NovelToon NovelToon
LA ACOMPAÑANTE...

LA ACOMPAÑANTE...

Status: En proceso
Genre:Traiciones y engaños / Venderse para pagar una deuda / Reencuentro / Salvar al hijo enfermo / Amante arrepentido
Popularitas:423.4k
Nilai: 4.9
nombre de autor: JHOHANNA PEREZ

"¿Qué harías por salvar la vida de tu hijo? Mar Montiel, una madre desesperada, se enfrenta a esta pregunta cuando su hijo necesita un tratamiento costoso. Sin opciones, Mar toma una decisión desesperada: se convierte en la acompañante de un magnate.

Atrapada en un mundo de lujo y mentiras, Mar se enfrenta a sus propios sentimientos y deseos. El padre de su hijo reaparece, y Mar debe luchar contra los prejuicios y la hipocresía de la sociedad para encontrar el amor y la verdad.

Únete a mí en este viaje de emociones intensas, donde la madre más desesperada se convertirá en la mujer más fuerte. Una historia de amor prohibido, intriga y superación que te hará reflexionar sobre la fuerza de la maternidad y el poder del amor."

NovelToon tiene autorización de JHOHANNA PEREZ para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Sin alternativa...

Una semana después, Santiago ya tenía el corazón para el pequeño Jhosuat. Había tenido que mover muchas influencias, pero cuando hacía una promesa, la cumplía sin importar los sacrificios que tuviera que hacer o a quién tuviese que pedirle favores. Al final, era un hombre poderoso, y eso siempre le servía para lograr cualquier cosa.

Mientras tanto, Mar se encontraba con su pequeño en la habitación del hospital, jugando con él y tratando de mantener su ánimo en alto a pesar de la gravedad de su condición. Las paredes blancas, el sonido constante de los monitores y el olor a desinfectante se habían convertido en parte de su vida diaria, como una rutina de la cual no podía huir. Aun así, cada sonrisa de su hijo era un motivo para resistir, una dosis de energía y recarga de fuerzas.

De repente, la puerta se abrió con un leve golpeteo, y el doctor Christopher entró con una expresión que no dejaba lugar a dudas, traía excelentes noticias.

—Señora Montiel, le traigo buenas noticias —dijo el médico con una sonrisa amplia que le iluminaba el rostro—. Ya tenemos el corazón para Jhosuat, así que haremos el trasplante cuanto antes.

Mar se puso de pie de un salto, las lágrimas se le agolparon en los ojos, y una mezcla de emoción y alivio la sacudió por completo.

—¿De… de verdad? —preguntó con la voz temblorosa—. ¿Cuándo será el trasplante?

—Lo antes posible —respondió el doctor con serenidad—. Yo me ocuparé de conseguirle una prórroga por el dinero, para no dilatar el proceso, pero lo máximo que pueden darle es ocho días.

El brillo en los ojos de Mar se empañó por un instante. Ocho días… Ocho días para conseguir una suma imposible. Pero no dejaría que nada oscureciera ese momento.

—Está bien, doctor —dijo alzando el mentón—. Haré lo que sea necesario para conseguir el dinero.

Kayla, que la acompañaba, no pudo contener las lágrimas y la abrazó con fuerza.

—¡Estoy tan feliz, Mar! ¡Jhosuat se va a poner bien!

Mar sonrió con ternura mientras la abrazaba de vuelta. Sentía el corazón vibrarle en el pecho, entre la esperanza y el miedo.

—Sí, amiga. Mi niño va a estar bien. Volverá a correr, a reír, a soñar… como cualquier niño debería hacerlo, sin preocuparse por nada, ni cuidar de no agitarse.

Sin embargo, cuando la emoción se disipó y el silencio regresó a la habitación, Mar sintió el peso de la realidad caer sobre ella. Ocho días. Solo ocho. No tenía ahorros, ni familia cercana, ni una mano dispuesta a prestarle esa cantidad. La única opción era aceptar la oferta de la agencia. Y sabía perfectamente lo que eso implicaba.

Una lágrima solitaria se deslizó por su mejilla.

—Dios mío… ¿Qué harías tú si estuvieras en mi lugar? —susurró en voz baja, mirando a su hijo que estaba tan feliz jugando con Kayla.

Sabía que, si debía vender su alma para salvarlo, lo haría sin dudar.

Jhosuat había escuchado con gran regocijo la noticia de su pronto trasplante, pero mientras fingía concentración en su juego con su tía Kayla, sus ojitos curiosos no dejaban de observar la preocupación reflejada en el rostro de su madre.

El pequeño dejó a un lado sus muñecos y se acercó lentamente a Mar, que permanecía sentada en silencio, con la mirada perdida y las manos entrelazadas sobre las rodillas.

—Mamita… —susurró con esa voz suave que siempre lograba quebrarle el alma—. No te preocupes, estaré bien. La cirugía saldrá bien y todo volverá a ser como antes. No estés más triste…

Mar lo miró, sorprendida por la madurez de sus palabras. El corazón se le encogió al ver aquella inocencia mezclada con una valentía que no correspondía a su edad.

