Entre cadenas y cicatrices
Antes de convertirse en asesinos, estrategas o mafiosos... fueron niños que solo querían ser amados.
Siete hombres marcados por el abandono, el dolor y los secretos del pasado terminan reuniéndose en la poderosa Mafia Portuaria. Allí descubrirán que las cadenas más difíciles de romper no son las del crimen, sino las que nacen del miedo, la obsesión y la necesidad de pertenecer.
Mientras intentan sobrevivir en un mundo donde un solo error significa la muerte, un misterioso enemigo comienza a mover las piezas desde las sombras. Su nombre es Kaiser Himura, un hombre dispuesto a destruir todo con tal de obtener aquello que desea.
Traiciones, alianzas, violencia, romance, lealtades enfermizas y cicatrices que jamás terminaron de sanar se entrelazan en una historia donde el amor puede convertirse en la peor prisión.
Porque algunos nacen para ser héroes...
Ellos solo intentan sobrevivir.
NovelToon tiene autorización de J.Lumi para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Capitulo 14 — El primer movimiento
"En toda partida de ajedrez existe un instante en el que las piezas dejan de prepararse y comienza la verdadera batalla."
La carta seguía sobre la mesa.
Ninguno de ellos había vuelto a tocarla desde que Yuki la encontró.
Las palabras escritas en aquella hoja parecían hacerse más pesadas con el paso de las horas.
"Las cicatrices que intentan ocultar... pronto volverán a abrirse."
Nadie conocía al remitente.
Nadie entendía el motivo de aquella amenaza.
Pero todos compartían la misma sensación.
Alguien los conocía.
Y ese alguien llevaba demasiado tiempo observándolos.
Kento tomó la carta con cuidado.
La examinó por ambos lados.
No había huellas.
No había marcas.
No existía ningún detalle que pudiera revelar quién la había dejado.
—Esto fue planeado —dijo con serenidad—. Quien hizo esto sabía exactamente dónde encontrar a Yuki.
Un silencio incómodo se apoderó del grupo.
Asher cruzó los brazos.
—Entonces significa que conoce nuestros movimientos.
—O lleva mucho tiempo siguiéndonos —añadió Zamir.
Aquellas palabras hicieron que todos intercambiaran miradas.
Por primera vez comprendieron que aquello iba mucho más allá de una simple coincidencia.
Mientras tanto, en otro lugar de la ciudad...
El mismo hombre permanecía sentado frente a un enorme tablero de ajedrez.
Las piezas negras estaban perfectamente alineadas.
Con un leve movimiento de su mano, tomó un peón y lo adelantó una casilla.
Una sonrisa apareció en su rostro.
—Siempre es el primer movimiento el que decide el resto de la partida...
Frente a él descansaba un expediente grueso.
Al abrirlo, aparecieron documentos, recortes de periódicos y fotografías antiguas.
Cada página hablaba de uno de ellos.
Fechas.
Lugares.
Momentos importantes de sus vidas.
Como si alguien hubiera seguido cada uno de sus pasos durante años.
El hombre cerró lentamente el expediente.
—Han cambiado...
Su voz sonaba tranquila.
—Pero las personas nunca pueden escapar de aquello que son.
De regreso con el grupo, Thiago caminó hasta la ventana.
Observó la calle durante unos segundos.
Había demasiada gente.
Demasiados rostros.
Y, aun así, tenía la sensación de que alguien seguía allí.
Mirándolos.
Esperando.
—No me gusta esto... —murmuró.
Era la primera vez que incluso él parecía incómodo.
Kento respiró profundamente.
—A partir de hoy nadie se moverá solo.
Todos estuvieron de acuerdo.
No sabían contra quién se enfrentaban.
Ni por qué habían sido elegidos.
Pero entendían que ignorar aquella advertencia sería un error.
Esa misma noche...
Una nueva carta apareció.
Esta vez no estaba frente a la puerta de Yuki.
Estaba sobre la mesa donde el grupo había dejado la primera.
Nadie la vio llegar.
Nadie escuchó pasos.
Solo apareció.
Shuto la abrió lentamente.
Dentro había una única fotografía.
Era una imagen del grupo tomada ese mismo día.
Ninguno recordaba haber visto a alguien con una cámara.
En la parte trasera, escrita con la misma caligrafía elegante, había otra frase.
"Creen que están buscando al enemigo... cuando, en realidad, el enemigo ya encontró el camino hacia ustedes."
El silencio invadió la habitación.
Un escalofrío recorrió la espalda de todos.
Porque aquella fotografía solo podía significar una cosa.
La sombra ya no los observaba desde lejos.
Ahora...
Estaba mucho más cerca de lo que cualquiera de ellos imaginaba.