En un rincón apartado de Paraguay, una escritora busca la magia en las palabras. Lo que no espera es que la magia la encuentre a ella. Kael llega para cambiarlo todo, pero ¿podrá Elara elegir entre el mundo que conoce y el amor prohibido de un hechicero?
NovelToon tiene autorización de Celso Benítez para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
LA ESCUELA DE LAS PALABRAS VIVAS
Los días siguientes, la casita al borde del Paraná se transforma en algo más grande que nunca. Los soñadores que llegaron siguen allí, y más llegan cada día —de ciudades lejanas, de pueblos pequeños, incluso de otros mundos de la narrativa que han escuchado sobre la comunidad de Elara y Kael.
Una mañana, mientras enseñan a un grupo de niños a hacer flores de luz con sus palabras, Elara tiene una idea.
—Kael —dice, llamándolo a un lado—. ¿Qué tal si creamos una escuela? Una escuela de las palabras vivas, donde los soñadores aprendan a escribir con magia, a completar historias abandonadas, a crear nuevos mundos.
Kael sonríe, sus ojos brillando con entusiasmo.
—Esa es la mejor idea que has tenido —dice, abrazándola—. El reino de las palabras olvidadas nos enseñó que la magia se fortalece cuando se comparte.
Juntos, empiezan a planificar la escuela. Los personajes rescatados se ofrecen como maestros: Lira enseñará sobre la magia de la unión, Dorian sobre la magia ancestral, Aldo sobre la historia de las narrativas, Leo sobre cómo rescatar historias olvidadas, y la princesa de Sofia sobre la magia de la amistad.
El pirata de palabras usa su poder para construir nuevos edificios alrededor de la casita —salas de clase con ventanas que miran al río, una biblioteca con libros de todos los mundos, un patio donde los soñadores pueden practicar su magia al aire libre. Todo se construye con madera y piedra que brillan con luz suave, gracias a la magia de Kael.
Un mes después, la escuela de las palabras vivas está lista para su apertura. El día de la inauguración, cientos de soñadores se reúnen en el patio. Marcos viene con periódicos y cámaras —la noticia de la escuela ha llegado a todo el mundo.
Elara se pone en el centro del patio y habla con voz clara:
—Amigos soñadores, bienvenidos a la escuela de las palabras vivas. Aquí, no aprenderán solo a escribir —apunta con el lápiz de magia—, aprenderán a hacer que sus palabras cobren vida. A transformar la oscuridad en luz, el olvido en memoria, el dolor en amor. Porque la magia no está solo en los reinos de la narrativa —está en cada uno de ustedes, en su corazón y en su imaginación.
Los soñadores aclaman, y las flores de luz que han hecho llenan el patio. Kael se acerca a Elara y le entrega un objeto pequeño y brillante: es un nuevo lápiz de magia, hecho con madera de los árboles del reino transformado y punta de plata de la estrella de la comunidad.
—Esto es para la escuela —dice, con pasión—. Un lápiz que cualquier soñador puede usar cuando necesite encontrar la luz en sus palabras.
Elara lo toma y lo coloca en un pedestal en el centro de la sala de clase. En ese instante, el lápiz emite una luz que se extiende por toda la escuela, llenando cada rincón de magia.
Durante la primera clase, Elara enseña a los soñadores a escribir su primera frase de magia. Sofia, la niña de ocho años, es la primera en levantar la mano.
—Yo quiero escribir sobre un mundo donde todos los animales pueden hablar con los humanos —dice, con la voz llena de emoción.
Elara le da el lápiz de la escuela, y Sofia escribe en un papel: "En un mundo feliz, los animales y los humanos hablan, juegan y aman juntos."
En ese momento, los animales del río y del bosque —peces, pájaros, conejos— empiezan a hablar, saludando a los soñadores con sonrisas. Todos se quedan boquiabiertos, luego empiezan a reír y a charlar con los animales.
—Lo hiciste! —grita Elara, abrazando a Sofia.
Mientras tanto, Kael enseña a otro grupo de soñadores a conectarse con los mundos de la narrativa. Un joven llamado Mateo escribe una frase sobre un reino de música, y de repente, el patio se llena de música de instrumentos que no se ven, tocados por personajes de ese reino.
A la noche, después de las clases, Elara y Kael se sientan en la ribera, mirando la escuela que han creado. La luz de los lápices de magia brilla por las ventanas, y se escucha la risa de los soñadores y los personajes.
—Mira lo que hemos construido —dice Elara, apoyando su cabeza en el hombro de Kael—. Una familia de soñadores.
Kael le toma la mano y le mira a los ojos.
—Todo lo que hago, lo hago por ti —dice, con voz cargada de amor—. Porque tu amor me enseñó que la magia no es solo poder —es compartir, ayudar, crear juntos.
Se inclina y la besa —un beso lento, profundo, lleno de gratitud y pasión. El beso se refleja en el río, en la escuela, en los ojos de todos los que están allí.
Cuando se separan, ven a un grupo de soñadores escribiendo en el patio, creando nuevas historias. Saben que la escuela será un lugar de vida, de magia, de nuevos comienzos. Y que su amor será la luz que la ilumine siempre.
—¿Qué viene ahora? —pregunta Kael, con una sonrisa juguetona.
—Todo lo que queramos —respondo Elara—. Porque ahora, tenemos una comunidad que nos acompaña en el camino.
ha cerca, de aventuras relacionadas, a pasado de nosotros, dos enamorados empedernidos, Eduardo y Maylu...
con algo de ciencia ficción...
/Scare/ y rescindir nuestra, vida hace muchos siglos, atrás.../Scare/