Sintió cómo las lágrimas pugnaban por salir, pero se obligó a sonreír mientras abría los brazos para recibirlo.

—Mi amor… —dijo, acariciándole el cabello con ternura—. Eres mi pequeño valiente. No sabes cuánto te admiro.

Jhosuat se acurrucó en su pecho, rodeándola con sus bracitos delgados.

—No quiero verte triste, mami. Si tú lloras, yo también quiero llorar… —susurró, escondiendo su carita contra su cuello.

Mar lo abrazó con fuerza, como si quisiera retenerlo siempre ahí, en el refugio de sus brazos, lejos de todo lo que dolía. Su respiración se volvió temblorosa, y aun cuando luchaba por no llorar, una lágrima se deslizó silenciosa por su mejilla…

💃🏻💃🏻💃🏻

Mientras tanto, en el otro lado de la ciudad, Santiago Lombardi lidiaba con sus propios demonios. La intensidad de Fernanda lo tenía irritado hasta el límite. Ella lo perseguía como una sombra: eventos, cenas, reuniones… siempre estaba allí, sonriendo, tratando de recordarle que alguna vez compartieron algo. Pero Santiago no era un hombre de segundas oportunidades.

Esa tarde, sentado en su oficina, observaba por la enorme ventana el atardecer teñir de naranja los rascacielos. En su reflejo solo veía cansancio. Frialdad. Soledad.

Finalmente, decidió no posponer más su visita a la agencia. Tenía la certeza de que, si Fernanda lo veía con otra mujer, por fin lo dejaría en paz.

Al salir de la compañía, Theodore ya lo esperaba en su lujoso Mercedes-Benz S-Class negro, con el brillo metálico reluciendo bajo el sol. El interior, tapizado en cuero oscuro, olía a poder y a éxito.

—¿Estás seguro de hacer esto, Santiago? —preguntó Theo mientras encendía el motor—. Piensa en lo que hablamos la última vez.

Santiago lo miró de reojo, molesto.

—¿Podrías decirme cuál es tu maldita insistencia en que no vaya a la agencia? ¿Acaso te enamoraste de alguna y temes que sea la que yo elija? Si es eso, dime cuál es y te aseguro que no la escogeré.

Theo bufó, negando con la cabeza.

—No seas idiota, Santiago. Tú nunca has contratado una acompañante. Jamás has pagado por una mujer. No tienes necesidad de eso. ¿Te das cuenta de lo que significaría para tu reputación si alguien lo supiera? Eres un hombre intachable en los negocios y en tu vida personal. No manches eso.

Santiago soltó una risa sin humor.

—No te preocupes, Theo. Tengo todo fríamente calculado. Nadie sabrá nada.

Theo suspiró resignado y condujo en silencio el resto del trayecto. Cuando llegaron, subieron al piso de la agencia, donde Willy Roberts ya los esperaba con una sonrisa interesada.

La secretaria, Kany, se levantó de inmediato, contoneando sus caderas y lanzando una mirada descarada.

—Buenas tardes, Theo —dijo en tono provocador.

—Buenas tardes, Kany —respondió Theo, jugando al mismo juego, mientras la recorría con la mirada.

Kany entonces dirigió su atención al hombre que lo acompañaba. Santiago Lombardi. Impecable, imponente, con ese porte que hacía que el aire pareciera ceder a su paso. Lo observó con descaro y se relamió los labios.

Santiago arqueó una ceja, fastidiado.

—Creo que te pagan por anunciar clientes, no por coquetear —dijo con voz helada.

El tono seco bastó para que ella bajara la mirada de inmediato.

—Sí, señor. Disculpe si lo incomodé. El señor Roberts los espera.

Sin más palabras, Santiago y Theo avanzaron. Tocaron la puerta y entraron.

—Buenas tardes, señores —los recibió Willy con una sonrisa amplia—. Tomen asiento, por favor.

—Willy, quiero presentarte a mi amigo y colega, Santiago Lombardi. Esta vez, el servicio es para él —anunció Theo.

—Un placer, señor Lombardi —dijo Willy, extendiendo la mano.

—Seré directo, señor Roberts —replicó Santiago, entregándole una hoja—. Quiero una chica sin tanto kilometraje, supongo que sabe a qué me refiero. Además, aquí tiene una lista de empresarios con los que no debe haberse relacionado. Prefiero que ni siquiera la conozcan.

Willy leyó la lista y asintió con interés.

—Entiendo perfectamente. Haré lo posible por encontrar a la mujer ideal para usted.

—Perfecto. Espero que no tarde. Si no, iré a buscarla a la competencia —respondió Santiago con frialdad antes de levantarse y salir.

Theo se quedó unos minutos más, sonriendo con complicidad.

—Willy, mándame el catálogo nuevo de chicas, ¿sí? —dijo guiñándole un ojo antes de marcharse.

