey, dejame ayudarte -
-No, no, gracias. No necesito la ayuda de un hombre para esto -
-¿Que te haces fuerte? Deja de ser tan egoista, si tenes unos brazos finos que hasta mi mano puede cubrirlo por completo - Me tomó del brazo como demostración de que en verdad cubría mi brazo.
-Soltame pelotudo ¿no entendés un no por respuesta? -
-Me ayudas ¿por favor? -
Voltee indignada hacia Ludmila pero literal estaba tratando de agarrar otra de las maletas pesadas, suspire en modo “realmente esta nena no piensa” y como acto de heroísmo, el chico de antes la terminó ayudando. Mi orgullo de mujer se hirió y suspire nuevamente.
-Deja de ser tan egoísta y dejamos ayudarte -
Los otros dos llegaron, realmente despreciaba este momento hacia ellos pero Ludmila era la que estaba pidiendo más ayuda, termine sacando tres maletas pesadas y ellos cuatro. La puta madre Ludmila.
La señora de antes llegó de nuevo, al parecer estaba haciendo los papeles de alojamiento para terminarlo y ya quedarse en el hotel, al levantar mi mirada pude ver como esa señora le atraía esos tres chicos y se les acercó inmediatamente presumiendo lo fuertes que eran y de que seguro hacian deporte o algo asi. Me la quedé mirando algo descontenta y asqueada. Termine diciendo “cada quien”, tampoco me interesa solo quiero que esto se termine.
-Ahí la ayudamos en llevar las cosas, no se preocupe señora -
-Ayy nene, me haces parecer vieja jajaja -
Ya lo sos…
-llamame Daniela, Daniela Gonzales para ser más precisa -
-Bueno Daniela ¿en donde se aloja? -
Una sonrisa encantadora cautivo a la señora, estaba enamoradisima de ese tipo.
-A cinco cuadras de acá está el hotel donde me alojo -
-¿Y por qué no se estaciono cerca si había más lugares cerca de ahí? - saltó otro de los pibes.
-Ay es que ya estoy vieja y la edad no me deja ver bien, pero los tengo a ustedes para ayudarme, así de fuertes son capaces de todo. Literalmente de todo - su voz cambió a una lujuriosa repentinamente.
Esta mujer me da asco…
-Bueno, vamos yendo entonces - interrumpí la conversación entre ellos, no podía aguantar más la vergüenza ajena.
La señora estaba gritándome algo desde atrás mio pero no entendía lo que decía, parecía que se le iba a salir la dentadura de tanto gritar. Mientras tanto que iba caminando, Ludmila se puso a mi lado con dos maletas pequeñas de su tamaño mientras me miraba.
No dijo nada, solo esperaba que yo sacase todo. La miré y sonreí “al fin entendiste que no te quedan bien las cosas grandes”. Ella se rió avergonzada y confirmó mi chiste.
Mientras caminábamos, veiamos los otros hoteles que habían al frente de la calle eran grandes y hermosos pero no parecía nada a un depto y me daba incomodidad mirarlos, tenía ventanales más grandes y se podía ver de todo por adentro, también había gente fumando en los balcones que miran lo que hacían las demás personas. Justamente somos el centro de atención para algunos.
Ya llegando, podía ver el hotel que la señora se alojaba y en un tablon grande decía “Hotel Feelings” cinco estrellas. -Con razón la señora es tan bipolar - susurre.
-Lud ¿Que hora es? -
-Antes me fije, no debió pasar mucho tiempo de las 15 de la tarde -
-El sol me esta penetrando la cabeza -
Y al momento de mirar arriba mi pie se resbala hacia atrás y quedó enganchada en uno de los fierros que estaban dentro del pozo que casi me caigo. -Esto es muy profundo - dije mientras lo veía.
-¡Cami! ¡¿Estas bien?! -
-Si estoy bien, mi remera quedó enganchada en un fierro pero no creo que soporte mucho y esto es muy profundo y no puedo caer bien por que el pozo en angosto -
-Ensima estas bastante abajo, ahí pido ayuda -
-Bueno -