Willy soltó una carcajada. Theodore era uno de sus mejores clientes. Pero ahora tenía un nuevo desafío: conseguir a la mujer perfecta para Santiago Lombardi, un cliente potencial que le engordaría su chequera.

Mientras repasaba la lista, su mente se detuvo al pensar en un nombre: Mar Montiel.

No tenía experiencia, no era conocida por nadie, y su belleza natural era deslumbrante. Perfecta.

Sin pensarlo más, marcó el número de su esposa.

—Mi reina, necesito un favor.

—¿Qué pasa, mi rey? —preguntó Mirian.

—Necesito el número de teléfono de Mar Montiel.

—¿Lo tienes? —

—Sí, pero ¿para qué lo necesitas? ¿Acaso aceptó la propuesta?

—Aún no, pero me encargaré de que lo haga —respondió con una sonrisa confiada.

Esa misma noche, Mar estaba en el gastrobar donde trabajaba. Sus manos temblaban un poco mientras secaba vasos detrás de la barra. Su mente no podía dejar de pensar. El dinero, el trasplante, el tiempo corriendo.

—Si tan solo alguien me prestara el dinero… —murmuró, con la mirada perdida.

Sabía que no había más salidas. Los bancos le habían cerrado las puertas, no tenía conocidos que pudiesen ayudarla. Solo le quedaba un camino, uno que jamás imaginó recorrer.

Respiró hondo, tragando su orgullo y su miedo.

—Por ti, mi amor… lo haré —susurró mirando al cielo, como si Jhosuat pudiera escucharla desde el hospital.

En otra parte de la ciudad, Santiago miraba desde la terraza de su penthouse el horizonte encendido por las luces nocturnas. En su copa de whisky, el hielo se derretía lentamente. Sin saberlo, el destino ya tejía los hilos que unirían sus caminos.

Dos almas opuestas. Dos mundos distintos. Un solo encuentro capaz de cambiarlo todo.

Mar hará todo lo que esté en sus manos por su hijo, pues una madre está dispuesta a todo aunque eso implique perder su dignidad y que sea vista como una mujer sin moral ni principios...

1
Nancy Hernandez
viktor déjate querer total ya sabes q Mar no te va a corresponder como tu quisieras
Mar
jajaja che la dejo muda 🤣
Tita Reynoso
EXCELENTE!!!!!!
Anonymous Carmen diaz
Si Viktor cree tener chance con Mar no se enrede con esta zorra de Carola mujer peor que una cualquiera ahí si sería el peor error de Viktor
Carolina Veronica: disculpa pero de que hablas,cuál zorra si es la abogada del diablo y no anda de cama en cama ni tampoco se mete con hombres comprometidos ya sean casados o con novias y Viktor está soltero el hecho que le guste Mar no quiere decir que sean pareja y que Carola sea un mal tercio mmm un consejo vuelve a leer los capítulos para que veas que lo que digo es verdad
total 1 replies
Anonymous Carmen diaz
Tu misma tan liberar pero caes en la vulgaridad Carola ofrecida y más
Anonymous Carmen diaz
Te describes no como mujer sensata sino como zorra al acecho de los hombre carola
Anonymous Carmen diaz
Que bien razonas sabes que no te ama Mar y el único dañado serías tú Viktor
Anonymous Carmen diaz
Serás manipulado totalmente por menso Santiago
Anonymous Carmen diaz
Pues si te acuesta con cualquiera Lore y dices estar enamorada primero debiste cerciorarte que no tuviera una relación o te pidiera él algo no que rápido abriste más piernas así que cual respeto
Anonymous Carmen diaz
Merecido por tramposa Lore
Anonymous Carmen diaz
Si le crees te mereces todo lo podrido de esa mujer te atrapo con un hijo seguro es tuyo Lore muy astuta y tu basura
Anonymous Carmen diaz
Ya lo dijo te fue a violentar la vida y la relación con Mar
Anonymous Carmen diaz
Caíste en las garras por estúpido Santiago asume tus errores y está bruja sabe que su presencia haría que Mar se fuera tu estupidez de nuevo
Anonymous Carmen diaz
Tiene razón Viktor no merece ser un sustituto habla con Santiago y sino perdonas o no te sientes segura Viktor te conquistará sin pensar en que estás con él por dolor y no amor
Elizabeth Medina
excelente novela felicidades autora, estoy muy atrapada es muy interesante esta historia pero porfa que no quede sin terminar, me encantan tus novelas, siempre tienen un desenlace excelente, esperó los siguientes capítulos gracias bendiciones 😘 🙏
Elizabeth Medina
siii si Victor y carola,,,, excelente
Elizabeth Medina
mmm no me gusta como Mar sigue acumulando rencor, no rasona en nada
Sol Banay
me encanta
Elizabeth Medina
mmmm acaso ya se olvido de santiago
Elizabeth Medina
bueno bueno que difícil es perdonar pero igual creo que es más importante la felicidad y el porvenir de su hijo, santiago está totalmente arrepentido y quiere hacer todo bien no entiendo que espera mar que pase para abrir los ojos y ver ese cambio de santiago
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play